..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 3, Nro.143, Viernes, 29 de septiembre del 2006

 

Dos casos de terrorismo pone de manifiesto el doble rasero de Bush
Por DeWayne Wickham

Cuatro meses despues de que el Presidente Bush acusara a Siria de albergar campos y organizaciones terroristas en junio del 2002, las autoridades norteamericanas le entregaron en secreto al régimen de Damasco a un hombre sospechoso de tener lazos con un grupo terrorista.

La horrible historia de lo que le sucedió a Maher Arar, un ciudadano canadiense de origen sirio, en manos de la policia secreta siria recibió mucha atención desde que se destapó la semana pasada. Pero no ha recibido las misma atención las preocupantes contradicciones entre lo que dice y lo que hace la administración Bush en la guerra contra el terror.

"Nuestro enemigo es una red radical de terroristas, y cada gobierno la apoya," proclamó Bush en su discurso ante la sesión conjunta del Congreso realizada nueve días después de los ataques del 11 de Septiembre. "Cada nación, en cada región, tiene que tomar partido. O están con nosotros o están del lado de los terroristas."

Pero un año más tarde, cuando identificaron a Arar en el aeropuerto de Nueva York, después de un aviso de la policía canadiense de que podría tener lazos con terroristas, él estuvo detenido brevemente en este país antes de ser enviado a Siria. Ahí, dice Arar, fue golpeado con un cable de metal hasta que confesó falsamente que había pasado un tiempo en un campo terrorista en Afganistán y entonces terminó recluido durante 10 meses en una celda bajo tierra del tamaño de un ataúd.

Cuando enviaron a este hombre a Siria — el gobierno canadiense recientemente ha reconocido que Arar no tiene lazos terroristas —, la administracion Bush sabía bien que iba a ser maltratado .

"Aunque la tortura se produce en las prisiones, es más probable que ocurra mientras el detenido está en uno de los centros de detención que existen a manos de los numerosos servicios de seguridad a lo largo del país, y en particular, cuando las autoridades intentan extraerle una confesión o información respecto a un supuesto crimen o sobre supuestos complices", dijo el Departamento de Estado sobre Siria en el informe sobre prácticas violatorias de los Derechos Humanos, del 2001.

Pero si esto aún no le causa asombro de cuán comprometida está la administración Bush en su guerra contra el terror, hay más.

Mientras pretextos muy endebles dieron pie a que oficiales de los EEUU enviaran a Arar hacia Siria, una montaña de sospechas sobre la relación de Luis Posada Carriles con una larga lista de actos terroristas no ha sido suficiente para sacarlo de este país.

Posada se fugó de Venezuela, donde esperaba ser juzgado por segunda vez bajo cargos de haber tenido relación con la explosión de la nave aérea cubana en 1976, donde murieron 73 personas. El exiliado cubano estar involucrado en un crimen tan abominable, pero el antiguo especialista en actividades contra el terrorismo, Carter Cornick aseguró que Posada sí está comprometido "hasta el tuétano" con la explosión de la nave, como reportó The New York Times el año pasado.

El periódico también reportó que Posada en una ocasión se vanaglorió de ser el cerebro de una serie de explosiones en hoteles en La Habana, Cuba, en los años 90, una revelación que luego negó. Un turista italiano murió en una de esas explosiones.

En vez de enviar a Posada hacia Venezuela, la administración Bush lo retiene en un centro de imigración. En vez de acusarlo de ser terrorista, simplemente lo acusan de entrada ilegal al paía.

El año pasado, un juez de inmigración determinó que a Posada no se le podía extraditar ni a Cuba ni a Venezuela - países que la administración Bush considera estados peligrosos - porque podría ser torturado. Durante una presentación en el canal Telemundo, a la Secretaria de Estado Condoleezza Rice le preguntaron si esta decisión afectaría la percepción internacional sobre la guerra contra el terrorismo de la administración Bush. "Intentamos implementar nuestros estándares de manera uniforme y consistente," dijo, "pero estos son temas que tienen que decidirse por los canales apropiados."

De hecho, la administración Bush, tiene estandares contradictorios — uno para aquellos que parecen ser enemigos de este país, como Arar, y otro para Posada, uno acusado de terrorismo, que es enemigo de sus enemigos.

Publicado en USA Today, el 26 de septiembre de 2006
Traducción para Cubadebate: Isabel Perea

Tomado de http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=especiales-show&noticiaid
=7555&noticiafecha=2006-09-27




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