..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.141, Viernes, 15 de septiembre del 2006

Libro de visitas

 

El bumerán de la guerra contra el terrorismo
Por Praful Bidwai

Cinco años después de que el presidente estadounidense George W. Bush lanzó su "guerra global contra el terrorismo", el mundo está más inseguro, dividido, conflictivo, paranoico y, paradójicamente, más vulnerable al fenómeno.

Medio Oriente, la región más volátil del globo, ahora bulle de indignación y sufre más violencia y conflictos que antes de los atentados que acabaron con 3 000 vidas en Nueva York y en Washington el 11 de septiembre del 2001.

La guerra de Bush no logró dominar a Al-Qaeda, ni mucho menos destruirla. Sus dos máximos líderes —Osama bin Laden y Ayman al-Zawahiri— están sueltos, y el "alqaedismo" como ideología se propagó y adquirió fuerza en cada vez más países.

La guerra contra el terrorismo, librada por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos y Gran Bretaña, hirió e irritó a millones de musulmanes en todo el mundo. Creó, incluso, fisuras dentro del bloque occidental.

Para peor, la mayor manifestación de la guerra contra el terror —la invasión y ocupación de Iraq iniciada el 20 de marzo del 2003— es percibida por la mayoría de los estadounidenses como un error.

Una encuesta de la consultora Gallup difundida en agosto reveló que, para apenas 36% de los entrevistados, Estados Unidos está ganando la guerra contra el terrorismo. En enero del 2002, según la misma firma, 66% de los encuestados pensaban eso.

"La mayor desventaja política para Estados Unidos es que ahora la guerra contra el terror es vista ampliamente como una hoja de parra para tapar su proyecto imperial", dijo el cientista político indio Achin Vanaik, experto en terrorismo.

"Los neoconservadores estadounidenses pensaron que podían usar la guerra para establecer una hegemonía global total y duradera, una especie de moderno imperio romano que impediría el surgimiento de cualquier rival durante décadas. Y hoy buscan una estrategia de salida", agregó.

Hace cinco años, Bush se atribuyó el derecho de actuar unilateralmente contra lo que él definiese como "terrorismo", a través de ataques preventivos y otros mecanismos.

También estipuló el famoso "o están con nosotros o están en contra nuestra", borrando la distinción entre perpetradores del terrorismo y el país donde podrían estar radicados.

Hoy, la doctrina de Bush está hecha jirones. Se la identifica como la gran causa de la inseguridad y la inestabilidad en el mundo.

Iraq es un caos sangriento. Cada vez se parece más al Viet Nam de fines de los años 60. Las muertes de unos 100 000 civiles iraquíes, cifra estimada por el periódico The Lancet, dejan un fuerte resentimiento contra la ocupación.

Así lo hicieron los excesos y las violaciones a los derechos humanos en la ofensiva militar estadounidense de octubre y noviembre del 2004 sobre la central ciudad iraquí de Faluya y también en la cárcel de Abu Ghraib.

Iraq puede incluso estar "desintegrándose", como dice la información militar procedente de Estados Unidos. El país, por cierto, se ha vuelto inmanejable.

"Estados Unidos se arrogó a sí mismo objetivos más que ambiciosos", opinó Vanaik. "No describió los ataques del 11 de septiembre del 2001 como un grave crimen contra la humanidad que debe ser castigado, sino como el primer aldabonazo de una `guerra' que debe ser contrarrestada por la guerra global contra el terrorismo."

"El uso de estas palabras fue deliberado, no accidental. En una guerra, uno puede actuar militarmente en cualquier momento. Uno no necesita esperar a que lo ataquen. Y el campo de batalla ahora sería todo el globo."

Hace cinco años, pocos musulmanes creían en el alegato de Bin Laden según el cual Occidente estaba comprometido en una cruzada contra el Islam. Hoy tiene muchos adeptos.

El argumento no es exagerado. La guerra de Bush apunta casi exclusivamente al "terrorismo islámico". Hasta hace poco, de las 36 organizaciones que figuraban en la lista del Departamento de Estado estadounidense, 24 eran musulmanas. El resto eran separatistas vascas e irlandesas, o izquierdistas. No había grupos cristianos, budistas, ni hindúes.

El Departamento de Estado también enumeró 26 países cuyos ciudadanos representan un "elevado riesgo de seguridad" para Estados Unidos. Con excepción de Corea del Norte, todos son países de mayoría musulmana.

Al mismo tiempo, crece el sentimiento antimusulmán en Estados Unidos. Según una encuesta de Gallup publicada recientemente por el periódico USA Today, el 39% de los consultados dijo sentir al menos algún prejuicio contra los seguidores del Islam. (IPS)

http://granma.co.cu/2006/09/11/interna/coment02.htm

 




© Biblioteca Nacional "José Martí" Ave. Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Teléfonos: (537) 555442 - 49 / Fax: 8812463 / 335938