..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.161, Viernes, 2 de febrero del 2007

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Falleció primera bailarina cubana Josefina Méndez
Adiós a una grande de la danza

Josefina Méndez, primera bailarina y maitre del Ballet Nacional de Cuba, falleció en La Habana, víctima de cáncer. Una de las mayores figuras de la danza en Cuba, era conocida como una de las Cuatro Joyas del ballet cubano, junto a Loipa Araújo, Aurora Bosch y Mirta Plá.

La Méndez nació en La Habana, el 8 de marzo de 1941, y comenzó a tomar sus primeras lecciones de ballet en la Escuela de la Sociedad Pro-Arte Musical y los continuó en la Academia de Ballet Alicia Alonso, bajo la dirección de Alicia y Fernando Alonso, León Fokine y José Parés, entre otros destacados profesores, quienes fueron descubriendo en ella un inmenso mundo interior que la inclinaba a lo romántico.

Bailarina de amplio diapasón, fue además una consumada estilista. Su baile descubrió al mundo una nueva y completa escuela de ballet, la cubana: en el I y II Concurso Internacional de Ballet, en Varna, Bulgaria, obtuvo medalla de bronce y de plata, respectivamente; en Francia en 1970 recibió junto al Ballet Nacional de Cuba el Grand Prix de la Ville de París, Francia, y la Estrella de Oro; fue merecedora del Premio Internacional de Arte Sagitario de Oro, en Italia, en 1976, y en Polonia se le otorgó, en 1981, la Medalla de Honor en el Festival de Ballet de Lodz.

Su elegante y majestuosa presencia escénica, su dominio de la gran tradición romántico-clásica, su desenvoltura en los roles modernos, la llevaron a ser artista invitada en diversas compañías del mundo, como el Ballet Arabesque de Sofía, Bulgaria; los teatros de Ópera y Ballet de Odesa y Alma Atá, y de la Sala Rossía, de Moscú; el Ballet de la Ópera de París, Francia; la Compañía Nacional de Danza de México; el Ballet Ateneo de Caracas, Venezuela, y el Ballet de Cali, Colombia.

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-01-27/fallecio-primera-bailarina-cubana-josefina-mendez/

Honor a una las Cuatro Joyas del ballet cubano
La consternación y el dolor embargan a los amantes de la danza por el fallecimiento ayer de una de sus figuras más queridas: Josefina Méndez
Por  José Luis Estrada Betancourt

El vacío es enorme. Ya lo había expresado el poeta cantor Alberto Cortés al referirse a la pérdida de un amigo, algo que no podremos remediar quienes tanto te amamos y aplaudimos, porque en lo adelante, querida Josefina Méndez, Yuyi nuestra, no estarás físicamente entre nosotros.

Y el dolor se hace más profundo, porque sabemos que hay ausencias irreparables, terribles. Quizá vengan otros que aprieten con calor nuestras manos; y no nos falte la maître atentísima incapaz de negarse a dar, ni la voz que censure con bondad lo imperfecto. Seguramente también sobrarán las que amen a la Patria y se entreguen toda a ella, como tú, Josefina. Pero el arte..., un ARTE así en mayúsculas, como el tuyo, es un don que sonríe a muy pocos. Con él me atrapaste para siempre una noche en el Gran Teatro de La Habana, cuando fuiste Dionaea, y te convertiste en una planta carnívora e insaciable, pero irresistible.

Lo recuerdo bien. Fue en la García Lorca, la misma sala que este sábado te recibió para el último adiós, donde de pronto apareciste y se unieron el Sol y la Luna, donde te aplaudí hasta el delirio, donde le diste a mi vida una dimensión otra. Y ahora estabas allí, rodeada de rosas, lirios, margaritas...; las flores de tus amigos, tus alumnos, tus bailarines, de Alicia, de Fidel. Y la Camerata Vocale Sine Nomine cantó para ti, y la Camerata Romeu te regaló La Bella Cubana, de José White...

Entonces te vi con tu gusto sin par y natural elegancia. Estabas vestida de blanco y la sala ya no estaba vacía. Eras Giselle lista para comenzar la ceremonia en que accederías al grupo de las Wilis. Flotabas. Te desplazaste etérea hacia el centro del escenario. Era el momento de la iniciación. Y giraste y giraste, y volaste..., y te nos fuiste, cuando todos nos resistíamos a permitirte que nos abandonaras.

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-01-28/honor-a-una-las-cuatro-joyas-del-ballet-cubano/


JOSEFINA MÉNDEZ IN MEMORIAM
Por Jesús Dueñas Becerra *
 
Fotos: Nancy Reyes
 
"Lo que escribe el dolor es lo único que queda grabado en la memoria de los hombres".
                                                                       José Martí
 
La primera bailarina y maître Josefina Méndez, una de las cuatro joyas del Ballet Nacional de Cuba, falleció el día 26 de enero de 2007 en el capitalino Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas, como consecuencia de una penosa dolencia que privó de la vida a esa artista excepcional que representó cum dignitate a la cultura cubana y fue, es y será, uno de sus más legítimos exponentes.
 
En este momento de dolor por la pérdida irreparable de Josefina Méndez, mi memoria poética evoca la gala que, en marzo de 2005, en la sala "García Lorca" del Gran Teatro de La Habana, los "pinos nuevos" de esa emblemática compañía le obsequiaron a su entrañable maestra y ensayadora, para festejar el aniversario cincuenta de su debut escénico profesional.
 
También habría que recordar su salida a escena, secundada por dos jóvenes bailarines, para interpretar un fragmento del ballet Viva Lorca, que no fue otra cosa que un "pretexto artístico" para que el público gritara, emocionado, ¡Viva Josefina!. Ninguno de los que ovacionamos aquella noche inolvidable a la gran ballerina podíamos imaginar que casi dos años después Josefina se convertiría, real no simbólicamente, en una Reina de las Willis e iría a encontrarse con el Espíritu Universal (leiv motiv en la obra literaria y periodística de José Martí), en cuyos ternísimos brazos ya duerme el sueño eterno, que es el sueño de los justos.
 
Desde ese espacio infinito lleno de luz a donde van los hombres y mujeres que aman y crean, la infatigable maestra seguirá dirigiendo los ensayos de la compañía a la que se entregó en cuerpo, mente y alma por más de 50 años, y preparando con celo a los bailarines, consagrados y noveles, para que sus presentaciones en escenarios cubanos y extranjeros o en festivales internacionales de ballet continúen caracterizándose como... únicas e irrepetibles.
 
No tuve el triste privilegio de estar cerca de esa preciada joya del ballet cubano y universal cuando ya se acercaba la partida..., pero estoy seguro de que sus últimos pensamientos se los dedicó a su primogénito, el primer bailarín Víctor Gilí, a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, así como a la gran familia que integra el Ballet Nacional de Cuba, su inseparable compañero durante medio siglo y con el que compartiera éxitos y fracasos, alegrías y tristezas, buenos y malos momentos, encuentros y desencuentros sobre los cuales se estructura la existencia humana.
 
No quisiera finalizar esta crónica, sin antes caracterizar a la finada maìtre principal del Ballet Nacional de Cuba como una de las artistas caribeñas que comprendió, con meridiana claridad, que la danza es fuente inagotable de ética, humanismo y espiritualidad. En consecuencia,  supo conjugar como pocas las vitales facetas del comportamiento escénico de una gran bailarina: dramatismo, feminidad, estilo inconfundible, presencia teatral, expresividad del yo, elegancia y técnica, que hacían de Josefina Méndez una de esas personas "tocadas por la fama".
 
Descansa en paz, Josefina Méndez, porque, como sentenciara Martí,  "[…] cada cual, al morir, enseña al cielo su obra acabada […]" y la vuestra perdurará por siempre en la mente y en el espíritu de tu hijo, de tus colegas, discípulos, amigos del alma, y del pueblo cubano, que tanto amó y respetó tu inmenso carisma artístico y humano.
 
*Crítico y periodista.     

Enviado por su autor


Méndez Suárez, Josefina Marta (1941-2007)

Nace el 8 de marzo de 1941 y muere el 26 de enero de 2007. Alumna de Alicia Alonso, Fernando Alonso y Alberto Alonso, entre otros profesores, ingresa en el Ballet Nacional de Cuba en la década del cincuenta y ya en los años sesenta era prima ballerina de dicha compañía, con una larga vida dedicada al ballet cubano y una trascendental carrera como bailarina.

En los últimos años desarrolla un encomiable trabajo como profesora, maitre, y ensayadora del Ballet Nacional de Cuba, también trabaja como bailarina invitada por diversas compañías danzarias de otros países.

Una de las llamadas cuatro joyas, denominación dada por el crítico inglés Arnold Haskell en 1967, en ella -como en las otras tres- se descubrió al mundo que la nueva forma de asumir el arte del ballet por los cubanos no era un hecho aislado, si no el resultado de la ya mundialmente reconocida escuela cubana de ballet.

Ha sido galardonada en importantes concursos internacionales de danza con medalla de Bronce en 1964 y de Plata en 1965 en Varna y la Estrella de Oro de París en 1970. En el ámbito nacional ostenta la Distinción por la Cultura Nacional. 

Premios Otorgados

  • 2003 Premio Nacional de Danza 
  • 1999 Orden "Félix Varela" 
  • 1984 Medalla "Alejo Carpentier" 

Sobre datos aparecidos en http://www.cubarte.cult.cu/global/loader.php?cat=personalidades&cont=
showitem.php&id=91








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