..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4,Nro.164, Viernes, 23 de febrero del 2007

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La sumisión de los “independientes”
Por Aleida Godínez Soler

Constituida  la asamblea para promover la sociedad civil a partir de las prioridades del gobierno norteamericano de subvertir el orden interno y derrocar a la Revolución Cubana, tenía apenas unos días de nacida, de acuerdo a fraudulentos e inventados progresos cuando recibía el visto bueno de sus patrocinadores. Fue durante un almuerzo efectuado en la residencia oficial de los jefes de la diplomacia norteamericana, en la que residía entonces su otrora jefa Vicky Huddleston [en la foto].

Había pasado la prueba de fuego en aquella reunión del 21 de noviembre del 2002, en la casa de la “presidenta” cuando presidida por Ricardo Zúñiga, Secretario Político Económico de la Sección de Intereses de Norteamérica en Cuba y el fogoso padrillo de la contrarrevolución interna entonces Jefe de esa oficina diplomática en Cuba, James Cason se interesaron en conocer personalmente a los integrantes de las “comisiones de trabajo” cuya nómina estaba compuesta por unos 15 contrarrevolucionarios que pasaban en aquel momento su primera  prueba de fuego, pagada especial y excepcionalmente, ante la mirada aprobadora de los “invitados especiales” cuando recibieron de manos de su “jefa” un sobre que contenía 20 dólares como prueba de simulada bondad a la vez que se “justificaba” el dinero que es enviado a Cuba para estos siniestros fines.

En aquel catafalco en que ya se estaba convirtiendo la conjura pestilente a carne putrefacta  no podía faltar el improvisado soliloquio de una remunerada generala de campo” ante su ejercito de anélidos de tierra húmeda.

En su exposición, plegada de exageraciones y edulcoradas mentiras que sin lugar a dudas tocaban fondo, habló de los logros de una “comisión de atención médica”, en la que se suponía que participara la misión diplomática apoyando el envío desde territorio norteamericano de medicamentos y otros equipos médicos para unos consultorios médicos también independientes,  asegurando siempre en sus discursos la carencia de una prestigiosa atención médica y la carencia de  medicamentos.

Se habló de una comisión sindical que en principio estaba nutrida de por vagos desempleados y hasta algún que otro alcohólico que veía en esa comisión la posibilidad de sostener su extralimitado interés por la bebida.

No faltó  la instrucción de preparar un extenso mural con fotos de los contrarrevolucionarios presos en la isla por perpetrar sabotajes contra objetivos económicos,  actos terroristas y de piratería, a los que ellos en un rapto de romanticismo político de la peor categoría llaman presos de conciencia y que pretendían exponer en los salones de las oficinas consulares a las que acuden personas residentes en la isla a ejercer su derecho a tramitar sus asuntos migratorios.

No poco  fue el interés mostrado por una anunciada comisión de prensa, compuesta en su totalidad por anencefálicos escritores de pésima pluma cuya labor de redacción fue calificada a través de un fax enviado a Cuba dos meses antes  por la agencia contrarrevolucionaria  que les da empleo desde Miami,  CUBANET fue calificada como inaceptable al decir: “el material se puede catalogar de repetitivo, sin creatividad y militante. Lectores y editores coinciden en que la mayoría de los trabajos constituyen comentarios retóricos, muchos de estos editorializan los hechos en una profesión de fe anticastrista que poco tiene que ver con el periodismo profesional” aunque para los planes del gobierno del asesino de la Casa Blanca, los falsos periodistas sigan constituyendo una importante fuerza aliada en su feroz cruzada contra nuestra patria.

Los gringos como es natural, se preocuparon por la cantidad de “organizaciones opositoras” que según se promocionaba desde el sitio en Internet alojado en un servidor estadounidense, llegaba  a la cifra de 300.

En el aburrido encuentro con los encargados de inspeccionar “el correcto desarrollo de una carrera de caballos”, que era lo que mas bien parecía la reunión de aquel mediodía  participaron 15 contrarrevolucionarios que como premio recibieron de manos de su “jefa” un sobre sellado que contenía 20 dólares.

Durante el encuentro con los diplomáticos, no podía faltar la repugnante pleitesía y entrega incondicional de la mercenaria jefa que recibe de las manos que la instruyen  miles de dólares como  emolumentos por sus acciones en contra de la revolución cubana,  La ocasión  fue el “marco ideal”. Allí les fueron entregadas al Jefe de la diplomacia norteamericana en Cuba James Cason sendas cartas fechadas en La Habana el 8 de noviembre de 2002, firmadas por la organización mercenaria dirigidas a los congresistas estadounidenses de origen cubano Linconl Díaz Balart, Mario Díaz Balart, Bob Menéndez e Ileana Ross Lehtinen, “por la gran alegría que produjo en nosotros la noticia de su merecidísima reelección a ese importante cargo” […] “en el que ha mostrado tanta preocupación no sólo por los Estados Unidos, sino también por Cuba” Aquel acto como otros tan servil, nada tenía que ver con los principios que decían  regir la contrarrevolucionada organización que propugnaba por no vincular su compromiso político. Como tampoco tendría nada que ver convocar un congreso de bibliotecas independientes para “asestar un golpe político al gobierno de Castro” y menos aún, ¡ejercer su “derecho al voto” en el dormitorio privado de su amo en La Habana para que un presidente asesino renueve sus votos en el  poder y continúe en peligro la paz mundial emitiendo órdenes desde su oficina en Washington!

Extraño modo de promover la sociedad civil.

 



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