..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.161, Viernes, 2 de febrero del 2007

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Primer niño que dibujó a Martí
Por Luis Hernández Serrano

El original de uno de los cuatro dibujos que Bernardo Figueredo Antúnez realizara al Apóstol se ha guardado con celo durante 113 años

El 22 de noviembre de 2006, el fraterno Juventud Rebelde publicó este artículo que hablaba del primer niño que dibujo a nuestro Héroe Nacional. El bichito bibliotecario nos picó y nos dimos a la tarea de, ayudados por Ana Margarita Oliva, especialista de nuestra Sala Cubana, localizar los otros dibujos mencionados por Hernández Serrano. Y para completar, quisimos además hacerles el regalo, en este recién celebrado aniversario del Natalicio del Apóstol, de uno de los dibujos infantiles enviados al Concurso Leer a Martí, así como de un artículo de nuestra colaboradora, la Dra. María Caridad Pacheco, publicado para nuestros niños en su órgano de prensa, la revista Pionero:

<< Foto : Roberto Suárez

El primer niño que dibujó a José Martí en toda la historia, al parecer, fue el dominicano Bernardo Figueredo Antúnez, hijo del camagüeyano Fernando Figueredo Socarrás —secretario y ayudante de Carlos Manuel de Céspedes—, y de la manzanillera Juana Antúnez Antúnez. El dibujo original —inédito hasta hoy—, se conserva todavía.

Según el licenciado Jorge Rolando García Perdigón, museólogo-especialista del Museo Casa Natal de José Martí, de Ciudad de La Habana , el original de uno de los cuatro dibujos que el muchacho realizara al Apóstol, guardado con celo durante 113 años, se expondrá en esa institución próximamente.

Hecho con tinta negra, a plumilla, sobre una cartulina, donde el maestro está de frente y de medio cuerpo, el dibujo se mantiene nítido y en buen estado. Mide 11,2 centímetros de largo por 7,5 centímetros de ancho.

El niño Bernardo, a la edad de 14 años, dibujó al autor de La Edad de Oro el sábado 23 de diciembre de 1893, cuando Martí tenía aún 40 años. Lo acompañaba en el coche Pullman de un tren que se dirigía de Cayo Hueso a Nueva York.

Bernardo, estudiante de Pintura de la Academia Abney , en Cayo Hueso, le hizo primero tres dibujos al Apóstol, en papel cuadriculado español, a fines de 1892 o principios de 1893, que no aparecen en la primera iconografía martiana, hecha en 1925 por Arturo O. de Carricarte, pero sí en la de Gonzalo de Quesada y Miranda, publicada por la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado en 1985.

Sin embargo, el cuarto es ahora que se publica por primera vez, en Juventud Rebelde.

Fernando y Juana se casaron en 1873 en la manigua cubana. Tras el Pacto del Zanjón, en 1878, se mudaron para Santo Domingo, donde nació el niño el primero de julio de 1879. De allí la familia pasó a vivir a Cayo Hueso, ciudad en la que conoció a Martí durante su primera visita a ese lugar, en 1891.

El Apóstol volvió al Cayo a mediados de 1893 y ocasionalmente se albergó en la casa de ellos. Tanto afecto sintió el Apóstol por el niño pintor, que le dedicó así un ejemplar del libro Stanley's History or Through the Wilds of Africa (Historia de Stanley o Atravesando África): «A Bernardo, que es de los mejores de este mundo, porque es bueno, José Martí, N. York, 27 de julio de 1893».

Bernardo participó en la guerra de 1895 y alcanzó el grado de teniente. Al final de la lucha se fue a vivir a La Habana , donde desempeñó importantes cargos en el sector bancario. Murió con 93 años, en la capital cubana, el 27 de febrero de 1972.

Martí: un gran hombre
Dra. María C. Pacheco González

<<Fotos Centro de Estudios Martianos

Hijo de un Coronel del Ejército Libertador, Bernardo Figueredo Antúnez nació en Puerto Plata, Santo Domingo, el 1ro. de julio de 1879. Al poco tiempo, su familia se trasladó a Estados Unidos y se asentó en Cayo Hueso, donde conoció a Martí desde que éste arribó por primera vez a fines de diciembre de 1891.

Dibujo de José Martí unido por una sincera amistad a su padre, Martí volvió en varias ocasiones a esa localidad y ocasionalmente se hospedó en su hogar.

En 1893 acompañó al Delegado del Partido Revolucionario Cubano en su viaje de regreso a Nueva York, y durante el trayecto, en el coche Pullman en que viajaban, le hizo unos dibujos de perfil y de frente, que más tarde dio a conocer.

El Apóstol le obsequió un libro con la siguiente dedicatoria: A Bernardo, que es de los mejores de este mundo, porque es bueno, José Martí/ Nueva York, 27 de julio de 1893.

De los muchos recuerdos que atesoró sobre el Héroe Nacional de Cuba, seleccionamos dos.

En cierta ocasión, Bernardo junto a un Coronel del Ejército Libertador, Bernardo Figueredo Antúnez nació en Puerto Plata, Santo Domingo, el 1ro. de julio de 1879.

Al poco tiempo, su familia se trasladó a Estados Unidos y se asentó en Cayo Hueso, donde conoció a Martí desde que éste arribó por primera vez a fines de diciembre de 1891.

Unido por una sincera amistad a su padre, Martí volvió en varias ocasiones a esa localidad y ocasionalmente se hospedó en su hogar. En 1893 acompañó al Delegado del Partido Revolucionario Cubano en su viaje de regreso a Nueva York, y durante el trayecto, en el coche Pullman en que viajaban, le hizo unos dibujos de perfil y de frente, que más tarde dio a conocer.

El Apóstol le obsequió un libro con la siguiente dedicatoria: A Bernardo, que es de los mejores de este mundo, porque es bueno, José Martí/ Nueva York, 27 de julio de 1893.

De los muchos recuerdos que atesoró sobre el Héroe Nacional de Cuba, seleccionamos dos.

En cierta ocasión, Bernardo junto a mis problemas, los problemas que había tenido en mi corta vida. En cierta ocasión cuando paseaba acompañado de dos muchachas, un compañero de colegio le gritó Adiós, Bembita, qué bien vas, lo que provocó que se pelearan.

Al relatar lo acontecido a Martí, le mencionó la palabra fajamos y él le hizo un gesto con la mano como diciendo voy a hablarte respecto a eso. Entonces me decía Martí: Bueno, ahí lo que resultó es que te rompieron la bembita. También quiero decirte una cosa, tú no debes decir nos fajamos, porque no se pusieron faja, tú no le pusiste una faja a él ni él a ti. Eso se llama reñir o pelear, pero fajar no, fajar búscalo en el diccionario y vas a aprender que fajar no se refiere más que a poner faja. En más de una ocasión le sugirió hablar con precisión y decía que nunca se consultaba al diccionario sin fruto.

Muchos de los recuerdos de Bernardo nos permiten conocer cómo era Martí física y espiritualmente, sobre todo porque fue la visión desprejuiciada de un niño que muchos años después expresó: Yo nunca me di cuenta que estaba junto a un gran hombre. Verdaderamente era tan sencillo y tan cordial que no tenía oportunidad.


<<Concurso Leer a Martí: dibujo de un niño de la enseñanza primaria de Quivicán

http://www.pionero.cu/2006/nuestra-historia/abril-junio/marti.htm

 





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