|
 Radio Reloj celebra su sexagésimo aniversario
Por Jesús Dueñas Becerra*
“El periodista ha de saber, desde la nube hasta el microbio”.
José Martí
“Todavía escucho el extraño tic tac de Radio Reloj, mudo de palabras. Desde una montaña a mil metros de altura en el corazón de la Sierra Maestra, con sólo doce hombres, tratábamos de escrutar aquel misterio. ¡Algo grave sucedía! Lejos estaba de imaginarme que en aquel instante un grupo de heroicos compatriotas, con José Antonio al frente, estaban llevando a cabo el compromiso de luchar unidos para "derrocar la tiranía y llevar a cabo la Revolución Cubana", suscrito en México entre el Movimiento 26 de Julio y la Federación Estudiantil Universitaria el 30 de agosto de 1956”
Fidel Castro
El 1º de julio de 1947 salió al aire Radio Reloj, emisora muy vinculada a la historia de la mayor de las Antillas, sobre todo a partir del 13 de marzo de 1957, fecha en que un comando revolucionario al mando de José Antonio Echeverría, eterno presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) tomara por asalto la cabina de ese emblemático medio de prensa y le anunciara al pueblo cubano que el dictador Fulgencio Batista y Zaldívar había sido ajusticiado en su guarida palaciega…
Ahora bien, la función que desempeña Radio Reloj en el mundo de la información consiste –fundamentalmente- en la difusión “minuto a minuto” del acontecer nacional e internacional desde los más disímiles puntos de vista: político-ideológico, socio-económico, científico-técnico y artístico-cultural. En síntesis, trasmitir a la población cubana, junto con la noticia de palpitante actualidad, los valores éticos, patrióticos, humanos y espirituales sobre los que se sustenta –históricamente- la nación caribeña. ¿Quién no amaneció alguna vez buscando en el dial el conocido tic tac? ¿Quién no agradeció algún domingo la investigación que nos motivara? ¿Quién, que se considere cubano, no ha tenido a Radio Reloj por fecunda escuela?
La Biblioteca Nacional José Martí (BNJM) rinde merecido homenaje a Radio Reloj en su cumpleaños 60, y desde las páginas de LIBRÍNSULA, les expresa su sincero agradecimiento a los periodistas Juan Emilio Friguls, Matilde Salas y Jesús Dueñas Becerra (colaborador de Reloj y de la BNJM), quienes se han hecho eco de la actividad cultural que desarrolla nuestra institución y que divulga ese prestigioso órgano de prensa.
Con motivo del aniversario 60 de Radio Reloj, Dueñas, nuestro fiel colaborador, entrevistó a los periodistas Alberto Ajón León y Leandro Valdés, para que dialogaran con los lectores de LIBRÍNSULA acerca de esa sexagenaria Escuela de Periodismo y Locución.
Sin más preámbulo, cedemos la palabra a nuestros entrevistados:
- Desde los puntos de vista profesional, humano y espiritual, ¿qué representa para usted pertenecer a la gran familia de Radio Reloj, emisora que el primero de julio próximo cumplirá 60 años en el aire?
Alberto Ajón León (AAL). [En la foto de inicio, escribiendo junto al redactor de esta entrevista] Profesionalmente, Radio Reloj representó para mí hace veinte años un acercamiento más estrecho a la creación literaria, si consideramos que yo provenía de una actividad profesoral que no me dejaba tiempo para la escritura, mientras que la emisora me exigía escribir y entrenarme en un modo de decir que hasta entonces me resultaba desconocido. Humanamente, significó el hallazgo de una comunidad (a la que usted acertadamente llama familia) en momentos en que mi familia nominal desaparecía. Esto y aquello entrañaba mi enriquecimiento espiritual en un mundo nuevo para mí, que me acogía con afabilidad.
Leandro Valdés (LV): Ante todo, representa un sueño hecho realidad. Pertenecer a Radio Reloj, durante el poco tiempo que llevo en esa emisora, me ha aportado muchísimo como profesional y como ser humano; sentir que ahí tengo otra familia, como usted caracteriza al colectivo, es maravilloso. Profesionalmente, Radio
Reloj me ha ayudado, incluso, más de lo que esperaba. La primera vez que
me senté delante de una plantilla vacía de un minuto, pensé que sería
fácil llenarla, luego me di cuenta que encontrar las palabras exactas
no era coser y cantar (aunque a veces cante cuando escribo). Reloj
crea habilidades y hábitos necesarios para cualquiera que piense desenvolverse en cualesquiera de los géneros periodísticos; poder de síntesis entre ellos, y lo menciono porque es uno de los que más aprecio.
- A los lectores de LIBRÍNSULA les agradaría conocer su trayectoria en ese emblemático órgano de prensa, ¿podrían explicar cómo los atrapó la "magia de la radio", y concretamente, el mundo de la información, en el que Reloj ocupa un lugar único en el orbe?
AAL: En los medios periodísticos, sobre todo en los de la radiodifusión, es lugar común asegurar que Radio Reloj es una escuela, por la intensidad con que se trabaja y el rigor con que se deben cumplir las normas de redacción y locución. Para mí también ha sido un lugar de aprendizaje que me ha ido inculcando en los últimas dos décadas una mayor exigencia en el uso del idioma, la máxima precisión en el empleo del vocabulario y la absoluta claridad en la exposición de las ideas a fin de que se cumpla esa “magia” iluminadora de la imaginación que es la radio.
Comencé mi actividad periodística como corrector de estilo en Radio Reloj, la única emisora de Cuba que ostenta esa plaza dado el carácter estrictamente oral de su discurso, sin cortinas musicales ni más efecto que el eterno y reconocible tic-tac que respalda las voces de los locutores. Luego, fui director de la Revista Semanal, programa dominical de gran amplitud temática y más libertades formales, en el que, con originalidad y creatividad, se pueden escribir trabajos interesantes y atractivos. La vastísima posibilidad de crear y recrear, de innovar y renovar, fue decisiva para que yo decidiera permanecer en Radio Reloj, pues siempre he sido un trabajador con persistente necesidad de transformar, de mejorar. Yo provenía del ámbito educacional, donde se forma, y me sentí como pez en el agua en esta emisora, que es un verdadero centro de enseñanza, donde se in-forma, y esa es una manera de educar, de formar. Hoy siento que Radio Reloj es mi albergue intelectual.
LV: Yo llegué a Radio Reloj, y no es un secreto para nadie, por el esposo de mi mamá. De toda la vida me había gustado escribir, me había gustado (no mucho, pero bastante para aquella edad) la radio, y en general los medios de comunicación social. Mis primeras visitas a la emisora fueron hace aproximadamente cinco o seis años; yo tendría doce o trece.
Casi siempre iba en días de ciclón, bastante ajetreados, por cierto. A veces me pasaba más de diez minutos parado frente a la cabina para ver a los locutores cómo leían las noticias, y de cuando en cuando me sentaba en una máquina de escribir a inventar noticias y partes meteorológicos. Cuando terminé el preuniversitario, me propuse hacer realidad ese juego, y comencé a colaborar con la “Revista Semanal”. Al principio, con un poco de miedo, me limitaba a anunciar obras de teatro o estrenos cinematográficos, y después fui escribiendo sobre otras cosas, hasta publiqué una crónica sobre música…
- ¿Qué función desempeña Radio Reloj en la actual batalla de ideas que libra la prensa cubana, fiel heredera del legado ético, humano y espiritual dejado por Varela, Martí y el Che?
AAL: Mientras que el mensaje de otras estaciones radiales se desvanece en el éter en una bruma de verbosidad que suele resultar innecesaria y a menudo agobiante, la reiteración característica de Radio Reloj y sus estrictas normas de estilo presididas por el ejercicio de la síntesis, hacen que nuestro mensaje dure más a pesar de ser más breve. Las ideas que trasmite Radio Reloj son disparadas minuto a minuto en ráfagas perseverantes por experimentados “francotiradores” desde la primera línea de fuego. Eso es decisivo en una batalla.
LV: En mi opinión, Reloj durante todo este tiempo ha desempeñado la función de órgano divulgador de la Batalla de Ideas que libra la nación cubana. Hay que ver que nuestra emisora tiene más de cuatro millones de oyentes; por tanto, un poder
divulgativo muy amplio. Es cierto que la mayoría de los asiduos de Radio Reloj son adultos (de ellos, muchos de la tercera edad), pero los jóvenes también sintonizan la emisora con frecuencia, aunque sea unos minutos para tener la hora exacta. Por otra parte, desde los últimos años se trasmite en vivo por Internet la programación de Reloj, lo que amplía mucho más el alcance de nuestra verdad y su difusión por el mundo. He ahí, creo, la importancia de Radio Reloj como promotor de las ideas de la Revolución que, en definitiva, son las ideas de Varela, Martí y el Che.
- ¿Cómo reciben los colegas de Radio Reloj la llegada de su aniversario 60? ¿Es una meta cumplida o un nuevo reto que deberán enfrentar en las próximas seis décadas?
AAL: Llegar a los sesenta es siempre motivo de alegría para cualquiera. Y cuando se siente que a los sesenta uno está recomenzando porque nunca ha dejado de actualizarse (como ocurre con Radio Reloj), entonces se sabe que la vida es un reto permanente. El patrocinador de esa emisora auguró hace sesenta años que sería eterna, como permanentes son el tiempo y la necesidad de conocer su curso. Cuando ya no existamos los que hoy trabajamos allí, aunque renovada, Radio Reloj perdurará. Los que vengan tendrán que ir dándole nueva cuerda.
LV: Estos sesenta años ni se sienten en las “costillas” de Radio Reloj; transmitir durante más de medio siglo información continua es -sin ningún género de duda- una meta cumplida y un nuevo reto. No se puede decir "llegamos a los sesenta, ahora el diluvio". Seguimos con el mismo compromiso de mantener a nuestros oyentes siempre con el estilo que nos distingue, y no solo por el tic tac tan conocido y familiar entre la radio audiencia.
- ¿Algún consejo o recomendación a los jóvenes que llegan a esa gran escuela de periodismo que es Radio Reloj?
AAL: He impartido varios cursos de habilitación y superación para redactores y locutores de Radio Reloj. Ahora mismo acabo de dar clases en un diplomado de periodismo para profesionales de otras especialidades, terminé la reelaboración de las normas de estilo de la emisora y obtuve el Primer Premio del Primer Taller Científico Nacional de Locución, con una ponencia sobre incorrecciones del lenguaje en la radio y la televisión. En esos trabajos van mis recomendaciones. Las otras, las que no es posible reglamentar ni compendiar en un breviario, se concentran en una serie de infinitivos: estudiar, observar, escuchar, indagar, reflexionar, redactar, revisar, redactar de nuevo, revisar otra vez, volver a redactar, volver a revisar [...]
LV: ¡Yo dar consejos! Trataré. Podría adelantarles detalles de la escritura para Radio Reloj: que los números se escriben con letras, que se debe usar ese en vez de este, que no se deben escribir oraciones complejas; pero el mejor consejo
que les puedo dar es aprovechar cada minuto en la emisora y escuchar
siempre lo que el otro viene a decirnos sobre nuestro trabajo. En Radio
Reloj se aprende de todo el mundo, y nunca nadie te va a poner mala
cara cuando te le acerques para formularle una pregunta. Acabo de usar dos
palabras absolutas (nunca y nadie), y ninguna verdad es absoluta (así
que eso no es absolutamente cierto). Es importante cuando se escribe para Radio Reloj tener en cuenta que estás creando para que otra persona lo lea, y muchas veces en la lectura se cometen errores, por eso es que deben evitarse muchos
signos de puntuación que rompan con las costumbres que tienen los
locutores "relojeros". No entren a Radio Reloj prejuiciados, ni piensen que es un “castigo” divino o humano, o que no podrán desarrollarse como periodistas [...] ¡Nada de eso! Trabajar en esa Escuela de Periodismo Radial es un premio, un privilegio, que los jóvenes debemos agradecer, porque aquí hay espacio para todo. ¿Acaso no es así, colega, usted que dio sus primeros pasos en la Revista Semanal de Radio Reloj hace más de una década?
Les damos las más expresivas gracias al maestro Alberto Ajón León y a Leandro Valdés por haber accedido a esta entrevista, devenida lección magistral de ética, humanismo y espiritualidad; valores sobre los cuales se estructura el ejercicio periodístico que caracteriza e identifica el tic-tac informativo de Radio Reloj
*Crítico y periodista
|