..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada..."
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..."

ISSN: 1810-4479
Publicación Semanal. Año 4,Nro.166, Viernes, 9 de marzo del 2007
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El ayer y el hoy de un edificio público…

Más que polilla (nick por el que se me conoce en buena parte del mundo virtual) me he tornado en ratoncillo de biblioteca buscando, para ustedes, situaciones, hechos y vivencias que den a los lectores de este boletín un marco de referencia donde puedan contrastar lo que fue el ayer al que quiere regresar lo más retrógrado de los cubano americanos “encuevados” en Miami, y esta realidad deslumbrante de la Cuba de hoy.

Y buscando, leyendo, husmeando di, en una revista Carteles de 1º de octubre de 1950, con un artículo  titulado “Por negligencia la Administración Pública ha perdido el edificio del Ministerio de Estado”, firmado por Orlando Castelló Solá, donde se comenta el hecho de que las oficinas que ocupa dicho Ministerio, serían desahuciadas por falta de pagos a sus acreedores…

Pero dejemos hablar al autor del artículo:

<<Imagen ampliable del artículo

“[…] luego de un cuidadoso examen, llegamos a la conclusión de que, por una inexcusable negligencia del gobierno, el Estado ha perdido ya un edificio valioso […]

“En 1936, el consejo de secretarios del fenecido presidente Barnet votó un crédito de $70,000.00 para adquirir, con destino al Departamento de Estado, la casa de dos plantas […] la propietaria de la casa, Señora Catalina de Pons, viuda de Pérez de la Riva, tomaba los $70,000.00 a cuenta de la finca y el mobiliario, tasándose éste en $10,000.00. El resto, o sean $50,000.00 [ya por acá empiezan a salir mal las sumas y restas: 70 mil menos 10 mil ¿no serían 60 mil?? N. del E.] se quedaba reconocidos por el Esado como hipoteca sobre la finca a un interés anual del 6% […].

“Se fijó como término de la hipoteca el plazo de cuatro años […] Pero el Estado no solamente dejó de pagar el principal de $50,000.00 a su vencimiento en marzo de 1940, sino que mantuvo la morosidad cuando, diez años más tarde, se le requirió extrajudicialmente a liquidar. En esos 14 años ¡cuánto dinero gastaron en cosas inútiles los gobiernos que han alternado en el poder!” […]

El 27 de julio de 1949, en cumplimiento de instrucciones de la Señora de Pons, viuda de Pérez de la Riva [¿No les suena conocida??] el Dr. Guillermo Belt escribió una carta añ Ministro de Hacienda solicitando el pago de los %50,000.00 y de los intereses de la hipoteca. […]

Y acá sigue un largo rosario de lamentaciones, pagos no cumplidos, reclamos, para terminar así:

“Los opinantes añadieron que no es la primera ocasión en que un inmueble del Estado se remata y adjudica sin que este haya ejercido el derecho de tanteo [que da al estado la oportunidad de adquirir los bienes puestos a subasta por acreedores, según el propio periodista] […] Es curioso –anotaron los comentaristas-, pero esta es la segunda vez que el doctor Guillermo Belt remata una propiedad de la Administración Pública. Recuérdes el del acueducto capitalino por $1’200,000.00.”

Y así concluye el comentarista, dejando en el aire un sabor a componenda y lucro…”¡Qué República era aquella!”, como titulara su libro el  periodista cubano Pedro Luis Padrón.

Pero veamos que fue de tan controvertido edificio pasados los años, unos cuántos años:

El Museo Nacional de la Música
Por Jesús Risquet

En la calle Capdevila No. 1, recibiéndonos a la entrada de La Habana Vieja, Patrimonio de la Humanidad, se encuentra el Museo Nacional de la Música, una típica mansión de principios del siglo XX que fuera construida por un rico comerciante criollo, en el año 1905.

Posteriormente pasó a ser la residencia de otra aristocrática familia cubana hasta el año 1936, cuando fue adquirida por el gobierno cubano de la época para instalar su Secretaría de Estado.

La fachada de la edificación es de sillería con abultadas columnas, imitando el renacimiento italiano. En sus interiores está presente el estilo ecléctico característico de la arquitectura y decorados de la época, pero manteniendo siempre la sobriedad y la elegancia propias de una de las mejores residencias habaneras de principios del siglo XX.

El edificio fue restaurado en el año1981 y desde ese momento quedó establecido allí el Museo Nacional de la Música, Intitución dedicada al desarrollo histórico de la música y los instrumentos musicales desde el siglo XVI hasta el siglo XX en la Isla.

La rica historia de la música cubana y universal es la razón suprema de su creación.

<<Imágenes de algunas de las colecciones. Cortesía del Museo de la Música

Sus colecciones atesoran instrumentos musicales folclóricos, instrumentos raros, partituras de piezas fundamentales de nuestro país, máquinas musicales, obras de arte.

Este Museo ha ido formando, poco a poco, desde sus inicios, un interesante acopio patrimonial a través de generosas donaciones de libros, documentos e instrumentos de música que son muy admirados por el público que lo visita.

El rescate de bienes culturales de tipo musical, la grabación, edición y fotografía de estos, la investigación sobre músicos y compositores cubanos, la educación y divulgación de nuestra música a través de cursos, seminarios, charlas, conferencias y visitas dirigidas a la difusión de nuestro patrimonio cultural son los objetivos y actividades fundamentales del Museo Nacional de la Música.

Entre las valiosas partituras de música cubana que atesora el Museo, se encuentran el libreto de la ópera El Náufrago, de Eduardo Sánchez de Fuentes, partituras originales de Gonzalo Roig, de Alejandro García Caturla y de Amadeo Roldán, el piano del inolvidable Bola de Nieve y decenas de instrumentos musicales de Cuba y Latinoamérica, cajas de música, viejos fonógrafos, discos metálicos y de pasta, así como numerosos casetes que la institución muestra con el orgullo y la sana alegría que generan las obras nobles y humanas.

En el edificio, la sala Fernando Ortiz goza de gran aceptación porque sus fondos van casi hasta la prehistoria del desarrollo musical de nuestra Isla, con relevantes muestras de las culturas africanas que influyeron en la formación de nuestra nacionalidad y nuestra idiosincrasia criolla.

En general, a la vista del visitante se encuentran colecciones que brindan una amplia información acerca de las transformaciones de la música y los instrumentos musicales en Cuba, de ahí que afirmemos que el Museo de la Música contiene una gran parte de la historia musical cubana que se enriquece constantemente con nuevas donaciones y profundos estudios e investigaciones que prestigiosas figuras de las ciencias y las artes llevan a cabo con las vivencias del pueblo cubano, un pueblo musical por excelencia.

http://www.trabajadores.cubaweb.cu/proposiciones/cuba%20por%20dentro/jrb-
musica.htm





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