..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.146, Viernes, 20 de octubre del 2006

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Dossier_José Martí en el colimador de los imperios

Una vez más el propio verbo del Maestro no señala el camino: “Es la hora de los hornos, y no ha de verse más que su luz”. Y resplandecerá la luz martiana, llevada como antorcha por el Comité Cubano de Instituciones Martianas, recién constituido para defender la vida y la obra del Maestro ante las tergiversaciones que de ellas hacen los enemigos de Cuba, que tras ellas, tergiversándolas, se escudan:

JOSÉ MARTÍ EN EL COLIMADOR DE LOS IMPERIOS
Por Carlos Rodríguez Almaguer.

“El único modo de vencer el imperialismo en los pueblos mayores, y el militarismo en los menores, es ser todos soldados.”
José Martí

El pasado 13 de octubre asistimos en el Memorial José Martí a la constitución del Comité Cubano de Instituciones Martianas, un esfuerzo oportuno en horas decisivas para promover y defender los valores más altos de nuestra identidad en esta guerra mayor que se nos hace a pensamiento y que a pensamiento tenemos que ganar.

También hemos estado al tanto en los últimos días de las declaraciones de estudiosos, historiadores y personalidades de la cultura cubana, en respuesta a bochornosos y nada casuales articulejos publicados en los libelos del imperio atacando al cubano mayor, al Apóstol de nuestra independencia, que es atacar los fundamentos de la nación cubana, porque Martí resume todo lo puro que hubo antes de él y ha sido la guía de cuanto honroso y digno nos ha venido después de su caída en combate, el 19 de mayo de 1895.

Sabemos que toda esta andanada miserable contra José Martí responde a los requerimientos del Plan Bush para la recolonización y la anexión de Cuba, pues como el mismísimo “hijito de papá” reconoció al presentar su engendro: “no será fácil” implementarlo porque, aunque no lo dijo, sabe que sus marines tendrán antes que hacer desaparecer a un pueblo entero, culto y organizado que formado en las enseñanzas de Martí y en el ejemplo de Fidel, está física y espiritualmente listo para hacerles pagar bien caros sus crímenes.

En tiempos de peligros como los actuales, dados por la pobreza de espíritu e inteligencia y el enorme poder militar del mayor de todos los imperios conocidos por la humanidad, es necesario otra vez volver al magisterio de Martí, cuando ante una amenaza semejante para México venida del mismo gigante prepotente de hoy, alertaba: “Obre la diplomacia contra la diplomacia”. Por ello el próximo 8 de noviembre nuestros diplomáticos ante la ONU estarán presentando una vez más el proyecto de resolución que invita a los pueblos del mundo a demandar el fin del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto a Cuba desde hace más de cuatro décadas por el gobierno de los Estados Unidos.

Pero no es solo Martí el blanco de sus ataques. Hace pocos días el mismo mercenario ideológico que desde la prensa miamense osó aconsejarnos a los cubanos “enterrar a Martí”, lanzó sus dardos venenosos contra el general Antonio Maceo, otro de los pilares que han sostenido nuestros esfuerzos de crecer como pueblo y alejarnos lo más posible de la deshonra y la mediocridad a que en estos tiempos mediáticos se convida al hombre por todos las vías posibles.

Tal vez sea a causa de la rabia y la impotencia renovada porque en los días que siguieron a la publicación de la Proclama de Fidel al pueblo, y a las danzas macabras que la CNN transmitió a los cuatro puntos desde Miami, Cuba no se haya sumido en el caos tantas veces anunciado por ellos, y antes por el contrario, la vida en la Isla Infinita fluyó con mayor orden y constancia, pues el cariño que se siente por un hombre bueno y el dolor que produce cualquier mal que lo afecte, suelen unir a los seres humanos mucho más y más hondo que las francachelas y las disipaciones, tan abundantes entre ciertos círculos “intelectuales” de la Florida; y a los cubanos nos duele lo que le pase a Fidel tanto como nos duelen el desprecio y las ofensas a Martí, a Maceo y a cualquiera de nuestros hombres sagrados.

Volviendo a los ataques a Martí, ¿sería necesario preguntarse a qué le temen, cuando se ven en el desesperado atrevimiento de ofenderlo? Claro que no. Estos “póstumos enclenques del dandismo literario del segundo imperio”, como él mismo los llamó, estos pensadores de alquiler y sus torpes amos, le temen al crisol luminoso de ideas que aquel “hombre más puro de la raza”, aquel “supremo varón literario”, preparó para forjar a su pueblo y a todos los pueblos, porque creía absolutamente en “la identidad universal del hombre”, verdad que hoy se confirma con la fuerza brutal del peligro compartido frente al “gran enemigo del género humano”.

Tan ciegos y desesperados están que aún blasonando de “intelectuales”, “estudiosos” y “eminentes”, como suelen llamarse a sí mismos, además de otras lindezas, se olvidaron de mirar a la historia, y fallaron, porque allí están casi todas las posibles respuestas del presente y el futuro de Cuba.

Si hubieran mirado, habrían visto entonces cuál ha sido el resultado de las subestimaciones de que han querido hacer objeto a José Martí. Cuando en 1891, fue designado por el gobierno del Uruguay como su representante ante la Conferencia Monetaria Internacional, celebrada en Washington, muchos en el Departamento de Estado yanqui, comenzando por su Secretario, y continuando por la caterva de Iscariotes que siempre ha tenido en su nómina esa estructura gubernamental, se rieron del hecho, y expresaron que solo a una república hispanoamericana se le ocurriría nombrar para tan alto destino a un poeta. Pues resultó que “el poeta”, como parte de una de las Comisiones, desarticuló el entramado de intrigas y sutilezas con que el Departamento de Estado quiso maniatar a los pueblos de nuestra América a su política monetaria.

El poeta fue quien mejor desentrañó la realidad de aquel país inmenso en cuyas entrañas se gestaba el “peligro mayor” para el propio pueblo norteamericano y los pueblos del mundo: el imperialismo. Y como tal profeta lo atacan hoy los cancerberos de la Roma Americana, los corifeos de la anti Cuba, que han sido privados de la virilidad de nacimiento “y dicen, mi país, cuando hablan de los Estados Unidos, con dos labios fríos como dos monedas de oro”, porque su “patria” no refleja el verde de las palmas, ni el de la manigua redentora, sino el verde de los dólares del norte revuelto y brutal que los desprecia a ellos más que a nosotros, porque a fuerza de coraje hemos sabido ganarnos, mal que les pese, el respeto de nuestro ambicioso vecino.

A ellos, en este breve espacio, quisiera regalarles otro ejemplo de lo que pueden esperar los que pretenden borrar a Martí del horizonte cubano, cosa imposible porque hace mucho tiempo él es nuestro horizonte. Pues bien, a lo que íbamos: cuenta Julio Burrel, un español honrado que conoció a Martí en España en sus días de destierro, que le sorprendió la manera en que aquel joven callado y obscuro, que no discutía con nadie ni de nada, afirmaba que era “separatista”, y le argumentaba la diferencia entre la España que amaba y la otra, la que estaba allá en su Isla, matando y humillando lo mejor de su pueblo. Burrel dejó de verlo algunos años, y luego preguntaba por él a los jóvenes diputados autonomistas de Cuba: a Montoro, a Fernández de Castro, a Eduardo Dolz… y estos le respondían “¡Bah! Marchó de Cuba. No tenía fuerza. No le hicieron caso. Y allí en Nueva York publica una inofensiva hoja separatista… Pero eso es una extravagancia. Ese pobre Martí es un hombre muerto.”

Y cuenta que pasaron los años y aquel “pobre Martí”, aquel “hombre muerto”, fundó clubes separatistas en todos los Estados Unidos, le dio fundamento ideológico a la guerra, unió con su prédica y su ternura los corazones cubanos, organizó los recursos de la Revolución y envió las primeras expediciones. Y aquí transcribo literalmente sus palabras, para que sean oídas por los amos del Norte y por los buitres que quieren hoy “enterrar a Martí” y los agoreros que sostienen, en el colmo de la miseria humana, que una nación no puede fundamentarse “sobre el ideal exaltado de un poeta”:

“Aquel muchacho —dice Burrel— endeble y obscuro, que hablaba en voz baja, con la mirada intensa y brillante, y exclamaba en los pasillos del Ateneo “¡Soy separatista!”, representa para España un ejército de doscientos mil hombres destrozado, dos escuadras destruidas, dos mil millones arrojados a los cuatro vientos, la pérdida de un imperio colonial, el cruento calvario del Tratado de París; todo lo que hoy nos llega al alma; todo lo que ya lloramos como catástrofe; todo lo que ya gemimos como vergüenza…”

Enviado por su autor


Constituyen Comité Cubano de Instituciones Martianas

El Comité Cubano de Instituciones Martianas quedó oficialmente constituido en la capital con la asistencia de representantes de las entidades vinculadas con la obra del Apóstol, y con el objetivo de promover el legado de José Martí nacional e internacionalmente.

Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa Martiano, señaló este viernes en el Memorial José Martí que la decadencia del imperio los está llevando a denigrar la identidad cubana. "Lo que el mundo ha perdido es la memoria histórica. Por eso en estos tiempos de crisis es necesario rescatar y difundir el pensamiento del Héroe Nacional, que es prócer y guía válida para la búsqueda del nuevo pensamiento que necesita el siglo XXI de Cuba, de América y del mundo", sostuvo.

Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional, dijo que los nuevos ataques de la prensa miamense ya no sólo son a la figura de Martí, si no también a la del generalísimo Antonio Maceo y a la viril protesta en los Mangos de Baraguá que encabezara este patriota, lo que calificó como un ataque directo y desesperado a las esencias y fundamentos de la nación cubana.

La doctora María Dolores Ortiz sugirió contestar no solamente a las injurias contra Martí sino llevar hasta los pueblos latinoamericanos el conocimiento de lo hecho por el prócer cubano.

De esta forma, bajo la máxima martiana de la unidad como elemento indispensable, los intelectuales cubanos discutieron el proyecto de declaración de las instituciones martianas, que recoge las bases filosóficas sobre las que se erige esta nueva fundación.

"Conscientes de las causas y de quiénes están en realidad detrás de esas diatribas contra el Apóstol, los martianos reafirmamos que su legado es portador de una carga esencial de espiritualidad, de aspiración al mejoramiento humano y a la justicia y felicidad para todos, que debe ser preservado para las presentes y venideras generaciones de cubanos", señala la declaración.

El documento especifica que las instituciones martianas asumen el reto de crear un grupo de trabajo internacional con el objetivo de coordinar e impulsar la labor de difusión del pensamiento martiano.

El proyecto recoge, entre otras acciones, la organización de un concurso internacional con el tema “La Cuba de Martí: Universidad del Continente”. También contempla fortalecer el trabajo de las Cátedras Martianas en los centros educacionales superiores y la búsqueda de nuevos métodos para la enseñanza de la obra y el pensamiento de Martí, especialmente en niños, adolescentes y jóvenes, mediante los Clubes Juveniles Amigos de Martí y otras iniciativas.

Hart informó de la convocatoria para realizar un encuentro entre los martianos de las diferentes edades para discutir y sacar conclusiones filosóficas del libro Cien horas con Fidel, el cual, según sus palabras, "revela el mejor ensayo sobre la historia del mundo de los últimos 50 años".

El Comité Cubano de Instituciones Martianas reúne a entidades como la Oficina del Programa Martiano, la Biblioteca Nacional, el Memorial de la Plaza de la Revolución, la Casa de las Américas, la Fragua Martiana, el Centro de Estudios Martianos, y organizaciones como el Movimiento Juvenil Martiano y la Sociedad Cultural José Martí, las cuales deberán proponer la reglamentación y las bases jurídicas de la fundación.

http://www.tvsantiago.co.cu/?mod=noticias&id=2446


Crean Comité Cubano de Instituciones Martianas

El Comité Cubano de Instituciones Martianas fue constituido en el segundo encuentro de quienes promueven el legado del Héroe Nacional, José Martí, realizado en el Memorial que lleva su nombre en Ciudad de la Habana.

Los participantes destacaron la necesidad de defender la figura y ejemplo del Apóstol de la Independencia de Cuba como escudo de la identidad nacional y guía válida para la búsqueda del nuevo pensamiento que necesita el siglo XXI, publica el diario Granma.
La nueva organización se propone desarrollar el más amplio trabajo nacional e internacional, con el objetivo de impulsar el conocimiento de la vida y obra del Maestro, así como de los próceres y fundadores que constituyen el fundamento de nuestra identidad. En la cita aprobaron la declaración de principios y el plan de trabajo.

Según los firmantes, es hora de "cerrar el paso al gigante de las siete leguas", en medio de un contexto marcado por el lanzamiento del Plan Bush, el renacimiento del anexionismo entre la contrarrevolución miamense, los ataques a Martí --como símbolo más alto de la nación-- y recientemente a Maceo, desde el periódico El Nuevo Herald.
Armando Hart Dávalos, director de la Oficina Nacional del Programa Martiano, convocó, además, a estudiar el libro Cien Horas con Fidel, a fin de extraer lecciones. “Al leerlo admiré aún más a Cuba y comprendí mejor su historia”, aseguró.

Dijo que la cultura de hacer política es la gran oportunidad que tiene el mundo de hoy para enfrentar la aguda crisis de civilización por la que atraviesa el mundo y "aspiramos, añadió, a que este trabajo de Fidel nos ayude a encontrar los fundamentos filosóficos, sociales y culturales del socialismo del siglo XXI”.

"Es en Martí, subrayó, y en los próceres y pensadores de América donde está la cultura necesaria para ello".

Otra de las propuestas consistió en un foro interactivo internacional previsto para el 12 de noviembre próximo, auspiciado por el Consejo Martiano de la Prensa Cubana con el título de José Martí contra la anexión.

http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&id=2567


PROYECTO DE DECLARACIÓN DE LAS INSTITUCIONES MARTIANAS

Una verdad se abre paso y va llegando a la conciencia de millones de personas en todo el planeta: Vivimos tiempos de crisis y de decadencia del imperio norteamericano. Ese imperio hegemónico, ansioso de perpetuar su dominación a toda costa, acude a violaciones flagrantes del derecho internacional, a la amenaza del uso de la fuerza y no vacila en emprender agresiones en gran escala con el propósito de asegurar la explotación y el saqueo de los recursos naturales en todo el mundo, en especial de los energéticos.

El neoliberalismo como política ha agotado sus posibilidades y el modelo consumista y derrochador de las sociedades opulentas provoca el aumento de las desigualdades y la destrucción sistemática del medio ambiente. La sexta parte de los 6 mil 300 millones que habitan nuestro planeta viven en condiciones de extrema pobreza y de ellos 8 millones mueren cada año por hambre y enfermedades curables. En América Latina asistimos a la quiebra estrepitosa del sistema de dominación imperialista y se abren paso procesos revolucionarios como en Venezuela y de fuerte contenido popular como en Bolivia, donde por primera vez un dirigente indígena fue elegido como presidente con amplio respaldo del electorado. El MERCOSUR emerge como una alternativa de integración frente a los planes de anexión del Imperio y el ALBA abre una esperanza cierta para el futuro de nuestros pueblos.

En cuanto a Cuba, la actual administración refuerza las medidas contempladas en el llamado Plan Bush que no solo impone mayores restricciones al bloqueo genocida, sino que constituye un detallado programa de recolonización de nuestro país, atacando en sus mismas bases la existencia de la Nación cubana. Un interventor ha sido nombrado y ha quedado claro que en las previsiones futuras del gobierno de Estados Unidos no hay espacio para una Cuba independiente.

A partir de estos designios imperiales cobra auge el neo anexionismo de la contrarrevolución cubana en La Florida y es en este marco en el que se inscriben los ataques a la figura de José Martí como símbolo más alto de la nación cubana.
Conscientes de las causas y de quienes están en realidad detrás de esas diatribas contra el Apóstol, los martianos reafirmamos que su legado es portador de una carga esencial de espiritualidad, de aspiración al mejoramiento humano y a la libertad, justicia y felicidad para todos que debe ser preservado para las presentes y venideras generaciones de cubanos.

Su pensamiento constituye, por tanto, una orientación válida en estos tiempos de la historia del hombre cargados de incertidumbre y de signos amenazadores pero también de combate y esperanzas a favor de la paz, de multiplicación de esfuerzos generosos encaminados a asegurar la supervivencia del género humano evitando una catástrofe ecológica sin precedentes y para hacer realidad las aspiraciones de justicia social, de dignidad humana, que abarquen a todos los seres humanos sin excepción y que el Apóstol plasmó, con belleza poética, en aquellos versos memorables: Con los pobres de la tierra / Quiero yo mi suerte echar.

Hoy, más que nunca antes, resuena su llamado a poner todos los árboles en fila para cerrar el paso al gigante de las siete leguas y a andar en cuadro apretado como la plata en las raíces de los Andes. Aquellos peligros denunciados por el Apóstol han cobrado una dimensión mucho más devastadora y peligrosa con la llegada al poder en Estados Unidos de la ultraderecha bárbara y recalcitrante que ha puesto la tecnología más sofisticada en el campo de los armamentos al servicio de una empresa de alcance planetario quebrando principios éticos, políticos y jurídicos en los que decía fundamentarse la moderna civilización.

Las Instituciones martianas asumimos el reto y nos proponemos desarrollar el más amplio trabajo internacional con el objetivo de promover el conocimiento de la vida y la obra de José Martí y de los próceres y pensadores que en dos siglos de historia han cimentado entre nosotros los ideales de libertad, igualdad y fraternidad con verdadero alcance universal.

Debemos estar cada vez más conscientes de la importancia decisiva de defender la figura y el ejemplo de José Martí como escudo y fundamento de nuestra identidad nacional y como guía válida para la búsqueda del nuevo pensamiento que necesita el siglo XXI. Y en la necesaria batalla por las ideas, sembrando conciencia, el Apóstol continua abriendo la marcha:

“No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados”.

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