..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.161, Viernes, 2 de febrero del 2007

Libro de visitas

 

Entrevista a Ana Isabel Malleza
Por Rosa C. Báez

Este año, como ya se viene haciendo habitual para esta redactora, participamos en la X Edición del Taller de Pensamiento Revolucionario del MININT, evento donde las distintas Direcciones de ese Organismo estudian y debaten la vida y la obra de nuestros próceres, héroes y mártires; la vigencia de su pensamiento, etc., y cada vez con mayor frecuencia descubren nuevas aristas en el estudio de la Historia de nuestro país y su aplicación en nuestro cotidiano de vida.

En el recientemente concluido Taller formamos parte del Jurado que apreciara los trabajos vinculados con nuestro Héroe Nacional; en él, con sobrados méritos, obtuvo el Primer Lugar el trabajo de la 1er Teniente Ana Isabel Malleza titulado “Presencia del Pensamiento Martiano en la educación de mi hijo”; en esta entrevista, queremos acercarnos a esta mujer, valiente y tierna, y al por qué de su trabajo:

•  ¿Quién es Ana Isabel Malleza? ¿Cuál ha sido tu trayectoria de vida?

Soy una cubana de 44 años de edad, trabajadora, casada, natural de la Ciudad de la Habana. Desarrolle mi niñez en el Vedado en el seno de una familia numerosa, honrada y revolucionaria; me destaqué por mi participación en las actividades pioneriles, me gustaban mucho los coros, el deporte y la recreación; era bastante intranquila. En la etapa secundaria fui dirigente de la FEEM y la UJC , a la cual ingrese en 9º grado.

Comencé mi vida laboral a los 16 años, como obrero calificado en la rama de electrónica, lo cual estudie previamente, continué luego vinculando el estudio y el trabajo y me gradué de Técnico Medio en Industria Electrónica. Pasados 5 intensos años, me incorporé al MININT, donde continúo laborando como técnico desde hace 24 años.

Tuve a mi hijo a los 30 años de edad, maternidad muy deseada por mi parte y que asumí con responsabilidad, aunque sola, pues la relación que tenía se disolvió antes de nacer el niño, después de 7 años de madre soltera, encontré mi pareja actual, quien ha sido un padre ejemplar, ayudándome de forma constante en la implantación de estos pensamientos como parte de la educación de mi hijo.

En mi zona de residencia he ocupado varios cargos en las organizaciones de masas; pertenezco a la ANIR desde su creación en el Centro otorgándoseme en varias ocasiones la distinción Talento de Oro 1 estrella, participando en los 2 eventos de madres creadoras, así como en el de mujer creadora: en el 2005 presenté este mismo trabajo en el municipio donde obtuvo resultadoS Relevantes, y fue propuesto para el evento provincial.

•  Malleza –si nos permites llamarte por tu apellido, tal cual hacen todos los que te conocen y te quieren- ¿por qué el nombre que elegiste para tu hijo? ¿Qué sentiste cuando nació y supiste que era víctima del síndrome Down?

Como toda embarazada soñé con muchos nombres antes que el niño naciera, sobre todo nombres de hembra, no quería que fuera un nombre inventado, sino que representara algo, pero nació macho, y entre otros como Fidel, Raúl, Antonio, Alejandro decidí ponerle Camilo, porque para mi Camilo Cienfuegos era el tipo de hombre que me gustaría que él fuera -sin subestimar a los demás- Camilo era alegre, siempre se estaba riendo, pero no por eso dejaba de ser serio y responsable; era muy jovial, le gustaba mucho relacionarse con el pueblo y sobre todo muy valiente, imaginé que seria como él… Un buen amigo mío con el que realice algunos trabajos relacionados con el Che, en la etapa en que era militante de la UJC , insistía en que no perdonaría que no le pusiera Ernesto, así que cuando lo fui a inscribirlo, ante mi indecisión, mi hermana decidió Camilo Ernesto y así fue inscrito. No me arrepiento, porque pienso que en su corta vida él ha sabido representar esos nombres que lleva.

Cuando nació todo cambio para mí… cuando lo vi y supe que tenia el Síndrome Donw, (en aquel momento, para mí, mongolismo) al cual se asociaba cardiopatía congénita compleja… Su vida peligraba, todos mis sueños se derrumbaron, de momento pensé que era la tarea más difícil y compleja que había tenido en toda mi vida, pero tenía que cumplirla. Luego comprendí que era algo más que eso: era parte de mi propia vida y como bien el Apóstol expresó: “ ... un hijo, es el corazón...”. De mí entonces brotó esa semilla escondida y se fue abonando un poco de todo lo que merodeaba, hasta convertirme en un árbol gigante y hoy se puede ver en mi hijo un fruto muy valioso, sin apenas recordar donde había leído aquella frase Hijo: Espantado de todo, me refugio en ti. Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y en ti” invadió mi mente y estimuló en aquella mañana de enero de 1994, cuando nació mi hijo .

Por aquellos años de período especial, de necesidades y transformaciones debido al derrumbe del campo socialista, a los jóvenes nos alentaba el estudio de la vida y obra de los próceres de nuestra patria. A nuestro colectivo laboral se incorporó un compañero que se dedicaba a estudiar la obra del Apóstol, y fue enseñándome como leerlo, interpretar su pensamiento y sus ideales; entonces recordé mi infancia, aquellos cuentos de la Edad de Oro que tanto me enseñaron.

Fueron momentos muy difíciles, el periodo especial se agudizaba, todo estaba escaso y los precios muy altos, pero nunca me falto el apoyo solidario de mis compañeros de trabajo, mis vecinos, mi familia, apoyo no solo moral sino material, es algo que nunca podré olvidar , porque esa ayuda desinteresada llego cuando mas la necesitaba.

•  ¿Por qué y cómo te apropiaste del pensamiento martiano para ayudarte en su educación?

Porque en toda la obra martiana se integra el pensamiento pedagógico progresista del mundo; a través de ella encontramos una fuente inagotable de valoraciones, versos, poemas, frases, que habría que recordar cada vez que se quisiera decir algo trascendental. Los que lo continuaron arraigaron su pensamiento y hicieron realidad muchas de sus ideas: nuestro sistema de enseñanza nacional es martiano y con él aprendí cuando niña, pero nunca estuve más sensibilizada con su pensamiento que cuando aprecié, en el tomo 6 de sus obras completas, lo que escribió al visitar una escuela de sordomudos en México:

“Las sombras tienen sus poemas, el espíritu sus conmociones y la compasión sus lágrimas, todo esto se siente, y muchas cosas se aman, ante esos seres abrazados por su propia luz, sin sentido con que trasmitirla, ni aptitudes para recibir el calor vivificante de lo ajeno. Nacidos como cadáveres, el amor los transforma, porque la enseñanza a los sordomudos es una sublime profesión de amor. Se abusa de esa palabra sublime; pero toda ternura es sublimidad, y el sordomudo enseñado es la obra tenaz de lo tierno, la paciencia exquisita, el ingenio excitado, la palabra suprimida, elocuente el gesto, vencido el error de la naturaleza, y vencedor sobre la materia, torpe el espíritu, benévolo, por la obra de la calma y de la bondad.”

Estas palabras me llegaron muy hondo, me dieron la fórmula que yo necesitaba, la forma de enseñar a mi hijo, nacido con esa malformación congénita: era AMOR, AFECTO, CARIÑO Y MUCHA PACIENCIA para poderlo convertir en un ser útil. Aprendí que ese error de la naturaleza de hacerlos diferentes puede vencerse.

Los primeros logros alcanzados me despertaron el interés por seguir investigando y estudiar todo el pensamiento que tuviera relación con la educación de los niños, porque para que aprendan hay que educarlo: no basta con enseñar.

Cuando nace el Taller de Pensamiento Revolucionario en el MININT hace 10 años y se lanza la primera convocatoria, me integro a un equipo dirigido por un compañero muy estudioso de la obra del apóstol, que fue enseñándome cómo leerlo, cómo interpretar su pensamiento y sus ideales; casi todas las ponencias presentadas por mi equipo han sido relacionadas con el pensamiento martiano y esto me ha dado la posibilidad de profundizar más en su inagotable obra. (Además casi todas, igualmente, han sido premiadas).

•  ¿Sentiste temor de enfrentarte a su educación, a su crianza? ¿Has sentido la preocupación, la ayuda del estado cubano ante la enfermedad de Camilo Ernesto? ¿Crees que todos los niños enfermos como él tienen igualdad de condiciones en nuestro país?

Si, mucho miedo de enfrentar el problema y una gran incertidumbre, sólo tenía un papelito que decía “Síndrome Donw, Trisomía 21”… me aterré, es algo que no se cura con una pastillita, desconocía lo que se podía lograr en este tipo de persona. Luego todo se fue aclarando, pregunte mucho a los médicos, a los sicólogos, a los maestros: empecé a investigar qué era científicamente, en aquel momento no teníamos como ahora, las clases de Universidad para Todos de Genética, pero había que investigar para poder entender y ayudar mejor. Busqué ayuda especializada, logrando adquirir cierta cultura y comprender por qué el maestro dijo: ... “La ciencia no es... ni misterio de iniciados, ni privilegio de los aristócratas de la mente, sino el medio único que tiene el hombre de explicarse las leyes de la vida...” por lo que me he preocupado desde entonces por conocer todo lo relacionado con el tema. Es algo similar a un postgrado que no termina nunca, siempre hay algo nuevo que aprender. Siempre se le teme mucho a lo que no se conoce.

Por supuesto que el estado, con su excepcional humanista al frente, nuestro Comandante en jefe Fidel, ha brindado una especial preocupación y atención, en sentido general, cumpliendo en primer lugar con lo que Martí soñó y tanto deseo cuando expresó: “Con todos y para el bien de todos”, frase que constituye uno de los principios de nuestra revolución y uno de los artículos de nuestra constitución: darle el derecho a los que nacen con discapacidad en primer lugar a la vida, y luego al estudio, al trabajo; los mismos derechos que posee cualquier ciudadano de nuestro país, ha sido el gesto más noble y más humano de un estado donde el discapacitado goza de una atención esmerada como en ningún otro país del mundo. Aquella expresión : “Yo quiero que la primera ley de nuestra republica sea el respeto a la dignidad plena del hombre” responde en Cuba a cada individuo, que tiene derecho al respeto de su dignidad y derechos, cualesquiera que sean sus características genéticas.

En particular desde que Camilo Ernesto nació siempre tuvo una atención medica de excelencia: fue operado al año de nacido a corazón abierto, sabemos que esto es muy costoso, yo no pagué nada, y no sólo eso, hace 12 años recibe el Chequeo de la Rehabilitación Cardiovascular en el Hospital William Soler donde fue operado, allí le realizan estudios con equipos muy costosos y nunca he tenido que pagar nada, sólo las gracias por el humanismo, sin ni tan siquiera pedir este chequeo, eso esta estipulado por el estado cubano.

Todo discapacitado como ya le dije tiene igualdad de condiciones y derechos, es parte de la política y de los programas de la revolución… yo no diría igualdad en cuanto a la atención: tienen una especial atención . Nuestro estado realiza el más grande estudio sobre la discapacidad humana, caracterizando los retrasados mentales y otras discapacidades en los rincones mas alejados del país, dedica valiosos recursos y tiempo para mejorarle la vida a estas personas y a sus familias, se crean espacios en los talleres comunitarios, en los club de computación, se les ve trabajando en cualquier Centro que tenga condiciones para ello, conozco algunos y son muy buenos trabajadores y muy disciplinados.

Pienso que ayudaría mucho si como otros discapacitados tuvieran su asociación, que los agrupe en un interés común, como la ACLIFIM , la ANSOC , la ANCI : esto no se ha podido lograr y ayudaría mucho a su integración social, a su desarrollo, ayudaría a los que más lo necesiten, o al menos, crear un Comité de familiares con el mismo fin; hay que trabajar duro por lograr esto, seria algo muy beneficioso.

•  ¿Crees que, en otra sociedad, una mujer joven, negra, con un hijo con tal padecimiento, hubiera podido vivir y estar como Camilo Ernesto, culminando sus estudios primarios?

No, de ninguna manera hubiese podido sobre vivir, aunque contara con el apoyo familiar, no tendría el humanismo del cubano; si hubiera sido en una sociedad de pobres y ricos sería pobre, si hubiera sido de pobres fuera de las más pobres, porque compartiría lo mucho y lo poco. Hubiera sido despedida de mi puesto laboral por las ausencias en la primera etapa de vida del niño, no hubiese visto a mi hijo crecer por no tener los millones que hacen falta para costear una operación de este tipo, y toda la atención post operatoria, es duro, pero es la realidad.

Como negra y mujer gozo de los mismos derechos que cualquier otro ciudadano, mi plaza laboral nunca se vio afectada por mis ausencias por del cuidado de mi hijo: no se me ha negado ningún servicio médico, ni la entrada a ningún lugar, por el contrario he tenido la posibilidad de pasear mucho con el niño a todo tipo de lugares para poderle enseñar acerca de todo lo que le rodea: qué es la naturaleza, el sol, la luna, las estrellas, el aire, el agua, los suelos, las plantas, los animales…, y cómo el hombre los ha transformado con su trabajo, y realizado numerosos descubrimientos. Alguna de las actividades que he realizado, siguiendo las principio del pensamiento martiano de que las exposiciones son importantes para el aprendizaje.

Me siento muy orgullosa de ser cubana y como dice la canción “y me muero siendo cubana”.

•  Tu trabajo se presenta en la Sección Documentos de este número de LIBRÍNSULA, pero quisiera saber qué les aconsejarías a los lectores que pudieran estar en tu situación.

A los lectores que pudieran tener mi situación, sea mujer o hombre -porque conozco muy buenos padres que atienden a sus hijos con esta discapacidad-, les brindo mi trabajo, mis métodos, como dijera el maestro “ servirse a sí solo, es un robo” . Como martiana lo comparto con cualquier persona que lo necesite.

Quisiera que conozcan que he alcanzados logros significativos, entre ellos se distinguen las relaciones humanas alcanzadas por mi hijo; su aprendizaje; el saber leer, escribir, realizar operaciones matemáticas; decir la hora; tratar con otros niños; participar en las actividades comunitarias; haber obtenido dos medallas de plata en los V juegos de Olimpiadas Especiales y sobre todo, algo muy fundamental: tener muchos amigos.

“ El secreto del éxito es dedicarse por entero a su fin”, como expresara el Apóstol en carta a Félix Iznaga en 1889 y lograr que la igualdad de oportunidades desde la diversidad les permitan ser lo que sean capaces de aprender y de desarrollar, de acuerdo a su capacidad sin limitaciones. Tengamos plena confianza en sus potencialidades y recordemos las palabras de nuestro comandante en Jefe Fidel Castro, al referirse a la tragedia que sufren hoy la niñez y la juventud en el mundo:

“... Nuestra dura experiencia ha demostrado que con poco se puede hacer mucho... es muy poco lo que hace falta para educar a este tipo de personas: AMOR, PACIENCIA Y MUCHA IMAGINACIÓN

Eduquemos a nuestros hijos, no nos limitemos sólo a la enseñanza, eduquemos para que nadie los rechace por su mal comportamiento: profundicen en lo que dijo Martí:

“Quien se respeta, respeta
un digno y honrado amor…
Amor con amor se paga”,

mantener el respeto mutuo, mejora la convivencia. La discapacidad no da derecho a la ofensa, ni al uso de palabras obscenas (esos son rezagos y falta de cultura que muchas personas aún tienen y a otras las divierte).

Quisiera antes de concluir pedirles a las madres que nunca deben amedrentarse ante el problema; deben enfrentarlo con valentía, y no perder su vínculo laboral, su desarrollo científico técnico y cultural, contribuyendo sin dudas, a la par de las Instituciones, a la educación de su hijo.

Que tengan siempre presente aquella frase que aparece en los cuadernos de apuntes del maestro: “Se tiene más interés en ver al que se oculta, que al que a todo paso nos sale a los ojos ¨

Lean a Martí, que sus reflexiones son enormes lecciones, quisiera terminar repitiendo lo que dijera Martí cuando visitó la escuela de sordomudos en México

“Esos vivos nacen muertos, y la enseñanza los revela a la vida y fructifica en ellos la obra de la paciencia y la bondad”

Te damos muchas gracias por tu tiempo, y te felicitamos de corazón por tu entereza, tu ternura y ese amor que desbordas: gracias, muchas gracias, Malleza!!

 





© Biblioteca Nacional "José Martí" Ave. Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Teléfonos: (537) 555442 - 49 / Fax: 8812463 / 335938