- Declaración de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI) y de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información (SOCICT)
- Destape en La Habana: alegato por las mulas
- 21 de mayo, Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo
Visualizado en pantalla el
número: 212
Declaración de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI) y de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información (SOCICT)
En días recientes los medios de comunicación han dado a conocer un número importante de documentos que contienen datos hasta ahora inéditos acerca del origen, financiamiento, mantenimiento y orientaciones que han sostenido la acción de las llamadas Bibliotecas Independientes, como forma sutil de agresión cultural.
Los bibliotecarios, trabajadores de la información e informáticos cubanos, asociados, de acuerdo a las normas internacionales y por su libre voluntad, a la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI) y la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información (SOCICT), que realizan su trabajo en las instituciones bibliotecarias cubanas, como la Biblioteca Nacional José Martí, el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas (constituido por 415 bibliotecas con presencia en todos los municipios del país), el Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares, el Sistema Nacional de Bibliotecas Universitarias, el Sistema Nacional de Información Científica y Tecnológica, los Sistemas Especiales de Bibliotecas, y todos los Centros de Documentación e Información que existen en el país; todas ellas instituciones encargadas de llevar la lectura y el libro en cualquier formato y con cualquier contenido científico, artístico, histórico, político y cultural, no pueden dejar de denunciar la agresión organizada en torno a su profesión. Ello intenta afectar la dignidad, el honor y la seriedad del trabajo de los integrantes de uno de los movimientos de bibliotecarios y trabajadores de la información más amplios, sostenidos y populares que existen hoy.
Ya con anterioridad nuestras asociaciones han denunciado el carácter netamente político de esta maniobra, que ha utilizado el nombre de Biblioteca y el prestigio que ello implica para presentar internacionalmente una imagen de nuestro país que propicie una agresión, de cualquier tipo, en la cual la opinión pública mundial, desorientada, pueda contemplar pasivamente, incluso, la destrucción de nuestro patrimonio bibliográfico, como fatalmente ha ocurrido en lugares como Bagdad y Sarajevo.
Denunciamos ante las asociaciones de bibliotecarios y de los trabajadores de la información en el mundo, la dependencia total de las llamadas Bibliotecas Independientes con respecto a sus financiadores y sustentadores. Puede el mundo entero comprobar nuestra denuncia a través de los documentos publicados por la prensa cubana. En ellos queda claramente demostrado que parte del ... ampliar +



