Imagen promocional de Librínsula (archivo del Dpto. Publicaciones BNCJM)

Imaginarios

La Isla de los Libros

Por: Hilda Pérez Sousa

Librínsula es el nombre de una de las publicaciones digitales de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. Así la nombró su director Eliades Acostas Matos en aquella época en que surgió. En el décimo aniversario de la revista planteaba Ana Cairo: Ese nombre resulta óptimo, porque nos recuerda los capítulos de Sancho Panza en el buen gobierno de la ínsula Barataria; pero se asocia también a la autonomía funcional del universo de las publicaciones y las bibliotecas.

Esa era precisamente la idea de una publicación surgida desde los mármoles de esta institución emblemática: dar a conocer aquellos tesoros que conforman sus fondos bibliográficos, pero, además el acercamiento a los temas de cultura, educación en Cuba y en el mundo, especialmente en el ámbito del libro y las bibliotecas tal y como planteaba su editorial. El primer número salió el 9 de enero del 2004, siempre los viernes de cada mes, por lo que tenía una frecuencia semanal. 

La revista en sus inicios contó con varias secciones: Noticias, Entrevistas, Documentos, Cuba va, La Puntilla, Pasado y mañana, Expedientes XYZ y Colaboraciones. El espacio propició el intercambio con los lectores a través del concurso La Pregunta del mes, la cual estaba relacionada con temas de la actualidad nacional y extranjera. El primer viernes del mes salía publicado el concurso y al mes siguiente la próxima pregunta y el favorecido del mes anterior con la respuesta que lo hizo ganador. Como era de esperar los premios consistían en libros editados en el país, era una forma de promover también la producción literaria y seguir fomentando la lectura. En la parte inferior de la página aparecían las portadas de los libros que recibiría a vuelta de correo, el ganador del concurso. Esta iniciativa solamente duró hasta septiembre del mismo 2004.   

En el quinto año de la publicación (2008), comenzó a tener una frecuencia quincenal hasta el 2011. Solo mantuvo las secciones Noticias y La puntilla y aparecieron otras nuevas: Desde adentro, Nombrar las cosas, Imaginarios y Tesoros. Cada una de estas secciones han ido cumpliendo su objetivo, por ejemplo Desde adentro ha permitido divulgar aquellas actividades culturales, políticas y de la propia profesión que acontecen en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (Bncjm) y en el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas Cubanas (Snbpc), así como dar a conocer aspectos desde la Bibliotecología y las Ciencias de la Información. Tesoros promueve algunas de las colecciones que conservan estas instituciones bibliotecarias, fundamentalmente lo relacionado con los Fondos Raros y Valiosos, colecciones de Mapoteca, Fototeca y otras, que en muchos de los casos son colecciones únicas o escasas. La sección Imaginarios a decir de Carlos Zamora se la debemos agradecer a la destacada e imprescindible investigadora y profesora Ana Cairo, entre las más complejas y atractivas de la publicación . La misma se ha servido de prestigiosos intelectuales cubanos y extranjeros. Sus temas han estado relacionados fundamentalmente con aniversarios de personalidades de la cultura cubana y universal, ha rendido homenaje a prestigiosas instituciones y publicaciones.

Durante la dirección del Dr. Eduardo Torres Cuevas se efectuaron algunos cambios en su perfil temático y su diseño en general “para asumir que los superobjetivos de la publicación eran la promoción del patrimonio bibliográfico de la nación y la imagen de la biblioteca y el bibliotecario cubano” . Por tanto, ha sido el espacio de divulgación para los investigadores de la propia institución exponiendo los resultados de sus estudios y hasta la creación de multimedias y productos digitales como: Pensamiento Crítico, Inra – Cuba y el fondo Julián del Casal, los cuales han suscitado espacios de debates en el ámbito académico. 

El consejo editorial casi en su totalidad se ha nutrido de los especialistas que laboran en el Dpto. de Publicaciones de la propia institución, mientras que los procesos de edición y diseño casi siempre por personal contratado, pero igualmente capaces y comprometidos con el propósito de la revista. La publicación permitió el enlace con el portal de la institución, donde se puede acceder a sus catálogos, servicios y colecciones y al sitio Papaloteros, que acoge a la Biblioteca Digital Infantil, donde se presenta una amplia colección de libros dedicados a niños y jóvenes. También permite el acceso al resto de las publicaciones de su mismo sello editorial, estamos hablando de la Revista de la Biblioteca Nacional y la revista Bibliotecas: Anales de investigación. Tiene los vínculos referidos a la suscripción de la revista y los requisitos para publicar en ella. 

A partir del nr. 286 (abril) del 2011 cambia nuevamente su frecuencia para convertirse en una publicación mensual. Desde sus inicios ha contado con la colaboración de importantes personalidades de la cultura, la literatura y el arte en general. 

La llegada del nr. 400 de la publicación nos permite reflexionar. Sin ánimos de hacer un estudio de la publicación, pero si analizando los diferentes etapas o periodos por donde ha transitado podemos decir que cada uno de sus directores y jefes de redacción han dejado su impronta en la revista. Eliades Acosta junto con Rosa Báez a quienes les tocó la importante tarea de resaltar el trabajo de las bibliotecas ante la llegada de las bibliotecas independientes, las cuales pretendían desacreditar el trabajo de estas instituciones. Era una etapa donde la publicación daba respuesta muchas veces a las provocaciones políticas existentes, pretendía y lo logró – a decir de mi modesta opinión- mostrar la verdad de Cuba. 

Para Dr. Eduardo Torres Cuevas su etapa estaba más relacionada con la cultura, resaltando aquellos tesoros institucionales y poniéndolos a disposición de los públicos. Éste, a su vez, tuvo la suerte de contar primeramente con el escritor e intelectual Carlos Zamora como jefe de redacción, pero comprometido con la literatura, los proyectos editoriales, el Programa Nacional de la Lectura y el mundo bibliotecario. A su salida de la Bncjm ha quedado ocupando esta responsabilidad Johan Moya vinculado también al mundo de las letras que, a pesar de su juventud, cuenta con una vasta cultura para continuar y perfeccionar la obra de sus predecesores. Se puede entonces decir, que la revista ha ido ganando un espacio entre las publicaciones digitales debido a la amenidad y la novedad de los temas, ha permitido a aquellos jóvenes con inquietudes literarias publicar sus artículos, a pesar de que no ha sido muy explotada por los propios bibliotecarios que es a quien se debe la publicación. Ha ganado colaboradores, muchos de ellos de gran prestigio y lo fundamental es leída por infinidad de públicos. 

La revista digital Librínsula respondiendo al contexto actual y al objeto social de la  Bncjm publicó cuatro ediciones de números especiales en tiempos de pandemia. A decir de su propia editorial “El eje temático de estas Ediciones Especiales se centró en los referentes acerca de cuarentenas y epidemias en Cuba; así como en el seguimiento a los vertiginosos cambios en el ámbito del libro y las bibliotecas en el universo digital. Como triste añadidura no se pudo evitar la publicación de obituarios tras la pérdida de escritores y bibliotecarios durante la pandemia, en honor a la memoria de los fallecidos” .

En estas ediciones se expusieron valiosos documentos bibliográficos e históricos provenientes de los fondos de la institución, se reprodujo la declaración de la International Federation of Library Associations (IFLA) sobre la Covid 19 en relación a las bibliotecas y los bibliotecarios, algunas experiencias internacionales para acercar los libros a las personas confinadas por la pandemia, así como la continuidad del trabajo de las instituciones bibliotecarias - a distancia o teletrabajo- y la prestación de servicios a nivel remoto. 

A muchas personas hay que agradecer esta publicación digital, algunos ya no se encuentran físicamente entre nosotros, pero los que están, siguen apostando por la entrega constante para hacer de esta revista digital divulgue lo más preciado y valioso de nuestro patrimonio bibliográfico, así como las más importantes experiencias y buenas prácticas de la profesión bibliotecaria.

  • Foto de Rosa Cristina Baez Valvez (1952-2016) primera jefa de redacción de Librínsula (ver en http://rompiendomurosxlos5.blogspot.com/2016/05/desde-neuquen-un-homenaje-rosa-cristina.html Rosa Cristina Baez Valvez (1952-2016) primera jefa de redacción de Librínsula (ver en http://rompiendomurosxlos5.blogspot.com/2016/05/desde-neuquen-un-homenaje-rosa-cristina.html
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  • Eliades Acosta Matos, director de la Biblioteca Nacional de 1997-2007, fundador de la revista digital Librínsula (archivo del Dpto. Publicaciones BNCJM)
    Librínsula: La Isla Infinita
    Por: Eliades Acosta Matos

  • El autor con los miembros de equipo de trabajo de Librínsula en la Biblioteca Nacional de Cuba izquierda a derecha: Gilma García Niubó, editora; Elvira Castillo; Producción) y Yesenia Isaac,  Digitalización y OCR  (Foto del autor)
    Librínsula, entre el recuerdo y la complicidad
    Por: Carlos L. Zamora

  • Elda González Mesa, Jefa de Dpto. de Publicaciones 2002-2014
    Librínsula, un desafío al tiempo
    Por: Elda González Mesa

  • Revista digital Librínsula ver en http://librinsula.bnjm.cu/399/inicio.html
    Librínsula: Un reservorio de imaginarios visuales
    Por: Jorge Luis Montesino Grandías