..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.145, Viernes, 13 de octubre del 2006
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Hoy como ayer mañana y siempre

En el discurso que pronunciara en el acto de clausura del Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, el 6 de agosto de 1960, nuestro Comandante decía, en profético discurso, las siguientes palabras que respondían a las vengativas e injerencistas medidas tomadas por el Gobierno estadounidense, al retirar a Cuba la cuota azucarera:

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“¿Qué importa que nos condenen? ¿Qué importa que Washington maniobre? ¿Qué importa que los títeres lo secunden? Y después de eso, ¿qué? Después de eso, seguirá viviendo una revolución que surgió a la vida sin permiso de unos ni de otros; después de eso, seguirá teniendo más vida que nunca. Cuanto más sola la dejen, cuanto mayor deshonra acumulen los que hoy se pongan del lado del imperio, que tanto ha agredido a los pueblos de nuestra propia sangre, más honra acumularán sobre los hombros de la patria cubana; cuanta más deshonra carguen sobre sus hombros, ¡más honra echarán sobre los hombros nuestros! (APLAUSOS.) Porque Cuba lo que hace hoy es recoger la bandera de América, la bandera de Bolívar, la bandera de Sucre, de San Martín, la bandera de Juárez y de Sandino, la bandera de los hombres dignos de América, la bandera de la dignidad de América. Cuba lo que hace hoy es rebelarse contra el coloniaje yanki, como ayer se rebelaron ellos, en Venezuela, o en México, o en Argentina contra el coloniaje de España. El grito de Cuba aquí […] será el grito de la libertad de América, será el grito de los derechos de América, será el grito de la dignidad de América frente al grito del imperio (APLAUSOS), frente a la complicidad vergonzosa de los que entregan sus pueblos en bandeja de plata al poderoso imperio del norte.

Después que adopten acuerdos contra Cuba, ¿qué? La vida de la Revolución Cubana no es vida prestada, es vida que nació de la entraña de nuestro pueblo, vida que se alimenta de esa entraña de pueblo, vida vigorosa, vida indestructible; porque por encima de todos esos quehaceres yankis, por encima de todas esas maniobras, por encima de esos planes, hay una realidad viviente aquí, en nuestra isla, que para destruirla, ¡tienen que destruir la isla! (APLAUSOS.)

[…]

¡Insensatos!, no comprenden que en el intento de destruirnos van a precipitar la llama de la revolución en toda la América y en todo el mundo (APLAUSOS). Insensatos que no comprenden que mientras más han agredido a nuestra patria, más fuerte han hecho nuestra Revolución; que mientras más han agredido a la Revolución Cubana, más ha crecido el prestigio de la Revolución Cubana en todo el mundo!.”

[…]

Esos señores que representan la plutocracia, seguro que creen que tienen un poder más legítimo que el de la Revolución. Y al Gobierno Revolucionario no lo llevó al poder ningún dinero de ningún banco, de ningún monopolio, de ninguna maquinaria política; al Gobierno Revolucionario no lo llevaron al poder las bayonetas, esas bayonetas que llevan a los gobiernos al poder; no lo llevaron los fusiles mercenarios, esos fusiles con que ellos arman las pandillas que defienden sus intereses; no nos llevó el Pentágono, ni nos llevó al poder la Junta Interamericana de Defensa, ni nos llevó al poder la misión militar norteamericana; no fueron los coroneles, ni las glorias con que, por ejemplo, el señor Eisenhower, respaldado en decenas de miles de aviones, de barcos, de tanques y de todo el poderío militar, le permitió cosechar las victorias en Europa, cuando los ejércitos alemanes habían sido desangrados en los campos de batalla de la Unión Soviética.

[…]

Pero este es un pueblo en campaña, este es un pueblo sobre las armas (APLAUSOS), este es un pueblo virtualmente atrincherado frente a la agresión; un pueblo que realiza una tarea, un pueblo que transforma su estructura económica y social para que sobre estos grandes cambios, crezcan las nuevas instituciones de la república, que no serán instituciones al servicio del privilegio, que no serán instituciones al servicio del explotador, sino que serán, definitivamente, y para siempre, instituciones al servicio del pueblo.

[…]

Revolución quiere decir destrucción del privilegio, desaparición de la explotación, creación de una sociedad justa donde los hombres perciban el fruto de su esfuerzo, donde las naciones perciban el fruto de sus riquezas naturales, y que los hombres vivan de su trabajo, y que sin trabajar solo vivan los que no puedan valerse por sus brazos, o los que son demasiado ancianos, o los que son demasiado jóvenes para producir.”

Palabras que muy bien pudieran haber sido dichas en esta misma semana, ante las nuevas medidas de recrudecimiento del bloqueo. Porque la Revolución cubana, hoy como ayer, como mañana, como siempre, mantiene los mismos principios, la misma ética, el mismo valor. Y como dijeran los carteles que manos cubanas enarbolaron en protesta a estas presiones imperialistas…

¡¡Jamás podrán quitarnos la libertad!!

En el próximo número continuaremos abundando en los hechos ocurridos en la clausura de este evento. [N. del E.]




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