Elda González Mesa, Jefa de Dpto. de Publicaciones 2002-2014

Imaginarios

Librínsula, un desafío al tiempo

Por: Elda González Mesa

Con el paso ligeramente apurado y el abrir y cerrar de puertas para el traslado de los materiales, de uno en uno se iban agrupando encima de la mesa redonda de mi oficina, enormes ejemplares (agrupados y ensobrados para su mejor conservación) de revistas, periódicos, fotografías, carteles y otros documentos de diferentes épocas. La mayoría, quebradizos por el paso del tiempo y por la acidez que los caracterizaba el papel de la época, eran los principales protagonistas de nuestros concejillos.

Así, comenzaba una larga jornada de debate, discrepancias, almuerzo y selección, donde la mayoría de las veces no era suficiente una jornada laboral para esbozar un número de Librínsula. No importaba que ya estuviera hecho el guion o si ya teníamos la idea organizada, lo cierto es, que cuando empezábamos a desentrañar artículos, fotos, cartas, entrevistas, incluso audios; todo era ¨material de primera¨. Y es que en realidad el volumen de información valiosa disponible, superaba siempre la cantidad de artículos que, por sección, estipulaba la revista. 

Librínsula, surgió como un boletín semanal y como toda publicación, con el tiempo sufrió transformaciones en sus secciones, equipo de realización y frecuencia. La época en la que me acompañó, fue una época de enriquecimiento, reto y consolidación profesional, y digo me acompañó con toda intensión; porque impuso un régimen de trabajo más dinámico, demandó una especialización de nuestro personal y exigió una nueva organización del tiempo como revista mensual. 

Concebir sus números era un permanente desafío, un encuentro con lo desconocido y  poco publicado y es que Librínsula, a diferencia de otras revistas digitales, además de solicitar artículos a especialistas para su publicación como la mayoría, tenía la enorme ventaja de contar con un acervo cultural disponible en los fondos de la Biblioteca, del cual se nutría. Esa particularidad le proporciona un valor incalculable, proveniente muchas veces de documentos que por su condición física o documental, no estaban ni están al acceso del público.

Los dosieres de cada uno de sus números tenían como fuente de información directa, a unas de las publicaciones más antiguas compiladas por especialistas del departamento de Bibliografía de la Biblioteca Nacional: el Fechario Histórico y Fechario Cultural. Todos los aniversarios cerrados de más de una centuria, ya fueran hechos históricos o conmemoraciones de personalidades, estaban sujetos a ser minuciosamente examinados bajo la lupa de nuestros especialistas, con el fin hilvanar lo más acucioso, curioso y menos publicado, en cada uno de nuestros números. De esta manera, se conformaba el guion anual de la revista.

Algo muy satisfactorio que fue logrando Librínsula, era la manera en que se involucraban los diferentes especialistas de la institución, pues sus áreas o departamentos comenzaron a reflejarse en sus secciones cada mes, y no solo de la institución, también de las bibliotecas de todo el país, quienes hacían llegar sus experiencias laborales, su actividad cultural, sus nuevas adquisiciones en el orden documental así como documentos valiosos de su provincia. 

¨Desde adentro¨, ¨Tesoros¨, ¨Nombrar las cosas¨, ¨Entrevistas¨ e ¨Imaginarios¨ desentierran, para su digitalización, fondos tan variados como: el Libro de amigos perteneciente a la colección Lezama Lima, que reúne textos y dibujos de reconocidos intelectuales y artistas plásticos de Cuba y el mundo como Fina García Marruz, Julio Cortázar, Ángel Gaztelu, Mariano Rodríguez, entre otros; publicaciones periódicas como El Diario de La Habana, Cuba y América y Diario de la Marina o las revistas Zig-Zag, El Fígaro, La Habana Elegante y La Política Cómica por mencionar algunas que marcaron un precedente en su época. También han sido actores en sus números, personajes como ¨el bobo¨ creado por Eduardo Abela, ¨Liborio¨ y ¨El loquito¨, que cubrieron las secciones de humor gráfico durante las primeras décadas del pasado siglo, cuyas simpáticas caricaturas constituían agudas denuncias de la época en Cuba. 

No puedo dejar de mencionar a verdaderos tesoros como los grabados pertenecientes a Mialhe, Laplante y Landaluze; libros incunables; el Libro de los Peces, primer libro ilustrado de ciencia publicado en Cuba; ejemplares con encuadernaciones valiosas, entre otros. Gracias a todo el levantamiento de esa información, muchas colecciones, por su connotación histórica y legado cultural, devinieron unos, en futuros productos multimedia como Lunes de Revolución, INRA, Colección Raventós, Colección Lezama Lima, etc.; y otros, formaron parte de la Colección Facsimilar Raros y Valiosos, entre ellos Tipos y costumbre de la Isla de Cuba, La toma de La Habana por los ingleses y la Isla de Cuba Pintoresca, etc.)

Librínsula, ha sido y es, en cada una de sus etapas, un arma cultural, un desafío al tiempo y al deterioro inevitable del documento impreso, en el que solo la cultura ha sido beneficiada, y por eso, agradezco esas largas horas, esos intensos debates en que muchas veces no llegábamos a un acuerdo, agradezco a su equipo de realización y a todos los profesionales, incluyendo a los que ya no están, que siguen colaborando para lograr cada mes una bella revista. Para su número 400, Felicidades y para la Biblioteca, Gracias.

  • Foto de Rosa Cristina Baez Valvez (1952-2016) primera jefa de redacción de Librínsula (ver en http://rompiendomurosxlos5.blogspot.com/2016/05/desde-neuquen-un-homenaje-rosa-cristina.html Rosa Cristina Baez Valvez (1952-2016) primera jefa de redacción de Librínsula (ver en http://rompiendomurosxlos5.blogspot.com/2016/05/desde-neuquen-un-homenaje-rosa-cristina.html
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  • Eliades Acosta Matos, director de la Biblioteca Nacional de 1997-2007, fundador de la revista digital Librínsula (archivo del Dpto. Publicaciones BNCJM)
    Librínsula: La Isla Infinita
    Por: Eliades Acosta Matos

  • El autor con los miembros de equipo de trabajo de Librínsula en la Biblioteca Nacional de Cuba izquierda a derecha: Gilma García Niubó, editora; Elvira Castillo; Producción) y Yesenia Isaac,  Digitalización y OCR  (Foto del autor)
    Librínsula, entre el recuerdo y la complicidad
    Por: Carlos L. Zamora

  • Imagen promocional de Librínsula (archivo del Dpto. Publicaciones BNCJM)
    La Isla de los Libros
    Por: Hilda Pérez Sousa

  • Revista digital Librínsula ver en http://librinsula.bnjm.cu/399/inicio.html
    Librínsula: Un reservorio de imaginarios visuales
    Por: Jorge Luis Montesino Grandías