..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4,Nro.165, Viernes, 2 de marzo del 2007

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Vivir del cuento
Por Aleida Godínez Soler

Si usted es de los que gusta y además puede dedicar parte de su tiempo leyendo mentiras y cosas banales y accedió alguna vez al sitio de un estéril hallazgo que no quiso nombrarse “Proyecto” por temor a los seguros ataques de un enemigo acérrimo, palo de la misma astilla y que al final salió a la luz, con el nombre de “Asamblea para promover la Sociedad Civil”, quedará boquiabierto con lo que aparece publicado en ese espacio de la Internet.

Y observe el lector que no digo como siempre suelo hacerlo “salió a la luz pública”, por una simple razón: los contrarrevolucionarios de esta especie no son públicamente reconocidos, solo son conocidos en un medio ralo y escaso, por cuanto funcionario de la CIA pase en tránsito o se acredite consularmente en la Sección de Intereses de ese país en La Habana, algún que otro solícito funcionario europeo admirador de la política genocida de W. Bush, entre algunos “opositores” de pésimo histrionismo o por su familia, a la que también pagan por su silencio y lealtad.

La Asamblea que entre sus objetivos generales lleva implícito “[…] No ligar el compromiso de acción de la asamblea, con una expresión política partidista, sino desarrollar estrategias comunes para llevar a cabo sus objetivos” resultó una idea atractiva al tiempo que cumplía servilmente las intenciones gringas de apoderarse de Cuba garantizaba a su principal cabecilla grandes sumas de dinero a plazo fijo que le aseguraran una vida de lujos y placeres.

Aunque ya tenía garantizados mil 300 dólares mensuales que “generosamente” le donaba la organización Mujeres y Madres Antirepresión Por Cuba, conocida en el plano mafioso y terrorista de Miami como MAR por Cuba, la designada presidenta de la “organización civilista”, dio nuevos pasos en busca de engrosar sus fondos.

En busca de tales manjares propuso, sin éxito alguno, a la organización contrarrevolucionaria radicada en Miami “Alianza Democrática Cubana” un “Presupuesto para cumplimentar el protocolo de trabajo entre la Alianza Democrática Cubana y el Instituto Cubano de Economistas Independientes “Manuel Sánchez Herrero” que abarcaría unos 34 mil dólares que debían llegar a sus manos cada mes íntegramente.

El negoció no se consumó, pues entre las condiciones que le imponía la “Alianza Democrática Cubana estaban: quedarse con una buena parte del dinero y “tener voz para hablar a nombre y en representación de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil”, dos cosas que Martha Beatriz Roque nunca estaría dispuesta a perder, su papel protagónico con una enfermiza manía de grandeza y la obligación de compartir su dinero.

El documento que redactaba las necesidades que fundamentaba la suma propuesta planteaba:  “[…] se debe asegurar un nivel de vida mínimo a los que participen en el grupo de enlace, a las personas designadas a impartir cursos y actividades de formación democrática […] proveer a todos de teléfonos y equipos de fax, así como alquileres de teléfonos celulares para el grupo de enlace. distribución de ayuda humanitaria a entes sociales con necesidades extremas, asumir las cuentas telefónicas, comprometerse con los gastos de alimentación, transporte y otros del personal que trabajará en el proyecto…”

Para asegurar el flujo de dinero desde Estados Unidos a La Habana, puso como condición, que el grupúsculo se reuniría en tanto estuvieran “maduras” las condiciones, creando de hecho las necesarias para acceder a fuertes sumas en el momento en que se efectuara la anunciada reunión.

Abril de 2003 se interpuso en sus ambiciones y debió responder a los tribunales populares revolucionarios por el delito de Actos contra la independencia e integridad territorial del Estado, sin embargo, meses más tarde, después de obtener una Licencia Extrapenal, otorgada en virtud de los principios humanistas que rigen nuestra sociedad, retomó las riendas, olvidando radicalmente las fuertes campañas propagandísticas de la extrema derecha miamense y la prensa reaccionaria en las que se le hizo aparecer casi al borde de la muerte.

Con renovadas fuerzas preparó la “asamblea de la asamblea”, para lograr perpetuarse en el poder, tal como fue su intención desde los días iniciales en que, por órdenes del gobierno norteamericano a través de su Sección de Intereses en La Habana, fue fabricada  la organización contrarrevolucionaria.

Con los miles de dólares que fueron enviados desde Miami para la fiesta de los gusanos, cambió su refrigerador, mejoró aún más su surtida despensa con los más delicados manjares sin apenas compartir con un reducido número de seguidores que reciben a cambio de su presencia en estas lides limosnas caritativas, olvidando, según su equivocado punto de vista,  […”combatir la pobreza con los medios posibles y buscar el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad”] como ella misma escribiera en los documentos instruidos por sus amigos de la SINA.

Los gastos ocasionados en la putrefacta celebración fueron asumidos en buena medida, según consta en documentos públicos por la “mano amiga” de un selecto grupo de colaboradores vinculados sin medias tintas a los elementos terroristas basificados en la ciudad floridana de Miami y terroristas ellos.



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