..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.161, Viernes, 2 de febrero del 2007

 

América los prefiere varones y blancos
Por Jorge Gómez Barata

La manipulación mediática al servicio de la política puede hacer que la gente crea casi cualquier cosa, sobre todo cuando el mensaje proviene de  Estados Unidos, que ante la opinión pública mundial y la gran prensa, dispone de un cheque en blanco que le asegura credibilidad y acatamiento.

No se trata de ninguna novedad, sino de un dato de la realidad conceptualizado teóricamente hace siglo y medio: “Las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante”. Al respecto no hay nada que hacer, excepto conquistar el poder para imponer la misma regla al revés. Es la noria de la política. 

Por increíble que parezca, nunca nos aburrimos de que nos usen y cada cierto tiempo disfrutamos como si fuera la primera o la última vez de las elecciones de Estados Unidos donde, a diferencia de otros países, la democracia funciona casi todo el tiempo, menos en las elecciones.

Una prueba del arrobamiento a que las manipulaciones nos conducen es la interesante, aunque irreal reflexión, acerca de si ese país está o no listo para ser gobernado por un negro o una mujer. 

Con semejante debate, del modo más discreto, casi pudiera decirse que subliminal, el sueño americano recibe un magnifico espaldarazo. En ninguna otra parte del planeta un hijo de emigrado del África negra de primera generación como es Barack Obama, Senador por Illinois, tendría semejante opción. Que una dama opte por el gobierno de la mayor potencia del planeta es como un cuento de hadas.

En el fondo no se  trata de una farsa que pueda ser cuestionada, sino de una realidad virtual que se superpone a la verdad, de un acto de prestidigitación ideológica, una ilusión óptica, no sólo porque a dos años de las elecciones el debate es prematuro, sino porque el negro y la dama mencionados, no son candidatos y probablemente nunca lo sean. 

Hasta el presente ha habido en los Estados Unidos 43 presidentes, de los que únicamente dos no han sido electos por el pueblo: George Washington la primera vez y Gerald Ford.

En tantos años no hubo allí ninguna asonada militar ni golpe de Estado y ningún presidente ha sido revocado, excepto que alguno de los cuatro asesinados haya sido víctima de una conspiración, cosa que, realmente nadie se ha interesado en aclarar.

De todos los presidentes, 19 han gobernado dos períodos consecutivos, excepto Grover Cleveland, que gobernó entre 1885 y 1889 y luego entre 1893-1897 y Roosevelt que lo hizo en cuatro mandatos entre 1933 y 1945. Dos fueron sometidos a juicio político y uno renunció. Ocho han muerto en ejercicio, cuatro de ellos, asesinados.

Descontado George Washington que por ser el primero carece de antecedentes, todos los presidentes norteamericanos ocuparon cargos que los prepararon para la presidencia. Entre los cuarenta y dos restantes hubo: diecisiete  vicepresidentes, trece gobernadores, tres ministros, tres militares, dos fueron nada, únicamente representantes y cuatro senadores .

Obviamente, el cargo que mejor prepara a un político para la presidencia es la vicepresidencia, entre otras cosas porque se accede a la elaboración de las políticas y al proceso de toma de decisiones, se aprenden los secretos del oficio y se disfruta de la oportunidad de adquirir relaciones, hacerse con una visión global del país y del mundo y convertirse en una figura nacional. Un handicap de los vice es que comparten las carencias de la administración, cosa compensada cuando convierten los éxitos en capital político.

El cargo de gobernador, que es la segunda cantera de donde proceden los presidentes, permite a quienes lo ocupan adquirir una real experiencia de gobierno. En Estados Unidos el federalismo funciona y los estados, por su extensión y potencial económico, recuerdan a grandes países. Se dice que si California y otros estados norteamericanos fueran naciones, estarían entre las primeras del mundo.

Los gobernadores trazan y ejecutan políticas económicas, sociales e impositivas, alternan con las legislaturas y el poder judicial estadual, manejan asuntos policíacos y de seguridad, hacen frente a situaciones extraordinarias y se constituyen en instancia de apelación con vastos poderes en muchos asuntos, incluyendo la pena de muerte; aquellos que dirigen estados fronterizos, costeros o que cuentan con aduanas, lidian con asuntos del comercio internacional y con las migraciones. Los gobernadores hacen todo lo que hace un presidente, excepto ocuparse de las relaciones internacionales y de la defensa.

Es cierto que a la presidencia norteamericana han llegado personas sin grandes antecedentes políticos y sin haber desempeñado cargos de gran relevancia, pero también lo es que en algunos casos se ha tratado de individuos de un talento y carisma excepcionales. Abrahan Lincoln sólo había sido Representante y John Kennedy Senador, pero las diferencias son obvias.

Barack Obama y Hillary Clinton han manifestado su interés por la presidencia muy temprano, casi como para explorar de qué modo las maquinarias políticas, las elites y la sociedad reciben la oferta y decidir después qué hacer.

Aunque es todavía temprano, no se percibe en ninguno de los dos la preparación que se supone y realmente necesita un presidente  norteamericano; por otra parte, para que un negro o una mujer remonten la cuesta de los prejuicios y la discriminación han de probar muchas más cosas de las que han tenido oportunidad de probar Obama  y Clinton.

Tal vez no se trata de saber si América está o no lista para ellos, sino de si ellos están listos para América. No obstante, basta con el gesto.

No importa que ahora se pueda o no. Soñar es bastante.  

Se refiere a la función más importante ocupada por cada uno. Ejemplo aquellos que fueron vicepresidentes y senadores, los he contado como vicepresidentes. 

Enviado por su autor

 





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