Edificio de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (imagen del archivo del Dpto. Publicaciones BNCJM)

Desde adentro

La Biblioteca Nacional de Cuba. Una cultura organizacional revolucionaria

Por: Ana Margarita Bestard Echevarría

 … La Biblioteca Nacional por su parte está desarrollando una política en favor de la cultura, empeñada en despertar el interés del pueblo por la música, por la pintura. Ha constituido un departamento de pintura con el objeto de dar a conocer las obras al pueblo. Un departamento de música, un departamento juvenil; una sección, también, para niños.

                                                                                                                  Fidel Castro   

La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, al triunfo de la Revolución, se convirtió en la institución que aglutinó a los intelectuales y bibliotecarios que tenían como tarea principal orientar a las masas populares en el gusto por la lectura. Muchas ideas que aún nos resultan sorprendentemente novedosas, se gestaron en los predios de nuestra institución que no solo tendría como labor conservar el patrimonio de la nación, sino que también emprendería la titánica tarea de fungir como biblioteca pública. 

Por ello, teniendo en cuenta parámetros científicos en cuanto a cultura organizacional y normas bibliotecarias utilizadas en otros países con un trabajo de bibliotecas públicas más desarrollado y apoyando la política del gobierno revolucionario que implicaba profundos cambios, dicta el 3 de diciembre de 1959 la resolución que pondría en marcha la realización de los sueños de muchos: lograr que todos los sectores de nuestra población tengan acceso a nuestro patrimonio cultural fomentando el gusto por la lectura en un pueblo alfabetizado. 

La directora, Maria Teresa Freyre de Andrade, firmaría esta resolución de la que queremos reproducir fragmentos del acápite número 8 

“Por Cuanto: La Biblioteca Nacional José Martí al mismo tiempo que realiza su labor de biblioteca pública puede servir de guía a otras bibliotecas del país que deseen ser auxiliadas en su labor, así como, adiestrar a los bibliotecarios que trabajan fuera de la Habana sin haber tenido la oportunidad de trabajar en sus distintos departamentos bajo la supervisión de personal técnico: Resuelvo: Que la Biblioteca Nacional trabaja de la siguiente manera: Primero, cumpliendo a cabalidad su función de Biblioteca Nacional, para lo que recogerá, organizará y pondrá a disposición del público todo el tesoro bibliográfico y musical de la nación, y llevará a cabo, al mismo tiempo, una labor sistemática de recuperación por medio de microfilmes, de todos los documentos históricos de interés nacional… Que en atención a lo expuesto en el Por Cuanto No.6 de esta Resolución, la Biblioteca mantenga un personal idóneo y la debida organización departamental para llevar adelante las labores de Biblioteca Pública…” (1) 

El 14 de diciembre de ese mismo año, se inauguran las salas de Arte, Música y Juvenil, acto en el que estuvo presente el presidente cubano Osvaldo Dorticós. 

Los servicios de la Biblioteca Nacional fueron divulgados con el objetivo de ayudar a los más amplios sectores poblacionales a relacionarse con la institución y las posibilidades que ella brinda para el mejor conocimiento de nuestras raíces; para ello se diseñaron sueltos y se publicaron notas en la prensa de la época. 

En el primer semestre de 1960 las cifras de servicios de alta calidad ascendían a 36 mil 520 usuarios y también nacían nuestros primeros promotores de la lectura, al instaurarse el servicio de bibliotecarios especializados que asesoraban a padres y maestros con respecto a las lecturas para niños y jóvenes. 

No obstante se hacía necesario aglutinar a los bibliotecarios del país en algo más que una asociación de bibliotecarios, es por esto que los días 6, 7 y 8 de junio de 1964, en el teatro de la Biblioteca Nacional, se inaugura el Primer Fórum Nacional de Bibliotecarios que trabajará durante los posteriores seis meses en un seminario en el que se manejaron importantes aspectos de la actividad bibliotecaria del país. Uno de los logros del Fórum fue la definición de la nueva política a seguir por los trabajadores de nuestras bibliotecas, guiados por el lema: “Por una red de bibliotecas al servicio de la Revolución Técnica”. También se trabajó en las modificaciones del plan de estudio de la escuela de bibliotecarios, teniendo en cuenta las necesidades del país y se gestaron los primeros lineamientos para una Campaña por la lectura popular, dirigida por Salvador Bueno y Maria Teresa Freyre de Andrade. Las sesiones de clausura se realizaron entre los días 23 y 25 de enero del año 1965. 


  • Foto de Zodiaco de la BNCJM Zodiaco de la BNCJM
  • Foto de Auguste Labouret  Imagen tomada de http://www.lyc-mariecurie-sceaux.ac-versailles.fr/les-mosaiques-de-labouret/ Auguste Labouret Imagen tomada de http://www.lyc-mariecurie-sceaux.ac-versailles.fr/les-mosaiques-de-labouret/
  • Foto de Detalle de la firma de Auguste Labouret en el zodiaco de la BNCJM (foto del autor) Detalle de la firma de Auguste Labouret en el zodiaco de la BNCJM (foto del autor)
  • Foto de Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM)  Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM)
  • Foto de Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM
  • Foto de Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM    Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM
  • Foto de Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM)     Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM)

Bibliografía consultada

Notas 

(1) Tomado de la Revista de la Biblioteca Nacional. tercera época, No. 1. enero-diciembre de 1959, pp. 58

  • Lucernario de la BNCJM (fotos del autor)
    Auguste Labouret (1871-1964), artífice del Lucernario y el Zodiaco de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí
    Por: Johan Moya Ramis

  • Librínsula 2.0
    La impronta de una revista cultural
    Por: Astrid Barnet

  • Alicia Alonso (Imagen tomada del libro Alicia Alonso First Lady of the Ballet. Fondos Bibliográficos Sala de Arte. BNCJM)
    Alicia Alonso o Giselle en sus papeles: Memoria de una bailarina universal en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí
    Por: Jorge Luis Montesino Grandías.