|
|
..."Lo que os puedo dar os doy, que es una ínsula hecha
y derecha, redonda y bien proporcionada..." |
|
"Don Quijote de la Mancha". Capítulo XLII: " De los
consejos que dió Don
Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula..." |
|
ISSN: 1810-4479
|
Publicación Semanal. Año 4, Nro. 199, Viernes, 26 de octubre del 2007
|
|
|
|
 Elecciones en Cuba
Cuba efectuó, con un 95% de su electorado, las elecciones primarias o municipales… veamos algunos artículos que reflejan este logro de nuestra verdadera democracia… la democracia que realmente corresponde al concepto del pequeño Larousse:
democracia (Del bajo lat. democratia < gr. demokratia, gobierno popular <demos, pueblo + krateo, gobernar.)
- Régimen político en el que el pueblo participa en el gobierno de un país, mediante la elección de sus representantes.
- Doctrina política que defiende esta participación: democracia y dictadura son sistemas opuestos.
- Democracia social: Sistema en el que el pueblo ejerce su soberanía tanto en el ámbito económico, como el social o el político.
Elecciones en Cuba y el silencio de los medios de comunicación
Por Juan Marrero
Rebelión
Tengo la certeza de que en los titulares de los periódicos de su país o en los espacios informativos de la TV jamás usted ha leído o visto en los últimos años alguna noticia sobre las elecciones en Cuba. No existen para los grandes medios de comunicación, porque sus dueños las han excluido de la agenda informativa.
Lo que si no ha faltado nunca en esos medios es la afirmación de algunos comentaristas tarifados o políticos defensores de intereses ajenos o adversos a los pueblos de que “bajo la dictadura de Castro en Cuba no hay democracia ni libertad ni elecciones”. Se trata de una consigna que se repite frecuentemente para hacer honor a aquel pensamiento de un ideólogo del nazismo de que una mentira repetida mil veces podría convertirse en una verdad.
Elecciones en la Cuba revolucionaria ha habido desde 1976. En estos momentos se celebra el décimo-segundo proceso electoral para elegir a los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, más o menos equivalentes a los concejales en otros países.
No dar información sobre las elecciones en Cuba, como tampoco a su obra de salud, educación, seguridad social y otros temas, obedece a que los poderosos del mundo del capital temen la propagación de su ejemplo, a la vez que quede completamente al desnudo la ficción de democracia y libertad que por siglos se ha vendido al mundo.
A la luz de las elecciones convocadas para el próximo 17 de abril, quiero solamente comentarles, dentro de la mayor brevedad posible, cuatro rasgos del proceso electoral en Cuba, aún susceptibles de perfeccionamiento, que marcan sustanciales diferencias con los mecanismos existentes para la celebración de elecciones en las llamadas “democracias representativas”. Esos aspectos son: 1) Registro Electoral; 2) Asambleas de Nominación de Candidatos a Delegados; 3) Propaganda Electoral; y 4) La votación y escrutinio.
El Registro Electoral es automático, universal, gratuito y público. Al nacer un cubano no sólo tiene derecho a recibir educación y salud gratuitamente, sino que cuando arriba a los 16 años de edad automáticamente se le inscribe en el Registro Electoral. Por razones de sexo, religión, raza o filosofía política a nadie se le excluye. Tampoco si pertenece a los cuerpos de defensa y seguridad del país. A nadie se le cobra un solo centavo por aparecer inscripto, y mucho menos se le somete a engorrosos trámites burocráticos como exigirles fotos, sellos del timbre o la toma de huellas dactilares. El Registro es público, lo que permite que todos puedan saber quienes son los posibles electores en cada circunscripción. En el actual proceso electoral en Cuba, se publica en lugares de masiva afluencia de público en cada circunscripción, desde el 15 de febrero y hasta el 17 de marzo, lo que se llama el Registro Primario de Electores, a fin de que cualquier elector o un familiar de este pueda detectar errores en sus nombres y apellidos, en la numeración del carnet de identidad o en el domicilio donde reside. Todas las observaciones que lleguen a las autoridades electorales correspondientes se procesan con vistas a incluir o excluir a electores con capacidad legal en el Registro de Electores oficial que se expondrá en cada colegio electoral, a partir del 6 de abril.
Todo este mecanismo público posibilita, desde los inicios del proceso electoral, que cada ciudadano con capacidad legal pueda ejercer su derecho de elegir o resultar elegido. E impide la posibilidad de fraude, lo que es muy común en países que se llaman democráticos. La base del fraude en todas partes está, en primer lugar, en que la inmensa mayoría de los electores no saben quienes tienen derecho a votar. Eso sólo lo conocen o dominan unas pocas maquinarias políticas. Y, por eso, hay muertos que votan varias veces, o, como pasa en Estados Unidos, decenas de miles de afroamericanos no son incluidos en los registros porque alguna vez fueron condenados por los tribunales, a pesar de haber cumplido sus sentencias.
Lo que más distingue y diferencia a las elecciones en Cuba de otras son las asambleas de nominación de candidatos. En otros países la esencia del sistema democrático es que los candidatos surjan de los partidos, de la competencia entre varios partidos y candidatos. Eso no es así en Cuba. Los candidatos no salen de ninguna maquinaria política. El Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente de la sociedad y el Estado, no es una organización con propósitos electorales. Ni postula, ni elige ni revoca a ninguno de los miles de hombres y mujeres que ocupan los cargos representativos del Estado cubano. Entre sus fines nunca ha estado ni estará ganar bancas en la Asamblea Nacional o en las Asambleas Provinciales o Municipales del Poder Popular. En cada uno de los procesos celebrados hasta la fecha han sido propuestos y elegidos numerosos militantes del Partido, porque sus conciudadanos los consideraron personas con méritos y aptitudes, pero no debido a su militancia.
Los cubanos y cubanas tienen el privilegio de postular a sus candidatos sobre la base de sus méritos y capacidad, en asambleas de residentes en barrios, demarcaciones o áreas en las ciudades o en el campo. A mano alzada se hace la votación en esas asambleas, donde resulta electo aquel propuesto que obtenga mayor número de votos. Para el actual proceso se celebrarán más de 41 mil asambleas de nominación de candidatos en las más de 15 mil circunscripciones electorales constituidas en los 169 municipios del país. En el proceso electoral de 2002-2003 participaron más de 8 millones de cubanos en las asambleas para postular a los candidatos, lo que significó un 81 % de los electores. Nada similar tiene lugar en el mundo. Es una prueba de democracia real que otros no pueden exhibir.
En cada circunscripción electoral hoy varias áreas de nominación, y la Ley Electoral garantiza que al menos dos candidatos, y hasta 8, puedan ser los que aparezcan en las boletas para la elección de delegados el l7 de abril.
Otro rasgo del proceso electoral en Cuba es la ausencia de propaganda costosa y ruidosa, la mercantilización que está presente en otros países, donde hay una carrera por la obtención de fondos o por privilegiar a una u otra firma de relaciones públicas. Ninguno de los candidatos postulados en Cuba puede hacer propaganda en su favor y, por supuesto, ninguno necesita ser rico o disponer de fondos o ayuda financiera para dar a conocerse. En las plazas y calles no hay actos en favor de candidato alguno, ni manifestaciones ni carros altoparlantes ni pasquines con sus fotos, ni promesas electoreras; en la radio y la televisión, tampoco; en la prensa escrita, tampoco. La única propaganda la ejecutan las autoridades electorales y consiste en la exposición en lugares públicos en la misma área de residencia de los electores de la biografía y foto de cada uno de los candidatos. Ningún candidato es privilegiado sobre otro. En las biografías se exponen méritos alcanzados en la vida social, a fin de que los electores puedan tener elementos sobre condiciones personales, prestigio y capacidad para servir al pueblo de cada uno de los candidatos y emitir libremente su voto por el que considere el mejor.
El rasgo final que queremos comentar es la votación y el escrutinio público. En Cuba no es obligatorio el voto. Como lo establece el Artículo 3 de la Ley Electoral, es libre, igual y secreto, y cada elector tiene derecho a un solo voto. Nadie tiene, pues, nada que temer si no acude a su colegio electoral el día de las elecciones o si decide entregar su boleta en blanco o anularla. No ocurre como en muchos países donde el voto es obligatorio y la gente va compulsada para evitar que le impongan una multa, lo lleven a los tribunales o incluso para no perder un empleo. Mientras en otros países, incluyendo Estados Unidos, la esencia radica en que la mayoría no vote, en Cuba se garantiza que todo el que desee pueda hacerlo. En los once elecciones efectuadas en Cuba desde 1976 a la fecha más del 95 % de los electores han ido a votar. En las últimas elecciones lo hizo el 97, 6 %.
El conteo de los votos en las elecciones cubanas es público, y puede ser presenciado en cada colegio por todos los ciudadanos que lo deseen, incluso la prensa nacional o extranjera.
En el mundo, sin duda, hay muchas crisis, y entre ellas hay que incluir la electoral. Los mecanismos que se utilizan en muchos países son ya obsoletos e inoperantes. La ética está por el piso, y las motivaciones de la gente, muchas veces hartas de fraudes, de promesas incumplidas por los candidatos, de oportunismos políticos, de no solución a las crecientes necesidades de los pueblos, hacen que se registren altos índices de abstencionismo y apatía de los electores. Cuba puede decir con orgullo que esa crisis no la acompaña, pues ha concebido un sistema electoral que es como un traje a la medida de su cuerpo, aunque estamos conscientes de que aún requiere mayor pulimento y perfeccionamiento.
Aspiro simplemente a que con estos rasgos enunciados, un lector sin información sobre la realidad cubana responda a algunas elementales preguntas, como las siguientes: ¿dónde hay mayor transparencia electoral y mayor libertad y democracia? y ¿dónde se ha logrado mejores resultados electorales: en países con muchos partidos políticos, muchos candidatos, mucha propaganda o en la Cuba silenciada o manipulada por los grandes medios, monopolizados por un puñado de empresas y magnates cada vez más reducido?
Aspiro a que algún día, al menos, en la gran prensa cese el muro de silencio que se ha levantado sobre las elecciones en Cuba, al igual que en otros temas como la obra de salud pública y la educación, y ello pueda ser fuente de conocimiento para otros pueblos que merecen un mayor respeto y un futuro de más libertades y democracia.
Recibido por correo electrónico |
¿Existe democracia en Cuba?
Crónica electoral desde La Habana
Por Pascual Serrano
Rebelión
Hoy, domingo 21 de octubre, lo he dedicado a curiosear la jornada electoral en la provincia de Ciudad de La Habana donde se elegían a los representantes municipales. La primera complicación es comprender el sistema electoral para un extranjero, para ello el mejor modo es hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuál es el procedimiento para que un ciudadano normal pueda ser representante municipal en Cuba?
Pero antes veamos cuál es ese mismo procedimiento en otro país. En España, por ejemplo, ese ciudadano debe pertenecer a un partido político, la dirección de ese partido político debe considerar adecuado que el ciudadano ocupe un puesto en la candidatura electoral –la mayoría de los partidos no establece mecanismos electorales internos para esa distribución-, el partido político debe recurrir a los métodos habituales de publicidad electoral como impresión de folletos que expliquen el programa y de carteles electorales, pegada y difusión de esa publicidad, etc… Todo ello requiere de un gasto económico que el ciudadano normal y la mayoría de partidos políticos no tienen, tan sólo los partidos ya consagrados que lograron gran representación en elecciones anteriores por las que consiguieron recursos públicos proporcionales a esa representación. Su propuesta también puede ser conocida mediante los medios de comunicación, pero éstos informan de los que quieren, entrevistas a los que ellos deciden y aceptan publicidad sólo de quienes les pagan. Por otro lado, nuestro ciudadano candidato deberá aceptar la disciplina, directrices y programa del partido político que le incorporó a una lista en la medida en que depende de él para ser candidato y a ellos les debe haberlo sido.
A la hora de las elecciones, el votante no puede elegir al ciudadano, debe seleccionar toda la lista de una candidatura con lo que puede estar dando su voto a alguien a quien no quiere al estar acompañando a la persona a quien desea elegir.
Si nuestro ciudadano que deseaba ser representante sale elegido puede que su cargo sea remunerado, en cuyo caso quizás lleguemos a la conclusión de que lo que pretendía era lograr un trabajo asalariado, lo que hace muy dudosa su vocación de servicio público. Si, por el contrario, no cobra nada por su dedicación deberá trabajar una jornada completa en otra profesión para sobrevivir mientras que otros representantes, que sí cobren por su cargo, pueden dedicarle a él muchas más horas de trabajo y, por tanto, presentar ante la población un balance de mayor dedicación.
Ahora veamos cómo es en Cuba. Allí la sociedad se organiza en asambleas o áreas, que son grupos vecinales de en torno a trescientas personas más o menos. Hasta ocho áreas pueden integrar una circunscripción electoral que deberá elegir un delegado o concejal. Los vecinos de las asambleas se reúnen para proponer candidatos electorales de su comunidad. Cualquier persona puede sugerir un nombre y la asamblea selecciona mediante votación al vecino que llevará como candidato para delegado de la circunscripción. Podrá haber, por tanto, hasta ocho candidatos para ser delegado de la circunscripción en caso de que sea un nombre diferente por cada asamblea. No suele ser así porque varias asambleas pueden coincidir en proponer a una misma persona.
El día de las elecciones, todos los votantes de la circunscripción deben elegir a uno de entre los diferentes candidatos, que serán entre dos y ocho. La difusión y conocimiento de la figura de cada candidato es mediante carteles en diferentes lugares concurridos de la comunidad que incluyen foto y breve currículo de todos ellos. En realidad, la mayoría de los votantes ya los conocen porque ya fueron preseleccionados por las asambleas y todos proceden de esa comunidad. No se hace más propaganda que el cartel con foto y currículo donde, como ya hemos dicho, están todos los candidatos.
La inclusión en el censo es automática, los listados se exponen con antelación para que cualquier elector compruebe su presencia, y el voto es voluntario y secreto. La jornada electoral transcurre desde las siete de la mañana a las seis de la tarde, las urnas se sellan al comienzo y son custodiadas por niños, existe un presidente de mesa y vocales pertenecientes al barrio. Los colegios disponen de cabinas o lugares donde se garantiza que el voto sea secreto. Se dispone también un urna portátil para desplazarla a los domicilios de los votantes que puedan estar impedidos físicamente, la lleva algún representante de la mesa acompañado de un niño en edad escolar. Al final de la votación se hace el recuento que es público.
Para ser elegido se deben sacar el cincuenta por cien de los votos más uno, si no fuera así habrá una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados. Finalmente se ha de saber que el representante elegido no cobrará sueldo alguno por su labor, seguirá desempeñando el trabajo que tenía y se dedicará a sus responsabilidades públicas en su tiempo libre.
Como de todos es conocido, al sistema cubano se le acusa de no celebrar elecciones o de que éstas no son transparentes ni democráticas. Pero un reportaje de la BBC de ese mismo día sobre las elecciones cubanas informa del caso de un opositor que “se presentó en su barrio como candidato” y afirma textualmente: "obtuve 5 votos en un centenar de personas, el 5% del total".
Ante ese desesperanzador panorama para la oposición, según afirma el reportaje de la BBC, “la mayor parte de los grupos opositores han optado por llamar a la población a anular su voto escribiendo un ‘no’ en la boleta, de tal forma que se pueda contabilizar el apoyo real que tiene la disidencia”. Parece razonable que el modo que podrían tener los ciudadanos para manifestar su rechazo al sistema podría ser no votando puesto que el voto es voluntario. O, en caso de no querer verse identificados como abstencionistas, hacerlo con un voto nulo, el solicitado NO desde Miami. Sin duda, el dato de la abstención o de los nulos nos podría servir bien para poder cuantificar la representación del colectivo crítico con el sistema socialista cubano.
Durante la jornada electoral visité colegios electorales en populares municipios de la provincia de Ciudad de La Habana como Marianao y La Lisa. En ambos los candidatos eran tres, sus nombres estaban incluidos en la papeleta y el votante debía marcar uno de ellos. El cartel con su foto y currículo figuraba en el colegio electoral, pude comprobar que se trataba en la mayoría de casos de trabajadores corrientes que vivían en el barrio, en el caso de Marianao, uno de ellos pertenecía al Partido Comunista de Cuba y los otros dos no.
Para el recuento visité y asistí como testigo en otro colegio electoral, en esta ocasión en el barrio de Vedado, perteneciente al municipio Plaza de la Revolución. Allí el censo era de 359 votantes, de los cuales ejercieron su derecho al voto 327, es decir no votaron por diferentes razones 32 personas.
Los votos se distribuyeron entre 138 para la candidata mujer más apoyada, 97 para el siguiente y 71 para el tercero. Hubo 21 votos anulados, la mayoría porque marcaron a más de un candidato o a ninguno, uno de los votos porque estaba todo tachado y otro más con las letras NO atravesando la papeleta. Pendiente de los datos definitivos de todo el país, mi experiencia es que la distribución de voto del colegio en el que estuve, en especial en lo referente a abstención y nulos, era similar a los de otras convocatorias electorales: más de un noventa por ciento de participación y menos de un tres por ciento de nulos. En cualquier caso, yo fui testigo de que el socialismo cubano tiene oposición dentro del país, lo vi con mis propios ojos, un voto que decía NO como pedían desde Miami, de entre 327.
Y en cuanto a la metodología electoral, no es perfecta, y tampoco podemos pensar que deba ser aplicable en otros países. Lo que es indiscutible es que nadie puede decir que los países capitalistas son más democráticos. Nosotros nos hemos limitado aquí a explicar una jornada electoral en Cuba, que cada uno valore.
Y de paso que compare con la abstención en su país.
www.pascualserrano.net
[Los subrayados son de esta editora] |
Votó 95,4 por ciento de los electores
Acudieron a las urnas 8 millones 174 mil 350 ciudadanos para elegir los delegados del Poder Popular
Por Fidel Rendón Matienzo
Más de ocho millones 174 mil 350 cubanos ejercieron la víspera el voto para elegir los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, cifra que representa 95,44 por ciento de los electores.
En conferencia de prensa, María Esther Reus, presidenta de la Comisión Electoral Nacional, dijo que esos datos preliminares pueden incrementarse, pues aún no son definitivos; agregó que el domingo venidero habrá una segunda vuelta en dos mil 971 circunscripciones en las cuales ninguno de los candidatos logró el porcentaje establecido.
Agregó que esta vez resultaron elegidos como delegados 12 mil 265 compatriotas; de ellos tres mil 288 son mujeres, dijo, para el 26,81 por ciento; dos mil 053 son jóvenes, es decir, 16,74 por ciento, mientras cinco mil 776 fueron reelectos, el 47,09 por ciento de los actuales representantes de la ciudadanía en los órganos locales de Gobierno.
La también ministra de Justicia calificó las elecciones en Cuba como un suceso de masas, dada la activa, entusiasta y disciplinada participación de la población; destacó también el nivel de preparación y de aseguramiento de todo el proceso.
Incluso en las provincias orientales, señaló, donde recientemente las intensas lluvias afectaron las comunicaciones y las vías de acceso, los comicios fluyeron con agilidad y calidad gracias a la búsqueda de variantes o alternativas ante esos retos.
Reus explicó que en las próximas 72 horas podrá disponerse de los resultados finales de esta primera vuelta, pues ahora son compatibilizados con los registros oficial, público y computarizado de electores.
En nombre de la Comisión Electoral Nacional trasmitió un reconocimiento a todo el pueblo; a las 190 mil personas designadas como autoridades electorales y a quienes laboraron como personal auxiliar en todas las instancias y que con su esfuerzo garantizaron que una vez más las elecciones en Cuba se efectuaran con transparencia y democracia.
A preguntas de periodistas extranjeros, María Esther Reus recordó que una tercera parte de los propuestos por las masas como candidatos a delegados no son militantes del Partido Comunista de Cuba, pues ese no es un requisito exigido para ser nominado, sino simplemente el de contar con el mérito y la capacidad suficientes.
Incluso, aclaró, tampoco se tiene en cuenta quiénes son líderes religiosos, pues todo cubano o cubana sin distinción de credo puede resultar elegido delegado del Poder Popular.
Señaló, además, que la fecha para la elección de los delegados a las Asambleas Provinciales de Gobierno y de los Diputados al Parlamento se informará oportunamente.
http://www.ain.cu/2007/octubre/22cvelecciones.htm |
Rotunda victoria de la democracia cubana
Por Ángel Rodríguez Álvarez
Servicio Especial de la AIN
Una vez más, por décimo tercera ocasión desde que en 1976 fuera aprobado, el pueblo cubano ofreció un rotundo respaldo a su sistema electoral.
Los comicios de este domingo 21 de octubre, con el 95,44 por ciento de ciudadanos depositando la boleta en las urnas para elegir a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, confirman el sostenido interés y confianza popular en este modelo de ejercicio democrático.
El abstencionismo, tomado universalmente como principal referente para medir las elecciones, ha fluctuado en la práctica cubana de los últimos 31 años, entre poco más de un dos por ciento y menos del cinco, lo cual constituye un indicador prácticamente inédito a nivel planetario.
En Cuba, valga reiterarlo, el voto no es obligatorio, no existe publicidad a favor de ningún candidato, tampoco interviene partido político alguno y los gastos provocados por el proceso electoral son asumidos exclusivamente por el estado, limitándose estos al aseguramiento organizativo y material. Los colegios electorales son manejados por el pueblo y a la vista del pueblo.
Sin temor alguno a pecar de absolutos, puede asegurarse que en la mayor de las Antillas se ha logrado la antítesis del modelo diseñado en no pocos países y en medida superlativa al de Estados Unidos de Norteamérica.
Paradójicamente ese último, donde más alardes de democracia tienen lugar y se elaboran listas y más listas para calificar o descalificar elecciones ajenas, deviene el sitio en que la periódica selección de los gobernantes presenta las mayores y más serias abolladuras.
En ese autoproclamado modelo de democracia y libertad, la abstención electoral alcanza proporciones prácticamente invalidantes. En los últimos 20 años los norteamericanos que dejan de votar fluctúan entre un 50 y un 60 por ciento, lo cual dice que alrededor de 100 millones se desentienden de quienes los van a gobernar.
Y por conocido, apenas resulta necesario extenderse en recordar los más de 400 millones de dólares gastados por Bush padre en su elección y más recientemente por Bush hijo, sin incluir las inversiones de última hora para hacer valer a su favor el escandaloso fraude del 2000.
Pero así resulta el mundo de la época, pues precisamente el principal beneficiario de tales trucos y artimañas, es quien con machacona y obsesiva frecuencia llena los cintillos de los medios, exigiendo a Cuba elecciones libres y mencionando transiciones que únicamente existen en su afiebrada cabeza. Y es que W. Bush, como afirmó el presidente Fidel Castro en su declaración de este 21 de octubre, " está obsesionado con Cuba."
Tal " exigencia ", calificada por no pocos como " más de lo mismo ", pronunciada con sabor a estribillo aprendido, debía merecer ahora, al calor de los inobjetables resultados electorales alcanzados en la Isla, un comentario del regente de la Casa Blanca.
Pero antes de hacerlo debía buscar fuentes confiables para no repetir el ridículo. No le resultará difícil, pues decenas de corresponsales extranjeros acreditados en La Habana y de visitantes foráneos,se movieron libremente por las calles y son testigos de primera mano de cuanto aconteció entre las siete de la mañana y la seis de la tarde, y del modo entusiasta, ordenado y absolutamente libre en que más de ocho millones de cubanos decidieron quienes los iban a representar en los órganos de gobierno de sus municipios de residencia.
Si W. y la mafia terrorista de la Florida no se convencen, entonces tendrán una segunda oportunidad el próximo domingo 28, cuando se efectuará la segunda vuelta en casi tres mil circunscripciones de todo el país.
Que no tengan duda alguna: en el tema de las elecciones Cuba está en condiciones de ofrecerles ¡gratuitamente! una lección.
http://www.ain.cu/2007/octubre/23edvictoria.htm |
En las elecciones se imponen la cultura y el patriotismo. Lazo
La Habana, 21 oct (AIN) Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, aseguró hoy que la cultura, el patriotismo y la conciencia del pueblo se imponen en las elecciones que se desarrollan en el país.
Luego de ejercer su derecho al voto, Lazo declaró que los cubanos saben que al acudir a las urnas cumplen el deber sagrado de elegir a sus representantes en la circunscripción, es decir, a los delegados, a quienes calificó de activistas permanentes de trabajo por el pueblo.
Los delegados juegan un papel muy importante en todo el sistema de gobierno, porque sin ellos no podrían existir las Asambleas Municipales ni las Provinciales, ni la Asamblea Nacional (Parlamento), agregó.
Además, dijo, son hombres y mujeres de muchos méritos, y puso de ejemplo que en el colegio en el que votó hay tres candidatos, cuyas biografías reflejan una historia de trabajo, sacrificio, honradez, apego al pueblo y alto espíritu de colectivismo. ‘’Cualquiera de ellos pudiera ser elegido’’, apuntó.
Destacó la respuesta del pueblo en las elecciones, en estos tiempos complejos, difíciles, de tanta amenaza imperialista, y reiteró que Cuba nunca será una estrella más de la bandera de Estados Unidos.
“Y eso nuestro pueblo lo sabe, sabe lo que tiene, sabe lo que le falta y sabe como lograr lo que le falta, que jamás lo lograra con el sistema capitalista’’, significó.
Un día como hoy se demuestra nuestra fuerza más grande, que es la unidad, la fuerza de la conciencia, del patriotismo que se va formando con la rica historia del pueblo cubano desde los mambises hasta hoy, agregó.
**
Carlos Lage: El pueblo en Cuba propone y elige
Por Juan Diego Nusa Peñalver
Carlos LageLa Habana, 21 oct (AIN) El pueblo en Cuba elige y propone a sus candidatos, afirmó hoy el vicepresidente Carlos Lage Dávila en colegio electoral 1 de la circunscripción 92 de Plaza de la Revolución, donde ejerció su derecho al voto junto a su familia, temprano en la mañana.
Explicó que un rasgo distintivo de las elecciones en la Isla es que el pueblo propone a los candidatos, algo que no ocurre en el llamado sistema burgués de democracia representativa, en el cual los candidatos son propuestos por las cúpulas de los partidos.
Hoy con toda seguridad más de ocho millones 300 mil cubanos estarán ejerciendo el derecho al voto, señaló el dirigente, quien se declaró orgulloso de este proceso por su amplia participación democrática.
Las elecciones y la democracia en Cuba, puntualizó, son un problema de esencias y no de apariencias, es un acto que no está precedido de una ciudad empapelada de afiches y fotos de candidatos sonrientes, sino de biografías de personas propuestas por el pueblo.
Tras destacar la gran presencia de jóvenes y mujeres entre los candidatos, manifestó que los delegados del Poder Popular desempeñan un papel esencial en el desarrollo de la Revolución.
Indicó que esa tarea es tal vez una de las más difíciles y dura, pues ellos están ahí junto al pueblo, a los problemas y las dificultades, son los tienen que ayudar a resolverlos y explicar cuando no son posibles las soluciones inmediatas.
Señaló que un delegado no tiene horario laboral, trabaja prácticamente las 24 horas del día y siempre está a disposición de sus electores, es un eslabón esencial, por el cual se siente un gran reconocimiento.
Sobre el Comandante en Jefe Fidel Castro dijo que se encuentra muy bien, dedicado a una tarea que es fundamental, tal vez la mas importante en estos momentos, que es la de hacer "conciencia sobre los problemas y realidades del mundo, de la justeza de nuestro sistema social y de nuestra lucha", acotó.
Como estaba previsto a las siete de la mañana los 37 mil 749 colegios electorales habilitados en el país comenzaron a recibir a los electores, quienes elegirán en estos comicios a 15 mil 236 delegados, entre los 37 mil 328 candidatos nominados, a fin de conformar las 169 Asambleas Municipales del Poder Popular (gobiernos locales).
**
No hay Bush que viva 100 años ni mundo que lo resista. Alarcón
La Habana, 21 oct (AIN) El Presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, afirmó hoy aquí que ‘’ no hay Bush que viva 100 años ni mundo que lo resista’’, al comentar que el mandatario norteamericano dijo que anunciará el próximo miércoles otras ‘’iniciativas’’ contra Cuba.
Hace rato que Bush lo único que repite es un disco mal pronunciado, es la manifestación de una administración en bancarrota, ‘’lo que vaya a decir nos tiene sin cuidado’’, subrayó.
Aquí ningún Bush ni sus secuaces volverán nunca más, reiteró Alarcón en declaraciones a la prensa después de votar en su correspondiente colegio electoral.
En respuesta a una pregunta, manifestó su seguridad en que el Presidente Fidel Castro, quien está en proceso de recuperación de salud, está siguiendo las elecciones de este domingo en Cuba, como sigue todas las batallas del pueblo.
También comentó que el próximo día 30 se producirá en ONU una altísima votación en contra del bloqueo de EE.UU. contra Cuba. Una vez más la Casa Blanca se va a enterar que ‘’el mundo entero rechaza esa política’’, indicó.
Al referirse a esta jornada electoral en la Isla, consideró que marcha muy bien, con una organización perfecta a la que se sumó el clima, pues cesaron las lluvias lo que facilita la afluencia de los ciudadanos a las urnas.
Es un momento muy importante de reafirmación patriótica, de la voluntad de soberanía e independencia de Cuba, ‘’es una extensión de la fecha que recordamos ayer’’, el Día de la Cultura Cubana, destacó.
El 20 de octubre de 1868 se instaló en la Isla el poder popular por primera vez, cuando se constituyó el primer gobierno cubano que ejerció soberanía y jurisdicción en el Valle del Cauto, era el inicio de las guerras de independencia, recordó.
‘’Fue además el momento en el que apareció a la vista del mundo la identidad de un pueblo que siempre buscó la soberanía, la igualdad y la independencia’’, concluyó.
**
Modelo democrático cubano es verdaderamente popular, afirma canciller
La Habana, oct 21 (AIN) El sistema electoral cubano es verdaderamente popular, ‘’es el que los cubanos nos hemos dado, ejerciendo el derecho a escoger nuestro modelo democrático’’, afirmó hoy aquí el canciller Felipe Pérez Roque, tras ejercer su derecho al voto.
‘’Hoy la fiesta es del pueblo, no del dinero’’, subrayó, e insistió en que los candidatos son elegidos por el respeto que inspiran en la comunidad, y sus aportes a la obra colectiva y ‘’no en virtud de promesas demagógicas’’.
Al referirse a las características del sistema electoral en Cuba, subrayó que los candidatos han sido propuestos en asambleas populares con amplia participación del pueblo, y no por máquinas electorales como ocurre en otros lugares, y apuntó que para elegirse presidente en Estados Unidos cuesta más de 200 millones de dólares
En nuestro modelo, insistió, los elegidos pueden ser revocados si no ejercen satisfactoriamente su misión, y el pueblo fiscaliza continuamente esa gestión.
Añadió que es un sistema fundado en la idea del Héroe Nacional José Martí de construir una patria ‘’con todos y para el bien de todos’’.
Aclaró que el modelo cubano no es perfecto, y pasó a destacar la labor de los delegados del gobierno en las barriadas, quienes han estado sometidos a presiones en los años de período especial por falta de recursos para solucionar problemas, y otras veces tienen que pagar el precio de errores y lentitud de funcionarios gubernamentales.
‘’Por eso la gente respeta tanto al delegado’’, remarcó, y puso de relieve la responsabilidad que asumen los que sean elegidos hoy –más de 15 mil- ya que les corresponde nominar candidatos a otras instancias del gobierno.
‘’Me siento orgulloso como millones de cubanos por este sistema’’, manifestó Pérez Roque, y dijo que ni bloqueo, ni presiones, ni agresiones han podido establecer la politiquería ‘’que es lo que nos quieren imponer’’ (el gobierno de EE.UU.).
Dijo que el presidente estadounidense W. Bush dijo que el miércoles anunciará más medidas contra Cuba, y aseguró que se estrellarán todos los planes y maquinaciones para rendir por hambre y enfermedades al pueblo cubano.
El próximo 30 de octubre (en la ONU) se verá si la comunidad internacional apoya el bloqueo o nuestro derecho a la libertad y la independencia, concluyó al referirse a la votación contra el cerco económico de EE.UU. a Cuba, país que ha recibido reiteradamente el respaldo de la inmensa mayoría de la comunidad internacional.
http://www.ain.cu/2007/octubre/octubre21222iggfelipeperez.htm#No%20hay%20
Bush%20que%20viva%20100%20a%F1os%20ni%20mundo%20que%20lo%20resista
.%20Alarc%F3n |
Votaron más de 8 millones de electores
Habrá segunda vuelta de los comicios en casi 3 000 circunscripciones
Por María Julia Mayoral
Los sufragios de este domingo en Cuba para elegir a los delegados municipales del Poder Popular contaron con la participación de 8 174 351 electores; ello equivale a que más del 95% de los inscritos ejerció su derecho al voto, indica la información preliminar ofrecida ayer por la Comisión Electoral Nacional (CEN).
Foto: Jorge Luis González Y ARNALDO SANTOS La presidenta de la CEN evaluó de exitosa la jornada electoral de este 21 de octubre.
María Esther Reus, presidenta de la CEN, dijo a la prensa que algunas cifras podrán sufrir ligeras variaciones con tendencia al alza, pues aún se trabaja en compatibilizar los datos con el Registro de Electores, el cual adquirió recientemente carácter permanente y automatizado, conservando su carácter público y la inclusión de oficio de las personas con capacidad legal para ejercer el sufragio activo y pasivo.
Como resultado de la primera vuelta fueron electos 12 265 delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular. Esto significa que aún restan por ser elegidos 2 971; así que habrá segunda vuelta en igual número de circunscripciones el próximo domingo 28 de octubre, indicó la también Ministra de Justicia.
Irán a segunda vuelta esas demarcaciones porque ninguno de los nominados obtuvo más del 50% de los votos válidos emitidos o debido al empate entre dos o más. Ello era de esperar, pues esta vez hubo mayor cantidad de circunscripciones con tres y hasta ocho candidatos.
Aunque todavía el proceso de selección de los delegados no ha concluido, María Esther Reus ponderó que entre los electos figuran 5 776 (47,09%) personas que actualmente ejercen ese mandato popular, 3 288 mujeres (26,81%) y 2 053 jóvenes (16,74%).
En opinión de la representante de la CEN, lo ocurrido este 21 de octubre en las urnas puede considerarse un éxito, expresión de la esencia democrática y genuinamente popular del sistema político cubano. La activa participación del pueblo, recalcó, no solo pudo observarse en la elevada asistencia a los colegios, sino también en la labor de más de 190 000 ciudadanos, quienes actuaron como autoridades electorales en los distintos niveles.
http://www.granma.cubaweb.cu/2007/10/23/nacional/artic09.html |
La democracia puede ser un concepto engañoso…
La democracia puede ser un concepto engañoso, tal como la concibieron sus creadores, los griegos. En la propia etimología de la palabra encontramos las primeras señales: demo, que significa pueblo, y cracia, gobierno; o sea, «el gobierno del pueblo». Pero resulta que la mayor parte de ese pueblo lo integraban los esclavos e inmigrantes de otras regiones, los cuales no poseían la condición de ciudadanos; es decir, no votaban. Por tanto, con una minoría de votos —si nos atenemos al número total de habitantes de una ciudad estado de la época— se decidía el gobernante de turno.
Siglos después, en los Estados Unidos ocurre algo similar. Un buen ejemplo lo constituye el actual inquilino de la Casa Blanca.
En el año 2000, cuando George W. Bush saltó a los predios presidenciales, lo hizo con 50 millones 460 mil 110 votos (47,9 %), más de medio millón por debajo de los 51 millones 003 mil 926 (48,4 %) obtenidos por su contrincante, el demócrata Al Gore. Sin embargo, como aquel había ganado en 30 de las 51 entidades electoras del país (50 estados federales más el distrito de Columbia), logró finalmente sentarse en el trono.
Claro, no estaría de más recordar que su victoria final se debió a la controversial decisión que tomara entonces la Corte Suprema estadounidense, al declararlo ganador en el estado de Florida por una diferencia de 534 votos (2 millones 912 mil 790 votos para Bush y 2 millones 912 mil 256 votos para Gore). Resultado:
El sistema democrático cubano le concede extrema importancia a la participación ciudadana.
Bush obtuvo 271 votos en el colegio electoral, mientras que Al Gore alcanzó 266.
Siete años después, aquel mandatario electo sin llegar al 50 % de los votos tiene la poca decencia de criticar nuestro sistema electoral. Como si desconociera que allá, en su democracia, cada día gana más terreno el abstencionismo, pululan los fraudes y hasta los actos de violencia; mientras que aquí, en la nuestra, ahora mismo más del 90 % de los ciudadanos ejerce su derecho constitucional al voto, no hay discriminación de ninguna clase y son niños los que custodian las urnas.
Créame, señor Bush, a los cubanos no nos hacen falta tantos numeritos.
http://vanguardia.co.cu/index.php?tpl=design/secciones/lectura/actualidad.tpl.html
&newsid_obj_id=12544
Otros artículos sobre el tema publicados en este boletín
http://www.bnjm.cu/librinsula/2005/febrero/60/dossier/dossier114.htm
http://www.bnjm.cu/librinsula/2007/abril/170/pasado/pasado192.htm |
|
©
Biblioteca Nacional "José Martí" Ave.
Independencia y 20 de Mayo. Plaza de la Revolución.
Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba. Teléfonos: (537) 555442 - 49 /
Fax: 8812463 / 335938 |