..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.160, Viernes, 26 de enero del 2007

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Cuba y la UNESCO: larga y fructífera relación
Por Raúl Menchaca

Nacida sobre las ruinas aún humeantes de la Segunda Guerra Mundial, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) tiene una larga y fructífera relación con Cuba durante más de medio siglo.

 

Cuba ingresó en esa entidad del sistema de Naciones Unidas en agosto de 1947, apenas dos años después de la constitución de la UNESCO en noviembre 1945, en Londres, donde se reunieron representantes de unos 40 países.

 

La privilegiada ubicación geográfica de Cuba fue aprovechada para abrir en La Habana, el 24 de febrero de 1950, la primera oficina de la UNESCO fuera de la sede en Roma. Así, en la capital cubana radican actualmente la Oficina para el Hemisferio Occidental, y la representación para Cuba, República Dominicana, Haití y Aruba.

 

Sin dudas, el triunfo en 1959 de la Revolución encabezada por Fidel Castro dio potencia a la colaboración con Naciones Unidas en general y la UNESCO en particular, que por primera vez tuvo como contraparte en Cuba a un Gobierno cuyas prioridades de desarrollo social coincidían con el ideario de la ONU.

 

En esa relación, que como todo en la vida no ha estado exenta de tropiezos, la masiva campaña de alfabetización y una inédita explosión cultural, dos de las tareas primeras del naciente Gobierno cubano, fueron vistas con agrado por la institución multinacional.

 

Con esa premisa, la UNESCO se involucró en múltiples proyectos cubanos, desde la cooperación en la preservación del Patrimonio Universal hasta el respaldo a los esfuerzos por llevar la alfabetización a otras naciones.

 

Mención aparte merece en ese sentido el Premio Rey Sejong, recién otorgado por la UNESCO al método cubano de alfabetización "Yo sí puedo", utilizado exitosamente en varios países y en idiomas diferentes.

 

La institución de Naciones Unidas entrega los Premios José Martí y Carlos J. Finlay, ambos patrocinados por Cuba para estimular respectivamente a las personas que hayan contribuido a la defensa de la cultura y la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y a investigadores destacados en el campo de la microbiología.

 

También Cuba ha sido sede de varias reuniones internacionales coauspiciadas por la UNESCO sobre distintos temas, como las Conferencias Cultura y Desarrollo o las de Pedagogía, por solo citar dos.

 

Cuba ha estado representada en el Consejo Ejecutivo durante 24 años, o sea en seis mandatos, y es parte de varios comités, tanto de educación, como de ciencia y cultura.

 

Varios cubanos han sido galardonados por esa entidad, pero ninguno tan reconocido como la ex bailarina y directora del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, quien ostenta el rango de embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO.

 

La Comisión Cubana de la UNESCO coordina actualmente los trabajos de varias instituciones, desde ministerios hasta entidades como la Fundación Fernando Ortiz o la Casa de las Américas.

 

Los vínculos de Cuba con la UNESCO están basados en el mutuo deseo de promover la difusión de la cultura y la educación de los seres humanos, como aporte imprescindible a la paz.

 

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