..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.162, Viernes, 9 de febrero del 2007

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La estancia de Camilo Cienfuegos en Estados Unidos
(I parte)
Por William Gálvez

Este legendario comandante, quien por su inteligencia y valor llegara a ser en uno de los principales y más populares héroes de la lucha armada contra la tiranía batistiana (1952 / 1959) dirigida por Fidel Castro, fue un emigrado en Estados Unidos de América. Había viajado a ese país como uno de los tantos cubanos en busca de un mejor empleo, dado que la situación en su patria no era en aquel entonces la más propicia. Contaba con 21 años. Pensaba que de esa manera podría ayudar a solucionar los problemas económicos que sufría su familia, ya que como dependiente de un comercio de ropa de hombres, ganando $75 pesos mensuales, no le era posible. Estaba en su mente trabajar 2 ó 3 años para reunir dinero, regresar a su tierra y montarle una pequeña sastrería a su padre, que se desempeñaba en ese oficio. Él también era conocedor del manejo de la tijera y la aguja. Aquel primer viaje suyo no tuvo otro objetivo.

En compañía de su amigo Rafael Sierra viaja a Estados Unidos el 5 de abril de 1953 con visa de turista, que lo autorizaba a una estancia por 29 días. Estos tipos de "turistas" eran llamados los twenty nine o los V-29. Tenía en mente que en ese tiempo podría resolver la residencia, pero de no lograrlo se mantendría ilegal buscando solucionar esa situación, como lo habían hecho y lo hacían otros tantos emigrados, si nos es apresado y deportado. Así comenzó para el joven Camilo Cienfuegos Gorriarán una nueva fase de su vida, que ha de ser dura, pero a la vez, le servirá como base para su ulterior desarrollo revolucionario.

Para hacer el viaje no fueron pocos esfuerzos para conseguir el dinero de los pasajes y la estancia mientras conseguían empleo. Su primera escala fue en Miami. Allí permanecen un par de días y continuaron a New York, donde radicaba el amigo José Antonio Pérez, quien les había entusiasmado para la aventura y prometido ayudarlos a buscar trabajo. Camilo escribiría a sus padres el 14 de abril de 1953, y en toda su correspondencia familiar se reflejará plenamente su habitual jocosidad y amor a la vida, palpable en toda su existencia:

".Lo relacionado con el viaje todo fue a pedir de boca, en el bus formamos un dúo de música cubana, mejicana y española, cantando, y se formó la Corte Suprema , porque hasta el chofer con su cara de tranca, tarareó, creo que fue un tango; a la salida de Miami el único problema, y para eso sin importancia, que tuvimos, fue con el bus, que se nos fue pero cogimos un taxi y en el paradero de Miami City lo capturamos; esos americanos no esperan ni por el presidente. Y con los inspectores: estando en un restaurante en Georgia, uno le preguntó a Rafael si era cubano.

Sí, respondió Rafles, que si iba a New York y cuántos días iba a estar, y éste le dijo que 10 días; entonces el tipo ese le dijo que era inspector de Inmigración; terminamos de tomar el vaso de leche y nos fuimos, hasta ahora, que no hemos visto ni nuestra propia sombra". [1]

Al llegar, a New York por lo avanzado de la hora pasan la noche en el Pierre Hotel. Al otro día localizan al amigo y éste los lleva para una casa de huéspedes en calle 18 entre 8va y 9na. La populosa ciudad con sus gigantescos rascacielos los deslumbra y los motiva a conocerla, pero había de hacerlo de acuerdo a sus posibilidades, ya que primero tendría que conseguir empleo. El desconocimiento del idioma y su condición de latinos, constituyen las principales barreras para lograr sus objetivos. Por sus conocimientos de sastrería, el primer trabajo que encuentra Camilo fue en un taller de confecciones de ropas de mujeres. En la carta señalada les dice:

". Espero que al recibo de ésta, estén todos bien secos y sin frío. Ahora mismo llegué del trabajo, pues ya hace unos días que estoy laborando, estoy en el taller del cual les hablé, haciendo faldas de mujer, pues creo que faldas de hombres no hay [...]

Pues, como le iba diciendo, cuando aquí llueve hace un frío que uno se convierte en pingüino. / En el taller que estoy trabajando con tía, porque ahora tengo una tía. Ustedes por casualidad no saben nada de eso. Esa tía es la Hna. De la Sra. de Téllez, del cual les hablé, me consiguió trabajo diciéndole a la dueña que yo soy su sobrino, esta gente se han portado todo de lo mejor con nosotros. A Rafael también en parte le consiguieron el trabajo que tiene, es una miseria, pero para empezar no esta mal del todo, en un hotel. (aunque compró la pega esa por $16.00)., aquí se compra cualquier cosa, deja ver si yo compro el puente de Brooklin.

Y lo mío, pues el primer día, como estaba aprendiendo a hacer las faldas y el manejo de la máquina, nada más que gané $6.50, ya estoy haciendo 10 y 11 chuchos (dólares) diarios. La hermana del esposo del primo del tío del abuelo y concuña de su ahijado (pera, pera poquito, que ya formé lío con los parentescos)., tengo que apurarme, aunque guillao (guillado, disimulado) entre nosotros, hoy que se bañe un toro, porque lo que es este cubano no toca ni la pila (llave de agua).

Ya se me olvidaba, perdonen el lápiz, pero la pluma se me cayó estando en el observatorio del Empire State, que lástima, cómo me pesó, porque era nueva y escribía casi sola, ahora bien, seguro que más le pesó al yanqui que le cayó en la cabeza.

El otro día fui a ver a Paulino Diéguez, el que nos dio un papel para presentarnos., en la unión de lavaplatos y sus anexos . Después de un largo rato de hablar, me llevó, como a las 7 de la noche, a una tienda, donde me va a enseñar a planchar, pues eso aquí es imprescindible para trabajar en sastrería, eso será por las noches, después de aprender el manejo de las máquinas eléctricas, él me dijo que quizás pudiera conseguirme para empezar en los trapos y me pagarían $1.50., pero, pero se me pasó, esa cantidad es por hora, y eso es para empezar, yo no quiero ver el terminar.

Ya veo a Inmigración atrás de mí y las seis canastas con dólares, eso va a ser un espectáculo emocionante, los billetes de 9 y 11 por el suelo, pero ¡Oh estómago mío! son las 7 y 1/2 y me esperan, así que por ahora se esperan ustedes, que de seguro ya comieron, y hoy es comida criolla.

Abrí la puerta y qué frío (tatata, eso son los dientes), pero aquí tengo la bufanda, 3 camisas, la camiseta, 1 pulóver, el jacket, el saco y el cobo (el cobo es el sobretodo) ahora que caigan bloques de hielo, focas y esquimales, que no les temo. Me voy, me fui.

Acabo de regresar, estoy cómodamente acostado, abrigado con dos colchas y 2 sábanas, reposando la deliciosa comida: potaje de garbanzón, arroz, ensalada, bistec de puerco, dulce, pan, agua y café, y un palillo que ahora tengo en la boca [...]

.no pongan tan claramente en los sobres el nombre mío, pues yo no me llamo así. El nombre mío aquí, en estas tierras del tío Sam, es ahora Ramón Ruiz Gorría, para servir a ustedes y a "Dios", el Papá Pío, y a los ángeles celestiales, amén.

.El día que fui a inscribirme en la Social Security , que es una tarjeta que dan para trabajar, formé tremendo lío, porque se me olvidó el nombre y puse así: Ramón Ruiz. Ramón con un tipo de letra y el apellido con letra de molde, pero le dije a la vieja que me inscribió que allá en la escuelita de Manatí, Puerto Rico, nada más llegaba al 2do grado, y al fin se resolvió todo. Si están muy cansados de leer, pueden dejarlo para la semana que viene, porque ahora estoy empezando. / [...]

.Aquí les envío ésta (foto) que yo me tiré aquí, en una máquina automática en Times Square, que es la calle en que hay tantos cines. Tengan cuidado con ella, puesto que si cae en manos de la policía me mandan para Sing-Sing y me acusan de ser la reencarnación de Cara Cortada; tengo la cara cortada, pero de frío. Ese día estaba lloviendo. y por poco me convierto en un popcicle; es el día que más frío pasamos, a pesar de estar abrigados."

A pesar de que su viaje es de carácter económico, Camilo no olvida que en su patria existe un régimen tiránico, al que de acuerdo a sus posibilidades ya ha combatido, razón por la que se integra a la organización patriótica Acción Cívica Cubana, que posee un pequeño periódico y una hora radial, llamados ambos La Voz de Cuba. Camilo escribió para el primero algunos artículos, que a la vez lo leía en la segunda, veamos uno de ellos publicado el 11 de abril de 1953:

IDENTIFICACIÓN MORAL
Por Camilo Cienfuegos / Ex corresponsal en Cuba de / " LA VOZ DE CUBA"

Sean mis primera líneas en este gran periódico " LA VOZ DE CUBA" que se publica en esta tierra acogedora de los Estados Unidos para poner en alta y a la luz del sol, nuestro sentimiento, herido en los más profundo, debido al latigazo rastrero y cobarde de un hombre que ha perdido clamor hacia el suelo que en hora mala lo vio nacer, cobarde, ladrón y asesino, que se llama Fulgencio Batista. Este dictador que conduce con manos militar a nuestra querida Patria hacia el caos y la desgracia política, económica, cultural y moral, apelando a sucios manejos, se niega cobardemente a llevar a la República por el camino legal y de justicia y el único camino que existen son unas elecciones rápidas y honradas sin que aparezca en las boletas su triste nombre, manchado de sangre y deshonor. Un nombre que millones de cubanos maldecimos y aborrecemos contada nuestra fuerza de cubanos sencillos y honrados, algo que este generalucho despreciable siempre ha carecido. Basta ya, general Batista, basta ya de largas y tumbos. El pueblo de Cuba, allá en nuestra tierra y nosotros aquí alejados y separados por la distancia, pero unidos por los mismo sentimientos y dispuestos en cualquier momento a regresar a nuestra tierra amada para unirnos a nuestros padres, hermanos, amigos, para juntos ofrendar nuestras vidas tal como lo hicieron nuestros gloriosos mambises que son nuestros guías. Sí Martí, Maceo y Gómez y otros muchos pudiesen levantarse de sus tumbas, así lo harían para de nuevo combatir y que de una vez y para siempre se estirpe de Cuba la raíz corrompida de hombres como Fulgencio Batista".

Y para estar al tanto de la situación política en su patria, en la propia misiva solicita a su hermano el envío de la prensa:

"... Osmany, quiero que me mandes los periódicos de la Universidad y los periódicos con los problemas que ahí están pasando, pues aquí no se sabe apenas nada, estamos enterados de los problemas del estudiantado, me lo puedes mandar a la misma dirección de José Antonio. Ellos también quieren enterarse, pues son enemigos [de Batista], y aquí sé combate por todos los medios a Batista [...]

Notas:

  1. La carta aparece en el libro del autor, El joven Camilo, pp. 36, 37, 38, 39 y 40.

(CONTINUARA)

 


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