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Nombrar las cosas

Libros y fuentes para el estudio de la lucha contra bandidos en Pinar del Río

Por: Jesús Abundio Uncal García y Esther María Hernández Moreno

La labor de historiadores y otros estudiosos de la cultura presenta reiteradas dificultades para investigar sobre el período revolucionario. Resulta más difícil aún, si el objeto comprende la lucha de clases y sus expresiones en contextos locales o regionales. Entre los factores que conducen a esta problemática resaltan: la dispersión de la información, la ineficiente organización de las fuentes, su estado de conservación y por último pero no menos importante la accesibilidad a estas.

El filósofo e intelectual Arnaldo Silva León al valorar estas dificultades deja claro que: “No existe un drenaje adecuado de información hacia los centros especializados que la recepcionan, clasifican y ofrecen al investigador”. Uno de los temas que no escapa a estas limitantes es la lucha contra bandidos. Debido a esta situación en los estudios ha prevalecido  ̶ a excepción del centro de la isla ̶  los análisis fragmentados que se limitan a las fechorías de una banda u organización contrarrevolucionaria, sin abordar de forma integrar el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario. Además predomina la anécdota o el relato épico con énfasis en el criterio de las fuerzas del ministerio del interior.  Sobre este último aspecto el historiador Roberto Pérez Rivero afirma que es más conocido cómo desde el trabajo de los Órganos de la Seguridad del Estado se combatió esa actividad, que cómo las unidades de las FAR y las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR) operaron contra ellas en los diferentes teatros de operaciones militares.

Dadas las condiciones anteriormente descritas, adquiere especial relevancia la divulgación no solo de resultados investigativos, sino también de autores, fuentes bibliográficas, documentos y la información que estos aportan para una mejor comprensión del tema. Con este propósito, el artículo realiza un análisis de diversas fuentes indispensables para el estudio de la lucha contra bandidos en el contexto pinareño 1959-1965. Información que servirá de guía a los estudiosos de la temática. 

En el ámbito nacional, entre la bibliografía indispensable a consultar se encuentra el libro Bandidismo, derrota de la CIA en Cuba. Esta obra de la Editora Capitán San Luis es un referente al abordar el papel de la Agencia Central de Inteligencia en el surgimiento y desarrollo del bandidismo contrarrevolucionario. Los autores Pedro Etcheverry Vázquez y Santiago Gutiérrez Oceguera logran de forma acertada sintetizar en un único volumen los pasajes de mayor relevancia de esta heroica gesta a nivel nacional. Pinar del Río no queda excluido de tan ambiciosos empeño. El lector especializado cuenta también con un referente para contrastar visiones sobre un mismo hecho, algo que siempre resulta enriquecedor. 

Otro título de relevancia es: El rostro oculto de la CIA, de los autores Manuel Hevia y Andrés Zaldívar. El libro pone al descubierto las tempranas hostilidades del gobierno de los Estados Unidos frente a la Revolución Cubana. La información que suministra proviene de documentos desclasificados por el gobierno estadounidense, entre los que sobresalen los planes enemigos contra la naciente Revolución. Aunque el libro no se detiene en las peculiaridades regionales de Pinar del Río, si es válido para comprender el rol jugado por representantes de la política del país vecino en el auspicio de campañas subversivas y la organización del primer programa para derrocar el orden imperante mediante la invasión por Playa Girón. La obra aborda como en dichos planes fueron priorizados determinadas regiones del territorio nacional entre los que destaca el sistema montañoso más occidental de la isla. 

Jacinto Valdés-Dapena Vivanco con su obra Operación Mangosta constituye un referente ineludible para comprender la reorganización de los planes agresivos contra la Revolución Cubana después del descalabro de Bahía de Cochinos. Este estudio de conjunto con la compilación de Tomás Diez Acosta titulada La Guerra sucia contra Cuba ofrecen al lector una visión amplia de las etapas, objetivos y papel del bandidismo en lo que constituyó el mayor programa subversivo desatado por el gobierno de los Estados Unidos. El contenido fundamental de ambas obras se basa en documentos desclasificados por la administración de ese país norteño, aunque la segunda con colaboración de la Editora Historia, pone en manos del público en general -por primera vez- documentos desclasificados desde la década de los noventa. Esta información resulta pertinente para una comprensión más acertada de la actividad contrarrevolucionaria posterior a Girón.

Un autor que goza de reconocimiento entre los estudiosos del tema es Fabián Escalante Font y su obra: La Guerra Secreta, la cual aporta valiosos análisis para la compresión del conflicto Estados Unidos-Cuba de forma general y la batalla sin pausa que libró la naciente Seguridad del Estado. 

El libro combina de forma armónica la experiencia de un protagonista de primera fila y la información extraída de los archivos de los Órganos de la Seguridad del Estado de conjunto con otras desclasificadas por el gobierno norteamericano. En este, al igual que en las demás obras analizadas coinciden el espacio geográfico que comprendió la provincia de Pinar del Río, el que fue un enclave propicio para poner en marcha los disímiles planes de agresión. 

También como referente teórico desde la historia militar fue provechosa la consulta de la obra Operación Jaula, del autor Dr. José Ramón Herrera Medina. En el libro se analizan las decisiones estratégicas en el enfrentamiento a las bandas contrarrevolucionarias de alcance nacional y su incidencia en la región central del país. Dedica además un epígrafe al surgimiento de las primeras milicias campesinas en Cuba y su importancia, hecho que está ligado indisolublemente a la historia de Pinar del Río. Ofrece también referencias sobre la labor revolucionaria de personalidades relevantes de la región, el comandante Dermidio Escalona Alonso y el comandante Antonio Sánchez Díaz específicamente. Cabe agregar, que en la biblioteca del Instituto de Historia de Cuba existe un informe de investigación que permanece inédito y amplía la información del ejemplar de la Editorial Verde Olivo. 

También dos ediciones de Verde Olivo que ofrecieron información de gran utilidad fueron Principio y fin del bandidismo en Matanza,  del autor Arnaldo Jiménez de la Cal y La Habana: tiempo de conflictos, de la autora Ivette García González. El primero de estos textos es el resultado de una tesis doctoral pionera en la investigación del tema, mientras que la segunda es producto de la labor investigativa de una acuciosa historiadora de tópicos regionales. Son referentes metodológicos tratar la problemática a nivel regional y ofrecen una guía sobre las posibles fuentes a utilizar por los investigadores. Aunque las peculiaridades topográficas son atípicas para el fomento del bandidismo, si propicia analizar rasgos comunes del enfrentamiento en la macroregión de occidente. Ambos autores abordan como elemento relevante, la creación de un sistema integral de enfrentamiento al bandidismo. 

Hugo Rueda Jomarrón en su libro Tradiciones combativas de un pueblo trata aspectos de importancia en el proceso de organización de las Milicias Nacionales Revolucionarias y las misiones asignadas durante el período 1959-1965.  La obra ofrece referencia sobre los Malagones como primeras milicias campesinas en Cuba y además a manera de resumen el testimonio de René González Novales sobre la lucha librada en el territorio pinareño.

El libro Fidel y la guerra desconocida, resulta un texto valioso para conocer detalles sobre el protagonismo del líder de la Revolución en el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario. Elvin Fontaine, quien desde joven perteneció a la escolta personal del Comandante en Jefe acerca al lector mediante testimonios y la consulta de una amplia documentación a pasajes muy poco conocidos de la vida del líder. En el caso de Pinar del Río ofrece los pormenores sobre su participación directa en la erradicación de la banda de Clodomiro Miranda.

También la obra titulada El mejor hombre de la guerrilla recoge momentos importantes de labor revolucionaria de Eliseo Reyes Rodríguez mientras ocupó la responsabilidad de Delegado del Ministerio del Interior en la Provincia de Pinar del Río. Emilio Surí Quesada recrea mediante testimonios de compañeros de lucha hechos relevantes, como la detención de Esteban Márquez Novo, líder y organizador de la mayor red clandestina del territorio nacional.

Las obras anteriormente examinadas poseen un valor agregado al proponer una historia no solo interesante, sino también útil. Estos textos responden a la necesidad de un discurso histórico en el que se supere: 

(…) la uniformidad de nuestras viejas imágenes del pasado y reivindique la complejidad frente a las simplificaciones; un discurso que examinando la historia desde la historia misma establezca un franco compromiso con el mejoramiento humano y reafirme el nexo vital entre la historiografía y el porvenir de la sociedad. 

En el ámbito académico, entre los estudios de la lucha contra bandidos se generaliza el concepto de sistema integral de enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario. Dicho concepto posibilita ampliar los análisis, pues no solo son enjuiciadas las acciones armadas sino también el conjunto de transformaciones impulsadas para cambiar la situación existente en los entornos rurales, así como también las medidas económicas, políticas, jurídicas y sociales con las que el Gobierno Revolucionario resistió ante la conjura puesta en práctica por la oligarquía nacional y el imperialismo norteamericano. En este sentido resultó útil la información que aportó la Revista INRA, que en 1962 adopta el nombre de CUBA. Esta se encuentra en formato digital en la Mediateca de la Biblioteca Nacional José Martí a disposición de los usuarios. De la mano de autores tales como: Antonio Núñez Jiménez, Gastón González, Carlos Arias, Rafael Alcides Pérez, Eraclio Zepeda, Edgar Caicedo y Graziela Mendez se descubre la Cuba nueva que florece en los campos, el vínculo entre el ejército y la población, las nuevas posibilidades de la juventud por solo citar algunos temas. Es el reportaje o la crónica el vehículo idóneo para describir la consolidación de la unidad entre el campesino y la Revolución. Nicolás Guillén sobre esta obra afirmaría “es esta una revista nacional y humana, el alma de nuestra tierra palpita en sus páginas, lo que es poco frecuente en Cuba”.

En el ámbito provincial la temática ha tenido reconocimiento entre las publicaciones de Ediciones Loynaz. Ejemplo de ello es el libro 1959: Victoria del DIER sobre la CIA. En esta obra los autores abordan el papel jugado por el Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde en el primer enfrentamiento a las bandas contrarrevolucionarias del que se tiene registro. El contenido fundamental del título está confeccionado a partir la información recogida en el expediente elaborado por el Buró de Bandas sobre este hecho.  

Otras obras de la editorial que aportaron datos de interés fueron Capitán de la montaña, de la autora Mercedes Rodríguez Piñeiro, esta resulta una biografía de Manuel Borjas Borjas. El texto aborda la labor desarrollada por dicha personalidad durante el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario en la región de Pinar del Río. También fue de utilidad el libro Operación Comando. En este estudio se recoge información valiosa sobre la operación más compleja que llevara a cabo la dirección militar de la provincia, a la vez que posee un resumen de algunas de las bandas que operaron en la región pinareña. 

Con respecto a la lucha sostenida contra el bandidismo contrarrevolucionario en la región de Pinar del Río, existen un grupo de trabajos que pese a que son inéditos o están en proceso de edición constituye bibliografía indispensable para un mejor estudio del tema. Al respecto Hernán Venegas cita, en su obra La Región en Cuba. Provincias, regiones y localidades, al intelectual mexicano Alfonso Reyes quien asegura: “Es tiempo de volver los ojos hacia nuestros cronistas e historiadores locales (…), muchos casos nacionales se entenderían mejor procediendo a la síntesis de los conflictos y sucesos registrados en cada región”. 

Entre estos se encuentra un estudio realizado por la Comisión de Historia del Minint en la provincia. Es un estudio que aporta un acercamiento preliminar con los expedientes de elaborados por el Buró de Bandas en la provincia, cuestión que otorga validez a esta investigación, y a su vez, posibilita corroborar datos de interés. Otra investigación que resultó de importancia fue la realizada por la Comisión de Historia del Partido Comunista de Cuba en la provincia, en ella se declara también como fuentes primarias los expedientes de las bandas, aunque este además recoge un grupo importante de testimonios de combatientes. 

De obligatoria consulta es el trabajo del autor Bernabé Lorenzo Gómez titulado: Fin de una Pesadilla.  Este estudio aporta una compilación de testimonios que narra en voz de sus protagonistas muchos de las acciones realizadas en la región de Pinar del Río. Lorenzo Gómez combatiente con reconocida trayectoria como narrador confiere extraordinario valor al testimonio, esto le ha posibilitado presentar a la Editorial Verde Olivo un amplio volumen que actualmente se encuentra en proceso de evaluación.

También el estudio realizado por Fulgencio Pérez Carrasco titulado: Principio y Fin del Bandidismo, aportó valiosas informaciones para la comprensión del fenómeno del bandidismo contrarrevolucionario en la región de Pinar del Río. Este autor tuvo el privilegio de desempeñarse como Jefe de Información de la ayudantía provincial del Departamento de Seguridad del Estado en Pinar del Río. Estas funciones le posibilitaron acceder la información de los expedientes de las bandas contrarrevolucionarias y realizar esta importante contribución a los investigadores del tema.

En el orden de la documentación fueron consultados los fondos correspondientes a la provincia de Pinar del Río en el Archivo Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Instituto de Historia de Cuba y el Archivo del Museo Nacional de Lucha Contra Bandidos. La búsqueda debe estar orientada hacia la documentación correspondiente al Ejército Occidental en general y en específico aunque en menor cuantía al Cuerpo de Ejército de Pinar del Río. Solo se abordarán tres documentos relevantes para las investigaciones del tema. La relevancia de los documentos a tratar radica primero en que no han sido referenciados por ninguno de los estudios anteriores, segundo ofrecen una noción de la organización militar que asume el territorio en momentos cruciales para la defensa y por último constituyen representaciones exactas de la estructuras militares que se adoptan en el terreno para el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario.  

El primer documento lleva por asunto: Plantilla Oficial de LCB aprobada por el Estado Mayor General.  Este documento emitido por Arsenio García Dávila Jefe de la Sección del LCB correspondiente al Ejército Occidental con fecha de 20 de septiembre de 1962, constituye una propuesta sobre la organización que debía asumir la Plantilla de las tropas LCB en cada una de las provincias correspondientes a dicho ejército. 

Imagen 1 Compañías del LCB en Pinar del Río

El documento describe la estructura inicial de las tropas LCB en la provincia de Pinar del Río, así como la denominación empleada por cada una de las unidades militares, su ubicación en el terreno y la cantidad de oficiales que atenderían cada uno de ellas. En una nota extra aclara la composición de las compañías LCB. Esta información es prácticamente desconocida y los testimonios aunque ofrecen algunas aproximaciones no logran la exactitud del documento.  

Otro documento de singular importancia es el Informe General del LCB en Occidente con fecha 19 de abril de 1963. Este documento ofrece una panorámica general sobre la composición y estructura sobre la Sección LCB del Ejército Occidental, aunque recrea aspectos relevantes sobre las tropas LCB en Pinar del Río tales como: personal movilizado, jefaturas por sectores y subsectores, personal de la reserva, armamento, transporte. El mismo fue emitido por la jefatura de la Sección del LCB del Ejército de Occidente al Estado Mayor de las FAR y representa el grado de organización que alcanzaron las fuerzas especializadas en el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario en el territorio, además tiene registrado el nombre, cargo y grado militar de los responsables por sectores y subsectores en toda la provincia.

Imagen 2 Caracterización del LCB en Pinar del Río

El tercer documento se localiza en el Fondo Pinar del Río perteneciente al Archivo Nacional de Lucha Contra Bandidos con la numeración 14(1) y consiste en dos mapas que ilustran la distribución de los sectores y sectores LCB a lo largo y ancho de la provincia de Pinar del Río. La triangulación de la información, mediante testimonios y los documentos anteriormente mencionados corroboran su fiabilidad de estos. Cada mapa corresponde con momentos del perfeccionamiento de las estructuras especializadas en el enfrentamiento armado al bandidismo contrarrevolucionario. La integración de la información de estos valiosos documentos no solo datan la evolución de estas fuerzas militares en el territorio, sino también la importancia otorgada a la territorialidad en el enfrentamiento a los enemigos de la Revolución, calidad que ha prevalecido hasta hoy en día. 

El destacado pedagogo Horacio Díaz Pendás a la vez que insinúa la relación entre identidad y memoria, detiene la atención en una de sus más reiteradas interrogantes ¿A quiénes les conviene en este mundo convulso que existan pueblos desmemoriados?  Cuestión que adquiere mayor relevancia si se trata de la memoria que acompaña a la Revolución Cubana. Sobre esta memoria cercana, no se ha de perder de vista el reto planteado por el filósofo e historiador Eduardo Torres Cuevas al afirmar que: “O la escribimos, rescatándola, o se desvanece en el caos tendencioso de los tiempos y las manipulaciones informativas”.

Lo expuesto en estas páginas avala la utilidad de las fuentes examinadas para el conocimiento del tema, pues su consulta es imprescindible para desarrollar un estudio científico sobre el enfrentamiento al bandidismo contrarrevolucionario en la región más occidental del país. Aunque constituye sólo una aproximación, sirve de punto de partida para otros interesados en la investigación sobre esta etapa en la historia de la Revolución Cubana.