..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4, Nro. 182, Viernes, 29 de junio del 2007

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Breve reseña histórica del proceso poblacional holguinero hasta la comunidad científica actual
Por Lic. Yoagny Ramírez Guerrero y Lic. Yanelis Leyva Abreu

Una de las más importantes plazas culturales de nuestro país es la provincia de Holguín. Hoy, a modo de información, uno de nuestros más asiduos lectores nos hace llegar este interesante trabajo, en cuya redacción participó:

INTRODUCCIÓN

Holguín es una página de historia. El primer hecho ocurrido en su territorio da inicio a la historia escrita de Cuba y la América y está considerado el acontecimiento más trascendental de la Edad Moderna. Una pequeña playa, situada en la Bahía de Bariay, sirvió de escenario al arribo de Cristóbal Colón a nuestras costas, el 28 de octubre de 1492.

Los orígenes del primer asiento, en el lugar donde hoy se erige la ciudad, se remontan a 1545, cincuenta y tres años después del descubrimiento, cuando el capitán García Holguín, colonizador junto a Diego Velásquez y participante en la Armada dirigida a México al mando de Pánfilo de Narváez contra Hernán Cortés, trasladó su hato de El Yayal _sitio arqueológico de transculturación indo hispánica_ a Cayo Llano, pequeño Valle rodeado de elevaciones de poca altura, al centro de los cuales se encuentra la Loma de la Cruz, para ese entonces cerro del Bayado.

El 4 de abril de 1720, Día de San Isidoro, en que se ofició la primera misa en la iglesia parroquial, marca la fecha de fundación del pueblo de San Isidoro de Holguín, creado por iniciativas del Gobernador de la Villa de San Salvador de Bayamo, don Bartolomé Luis de Silva y Tamayo, precisamente en el lugar donde antes había estado el hato de García Holguín, de ahí el nombre de la nueva población, la que se colocaba además bajo la advocación de San Isidoro, a quien el primer propietario había encomendado su hato, y, a la Virgen del Rosario, por ser devotos de ella los primeros pobladores que la fundaron.

El 18 de enero de 1752 se proclama el Título de Ciudad, otorgado al pueblo, por Real Cédula del lero, de febrero de 1741, mediante la cual se trazaron la dehesa y Egidos de la ciudad y su territorio jurisdiccional. En 1831 se le otorgó escudo en el que aparecen representados los dos patronos sosteniendo la corona española.

Desde entonces han surgido y desarrollado todas las comunidades de la ciudad de Holguín, por lo antes expuesto se considera oportuno realizar una compilación de algunos aspectos fundamentales de la historia comunitaria holguinera, recogida a través de varias fuentes, hasta llegar a enfatizar en la comunidad científica holguinera actual.

DESARROLLO

Desde comienzos de los años 60, y de una manera cada vez más acentuada, se fue planteado el rol del desarrollo de la comunidad como forma de contribuir al desarrollo nacional. El documento de las Naciones Unidas: Desarrollo de la comunidad y desarrollo nacional (1963), plantea de manera expresa el papel del desarrollo de la comunidad en el desarrollo global y las formas en que puede contribuir al desarrollo nacional. Al año siguiente en la reunión de expertos realizada en Santiago de Chile, convocada por la CEPAL, comienza a visualizarse el desarrollo comunitario como un instrumento clave para lograr la participación popular en los planes de desarrollo. Se habla también del papel del desarrollo de la comunidad en la aceleración del desarrollo económico y social.

El origen de las comunidades  es tan antiguo como el hombre mismo, éste surge gracias a la vida en común, que facilita el desarrollo de la actividad conjunta para la satisfacción de las necesidades, en los cuales se crean las condiciones para que aparezcan las primeras formas de trabajo y de comunicación humana.

En el libro “La comunidad y su estudio” de Héctor Arias se plantean tres etapas por las que han transitado las comunidades en su desarrollo:

  • La comunidad primitiva, considerada acertadamente por muchos  como la más genuina.
  • Una fase de deterioro de las comunidades motivada por el surgimiento  del estado y las naciones y donde los continentes de África y América sufrieron las consecuencias más negativas
  • En los últimos años ha existido una tendencia al rescate de las comunidades, motivado por el interés de algunos estados y por el reclamo de organizaciones de orígenes étnicos, todos fundamentados en el interés por rescatar costumbres, ritos, hábitos etc. propias de la vida en comunidad.

La comunidad constituye el escenario natural y a la vez sociocultural donde transcurre la vida y se desarrolla el hombre, por ello es necesario aprovechar al máximo y de manera adecuada los diversos recursos que en el orden cultural, deportivo – recreativo  histórico y educativo de forma general ofrece la comunidad.

En la actualidad, debido al interés que ha puesto en ello la dirección de la revolución, se puede afirma que hay un acercamiento significativo a lo que puede considerarse una comunidad, necesitando desde luego, la consolidación de los vínculos entre los diferentes factores que la integran, considerándose de importancia vital la relación escuela-familia-comunidad por la incidencia educativa que ejerce sobre la totalidad de sus habitantes.

Lógicamente se conoce que esta relación no ha alcanzado el estado deseado dada la existencia de elementos negativos que aún deben transformarse.

Comunidad

¿Qué es una comunidad? La conceptualización del término comunidad, ha sido planteada por diferentes autores, nosotros  consideramos, entre ellas, la descrita por A. Sánchez  cuando dice:

“Teóricamente planteamos que estamos en presencia de una comunidad cuando es posible identificar en un grupo las características que se detallan a continuación:

  • Los miembros del grupo comparten un espacio geográfico y este tiene un significado para los miembros del grupo.
  • La existencia del grupo es consistente y tiene una perdurabilidad en el tiempo, una estabilidad temporal que garantiza un mínimo de convivencia y duración asociativa ya sea formal e informal.
  • La existencia de instituciones y servicios que identifican al grupo, así como la base material que posibilita el desarrollo, distribución y prestación de servicios sociales a los miembros del grupo.
  • Se crea una estructura y sistema social (formales o informales) de carácter político, económico, cultural, profesional, entre otros, que posibilitan la integración de sus miembros.
  • Se verifica la presencia de un fuerte componente psicológico de carácter identificativo y relacional en dos dimensiones:

- vertical (personal): identificación y sentido de pertenencia a la comunidad que tienen sus miembros.
- horizontal (interpersonal): que sería el conjunto de logros y relaciones que desarrollen los miembros del grupo entre sí.”

Pero es además importante tener en cuenta la definición  del Grupo  para el Trabajo Comunitario Integrado, ya que responde de modo más específico a la comunidad cubana actual y   donde se  establece que: “la comunidad puede ser definida como el espacio físico-ambiental, geográficamente delimitado, donde tienen lugar un sistema de interacciones sociopolíticas y económicas que producen un conjunto de relaciones interpersonales sobre la base de necesidades. Este sistema resulta portador de tradiciones, historia e identidad propias que se expresan en identificación de intereses y sentido de pertenencia que diferencian al grupo que integra dicho espacio ambiental de los restantes.”

En la Cuba de la última mitad del siglo XX, se ha evidenciado, como uno de los principales aportes de la Revolución la existencia de mecanismos que propician la participación ciudadana, en la etapa actual, la contradicción principal se conforma en torno al perfeccionamiento de la participación popular en la dirección del proceso social como un todo, en particular mediante la gestión estatal.

Ello ha motivado un énfasis fundamental, al trabajo en las comunidades, “construyendo el poder desde abajo”, vinculando lo mas estrechamente posible los intereses sociales y personales, siendo este uno de los aspectos fundamentales ha tener en cuenta en el desarrollo de procesos de transformación social comunitaria en nuestro país.

La Comisión Técnica Ministerial para el Trabajo Comunitario Integrado, creada por nuestro Gobierno durante el Período Especial, en su Proyecto de Programa establece: “El problema cardinal del trabajo comunitario podría ser definido en término de cómo articular de manera coherente los diferentes factores existentes en función de dinamizar las potencialidades de la comunidad, encaminada al logro progresivo de su autogobierno”.

A partir de lo anterior, el desarrollo de un proceso participativo deberá involucrar conjuntamente a líderes comunitarios, organizaciones barriales existentes (sociales y políticas) de la comunidad; con la participación de las instituciones y organismos del Estado contribuyendo al fortalecimiento e interrelación en el abordaje de la problemática del barrio y sus pobladores.

Desarrollo comunitario.

Otra categoría que debe ser tenida en cuenta para el análisis, es el concepto de desarrollo comunitario el cual ha pasado por diferentes fases de conceptualización.

La Comisión para el Trabajo Comunitario Integrado realizó un importante diagnóstico comunitario nacional estableciendo las prioridades fundamentales para la orientación de los proyectos dirigidos al desarrollo comunitario, por ello no es un evento casual, que en este mismo período se haya desarrollado en Cuba un importante movimiento de desarrollo comunitario a sus diferentes instancias, de acuerdo a las  características y necesidades de cada territorio, reflejándose además una importante voluntad política de soporte hacia estas iniciativas, que en muchos casos surgen de la población y en otros,  aparecen potenciadas por diferentes entidades de salud, cultura, construcción, educación, etc.

Orígenes de Holguín

Holguín muestra un privilegiado lugar entre nuestras provincias para el estudio en ella de las comunidades aborígenes que tuvieron su evolución y devenir histórico en nuestro continente americano, muy en especial de aquellas que poblaron las islas de ese mar mediterráneo que forman el Caribe y el Golfo de México y que las Antillas flaquean desde el noroeste hasta el este.

La historia temprana de esta ciudad de 1513 a 1751 es una etapa importante correspondiente al tiempo de la subordinación violenta de la cultura aborigen a la colonia y de la génesis de la sociedad y la economía local, cuando se estructuró una economía de consumo, soporte de una sociedad de esclavitud patriarcal.

El comienzo de la explotación económica colonial del territorio holguinero no se inició en una mayor escala hasta la segunda mitad del siglo XVI.

La adjudicación por Diego Velásquez de las tierras del Norte de la Nueva Villa de Bayamo a Bartolomé de Bastidia hacia 1513 ó 1514, no significó un rápido proceso de reparto de la tierra y los indios, entonces muy numerosos, pues Bastidia traspasó su posesión, tal vez en 1515, al Capitán García Holguín, dueño principal del territorio. Junto a Holguín, encomendero en el sitio aborigen conocido hoy  por El Yayal, otros encomenderos en lugares como Alcalá y Barajagua comenzaron la explotación del trabajo aborigen persiguiendo oro y fomentando una agricultura de subsistencia y la cría de cerdos.

La movilización por Velásquez de soldados disponibles _ entre ellos García Holguín_, para tratar de controlar las acciones de Cortés en México en 1520, así como las representaciones de la gran sublevación india de 1520-1540, recogieron la reducida población hispana sobre las villas y limitaron considerablemente la ejecución de los colonizadores.

El 1ro de abril de 1545, García Holguín, regresado de la colonia de Nueva España donde participó activamente en la labor conquistadora, reubicó el centro de su hato, localizándolo en el sitio conocido por Cayo Llano Castilla, entre dos ríos, lugar donde en la actualidad se encuentra levantada la ciudad de Holguín. A partir de entonces la explotación de la tierra se centró en la ganadería vacuna y porcina utilizando probablemente a peones indígenas y algún esclavo.

García Holguín fue el iniciador de la historia de la clase terrateniente que durante toda la colonia centró el poder económico y político en la localidad
Ante la irrupción de otros interese en la zona en el año 1600, las nietas de García Holguín precisaron ante el Cabildo los límites de la antigua posesión, subdividiéndola en tres nuevos hatos, según las familias existentes.

En 1752 se agregaron los paternos San Idelfonso y San Miguel que dieron nombre a las calles (Aricochea y Luz Caballero). El primer párroco el presbítero Don Juan González Herrera López.

Al producirse la ocupación de La Habana por los ingleses, estos trataron de incursionar en la zona norte de la antigua provincia oriental, produciéndose un enfrentamiento entre las tropas y los holguineros, en los territorios entre Auras y Gibara, el 19 de mayo de 1745, las tropas inglesas tuvieron que retirarse con mas de 70 bajas.

En 1752, Holguín se convierte en la cuarta ciudad del país en obtener esta condición. Para esa época y según Merced de Santa Cruz, contábamos con 1291 personas blancas y 135 esclavos y existían 211 casas de rústica y sencilla construcción, donde solo había una escuela pública a cargo de Don Luis González de Rivera.

En 1863 ya existían 76 ingenios, 753 vegas de tabacos y cientos de fincas rústicas y atendidas por esclavos, lo que muestra el crecimiento del término territorial.
El hato de Holguín, antiguo centro, quedó en manos de Elvira del Rosario y Diego de Ávila, mientras el hato de Uñas se adjudicó a Ana María y Juan del Corral y el hato de las Cuevas favoreció a Juana Antonia y Miguel Batista.

Considerando que el desarrollo urbano fue lento durante todo el siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX debido al pobre desarrollo económico de la región dedicada a la agricultura y a la crianza de ganado y pequeñas producciones en los terrenos de la Dehesa, la apertura del puerto de Gibara propició, a partir de mediados del siglo XIX, cierto desarrollo económico y urbano, no obstante en todo el período colonial, la ciudad no llegó a rebasar sus límites originales.

El territorio de la actual provincia Holguín presentaba grandes contrastes, varios centrales azucareros, una rica zona agrícola, parte de ella considerada el granero de Cuba y una opulenta franja de recursos minerales donde se concentran el hierro, níquel, cobalto, cromo al Este. El municipio cabecera era de los más extensos del país, con la mayor cantidad de barrios de un municipio, el segundo en densidad de población y un activo centro comercial. En contraposición, la industria azucarera se encontraba estancada desde la década del 30, su equipamiento técnico estaba altamente despreciado. La agricultura atrasada, sin equipos técnicos y ausencia de métodos científicos. Gran parte de la actividad económica estaba en manos extranjeras o eran subsidiarias de estas.

Esta situación económica se revertía en una triste realidad social que se traduce en más de un 35 % de analfabetismo, el municipio Holguín reportó la mayor cantidad de analfabetos en el país. Una mortalidad infantil de más de 80 por mil nacidos vivos. El presupuesto anual de cada ciudadano no rebasaba los 12 centavos, la desocupación azotaba el territorio. En Gibara el 84 % de su población apta para el trabajo estaba sin empleo. La electricidad llegaba sólo a 22 000 consumidores. Coincidía esto con una desigual distribución de la riqueza.

En el orden económico la Ley de Reforma Agraria vino a ser la que abrió el camino hacia la transformación de la estructura económica deformada por cuatro siglos y medios de explotación. El INRA, encargado de aplicar la ley, dirigió una ingente labor económica y social en las zonas de desarrollo. La creación de cooperativas y granjas del pueblo, hicieron que el problema del empleo comenzara a tener una solución objetiva. Se resolvió el conflicto más antiguo sobre la tierra, al entregar a los campesinos de San Felipe de Uñas los primeros títulos de propiedad. La expropiación de las tierras de la United Fruit Company en Banes, redujo sensiblemente el poderío yanqui en nuestro territorio.

La primera ley de Reforma Agraria por su carácter radical generó el enfrentamiento directo al imperialismo y la reacción interna en medio del cual surgen importantes organizaciones sociales y de masas como las MNR, la FMC y los CDR a las que se integró con entusiasmo nuestro pueblo. Las nacionalizaciones de las empresas extranjeras y nacionales entre agosto y octubre de 1960, vendrían a ser la respuesta revolucionaria más radical.

El imperio norteamericano del Norte de Oriente dejaba de existir, junto a sus lacayos nacionales, se eliminaba así el derecho que el poder económico les daba, para medrar con el sudor del pueblo. Estas medidas permitieron que se ampliara considerablemente el sector estatal lo cual garantizó, el poder económico en manos de la clase obrera. El 15 de octubre Fidel anunciaba que en lo fundamental se había cumplido el programa del Moncada. Transitábamos así hacia el socialismo. Para nuestro territorio las nacionalizaciones constituyeron el punto de partida que más tarde permitió diseñar un desarrollo económico acelerado.

En estos años la penuria de pueblos como Gibara se hizo cosa del pasado, a ello contribuyó, la construcción del primer centro hilandero de Cuba por iniciativa del Che, de caminos vecinales, acueductos, la flota pesquera, un hospital con 96 camas, escuelas urbanas y rurales, etc., en esa demarcación. Así en todo el territorio, los problemas más acusiantes fueron resolviéndose como el de la vivienda, donde más del 70 % de las mismas se encontraban en estado deplorable, agravado con los últimos ataques del ejército de Batista en 1958, por lo que se acomete la reconstrucción de los poblados de Sagua de Tánamo, Barajagua, Levisa, Cueto, Bocas, Candelaria, El Martillo y San Andrés. Paralelamente se impulsa la supresión de barrios insalubres y bohíos antihigiénicos, a ello se unió en la primera etapa la Ley de Rebaja de los Alquileres, la creación de comunidades campesinas, el amplio plan de obras públicas de la costa Norte de Oriente y la Ley de Reforma Urbana.

Con el desarrollo de la ciudad, hoy cuenta con varias comunidades dentro de las comunidad científica, la cual son la esencia del avance científico-técnico de la ciudad, entre ellas:

  • La comunidad educacional
  • La comunidad de investigación-desarrollo
  • La comunidad financiera
  • La comunidad de interfase
  • La comunidad de bienes y servicios
  • La comunidad innovadora, entre otras...

Esto ha sido posible gracias a la ayuda y apoyo de la Revolución cubana con su líder al frente el Comandante en Jefe Fidel Castro, que ha sabido dirigirla junto a todo su pueblo.

CONCLUSIONES

Sin embargo, aún queda por descubrir un océano de aspectos relacionados con la comunidad, y no por eso descansaremos hasta descubrir  nuevos adelantos en esta esfera de la sociedad que tanto interés presta hoy la Revolución cubana.

Con el propósito de enriquecer el acervo cultural de aquellos holguineros interesados en la historia de su localidad y otras personas estudiosas de Holguín y las comunidades existentes a partir de las antiguas, se propuso el desarrollo de este trabajo.

Mientras más información se necesita, mucha más rica es la historia de nuestra localidad, aún cuando el imperialismo intenta despojarnos de nuestra riqueza de ser cubanos en un mundo globalizado.

Aquí se presenta, además, de forma amena y descriptiva la historia del surgimiento poblacional por etapas hasta llegar a lo que es hoy la comunidad encargada de llevar adelante la ciencia y la técnica: la comunidad científica. Principal rama de la sociedad que brinda valiosos recursos para el uso de todo el pueblo.

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