..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro.162, Viernes, 9 de febrero del 2007

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Pronosticos de Fidel validados por los hechos
X Encuentro sobre Globalización y Desarrollo
Participan extranjeros de 43 países y de 27 organizaciones internacionales
Por Joaquín Rivery Tur

Los pronósticos hechos por el Comandante en Jefe en los anteriores encuentros de Globalización y Desarrollo quedaron validados en esta IX edición al recordarse que los hechos han ocurrido como él los predijo.

Al inaugurar el IX Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas de Desarrollo, el presidente del Comité Organizador y de la Asociación Cubana de Economistas y Contadores, Roberto Verrier, hizo énfasis en algunas de las tesis sostenidas por Fidel desde la primera reunión en 1999, recordó su aserto de que de las grandes crisis han surgido las grandes soluciones, así como la advertencia de que una agresión a Iraq la convertiría en una guerra patriótica.

El dirigente de los economistas cubanos destacó el hecho de que en La Habana se han reunido delegados como Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Luiz Inácio Lula da Silva, hoy presidentes de sus países y comprometidos, cada uno en su estilo, en cambiar la historia de sus naciones.

Una sorpresa fue el hecho de que se recibiera un mensaje del Premio Nobel de Economía del 2006, Edmund Phelps, quien en nombre propio y de su esposa Viviana indicó que "fue un honor hablar en presencia del Comandante Fidel Castro y de una audiencia tan amplia de expertos y estudiantes cubanos".

También Radhamés García, director de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, hizo entrega de un cuadro y una carta para el Presidente de los Consejos de Estado y de Gobierno de Cuba.

Hasta las 5 de la tarde de ayer se habían registrado 1 494 delegados, de ellos 360 extranjeros de 43 países y de 27 organizaciones internacionales y regionales.

Recibido por correo electrónico

IX ENCUENTRO INTERNACIONAL SOBRE GLOBALIZACIÓN Y PROBLEMAS DEL DESARROLLO
Por Roberto Verrier Castro

Discurso Inaugural en el IX Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización del Problemas del Desarrollo

Ministros, personalidades de las Ciencias Económicas, invitados de organismos e instituciones financieras, colegas, compañeros y compañeras:

Me emociona profundamente comenzar esta novena edición de nuestros encuentros, dándoles la bienvenida con la noticia todavía fresca de la visible recuperación del fundador de esta singular cita para la reflexión y el debate, abierta a todas las corrientes del pensamiento económico: el compañero Fidel Castro, a quien hemos visto todos, con infinita alegría, hablar con renovada energía de los temas que nos preocupan y ocupan a todos, al recibir a su hermano y compañero de ideales latinoamericanos: Hugo Chávez Frías.

Gracias Comandante, por la confianza y el entusiasmo que nos contagia, al verle como le hemos visto, incluso desde el obligado reposo que hoy reclama su salud, insistir infatigablemente en la prioritaria lucha por el destino común de la Humanidad.

Tanto su Mensaje a los participantes en el reciente Coloquio por sus 80 años, como lo que le escuchamos decirle a Chávez hace unos días, insistiendo en los peligros del calentamiento global y en la necesidad de multiplicar los programas energéticos para que sobreviva la especie, al mismo tiempo que batalla por una integración concreta de intercambio solidario por encima de la avaricia de los mercados, no han caído al vacío.

Entendemos y hacemos nuestros sus desvelos fundamentales, sintetizados en aquella advertencia tremenda que nos trasmitió en el primer encuentro: "Todo será absorbido, y el peligro mayor es que no haya suficiente conciencia."

Así lo percibimos en 1998, cuando al idear estos encuentros, nos invitó a profundizar con urgencia en los desafíos del problema fundamental de nuestra época.

Muchos recordarán que entonces la Globalización era un término que generaba más controversias semánticas que debates científicos. Y para algunos parecía tan definitivo el triunfo del neoliberalismo y la imposición de un pensamiento y una potencia hegemónica, que resultó más que sorprendente la convocatoria de Cuba a juntar en un mismo encuentro a los detractores y defensores del modelo que se imponía a costa de las vidas y las esperanzas de nuestros pueblos.

Tenemos que confesarlo hoy: hasta que en enero de 1999 se llenó este plenario y comenzaron los debates, e incluso después que se desataron la primeras lógicas reacciones airadas de los que venían a dar cuenta del escarnio de sus naciones frente a los que insistían en defender como naturales las leyes ciegas del mercado, solo Fidel Castro creía y eso lo hizo posible, en la eficacia de confrontar teorías tan diversas como antagónicas, para generar conciencia.

Aunque muchos creyeron que hablar y hablar no cambiaba el mundo, estamos aquí, por novena ocasión, reafirmando que este es un espacio único donde se reúne lo más brillante del pensamiento económico mundial de vanguardia, ese que no se ha dejado seducir por los guiños y señuelos del oropel neoliberal. Sí, amigos, el mundo ha cambiado pasmosamente desde aquel primer encuentro, porque el modelo hegemónico y predominante comienza a dar destellos de agotamiento, y entre las grietas comienzan a emerger las fuerzas de la lógica económica y la emancipación humana.

Se cumplen no pocos vaticinios hechos aquí en este salón durante ocho años consecutivos.

Claro que ya superamos la fase del diagnóstico preliminar del fenómeno de la globalización. No volvemos acá a La Habana a reafirmar sagradas escrituras ni a repetir análisis. La globalización es un fenómeno objetivo de la Historia , que permea todo el tejido económico, financiero, tecnológico, cultural y medioambiental de la especie humana.

Si persistimos acá, no es por desvaríos de tozudos, si no por la certeza de que esa globalización inevitable puede tener otro adjetivo que no sea el infausto de neoliberal, que esa urdimbre irreversible que nos interconecta puede tener una diálisis liberadora sustituyendo la savia que la anima: una seria transfusión que erradique la ponzoña del mercado sin riendas por una economía con rostro humano, participativa y sin exclusiones ni sujeciones.

Amigos, siguen hinchándose las venas de la economía mundial, y la presión arterial de este cuerpo aumenta. Los poderosos usufructuarios de todo, para mantener su derroche inflan artificialmente cuanta burbuja, y buscan la guerra como paliativo: son las ganancias de la muerte, las utilidades de los misiles lo que quieren imponernos.

La escalada bélica y el terror en nombre del terror que hoy vivimos –léase Afganistán primero y hoy Irak- tiene viscosos argumentos y huele demasiado a petróleo. El imperio se aferra a los recursos energéticos que ya se agotan para mantener la supremacía de sus gozos y placeres. A costa de todo, hasta de la vida humana.

Queridos Colegas:

Los fundadores, los fieles seguidores de estas citas que hoy nos acompañan, recordarán la sorpresa tremenda con que nos despidió el Comandante, en el primero de nuestros encuentros, después de cinco días y noches de discusión a las que asistió como el más ejemplar de los presentes, al leer su brevísima y aguda ponencia. ¿Recuerdan sus preguntas y respuestas? Me permito retomar solo algunas:

"¿Qué tipo de globalización tenemos hoy? Una globalización neoliberal; así la llamamos muchos de nosotros. ¿Es sostenible? No. ¿Podrá subsistir mucho tiempo? Absolutamente no. ¿Cuestión de siglos? Categóricamente no. ¿Durará sólo décadas? Sí, sólo décadas. Pero más temprano que tarde tendrá que dejar de existir.

¿Me creo acaso una especie de profeta o adivino? No. ¿Conozco mucho de economía? No. Casi absolutamente nada. Para afirmar lo que dije basta saber sumar, restar, multiplicar y dividir. Eso lo aprenden los niños en la primaria.

¿Cómo se va a producir la transición? No lo sabemos. ¿Mediante amplias revoluciones violentas o grandes guerras? Parece improbable, irracional y suicida. ¿Mediante profundas y catastróficas crisis? Desgraciadamente es lo más probable, casi casi inevitable, y transcurrirá por muy diversas vías y formas de lucha.

¿Qué tipo de globalización será? No podría ser otra que solidaria, socialista, comunista, o como ustedes quieran llamarla.

¿Dispone de mucho tiempo la naturaleza, y con ella la especie humana, para sobrevivir la ausencia de un cambio semejante? De muy poco. ¿Quiénes serán los creadores de ese nuevo mundo? Los hombres y mujeres que pueblan nuestro planeta.

¿Cuáles serán las armas esenciales? Las ideas; las conciencias. ¿Quiénes las sembrarán, cultivarán y harán invencibles? Ustedes. ¿Se trata de una utopía, un sueño más entre tantos otros? No, porque es objetivamente inevitable y no existe alternativa. Ya fue soñado no hace tanto tiempo, sólo que tal vez prematuramente. Como dijo el más iluminado de los hijos de esta isla, José Martí: "Los sueños de hoy serán las realidades de mañana". Fin de la Cita.

Pero si repasamos uno por uno todos los discursos y recordamos las numerosas intervenciones de Fidel en nuestros encuentros, mientras aprendíamos a aprender unos de los otros en las más tensas reflexiones y los debates más diversos, encontraremos, muchas más preguntas, desafíos y hasta pronósticos que se han ido cumpliendo con una estremecedora exactitud:

"Solo de las grandes crisis han surgido las grandes soluciones –nos dijo en el año 2002 -; se lo digo a los que se preguntaban qué hacer, y prepararse es una de ellas, sembrar ideas, sembrar conciencia. En el optimismo de los que creemos que partimos de hechos reales, no nos asusta siquiera que un ALCA venga y se trague a la América Latina y el Caribe completos, porque me trae a la memoria un recuerdo bíblico, ya que yo tenía todos los años que estudiar Historia Sagrada, como le llamaban al Antiguo Testamento y al Nuevo, y hablaban de aquel profeta que se llamaba Jonás, si mal no recuerdo, que fue tragado por una ballena; pero la ballena no pudo digerirlo y salió entero de su vientre.

De tal manera creo en las realidades y creo en el futuro cercano que, aun si nos tragara, los 500 millones de latinoamericanos y caribeños saldremos del vientre de una ballena que no podrá jamás digerirnos…" Fin de la Cita.

En febrero de lo que sería el dramático año 2003, cuando todavía muchos creían que era posible detener la próxima guerra, nos advirtió:

"La inmensa mayoría de la opinión mundial rechaza con unánime oposición la nueva guerra. No acepta en primer lugar la decisión unilateral del gobierno de Estados Unidos, que ignora las normas internacionales y las facultades que corresponden a las Naciones Unidas, que ya de por sí son bastante pocas. Se trata de una guerra innecesaria, bajo pretextos nada creíbles ni probados.

Completamente debilitada por la anterior guerra que tuvo lugar en 1991 frente a Estados Unidos, Iraq —que en su conflicto con Irán fue apoyada y armada en no poca medida por Occidente— carece en absoluto de capacidad para contrarrestar el armamento ofensivo y defensivo con que cuenta Estados Unidos —capaz de anular cualquier riesgo de uso por parte de Iraq de un arma nuclear, química o biológica si ese país contara con alguna de ellas, lo cual es muy poco probable—, y sería además absurdo políticamente y suicida desde el punto de vista militar que intentara hacerlo.

El verdadero peligro radica en que tal acción bélica se convertiría para el pueblo iraquí en una guerra patriótica, y nadie podría de antemano asegurar cuál sería su reacción y su resistencia, cuánto duraría esa guerra, cuántas muertes y destrucción ocasionaría, y cuáles serían las consecuencias humanas, políticas y económicas de la misma para cada uno de los contendientes. El mundo sin duda sería sometido a colosales riesgos económicos en medio de la profunda crisis que hoy afronta. No podría calcularse lo que ocurriría en esas circunstancias con los precios del petróleo" Fin de la Cita.

No he traído estas palabras para ilustrar la nostalgia que puede embargarnos a todos de aquellas inolvidables jornadas que tuvimos la suerte y el honor de compartir con Fidel. En definitiva, como dice un lema de mi época estudiantil que hoy parece nuevo en muchas calles latinoamericanas: "se siente, se siente, Fidel está presente…"

Tampoco incorporo estas citas suyas por ahorrarme palabras. Quiero, sencillamente, insistir en la pertinencia de mantener estos encuentros, que si hace casi una década fueron convocados por la urgencia de los peligros que enfrentaba la especie humana, hoy deben ser mantenidos por la gravedad de los riesgos que han crecido, pero también porque la recapitulación de las palabras de Fidel nos permite aquilatar cuánta razón sigue teniendo para convocar a seguir creando conciencia y a seguir peleando por el mundo mejor posible.

Una de las grandes satisfacciones de los que hemos asistido a todas las ediciones de nuestro encuentro es recordar que alguna vez tuvimos como invitados y sencillos exponentes de la gravedad de los problemas que enfrentaban sus pueblos al líder indígena Evo Morales, al economista Rafael Correa, a Daniel Ortega y a Luiz Inacio Lula da Silva, que hoy presiden gobiernos comprometidos en cambiar la historia de nuestra región y en recuperar el sueño de integración de nuestros próceres, cada uno en su estilo y a su modo, como antes lo han hecho Fidel y Chávez.

Más aun nos compromete con la necesidad de continuar aportando cuanto podamos en la siempre difícil y desafiante construcción de caminos nuevos, ver que los programas de alfabetización masiva, la Operación Milagro y hasta la Revolución Energética , que parecían al iniciarse solo un revolucionario proceso de intercambio entre Cuba y Venezuela, son ahora la esperanza de millones que comienzan a ver cumplida otro de las inolvidables avisos de Fidel cuando dijo:

"Quizás lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo.

Ni la naturaleza debe ser destruida, ni las podridas y despilfarradoras sociedades de consumo deben prevalecer. Hay un campo donde la producción de riquezas puede ser infinita: el campo de los conocimientos, de la cultura y el arte en todas sus expresiones, incluida una esmerada educación ética, estética y solidaria, una vida espiritual plena, socialmente sana, mental y físicamente saludable, sin lo cual no podrá hablarse jamás de calidad de vida. Fin de la Cita.

¿Acaso algo impide que podamos alcanzar tales objetivos?"

Definitivamente no, si como el compañero Fidel, insistimos, optimistas, en la infinita pelea por ese mundo mejor posible que solo podremos hacer todos juntos.

Si hoy me permito darles la bienvenida retomando cuidadosamente tantas de sus palabras, créanme que no ha sido por comodidad o pobreza de argumentos. Siento que en ustedes como en nosotros mismos, hay la necesidad urgente de festejar desde esta tribuna donde nos invitó y nos educó a entrenarnos en el debate creativo, a Fidel, quien acaba de reiterarnos, desde su inquieto y fértil reposo relativo, que no se permite un instante de descanso mientras siente que el peligro de extinción de nuestra especie sigue latente. No veo mejor homenaje a su extraordinaria lección humana, que el ejercicio permanente de este servicio consciente que podemos seguir haciendo juntos a la causa del porvenir colectivo.

Muchas Gracias

Roberto Verrier Castro es el Presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba y Vicepresidente de la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe

Fuente: El Economista de Cuba

Tomado de Boletín Por Cuba (Año 5 Número 11)

 

Humanidad amenazada ante afanes hegemónicos por control del petróleo
Hoy finaliza el IX Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo

Por Deisy Francis Mexidor

Son las ambiciones geopolíticas por la dominación de las reservas de petróleo, las que mueven los ejes de buena parte de los conflictos internacionales actuales, denunció el doctor Chandra Muzaffar, de Malasia.

La alerta muy bien argumentada durante la cuarta jornada del IX Encuentro sobre Globalización, permitió comprender mejor las razones que han llevado a Estados Unidos a lanzarse a guerras como la de Iraq. Tal tendencia hegemonista "es la amenaza más grande que pende sobre la humanidad", precisó.

Pero ¿por qué EE.UU. está tan interesado en el control de ese importante rubro? "Es el mayor consumidor e importador de petróleo", explicó el doctor Ramón Pichs, de Cuba. Otro elemento que ofreció es que ese país es el que más dióxido de carbono emite a la atmósfera, en medio de la alarma mundial debido al cambio climático.

El mundo avanza inexorablemente hacia el agotamiento de sus recursos naturales, si el hombre no es capaz de poner freno a sus egoísmos y ambiciones, se puntualizó en el Palacio de Convenciones.

Sobre el propio tema de la energía disertaron además, John Saxe, de México, y Francis Nwonwu, de Sudáfrica. Los ponentes llegaron al consenso de que se necesita una reestructuración energética global, mecanismos sustentables para la cooperación energética Sur-Sur, y que cada nación disponga de sus recursos naturales.

La víspera, se analizaron también las industrias culturales en el Tercer Mundo, así como el uso de las tecnologías de la información para elevar los niveles de enseñanza, y la pérdida patrimonial en Europa del Este tras la desaparición del campo socialista.

Hoy finaliza este IX Encuentro de Globalización y Problemas del Desarrollo, el cual ha sesionado en un ambiente de pluralidad y respeto.

http://granma.co.cu/2007/02/09/interna/artic03.html

 





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