..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4,Nro.165, Viernes, 2 de marzo del 2007

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La estancia de Camilo Cienfuegos en Estados Unidos IV parte
Por William Gálvez:

RAFAEL: “Al mes y pico de nuestra estancia en este Estado, decidimos regresar a Nueva York, Comenzamos nuevamente a buscar trabajo. Lo encontramos en el restaurante Parekeet, en Long Island, donde también nos daban alojamiento. Este restaurante se quemó, debido al descuido de uno de los cocineros, y volvimos a quedar sin empleo fijo. Al volver a la casa de huéspedes de Téllez, éste nos informó que dos agentes de Inmigración habían estado haciéndole preguntas con relación a sus huéspedes latinos”.

Es notable que en sus cartas a los padres, Camilo les quiera hacer creer que su situación no es mala; sin embargo, era todo lo contrario, por lo que nos narró Rafael Sierra antes, durante y después de la entrevista que sostuvimos con él aquí en Cuba. Pero continuemos con su simpática correspondencia:

“El Pakistán, Noviembre 27 del 53

(…) Espero todos se encuentren bien y también espero no se hayan mudado ni nada de eso; lo primero que tengo que decirles es lo siguiente: ya estoy de nuevo en New York, llegamos hoy, día 27, perfectamente, después de estar 5 semanas en Chicago, la realidad, aunque no estamos para vacaciones, así se puede decir que estuvimos en esa ciudad. El porqué regresamos es fácil de explicar, junto con las 3 cartas que me mandó el gordo  J. A., nos llegaron dos de N. York, una de Téllez y otra de un americano con el cual trabajé la última vez.

Como sabrán por la carta de Osmany, perdí la pega (el trabajo) de operario de sastrería; a esa gente nada más se les ocurre pedir papeles (...),  después fui a ver al americano con el que trabajé la última vez, ya que como le mandé una tarjeta y una carta desde Chicago, me escribió diciéndome que podía trabajar con él en el restaurant en que él está; este tipo es el mejor de todos los americanos que he conocido, yo creo que cuando estaba en el Yacht Club les hablé de él, cuando tenía los días libres me iba a buscar, y me pasé un día completo en su casa, donde me trataron a cuerpo de rey, él y la señora; este tipo tiene una hijita de lo más bonita, hoy cuando lo fui a ver, la chiquita --que tiene 3 años-- se acordó de mí… Con este camarero  fui varias veces, cuando terminaba de trabajar, a ver la televisión a su casa (...)

Tenemos planeado un viaje a California…, donde en los campos se hace buena plata (AL SEGURETE), este viaje lo haré únicamente si tengo la seguridad de que allá podré hacer un completo para después hacer otro viaje, ah, ah, a dónde (No averigüen -aquí dibuja la isla de Cuba-, no averigüen). Ya yo tengo algo que vale mucho, siempre lo he tenido, pero ahora más, es lo siguiente: plena confianza en mí mismo. Sé que adonde quiera que vaya podré abrirme camino, y además, algo muy grande, que sé que mis viejos también la tienen: todo el mundo debía ponerse a prueba a sí mismo (...) Bueno, como ahora sí tengo a quien descargarle, les digo good bye- y don’tforget write me (escríbanme, cucarachas).

Mark Trac, digo,

Kmilo

La nostalgia por sus seres más queridos se refleja en las siguientes líneas:

“New York 4 de Enero del 54

Mis queridísimos viejos y hermanos: quiera la suerte, el destino o lo que sea, que estén disfrutando a plenitud de la alegría y la dicha del year 1954.

La última comunicación que tuvimos fue el día 31, parece mentira que queriendo decir tantas cosas, nada pude decir, la emoción y la alegría de oír sus voces no me permitía sino decir cómo están, y nada más, lo que más me fastidió fue no poder hablar con el viejo, yo creí que iba a poder hacerlo con todos, pero, bueno, será para la próxima, que tengo la seguridad que No ha de ser en diciembre de este año, porque lo que es yo me voy para Cuba este mismo año; no sé en qué mes será, pero sí les puedo asegurar que en este 1954 no espero años nuevos de ninguna clase aquí.

Con respecto a la llamada, casi no pude dormir el día 30, yo me decía con todo lo que tengo que preguntar y decir me va a coger las 12 de la noche hablando; pero ya ustedes vieron (…)

Fui a trabajar el día 25, yo, que estaba destruido fue el día que más he trabajado en este país, aunque fue el día que más he ganado, $19.50; gané 10 billetes por la casa, pues me pagaron doble por ser día de fiesta y $9.50 en propinas. Este trabajo que tengo ahora es un paquete en lo que respecta a las horas de trabajo, son 8 horas, pero empiezo a las 12, descanso 2 por la tarde y termino a las 10;  imagínense, llego aquí a las 11 u 11 y 112, cansadísimo, en lo que saludo abajo a Téllez y eso, a Rafael y demás, me acuesto a las 12; aunque todos los días quiero escribir, las fuerzas no me lo permiten, ahora mismo estoy que no veo del sueño y cansancio, por la mañana me levanto a las 10 y tengo que salir corriendo ( ...) (Evidentemente que en esa fecha era un dormilón).

(…) Humberto… mándame a decir qué cuesta una bandera cubana de unos 3 ó 4 pies e largo, en esta forma (en el original está dibujada) y muchas gracias por el periódico (…) Aquí van estos sellos para Osmany y te diré flaco que del inglés, aunque te tenía preparado un discurso para dártelo por teléfono, en aquel momento se me olvidó hasta el español.

(…) Muchos besos y abrazos.

CAMILO CIENFUEGOS
K 100”

Según su compañero de aventura, Rafael Sierra como la bandera demoraba en recibirla compró una, pero más chiquita. Evidencia con ese gesto su constante patriotismo. La próxima comunicación tiene el objetivo de felicitar a la madre y exponer algo de la realidad por la que están pasando.

“January 18 del 54

(...) Vieja: antes que nada recibe muchos besos en tu cumpleaños; espero recibieras el cable.

Por carta de ustedes veo que hace tiempo que no reciben ninguna mía; no me explico cómo es eso, pues he mandado creo que dos o tres en este mes.

Yo nada tengo que decir, a no ser que cada vez con más ganas de hacer un viajecito por ahí, y cuando regrese, difícil será que vuelva a este país ni de visita; ya son una cantidad de meses, pero espero si esto no se pone malo regresar en este año, no sé cuándo será pero lo más pronto que pueda, pues esto está cada vez peor. El machadato 1  aquí está a la orden del día: no hay trabajo, todo carísimo y, por ende, este frío que le parte el alma a cualquiera. (Esto se lo regalo a cualquiera.)

KAMILO”

1 Se refiere a la tiranía de Gerardo Machado 1925-1933, donde la situación económica fue muy crítica..

En la carta del 18 de febrero del mismo año reitera lo difícil de conseguir un trabajo fijo y bien remunerado. Recuerda el cumpleaños del padre y el hermano Osmany. Le preocupa la captura de decenas de cubanos que como él estaban ilegales, pensando que de un momento a otro le puede suceder lo mismo. Hace mención de que el día de su cumpleaños, el 6 de febrero, recibió algunos presentes. Al final, se refiere a sus posibilidades para desempeñarse como pelotero:

“Estoy haciendo gestiones con un conocido que trabajó conmigo y que tiene relaciones con equipos de Base ball, a ver si puedo jugar pelota por aquí, yo creo que no me será difícil (modestia aparte), pero tendría que hacer un viaje a Florida o Boston, a “Massachussert”, pero eso no puede ser, pues la cosa está muy mala como para dejar el trabajo (...)”

Además, agregamos nosotros, en su condición de ilegal, no hubiera sido aceptado.

Con fecha 20 del mismo mes y año, escribe a los gerentes de la tienda sastrería de ropa de hombre El Arte en La Habana, donde trabajaba antes de salir de Cuba, se excusa por la demora del pago de una deuda por la ropa adquirida para hacer el viaje y a la vez les envía un giro por el importe. Entre otras cosas escribe:

“(…) Diez meses hace que salí de mi Patria, en busca de bienandanzas, como el Quijote, y todavía no se han borrado de mi mente mis últimas palabras, palabras nada más, con las cuales prometía pagar esa cuenta, pero... palabras que no olvidaría fácilmente, "más fácil sería dejar de respirar (...)

Ya realizada esta operación podré sentirme verdaderamente tranquilo, sabiendo que esa mancha que sobre mi apellido pesaba, materialmente está borrada, aunque no limpia del todo moralmente «que es lo que más interesa», pues lo indicado y justo hubiera sido el haberla liquidado el mismo día de dejar esa casa, pero en aquellos momentos, queriendo huir lo más pronto posible de "mis fracasos", me fue completamente imposible”.

Es lo anterior una muestra de honestidad, inculcada por sus padres que dieron a sus hijos una sólida educación integral.

(CONTINUARA)



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