..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.157, Viernes, 5 de enero del 2007

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Dossier_En la Argentina,  el testigo Gerez apareció vivo y con huellas de tortura

Nuevamente el pueblo  argentino vivió horas de angustia y dolor que, felizmente, no tuvieron consecuencias fatales. Esperamos  que nuestros hermanos sepan defender su derecho de luchar por un mundo de paz: 30 001 desaparecidos claman por ello:

Alivio en el Gobierno: tras 48 horas de tensión y especulaciones

El testigo Gerez apareció vivo y con huellas de tortura

El albañil había culpado a Patti de someterlo a apremios ilegales; minutos antes de ser encontrado en Garín, el Presidente había hablado por cadena: acusó a "elementos paramilitares o parapoliciales"

Luis Gerez, el albañil que había acusado al ex comisario Luis Patti de torturador, apareció ayer a las 21.20, luego de dos días de cautiverio, en un descampado de Garín, partido de Escobar, con signos de haber sufrido violencia.

La noticia produjo alivio en el Gobierno, que vivía con extrema tensión la búsqueda del hombre, un militante peronista que en abril había denunciado en la Cámara de Diputados que el ex intendente lo había torturado en 1972.

Al cierre de esta edición, Gerez era revisado por médicos del hospital de Escobar. Las primeras en ver al albañil, dos niñas de 9 y 11 años, dijeron que estaba con el torso desnudo. Tenía golpes en la espalda y en la cabeza, marcas en los pies y en las manos, como si hubiera sido atado, y quemaduras en el cuerpo.

“Lo vimos sereno, habló con nosotros. No nos dio detalles de cómo había estado, pero no quisimos entrar en detalles para no profundizar su shock postraumático. Ahora necesita descanso, está extenuado”, dijo media hora después de la medianoche el subsecretario de Derechos Humanos, Rodolfo Mattarolo.

Una hora antes de que se confirmara la aparición de Gerez, el presidente Néstor Kirchner había utilizado por segunda vez desde que llegó a la Casa Rosada la cadena nacional para acusar a “elementos paramilitares y parapoliciales” del hecho.

“No vamos a ceder ante la extorsión. No permitiremos que paren los juicios”, dijo Kirchner, con firmeza. Se refería a los juicios contra ex represores de la dictadura militar de los años 70, que se siguen por violaciones de los derechos humanos.

Voceros presidenciales dijeron anoche a LA NACION que el concejal de Escobar Hugo Cantero, kirchnerista, recibió el dato del lugar donde estaba detenido el albañil, pero temió una emboscada. De todos modos, Cantero habría avisado al gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, y al ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian.

Cerca de Kirchner afirmaron que el discurso tuvo “nombre y apellido”: se refirió a los ex policías bonaerenses Miguel Etchecolatz y Luis Patti, y a la “mano de obra desocupada”.

Y deslizaron la sospecha sobre Patti: “No pudieron sacar a Gerez del partido de Escobar”, dijeron las fuentes. Los voceros enfatizaron que "Kirchner evitó peleas internas entre las fuerzas policiales y de inteligencia". Y contrapusieron este caso con el de Jorge Julio López, desaparecido hace 100 días, que, agregaron, "no fue coordinado por el Presidente", sino por la policía bonaerense.

Arslanian informó que Gerez apareció en Garín, con el torso desnudo, conmocionado y en medio de una crisis de nervios luego de haber sido presuntamente golpeado.

En los gobiernos nacional y bonaerense subrayaron a la prensa que la reaparición obedeció a "la fuerte presión de los organismos de seguridad y a la presión del discurso de Kirchner, los habrían obligado a liberarlo" a sus supuestos captores.

Solá dijo a medianoche que en la liberación "influyó el discurso del Presidente", pronunciado por cadena nacional a las 20.30. Arslanian había opinado lo mismo media hora antes, al confirmar que Gerez había sido torturado con prácticas de "policías y militares represores", y al negar que hubiera habido algún tipo de negociación con los captores.

El gobernador bonaerense calificó el episodio vivido por Gerez como un "secuestro político", con "la intención de enviar un mensaje político por la política de buscar la verdad y la defensa de los derechos humanos".

A su criterio, "el tema central es una ingeniería para que no haya una larga procesión de testigos brindándoles una efectiva procesión". Y les pidió a los eventuales testigos de causas vinculadas con violaciones de los derechos humanos "no aflojar".

"Tengan conciencia, porque lo que ellos van a decir sirve para afianzar el Estado de Derecho en la Argentina", concluyó.

Apenas fue hallado, Gerez fue llevado al hospital de Escobar para ser revisado por eventuales lesiones. La primera noticia sobre la reaparición fue proporcionada por Canal 7, el canal oficial, a las 22. La misma emisora entrevistó en exclusiva pocos minutos después a Arslanian, a Solá, y a una niña de 9 años que había encontrado a Gerez, junto a su familia.

Arslanian informó que unos 2000 efectivos de las fuerzas de seguridad bonaerense y federales participaron de los operativos, las investigaciones, indagatorias y rastrillajes que se realizaron en los partidos de Escobar, Garín, Pilar y Tigre.

"La investigación es a todo o nada", señalaron a LA NACION fuentes del gobierno de Kirchner poco después del discurso del Presidente y minutos antes de que Gerez fuese liberado. Se presentía un final feliz.

Durante toda la tarde, voceros del Presidente abonaron la hipótesis de que grupos de ex militares y ex policías bonaerenses, grupos parapoliciales y paramilitares buscaban desestabilizar al Presidente y amedrentar al Gobierno e impedir la continuidad de los juicios a ex represores y con ello buscar la impunidad. Luego, ello fue confirmado por el Presidente en su discurso.

Kirchner había llegado a las 12.20 a la Casa Rosada, donde se reunió durante una hora y media con Solá; el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el jefe del Gabinete, Alberto Fernández; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde; el subsecretario de Inteligencia, Francisco Larcher; y los secretarios general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y legal y técnico, Carlos Zannini.

A las 14.30, el Presidente regresó a la residencia oficial de Olivos con Alberto Fernández. Solá se dirigió a la sede porteña del Banco Provincia, en el microcentro, y Aníbal Fernández siguió el operativo desde Balcarce 50.

Luego, a las 19, Kirchner regresó a la Casa Rosada para grabar el mensaje, lo que hizo a las 19.10. El mensaje se emitió a las 20.30.

Sugestivamente, Arslanian dijo a media tarde, a las 17, al ingresar en el Banco Provincia: "Esto va a terminar con un final feliz". Cuando Solá se dirigía más tarde, a las 19, a la Casa Rosada, corroboró el optimismo: "Somos optimistas cuando tenemos resultados tangibles. Ahora tenemos puntas de investigación".

Por esas horas se sumaron a las reuniones el vicepresidente Daniel Scioli y el ministro de Educación, Daniel Filmus. Voceros presidenciales dijeron a última hora que Kirchner "no hablará ni dirá que está satisfecho" porque la "situación, de todos modos, es grave y no quiere ser triunfalista".

A descansar en Santa Cruz

Anoche se informó en la Casa Rosada que finalmente el Presidente partirá hacia El Calafate para pasar el Año Nuevo y unas cortas vacaciones hasta el 8 de enero próximo. Néstor Kirchner había suspendido ayer su partida hacia Santa Cruz debido a la situación generada por la desaparición de Luis Gerez. Anoche, poco después de que se conociera que el albañil y militante justicialista apareciera con vida en la localidad bonaerense de Garín. Así, entonces, el Presidente retomó sus planes de descanso. Se estima que partirá hoy, a las 9, desde el Aeroparque Metropolitano.

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Mientras jugaban en Garín, dos nenas vieron al albañil
Los primeros momentos de su liberación
 
Apenas lo vieron, las dos niñas supieron que ese hombre que caminaba sin fuerzas, agotado y dolorido era Luis Gerez, hasta anoche uno de los dos hombres más buscados de la Argentina.

Gerez intentó acercarse a las dos nenas, pero se desvaneció en el pasto. Estaba golpeado, desconcertado y asustado.

Claudia, de 9 años, y Laura, de 11, las dos niñas que jugaban en Fructuoso Díaz y Olivera César, en Garín, se acercaron al hombre, lo tomaron del brazo y lo ayudaron.

No hizo falta que Gerez se identificara. Ellas habían visto su rostro una y otra vez en los noticieros durante todo el día.

Gerez estaba descalzo, como vestimenta sólo tenía un pantalón. Su torso estaba desnudo. En sus manos y en sus pies tenía marcas, como si en las últimas horas hubiera estado atado.

Estaba muy nervioso. Casi no podía hablar. Con lo justo pudo decir su nombre. "Estaba como tartamudo, muy asustado", dijo Claudia, de 9 años, a Canal 7.

En la casa de Claudia, lo sentaron y le dieron un vaso de agua para tratar de calmar los nervios de Gerez.

"No quería que llamáramos a la policía. Estaba muy asustado. Él nos decía que quería estar con su familia, nada de policías. Estaba golpeado en la cabeza y en los pies, y en las manos tenía marcas como si hubiera estado mucho tiempo atado", recordó Claudia.

Estela Otero, la madre de Claudia, contó: "Estaba en mi dormitorio mirando el noticiero con mi hermano. Entraron las nenas y les dije que se callaran, pero me decían «está acá, mamá, está acá». Salimos, vimos que [por Gerez] estaba caído en el asfalto, justo paró una camioneta y lo sentaron para que lo atendiera esta chica, Paola Burasi [otra vecina del barrio], que está estudiando para enfermera".

Paola es la hermana de Laura, una de las dos chicas que encontraron a Gerez.

El hombre no quería que llamaran al patrullero, estaba con una crisis de nervios terrible, muy grande. Lo único que pedía era por su familia y decía que él no se iba a retirar del lugar si no llegaba un familiar.

"Justo paró una camioneta y lo querían llevar, pero él pedía que por favor no lo lleven. Le pasamos un poco de agua y cuando nos dimos cuenta de la situación tratamos de tranquilizarlo. Tenía marcas en sus manos y en sus piernas y estaba muy nervioso. Decía que lo habían soltado, que venía de lejos, no sabía dónde estaba", dijo la enfermera, también en Canal 7.

"Sólo quería estar con su familia", repitió Estela, la madre de Claudia.

Una advertencia

Laura, la otra nena que lo encontró, contó: "Jugábamos con unos chicos y de repente vimos un hombre que venía. Se cayó y fuimos a verlo y a levantarlo. Me quería decir que se llamaba Gerez, pero no podía porque tartamudeaba. Así que llamamos a mi hermana, que es enfermera, y le tomó la presión. Enseguida le avisamos a la policía y vino un patrullero, pero él no quería que lo llamemos. Lo único que nos dijo fue eso y que lo que le pasó [por la desaparición] fue una advertencia".

Gerez sólo repetía que no quería que llamaran a la policía. Pedía por su familia, por sus amigos.

Julia, la madre de Gerez, por medio de Canal 7 habló con Claudia. Muy emocionada agradeció el gesto de las niñas. "Que Dios las bendiga. Les deseo lo mejor del mundo. Ojalá que las pueda ir a conocer y darles muchos besos por todo lo que hicieron."

Después de que la enfermera le tomó la presión, Gerez fue llevado a la Sala de Primeros Auxilio Luis Resio, donde un médico de guardia lo revisó.

Después fue trasladado al Hospital Municipal de Escobar, donde se reencontró con su mujer, Mirta Praino.

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La esposa de Gerez dijo que su marido "está entero"

Mirta Praino, la esposa de Luis Gerez, el testigo aparecido tras dos días de secuestro, manifestó hoy que su marido "no tiene golpes", aunque señaló que "tiene quemaduras en el pecho".

"Luis está entero. Tiene algunas marcas en el pecho, pero no son terribles. No tiene golpes", destacó la mujer en declaraciones a las radios Del Plata y Mitre.

Además, precisó que esta tarde Gerez brindará una conferencia de prensa para referirse a los detalles de su secuestro.

Luis Gerez, el albañil que había acusado al ex comisario Luis Patti de torturador, apareció ayer a las 21.20, luego de dos días de cautiverio, en un descampado de Garín, partido de Escobar, con signos de haber sufrido violencia.

La noticia produjo alivio en el Gobierno, que vivía con extrema tensión la búsqueda del hombre, un militante peronista que en abril había denunciado en la Cámara de Diputados que el ex intendente lo había torturado en 1972.

Atención médica. Luis Gerez, quien esta mañana se encontraba en la casa de su madre en la localidad bonaerense de Escobar, será atendido por un equipo médico con la intención de que "sea contenido" ante la preocupación familiar de que sufra un "shock postraumático por el secuestro".

Según explicó Praino, existe en la familia "mucha preocupación" por las consecuencias del "shock postraumático" del secuestro, ya que "sufrió torturas que le hicieron recordar otras épocas".

Declaración. Poco después del mediodía, Andrea Palacios, la fiscal que investiga el secuestro de Gerez, ingresó a la vivienda de la madre del albañil para entrevistarse con Gerez. La funcionaria judicial evaluará "si está en condiciones para tomarle declaración", dijo y aclaró que "se analizan todas las hipótesis posibles y no se descarta nada" en relación con el hecho.

Agencias DyN y Télam

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Cómo se vivió en el poder
"Le debo la vida, Presidente"
Por Paola Juárez

Néstor Kirchner entró en la oficina exaltado y a los gritos: “Apareció, apareció”. Alberto Fernández cortó de golpe el teléfono. Lo miró, incrédulo. Fue un instante. “Llamalo a Felipe, apareció Gerez. Llamalo, que te cuente”, ordenó. Luis Angel Gerez estaba vivo.

El Presidente comenzaba a liberarse de la pesadilla que lo había atormentado en las últimas 48 horas. Anoche, Kirchner pidió hablar con Gerez. “En estos días me mataron 30.000 veces y hoy resucité 30.000 veces. Le debo la vida, Presidente”, dijo un conmocionado Gerez. “Tranquilo, no hay que aflojar. Vamos a seguir buscando justicia”, le contestó. Gerez pidió entonces hablar con Cristina Kirchner.

El matrimonio presidencial partirá hoy a El Calafate, donde lo esperan sus hijos para pasar Año Nuevo. “Ahora nos vamos tranquilos”, dijo anoche Kirchner, que estaba en la residencia de Olivos analizando la situación con su esposa, el jefe de Gabinete y el secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

Los Kirchner estaban conmocionados después de hablar unos minutos con el testigo que declaró contra el ex intendente de Escobar y ex subcomisario Luis Patti. El Presidente prometió anoche profundizar la investigación para indagar la vinculación de Patti con el secuestro y la violencia ejercida contra Gerez, militante kirchnerista y admirador de la primera dama.

Kirchner se enteró de la aparición de Gerez por una llamada del gobernador bonaerense poco después de las 21.20, cuando vieron al testigo corriendo por un camino de tierra en Garín y en estado de shock.

"Apareció y está bien", fue lo primero que le dijo Solá, quien había estado un rato antes en el despacho presidencial. Una hora antes del llamado de Solá, Kirchner había hablado en cadena nacional con un durísimo mensaje. Había advertido: "No cederemos ante la extorsión".

Su decisión fue enfrentar a los captores de Gerez con una amenaza pública. "Todo hace pensar que en ambos casos -por el de Gerez y el del testigo Julio López- ha actuado lo que se conocía como «mano de obra desocupada», es decir elementos paramilitares o parapoliciales, que quieren amedrentar y lograr su objetivo de mantener la impunidad", fue una de sus frases.

Kirchner está convencido de que su enérgico discurso en cadena nacional fue determinante para la liberación de Gerez, según contó el jefe de Gabinete a LA NACION.

El discurso presidencial fue obra, casi en su totalidad, de la senadora Cristina Kirchner y fue hecho ayer al mediodía en la quinta de Olivos. Luego de distintas reuniones que se había tenido a la mañana en la Casa Rosada, los Kirchner y el jefe de Gabinete decidieron salir a hablar en público del tema que había descolocado a todo el Gobierno sobre el final del año.

Cuando se grabó el mensaje, ayer a la tarde, en el despacho presidencial estaban también Solá, el vicepresidente Daniel Scioli y el ministro de Educación, Daniel Filmus.

La trama secreta

Anteanoche, a la madrugada, en medio de los rastrillajes, Kirchner y su círculo íntimo se quedaron despiertos esperando noticias que no llegaron. Había 3000 efectivos buscando a Gerez. Y nada.

Ayer por la mañana empezaron temprano las reuniones en la Casa Rosada, con Solá, con el jefe de Gabinete, con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian.

En esa reunión Arslanian le dio una información clave al Presidente: casi todos los testigos que declararon contra Luis Patti para evitar que ingresara en la Cámara de Diputados en abril último habían sido amenazados. Con ese dato, que alertó a lo más alto del poder, se dio una orden de Kirchner a Arslanian: "Acá hay algo raro, vamos por Patti".

El ministro de Seguridad bonaerense entendió el mensaje presidencial y lo pasó a la policía bonaerense: "Acá buscan abajo de la tierra, porque vamos por Patti".

Los Kirchner ya se habían ido a Olivos con la idea de la sospecha de Patti o sectores vinculados a él y la decisión de salir a denunciar en cadena nacional la situación. Por eso, cuando redactaba el discurso Cristina Kirchner resaltó la frase de que desapareció un testigo del caso Patti. Crecía el malestar presidencial.

Cuando Kirchner retrasó su discurso media hora, estaba previsto para las 20, se especuló con que ya tenía datos sobre la posible aparición de Gerez. "Eso es un disparate total", dijo anoche el jefe de Gabinete. La realidad es que el Presidente buscó meter presión pública y sumar tensión a la que Arslanian había mandado a la policía bonaerense con la instrucción presidencial.

A Gerez nunca lo sacaron de la zona de Escobar y en el entorno presidencial ya tienen en mente profundizar la investigación contra el ex comisario acusado de violaciones a los derechos humanos. "Quiero que lo citen a declarar", fue una de las frases del Presidente.

En su discurso previo a la aparición de Gerez, Kirchner advirtió que todas las fuerzas de seguridad "debían todavía recorrer un largo camino para superar la descomposición que significó esa participación en la represión ilegal". Les prometió la cárcel común a quienes condenen la Justicia, dijo que no va a modificar su política de derechos humanos y que además, seguirá ejecutando cambios profundos en la seguridad.

"Quisieron instalar el miedo para que no declaren los testigos en los casos de ex militares y ex policías vinculados con la represión. No van a poder", dijo anoche en privado el Presidente. Eso mismo le prometió a Gerez en la breve comunicación que tuvo con el albañil de 51 años secuestrado cuando iba a comprar carne para un asado con amigos.

Kirchner anoche estaba aliviado.

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"No sabés, Hugo... ¡otra vez la bolsa!"
Fueron las primeras palabras de Gerez al concejal kirchernista Hugo Cantero
Por Mariana Verón
 
Desencajado y con su cara transformada por el llanto, Luis Angel Gerez sólo pedía ver a su amigo. "Son malos, son malos. No sabés Hugo... ¡otra vez la bolsa!" Esas fueron las primeras palabras del albañil que estuvo dos días secuestrado cuando, en confianza, se confesó ante su amigo y compañero de militancia, Hugo Cantero, concejal del Frente para la Victoria de Escobar.

Estaban en una sala de primeros auxilios de Garín, a unas diez cuadras de las calles Fructuoso Díaz y Olivera César, donde fue encontrado el testigo que acusó a Luis Patti de haberlo torturado en 1972.

La bolsa, para ellos, es sinónimo de asfixia, reconoció con dolor anoche Cantero a LA NACION.

Cuando la policía tomó contacto con Gerez, el hombre estaba en total estado de shock. Tampoco Cantero estaba muy tranquilo cuando llegó en patrullero para encontrarse con él.

"Pensé que me «chupaban» a mí también", confesó el concejal en medio del bullicio del hospital de Escobar, adonde llevaron a Gerez una vez que lo revisaron y descartaron heridas de gravedad.

Tan asustado estaba Cantero que cuando la policía lo fue a buscar a su casa para que reconociera a Gerez, se resistió. "Llamé a mi familia y me contaron que la policía también los había llamado a ellos. Pensé que ahora venían por mí, no tenía dudas", relató.

No quiso subir al patrullero que lo esperaba, impaciente, en la puerta de su casa. Sólo optó por comunicarse con la diputada nacional Cristina Alvarez Rodríguez, que llamó enseguida al gobernador Felipe Solá y, minutos después, le garantizó que fuera. "Tranquilo, son mis hombres", le dijo.

"Fue el peor viaje de mi vida. Iba con policías sin saber adónde me llevaban, sin creer lo que me decían", contó Cantero. Cuando llegó, abrazó a Gerez. Todo en un minuto se había transformado para él.

Relató que el testigo estaba con el torso desnudo, con algunas quemaduras en el pecho. No lo vio demasiado porque se pegó a él en un abrazo.

El llanto de Gerez parecía el de un niño. Contó que tenía puesto el pantalón de trabajo con el que había salido de su casa el miércoles pasado.

"Estaba lleno de policías, entonces no tomaba conciencia. Estaba perdido, no sabía si había sido liberado o si lo volvían a «chupar»", relató Cantero.

A su teléfono celular llamó Solá. Había terminado de hablar en cadena nacional el presidente Néstor Kirchner. El gobernador quería escuchar la voz del hombre más buscado del país. Cantero no quiso preguntarle los detalles del secuestro. "Son malos, son malos", le repetía Gerez.

En la ambulancia que secundó al patrullero esperaba el actor Alberto Fernández de Rosa, dirigente de la agrupación Pensar Escobar, en la que milita Gerez. El compartió el eterno viaje hasta el hospital de Escobar, que hasta la medianoche era el centro de reunión de familiares, amigos, funcionarios y vecinos de la zona.

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La oposición reclamó más cuidado para los testigos
El Gobierno debe protegerlos, dijo
 
La oposición recibió anoche con alivio la noticia de la aparición con vida del testigo Luis Gerez. Sin embargo, después de dos días de haber promovido la unión interpartidaria, volvió a apuntar contra el Gobierno: le recriminó a Néstor Kirchner la falta de garantías para los testigos de las causas de derechos humanos.

Además, los dirigentes de las principales fuerzas opositoras reclamaron -tanto al Presidente como al gobernador Felipe Solá- que se investigara a los grupos clandestinos que, según declaró ayer el propio Kirchner, están detrás de estos hechos.

Horas antes, la desaparición de Gerez había unificado como pocas veces antes las posturas del kirchnerismo con las de los opositores. El factor de unión había sido el rechazo a la violencia como método para frenar los juicios a militares por violaciones de los derechos humanos.

El diputado Carlos Raimundi (ARI-Buenos Aires) afirmó a LA NACION que el Gobierno ha puesto una gran voluntad política para ir al fondo con los juicios, pero no ha creado "mecanismos institucionales" para proteger a los ciudadanos.

"No se puede seguir protegiendo a las mafias del conurbano, eso da sensación de impunidad a otras mafias. Lo único bueno es que apareció Gerez", declaró Raimundi.

El presidente de la UCR, Gerardo Morales, dijo anoche que consideraba "prematuro" opinar sobre el caso Gerez, pero afirmó: "Yo ratifico lo que ya sostuvimos: es el Gobierno el que tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de los testigos para que no se caigan las causas de derechos humanos".

Pese al reclamo, Morales afirmó que "la UCR va a estar siempre al lado del Presidente y de todas las fuerzas políticas para garantizar la democracia".

Y afirmó: "La aparición de signos de violencia en sectores retrógrados y agazapados que intentan debilitar a la Justicia son un ataque contra toda la sociedad, no sólo contra un gobierno".

Rito Basualdo, presidente de Recrear en el distrito bonaerense, fue otro de los dirigentes que exigió al Gobierno que garantizara "la libertad y la seguridad" de los testigos. "Más aún si el propio Presidente dice que existen grupos en la clandestinidad. Si existen, hay que descubrirlos y brindarle seguridad a la gente", dijo Basualdo. Y afirmó: "Ahora es importante que se esclarezca qué pasó, quién lo tuvo y dónde".

El ex ministro de Economía Roberto Lavagna expresó "una fuerte condena a esto que parece ser un mecanismo de acallamiento de testigos" y exhortó "a no equivocar el foco de la cuestión ni a hacer de ella un uso político".

Lavagna recordó que "las únicas víctimas en estos casos son los desaparecidos y el conjunto de la sociedad argentina".

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EL PARTIDO DE LA LIBERACIÓN ANTE LA APARICIÓN DEL TESTIGO LUIS GEREZ
 
            Ante la aparición con vida del testigo Luis Gerez, el viernes a la noche en Garín, con signos de tortura infringida por sus secuestradores fascistas, el Partido de la Liberación (PL) manifiesta:
 

1- Nos alegramos de que el compañero Gerez, militante kirchnerista, haya sido liberado por sus captores y esté con vida, aún con los efectos traumáticos, psíquicos y físicos de haber estado dos días en poder de una organización fascista.

2- Consideramos que esta buena noticia tiene que ver con la profunda conmoción y decisión de luchar contra los genocidas, que surgió en el pueblo argentino al conocerse que -tras el secuestro de Julio López- otro compañero había sido desaparecido. En este sentido es un triunfo popular.

3- Creemos que el discurso del presidente Néstor Kirchner tuvo de positivo que denunció la calaña parapolicial y paramilitar de los secuestradores, así como el objetivo político de éstos de extorsionar a favor de una amnistía a sus crímenes, tal como lo proclamaron los defensores de Videla en Plaza San Martín. Valoramos que el mandatario haya urgido a la justicia a iniciar los juicios a los ex represores y reiterado que éstos deben ir cárceles comunes.

4- Lamentamos que Kirchner insistiera en el “largo camino” de recuperación de las fuerzas policiales y militares, como sinónimo de evolución, en vez de adoptar políticas activas como dar de baja a los miles de integrantes de estas fuerzas que estaban allí en la época de la dictadura militar. Esta política de medias tintas abona el terreno para futuros secuestros y demás actos terroristas de los fascistas, que no van a parar en sus acciones.

5- Criticamos también que el discurso presidencial -si bien tuvo esos y otros aspectos rescatables mencionados en el punto 3-, no haya hecho un llamado al pueblo argentino y las fuerzas democráticas para ganar las calles contra el fascismo. La contradicción con los defensores del terrorismo de Estado no se resuelve con consensos ni discursos y menos aún con invocaciones a la reflexión. El hecho que el otro testigo siga desaparecido meritaba ese llamado presidencial a la movilización de todo el pueblo, para festejar la aparición de Gerez y bregar porque suceda otro tanto con López. En consecuencia, esa unidad popular y democrática queda pendiente para que la forjemos por sí mismas las distintas fuerzas políticas y sociales, cohesionadas contra el fascismo y los genocidas. El amplio abanico democrático no debe poner a Kirchner como enemigo principal, tal como hacen equivocadamente algunos partidos que se dicen de izquierda. Pero tampoco debe supeditarse a la política conciliadora del gobierno, como propugnan sectores kirchneristas, porque eso es pan para hoy y hambre para mañana.

Partido de la Liberación (PL)
Comité Central, 30 de diciembre de 2006

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