..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.142, Viernes, 22 de septiembre del 2006

Libro de visitas

 

Viaje a los frutos
Por Rosa Rodríguez G

Brotaba febril, en carne y sangre, la idea martiana. Desde la misma génesis de la Revolución –a partir de sus batallas iniciales; dígase el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes; entiéndase la travesía del yate Granma, de Tuxpan a Las Coloradas; el propio desembarco o el combate del Uvero (la mayoría de edad de la guerrilla, tal cual declaró el Che)–, en Fidel latía el vaticinio del Maestro: "La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura".

Antes, incluso, de convertir en éxito total la Campaña Nacional de Alfabetización (Día iluminado: 22 de diciembre de 1961. Lugar: Plaza de la Revolución), el líder le explicaba al pueblo un principio convertido en ley al paso de los años: No te decimos cree, sino lee.

Siempre será conveniente detenerse en ese espacio pegadito al lado más izquierdo del corazón; reservado a la remembranza de la gesta emancipadora definitiva. Lo reconocemos, no vivimos de glorias, somos categóricamente rebeldes y hay que seguir... ¿Quién dijo que cejamos? Pero creemos en la Historia, la preservamos. Ello tiene que ver con valores muy sagrados; apunta la idiosincrasia del inquieto quehacer cubano; se involucra en nuestro concepto de nación: ¡Identidad no más! Observamos la ruta de la dialéctica, esa que conduce a una continuidad innegable, pues nacen, crecen y se desarrollan otras generaciones... y subyacen y afloran, de vez en cuando, las amenazas de que se parecen más a su tiempo que a los progenitores. La guerra que se nos hace, lo sabemos, es a pensamiento.

Felizmente ahora acaba de ver la luz, Viaje a los frutos, una selección de textos e imágenes, publicada por la Biblioteca Nacional José Martí (hecha casi artesanalmente por Ediciones Bachiller), a partir de la compilación de la Doctora Ana Cairo –acuciosa investigadora– y con la anuencia de varias personalidades de las letras cubanas. Se la dedicaron a los 80 del líder de la Revolución y la presentaron durante una ceremonia ante representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país, prestigiosos escritores y trabajadores de la BNJM.

Si me pidieran criterio, de un rápido vistazo, por las temáticas, diría: ¡Enhorabuena a un libro del buen amor! ¡Sirva la joya! ¡Toda una provocación!

¿Por qué este esfuerzo? La propia promotora de ese salto del intelecto, Ana Cairo, respondía: "Es una necesidad y hay que seguirla enriqueciendo".

Inestimable arsenal guarda el volumen; recoge, en sus 139 páginas, artículos, poemas, cartas, escritos poco conocidos (y otros casi inéditos), como parte del fondo bibliográfico de la Nacional, bajo firmas muy autorizadas de nuestro acervo cultural: Ernesto Che Guevara, Nicolás Guillén, Loló de la Torriente, Emilio Roig de Leuchsenring, el Indio Naborí, Marcelo Pogolotti, Carilda Oliver, Nancy Morejón, Alfredo Guevara, Jorge Mañach, José Lezama Lima, Cintio Vitier, Pura del Prado, Ángel Augier y otros valiosos.

Sí, efectivamente, es una dádiva a Fidel, y en ese cometido, deviene también regalo al pueblo..., porque va muy especialmente dirigido, sin costo adicional alguno, a los profesores que imparten Historia, a los estudiosos de nuestras raíces, a quienes quieran saber la verdad del permanente reencuentro del Comandante en Jefe con la intelectualidad. ¡Ojalá pronto financien nuevas ediciones!

Aunque la mostrada ya tiene su destinatario: bibliotecas públicas, especializadas e instituciones específicas, quisiera que se multiplicara mucho más tan sano intento.

Viaje a los frutos tomó su título, tras fuerte voluntad, de un original de 1973, que nos dejó el ilustrado novelista cubano Alejo Carpentier (1904-1980).

Para el historiador y ensayista Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional: "Nada nos regocija más que releer y propiciar que otros descubran textos casi olvidados, desconocidos, donde se demuestra qué era Cuba antes de 1959, en qué abismos encontró la Revolución sepultada a su literatura, a su cultura, a su pueblo; por qué, en fin, fue imprescindible la ráfaga flamígera que atravesó y atraviesa a esta Isla... Aquí están los documentos. Ya es demasiado tarde para escamotearlos o esconderlos, o para quemarlos, como ha sucedido en el Iraq ‘liberado’ por las tropas yanquis. Ya perdieron esta pequeña batalla y, además, toda la guerra".

Sortilegio, seducción, milagro, epopeya y sorpresas dimanan de la evocación en tales lecturas. La Cairo asume que "el intelectual Fidel Castro es un mito vivo al arribar a los ochenta años".

Tomado de http://www.tribuna.islagrande.cu




© Biblioteca Nacional "José Martí" Ave. Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Teléfonos: (537) 555442 - 49 / Fax: 8812463 / 335938