..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.139, Viernes, 1 de septiembre del 2006

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Los que se revuelven en la más putrefacta nostalgia…

Un artículo sobre el casco histórico panameño, del que le ofrecemos algunos fragmentos, trajo a nuestra mente algo que leímos hace algunas semanas en el Nuevo Herald sobre la “destrucción” de La Habana. Y nos dio pié para comentarlo, para demostrar cómo, desde su meliflua nostalgia, mienten una vez más en su pintura de nuestra ciudad.

Mientras en nuestra capital, principalmente en el casco histórico, se desarrollan planes para rehabilitarlo, incluyendo las viviendas vecinales, escuelas y postas médicas; mientras aquí los vecinos son llevados a hermosos apartamentos provisionales en tanto restauran sus viviendas, y los niños se mueven felices en su barrio; mientras cada día, poco a poco, un nuevo plan beneficia a los residentes en estas zonas, cosas bien diferentes nos relata este artículo sobre el casco histórico panameño… pero claro, esto a los nostálgicos de la Calle 8 no les preocupa:


Edificios restaurados, vecinos desalojados (Panamá)
Alberto Mendoza

El casco histórico de la ciudad de Panamá luce cada día mejor gracias a la restauración de edificios pintorescos, la mejora de las calzadas y el aumento de la seguridad. Sin embargo, miles de vecinos se han visto obligados a abandonar sus casas tras la llegada de las inversiones gubernamentales y privadas.

"Personas que habían nacido y vivido hasta 40 años en el barrio se han tenido que ir", asegura Armando Bouza, vecino del casco viejo de la capital panameña, donde ha pasado la mayor parte de sus 57 años de vida, y donde pretende morir.

Bouza paga 75 dólares mensuales de alquiler por un viejo apartamento de dos dormitorios, pero teme que las rentas se eleven con la llegada de nuevos inquilinos y propietarios y de turistas. Algunos de sus vecinos que ya se marcharon le cuentan que están arrepentidos: "Dicen que donde les ubicaron les falla el agua, la luz, y el viento les levanta el techo".

La Oficina del Casco Antiguo, conformada por varios ministerios y la alcaldía, ha reubicado en otros barrios a estos vecinos que ocupaban casas de hecho, sin pagar alquiler, o que habitaban espacios deteriorados.

Estas acciones se enmarcan en el proyecto "Revive el casco", que comenzó en 2004 para recuperar los inmuebles y proveer a esta parte de la ciudad de nuevas infraestructuras. El objetivo: restaurar una zona de gran valor histórico y arquitectónico, atraer a residentes de altos ingresos y al turismo.

El llamado barrio de San Felipe fue declarado Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 1997, y cuenta con bellos edificios del siglo XIX, exponentes de estilos arquitectónicos español, francés y americano.

Fundada en 1519, Panamá Viejo es el asentamiento europeo más antiguo sobre el océano Pacífico. Destruida por la invasión del pirata Henry Morgan, la ciudad fue abandonada por sus habitantes, y reconstruida a partir de 1673 en un nuevo emplazamiento amurallado. Su trazado, del siglo XVII y propio de la planificación urbana española, se mantiene casi intacto.

La zona fue visitada por reporteros de América Central, República Dominicana y Cuba que participaron en Panamá de un taller de la agencia de noticias IPS sobre periodismo, como ejemplo de lugar en que se cruzan varios desafíos del desarrollo: la pobreza y la exclusión social, los problemas ambientales y la voracidad inmobiliaria.

En un principio habitado por las elites, el barrio fue poco a poco ocupado por las clases populares y de bajos ingresos. En San Felipe conviven ahora la sede del gobierno y algunos ministerios, con viviendas insalubres y ocupadas por familias muy pobres.

En virtud del proyecto de restauración, el metro cuadrado se cotiza ahora a 1.500 dólares, devolviendo a la zona su carácter exclusivo.

[…]

Algunos vecinos se han organizado para influir en las decisiones que el gobierno está tomando sobre su barrio. El 27 de julio, la Asociación de Vecinos en Defensa del Barrio de San Felipe celebró una cena para recaudar fondos y exponer sus ideas, a la que acudió el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, y representantes del ejecutivo central.

Estos vecinos abogan porque todos los residentes se puedan quedar en el barrio, por frenar la especulación inmobiliaria y desarrollar casas residenciales subsidiadas de interés social.

Adán Cerrud Sánchez, coordinador de la asociación vecinal, dijo a IPS que "el criterio de los edificios se ha puesto por encima de las personas", pero señaló que "han encontrado buena voluntad en el gobierno para tratar de rectificar y que no se tenga que desplazar a más residentes". (FIN/2006)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=35616


PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES OTORGADOS A LA OBRA DE REHABILITACIÓN DEL CENTRO HISTÓRICO DE LA HABANA

• SEGUNDO CONCURSO INTERNACIONAL SOMOS PATRIMONIO DEL CONVENIO ANDRÉS BELLO 2000
San Isidro: un Programa de Conservación del Patrimonio Cultural como Proyecto Socio-Comunitario, resultó ser Premio en este concurso como experiencia de Sociedad Gubernamental, en la que se refleja la labor de rehabilitación en relación armónica con la comunidad.

• PREMIO INTERNACIONAL DUBAI 2000
Por contribuir al mejoramiento del hábitat, el modelo de gestión para el desarrollo del Centro Histórico de La Habana Vieja, obtuvo Mención, por ser considerado como una buena práctica.

• PREMIO METRÓPOLIS 2001
La Rehabilitación Integral del Centro Histórico de La Habana obtuvo Segundo Premio en el certamen.

• TERCER CONCURSO INTERNACIONAL SOMOS PATRIMONIO DEL CONVENIO ANDRÉS BELLO 2001
Duendes de la Ciudad, una experiencia ilustrativa del programa social de la Oficina del Historiador de La Habana, dirigido a la educación de niños y jóvenes del Centro Histórico, mereció el Reconocimiento en este Concurso como experiencia exitosa, por encontrar medios novedosos de valorización, conservación, apropiación, gestión y recuperación del patrimonio cultural en el ámbito iberoamericano.
El trabajo galardonado contiene el impacto de la política cultural de la Institución dentro del proceso de revitalización integral en los residentes jóvenes, y su sensibilidad con el Patrimonio Cultural.

• PREMIO EUROPEO DE ARQUITECTURA PHILIPPE ROTTHIER PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD SESIÓN 2001
Este Premio fue otorgado a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana por la labor desempeñada en la Reconstrucción del Centro Histórico de La Habana, como reconocimiento al valor del patrimonio arquitectónico y urbano, y a la formación de artesanos calificados.

• PREMIO UNESCO CIUDADES POR LA PAZ 2000 - 2001
La Rehabilitación Integral del Centro Histórico de La Habana obtuvo Mención Honorífica en el Premio UNESCO Ciudades por la Paz 2000-2001, en reconocimiento a los esfuerzos realizados por la Asamblea Provincial de Ciudad de La Habana y la Oficina del Historiador, en pro de una cultura de diálogo.
En esencia, el premio identifica el proyecto urbano del Centro Histórico de La Habana como una acción municipalista ejemplar, en su contribución al fortalecimiento de la cohesión social, al mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes y al desarrollo de la genuina armonía ciudadana.

• PREMIO STOCKHOLM PARTNERSHIPS FOR SUSTAINABLE CITIES 2001
El Modelo de Gestión para el desarrollo integral de La Habana Vieja resultó elegida entre las 60 experiencias finalistas, de las 250 presentadas en el certamen.

• PREMIO DE LA ASOCIACIÓN PARA LA GERENCIA DE CENTROS URBANOS, RADICADA EN VALENCIA, ESPAÑA.
El proyecto de rehabilitación de La Habana Vieja obtuvo el Premio 2002 en la categoría de Iniciativa Latinoamericana, por ser un proceso continuo, comprometido con la conservación de la historia que encierra en ese espacio.

• PREMIO NACIONAL DE RESTAURACIÓN AL CASTILLO DE SAN SALVADOR DE LA PUNTA, CUBA.
El Castillo de San Salvador de La Punta obtuvo el Premio 2002 de Conservación.

• PREMIO DE LA REAL FUNDACIÓN DE TOLEDO (MAYO 2003)
El plan de rehabilitación del Centro Histórico de La Habana recibió el premio de Cultura de la Real Fundación de Toledo por los grandes méritos reconocidos en largas labores de excelencia.
El programa fue calificado como “referencia obligada en el campo de la recuperación del patrimonio sobre bases sostenibles”.
Este premio lo elige un jurado y está instituido desde 1988 en España con la presidencia de honor del Rey Juan Carlos de Borbón.

Así las cosas, mientras todos estos premios son entregados a la labor de rehabilitación de nuestra Habana, soñolientos, bostezantes y nostálgicos, duermen un sueño recurrente por allá por la calle 8:

“Un viajero que llega y la encuentra tendida sobre el litoral como una lánguida matrona que rememora las noches en que brillaba no puede menos que enamorarse de ella, y dolerse de ella, y sentir que su hechizo permanece a pesar de la ruina. Si la anda, la descubre.”

¡¡Y sí que sí!! Justo lo dice el nostálgico: “Si la anda, la descubre”. Sólo que él la “anda” sólo en sus ensoñaciones más etílicas. Continuemos citando al “vate” de tan poéticos textos:

“Junto al centro histórico, remozado y rentable --sobre todo muy rentable-- medra la sórdida pobreza.” […] “Y cuando llegan los ciclones la anciana seductora tiembla como una niña.” […] La Habana se nos muere. Se nos muere, y con lo enamoradiza que es, en esta temporada, cuando los oráculos de la meteorología han anunciado tantos huracanes, no dudemos que se enrole con alguno y se nos vaya de la geografía para siempre, y tengamos que recordarla bella, seductora y romántica, como la vivimos, la añoramos y la paseamos por el mundo.”

¡Ja!, y salió al fin el pus del grano: “como la vivimos, la añoramos y la paseamos por el mundo.”.

No como existe realmente, con sus Museos restaurados, sus aulas escuela, sus nuevos proyectos, sus tiendas, sí, sus tiendas donde se recauda todo lo que en su propio beneficio se invierte. La Habana Vieja con sus solares de puertas restauradas, de baños higiénicos, del cercano Solar La California convertido casi en centro cultural…

La Habana Vieja que aprenden a querer y cuidar sus niños, que veneran sus viejos, bajo la atenta mirada de la enfermera, que disfrutan las jóvenes madres que esperan la hora mágica de su alumbramiento en la Casa Leonor Pérez… la Habana real, no la que añoran, quejosos y nostálgicos, en la otra orilla!!

Pero antes de terminar, no quiero dejar de traerles hasta acá los elogios otorgados al mencionado artículo por “otro” de la comparsita añorante:

“La belleza de su literatura [la del articulito añorante, dice] produce una verdadera emoción estética. Posee un estilo elegante y armónico digno de los clásicos.
Toca, además, un punto que impacta emocionalmente a todos los que padecemos de esa nostalgia habanera que llevamos los desterrados enquistada en la memoria.

¡Sí! La Habana tiene ese ''duende'', ese embrujo que él dice, ese corazón que enamora al que vivió en ella con sus grandezas y hasta con sus miserias; con sus carnavales y sus noches de Tropicana; de Sans Souci, de Montmartre; sus tardes de domingo en los jardines de La Tropical; sus aires libres en las terrazas de cafés y bares.

La Habana de El Encanto y Fin de Siglo y el Ten Cent, con su ''esquina del pecado''. La del Payret, y Radio Cine, y el Rex Cinema y el Cinecito. La de La Zaragozana, y el Centro Vasco y el Floridita. La Habana nocturna de Marte y Belona y los bailes del Centro Gallego. La de Lecuona y Eliseo Grenet, y Celia Cruz y Rita Montaner.]

Sí. Esa es la Habana que añoran. La de Sans Souci, la de la esquina del pecado, la de los niños zambulléndose en la Bahía, tras los centavos que tiraban, como suprema gracia, los marines americanos, los mismos que ofendieron a Cuba y los cubanos en lo alto de la estatua del Maestro.

Los que no podrán pisar esta tierra jamás, porque “nuestros muertos, alzando los brazos, la sabrán defender todavía”!!

 




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