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 Doctor Rolando Valdés Marín: Bibliotecario por lealtad
Por Jesús Dueñas Becerra*
“Cada cual, al morir, enseña al cielo su obra acabada”.
José Martí
<<En la foto, entrada del Hospital Psiquiátrico
En el quinto aniversario del lamentable deceso del doctor Rolando Valdés Marín (1926-2002), maestro de generaciones de psicólogos, periodistas y educadores cubanos, LIBRÍNSULA evoca la memoria de quien fuera –durante más de dos décadas- director de la Biblioteca Médica “Frank País” del Hospital Psiquiátrico de La Habana “Cdte. Dr. Eduardo Bernabé Ordaz”.
A finales de los años 70 del pasado siglo, el doctor Bernabé Ordaz le pidió al también psicólogo, periodista y educador que asumiera la dirección de la biblioteca médica de esa emblemática institución de salud, ya que su anterior director había solicitado que lo liberaran de esa responsabilidad. Mi inolvidable maestro accedió de inmediato a esa petición de nuestro director-fundador, y a partir de ese momento, se entregó en cuerpo, mente y alma a la bibliotecología, de la cual tenía la experiencia adquirida en el Centro de Información Científico-Técnica de la Universidad de La Habana, donde se desempeñó como documentalista desde 1969 hasta 1979, y sustentada en la firme convicción de que la bibliotecología es fuente nutricia de ética, humanismo y espiritualidad…, precisamente por la modestia y la humildad que se le exigen a quien la ejerce con amor y devoción.
Para José Martí, “leer es trabajar […], es saber […], es una manera de crecer, de explorar la fortuna, de mejorar el alma […], es […] el goce de ir levantando el alma con la armonía y [la] grandeza de conocimiento”, ya que leer alimenta la mente, la nutre “de ideas […] y aviva el gusto [por] ellas” **
Con apoyo en esas reflexiones martianas acerca de la función “clave” desempeñada por la lectura en el proceso de crecimiento intelectual, humano y espiritual del hombre, el doctor Valdés Marín re-estructuró, amplió y enriqueció -en la medida de sus humanas posibilidades y de los recursos materiales de que disponía el hospital en aquel entonces- la labor de conservar y difundir el patrimonio bibliográfico de la institución en los campos de la psiquiatría, la psicología y demás especialidades biomédicas.
En la época en que el doctor Valdés Marín fue director de la Biblioteca Médica “Frank País”, se establecieron fructíferas relaciones de trabajo con bibliotecas especializadas nacionales y extranjeras, y a solicitud de los usuarios se confeccionaban bibliografías exhaustivas o pertinentes sobre la base de los propios fondos de la biblioteca o complementadas con los fondos primarios y secundarios del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM) y de la Biblioteca Médica Nacional (BMN).
Por otra parte, se recibían –por concepto de donación o canje- publicaciones científicas de América del Sur, América del Norte, Asia y Europa, así como las publicaciones cubanas que edita el CNICM, mientras que -en reciprocidad- se les remitía la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana (1959-2000), el Boletín de Psicología (1978-1998) y Temas de Trabajo Social (1978-1989).
Fue un objetivo priorizado en la agenda de trabajo del doctor Valdés Marín ofrecer un servicio calificado (tecnología digital incluida), no sólo a los profesionales del Hospital Psiquiátrico de La Habana, sino también al personal médico y paramédico de otras dependencias del Sistema Nacional de salud; servicio de lujo que contribuyera a la optimización de los niveles de excelencia alcanzados por la ínsula caribeña en el terreno de la salud pública.
En el Hospital Psiquiátrico de La Habana, el doctor Valdés Marín no solo fue director de la Biblioteca Médica “Frank País”, sino también Editor Asistente del Boletín de Psicología (1978-1998), Redactor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana (1995-1997), así como activo colaborador en el proceso de edición de otras publicaciones (libros incluidos). Era, además, Presidente de la Comisión de Calidad en el Consejo de Dirección (ampliado), Secretario del Consejo Científico (función que desempeñara cum dignitate hasta que su precario estado de salud se lo permitió), miembro de la Comisión de Publicaciones, Programas y Correspondencia, Jefe del Departamento de Traducciones, entre otras muchas tareas que siempre cumplió con amor, lealtad y fidelidad a la Patria, a la Revolución y al comandante, doctor Eduardo Bernabé Ordaz.
El doctor Valdés Marín era miembro de varias sociedades científicas: Asociación Cubano-Francesa de Psicología y Psiquiatría, Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), Sociedad Cubana de Economía de la Salud (filial de la ANEC), Sociedad Cubana de Psicología y Sociedad Cubana de Psicología de la Salud, cuya Junta de Gobierno lo designó Miembro Titular dos meses antes de su fallecimiento.
El doctor Valdés Marín dejó un libro publicado: El desarrollo psicográfico del niño (La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1979 - 1985), del cual se agotaron sus dos ediciones, y otro por editar: París en dos tiempos (La Habana: Editorial Pablo de la Torriente Brau, en proceso de publicación).
El doctor Valdés Marín legó a las nuevas y futuras generaciones de psicólogos, profesionales de la prensa y de la bibliotecología infinidad de trabajos científicos y artículos periodísticos, publicados tanto en revistas especializadas, como en las páginas culturales del diario Granma Internacional.
Si bien he tratado de reseñar la destacada trayectoria profesional, no solo de un ilustre psicólogo, bibliotecario y educador, sino también de un sagaz periodista, quisiera finalizar este sentido homenaje al doctor Rolando Valdés Marín con una frase de Don Juan Gualberto Gómez, el hermano mulato del fundador del periódico Patria: “aquí no está toda la verdad, pero todo lo que aquí se dice es verdad”.
* Crítico y periodista
NOTAS
** Todas las citas del Apóstol incluidas en este artículo han sido tomadas del libro José Martí: aforismos, del escritor y periodista Jorge Sergio Batlle (La Habana: Centro de Estudios Martianos, 2004: pp. 218-219).
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