Las líneas que siguen aportan información concerniente a un grupo de órganos de prensa editados durante la primera mitad del siglo XX cubano, valioso patrimonio en la colección hemerográfica al amparo de la Biblioteca Nacional de Cuba

Imaginarios

Páginas por su Democracia. Una mirada a la prensa cubana de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, 1900-1960

Por: Jorge Luis Montesino Grandías

 Dando continuidad al tema Democracia, Socialismo y Justicia Social iniciado en el número 404 correspondiente al mes de febrero de la revista digital Librínsula de la BNCJM, bajo el título “Documentos para un repertorio bibliográfico de las ideas socialistas en Cuba, siglo XIX”, en esta ocasión se enumera un repertorio muy reducido y con carácter introductorio de publicaciones que ilustran las inquietudes de diversos sectores políticos de la sociedad cubana durante la primera mitad del 1900, relativo al tema arriba expuesto. 

   Las ideas y teorías políticas sobre la Democracia produjeron numerosas creaciones a través de la prensa cubana, además de libros y folletos de insulares en el siglo esclavista de 1800: El Demócrata (1881), La Democracia Histórica: periódico republicano, democrático-federal (1883) y La Democracia Federal (1886). También: El Tribuno Español: Diario democrático-autonómico (1881-1885), La Verdad. Periódico Republicano, Democrático Federal (1885) y La Unión Democrática (1886). Entre aquellos dirigidos a la clase trabajadora: La Unión: Semanario Democrático dedicado a los trabajadores (1888-1890), todos publicados en La Habana. Editados en Nueva York señalamos: El Eco de Cuba (1855) y New York Democrat (1870). Una curiosidad bibliográfica es el Diccionario portátil para inteligencia de los folletos políticos, periódicos, alocuciones, profesiones de fe &c. &c, firmado por Un Español –que presumo fue el hispano José Mamerto Gómez Hermosilla–,  por la imprenta del gobierno, de la capitanía general y de la real audiencia pretorial en 1838. Este define como “Demócrata: Un aspirante á aristócrata: arrendajo de este en todo lo ridículo especialmente en lo vano.”Un publicista del reformismo obrero como el ingeniero José de Jesús Márquez aportó su “Catecismo Democrático”, igual título favorecido por Fulgencio Menéndez Díaz en 1869, Habana, Imprenta de A. Pego. Dos seudónimos blandieron la democracia, fueron: Un Demócrata convencido –según Domingo Figarola-Caneda distintivo de José Gener y Batet–, quien escribió el Proyecto para resolver la grave Cuestión Económica de la Isla de Cuba, Habana, 1873, y Un Yankee demócrata, autor de La Salvación de Cuba, Barcelona, 1869. El bibliógrafo cubano Carlos M. Trelles recoge para Gener y Batet el seud. Un Demócrata Conservador. Otros cubanos, entre ellos José Calixto Bernal divulgó La Democracia en el siglo XIX, París, 1847, y La Democracia y el Individualismo, Madrid, 1859; por su parte Buenaventura Abarzuza indagó sobre Democracia y Socialismo: breves apuntes, Madrid, 1865.

   Las líneas que siguen aportan información concerniente a un grupo de órganos de prensa editados durante la primera mitad del siglo XX cubano, valioso patrimonio en la colección hemerográfica al amparo de la Biblioteca Nacional de Cuba. Los mismos ilustran las inquietudes de la sociedad republicana insular por debatir, encauzar y hacer efectivos conceptos democráticos universales en un tejido ideológico de profundas contradicciones que implicó al nacionalismo burgués y al de signo independentista decimonono, el republicanismo liberal conservador y el progresista, las variantes cubanas de un socialismo antiimperialista entre el anarcosindicalismo, el de apego social-demócrata, el marxista que se ramificó en comunismo pro-soviético y otro revolucionario y nacionalista, el trotskista y el reformista. De manera predominante, la clase obrera o trabajadora estuvo entre los propósitos políticos y editoriales de dichas corrientes y por lo tanto también la puesta en discusión de la democracia y la justicia social; las mismas organizaciones proletarias tuvieron sus rotativos en la pugna por hacer firmes sus derechos sociales, culturales y de clase. Dentro de aquel mapa ideológico enumero algunos títulos cuyos perfiles editoriales estuvieron dirigidos a desplegar sus manifiestos conceptuales sobre la Democracia, en varios de ellos incorporando esta palabra a la cabecera del mismo: El Zapatero libre (Habana, 1956), Democracia (Habana, 1916), Unión nacionalista (Baracoa, 1930), Orientación (Habana, 1942), América democrática (Caibarién, 1941), Justicia social (Habana, 1943), Rutas (Ateneo de Baracoa, 1942), La Democracia (Cárdenas), El Triunfo (Manzanillo, 1902), Faro (Habana, 1946), Cumbre de la democracia (Habana, 1943), Avante (Dirección Nacional Ejecutiva del Partido Popular Socialista, 1961), ¡Alerta cubanos! (Habana, 1953), La Caverna (Habana, 1960), España Nueva. Semanario Paladín de la Democracia en Cuba (Habana, 1921), Heraldo de Oriente (Santiago de Cuba, 1942) y Libreamérica (Habana, 1942). Inscritas en el amplio arco ideológico y campo editorial socialista de la República prevalecieron las publicaciones periódicas de filiación anarquista: ¡Tierra! (1902-1915); ¡Redención!, de Santa Clara (1903); Bandera Roja, Cienfuegos, (1904);  La Nueva Aurora, La Habana (1910); Aurora, Órgano Oficial de la Unión de Dependientes de Café. Revista Mensual. Habana (1923); entre numerosas cabeceras que vieron la luz hasta los años iniciales de la década de 1960, como Solidaridad Gastronómica, cuyo primer número alcanzó a la Revolución el 15 de enero de 1959 después de diez años de forcejeo ideológico y editorial. La vertiente ideal apegada al perfil social-demócrata e internacionalista puso en circulación: El Socialista (Habana, 1908-1923); El Mensajero. Periódico Socialista (Habana, 1914); Vanguardia Socialista, Órgano del partido Socialista de Cuba (Habana, 1933);  Acción Socialista. Semanario Obrero Informativo, que ya en 1936 contaba con largos dieciséis años de existencia. De orientación comunista: Línea, órgano del Ala Izquierda Estudiantil (1931); América Libre, Revista Revolucionaria Americana (abril de 1927); Juventud Obrera, Órgano Central de la Liga Juvenil Comunista de Cuba. Sección de la Internacional Juvenil Comunista; Fundamentos, Revista Mensual del Partido Comunista de Cuba (1941); Cuba y la U.R.S.S. (1945). Por su parte, Cultura Proletaria, Órgano del Sindicato General de Empleados del Comercio de Cuba (1933), fue trotskista.

Dado que la prensa comunista aunque todavía desatendida se le ha prestado más atención por parte de un periodismo conmemorativo y de ciertos estudios bibliográficos, concentraremos la mirada en unos impresos de carácter nacionalista ‒generalmente desconocidos‒ en favor de la Democracia social y obrera que impugnaba lo mismo que era refutada por el periodismo socialista, característica de la prensa en la Cuba de aquella República. Desencuentros legítimos contenidos en la que ha sido celebrada como una de las Constituciones liberales de rigor nacidas con el mismo siglo XX.

   Diversas regiones españolas instituidas en esta Isla desplegaron una labor editorial de consideración en el panorama político y social de entonces. Relacionadas con el tema que tratamos sobresale España Nueva. Semanario paladín de la democracia española de Cuba, cuya prístina edición se verificó en La Habana el 5 de noviembre de 1921. Tuvo su Redacción y Administración e Misión Núm. 4, altos, como Director Mario López Barceló y Administrador N. V. López. De esta cabecera la BNCJM conserva los números correspondientes al Volumen I, Número 2 y 3, noviembre 12 y 23 de 1921, y los números 5, 7 y 8 del 10, 24 y 31 de diciembre de igual año. Entre sus colaboradores estuvieron: Antonio Zozaya, Anastasio Rivero, Luis Lienza, Antonio F. Vieytes, Sinesio Fraga, Francisco Domenech, José M. Capó, Gabriel Alomar, L. Puente, Juan Russell, J. Pardo, Augusto Barcia, María de Lluria, M. Martinez Bosch, Fray Gerundio, Luis Sienra, Ataniel, Marco Nilo, Juan Torres Guasch, Segundo Mosquera, Manuel Fernández León, S. Dominguez Franco, Jo´se L. Bouza, Hilario Alonso, J. M. C., El Capital Ataniel, J. Capeau,  E. H. Nodarse, N. Perez, Santiago Ibero, Luis de Zulueta, El Hombre que ríe, J. Puchol, D. Camiroaga y Eduardo Miragaya. Como anunciaba el mismo título de la revista procuraba contenidos orientados hacia la comunidad hispana en el marco político de la Cuba republicana. En dicho contexto se valoró la España Nueva, la Patria y el Patriotismo, la actualidad política española, las relaciones diplomáticas del gobierno hispano, etcétera.  

   ¡Alerta Cubanos! Órgano de la Asociación cubana Pro-Democracia. Publicación mensual, concurría en 1953 en La Habana. El número más antiguo que se conserva corresponde al 11 de abril de aquel año. Contó con cuatro páginas y se tiraba en Seoane Fernández y Cía., Impresores. La Habana. Se vendió a 5 centavos, con precio anual de 0.60 centavos. Estuvo bajo la dirección de Dr. Armando Dehogues, y Leila Quintana en la administración. Su cede en Reina 211, Apto. 7, y Tel. W-4434. 

   Diversas secciones distribuían los contenidos, por ejemplo: Cometarios de Actualidad, a cargo de Juan Luis Martín, Noticias del sector obrero, por Carlos E. Guzmán, otra fue Chiste del mes. También: Acuarela musical, por Cicerone y Hablemos de deportes, por el Dinámico, ambas generalmente en la página 5. Una Sección femenina contó con la conducción de la mejicana Paky M. Araúna. La historieta Aventuras de Liborio daba cierre a la revista con relatos de enfrentamiento del Liborio a diferentes situaciones en las cuales aparecía el agente rojo del comunismo. 

   Otro rasgo de ¡Alerta Cubanos!…estuvo en el uso abundante de ilustraciones a base de fotografías y dibujos, con protagonismo para la caricatura y la historieta, la cual ocupaba siempre la página final. El diseño de la cabecera conceptualiza el perfil visual del rotativo a través de una gráfica de corte nacionalista que proviene –aunque no actualizó formalmente–, de la representación del paisano (cuya máxima expresión fue Liborio) y los atributos que distinguieron la imagen guerrera y cultural del mambí cubano. Sobre todo esta última figura es simbolizada en acto de rebeldía, en grito de asalto y machete extendido con la diestra.    

   Como evidencian el título y la orientación política nacionalista de este singular seriado, su perfil editorial estaba sujeto a las directivas ideológicas de la Asociación Cubana Pro-Democracia –igual a tantas de similares fines–, enérgicamente opuestas a la ideología comunista delineada y administrada desde la Unión Soviética para el frente socialista mundial. ¡Alerta Cubanos!…, y otros de los impresos mencionados, se inserta en el periodo de la Guerra Fría abierta en Estados Unidos, Occidente y Europa y cumplida en Cuba con el cierre de la Segunda Guerra Mundial. Todo lo cual explica las campañas publicitarias contra el comunismo. En este sentido, la Asociación Cubana Pro-Democracia por medio de su órgano oficial trabajó en la activación de varias delegaciones en otras ciudades del país: Guanajay, Matanzas, Santa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba y Pinar del Río. Y publicó: “Factores que crean el proselitismo comunista”, por Ramón Torres Sosa, correspondiente al No. 13, septiembre de 1953, pp. 3-4; “¿Qué sucedería en una Cuba comunista?”, por Rosendo Canto Hernández, No. 19, igual mes y año, p. 3; “La dictadura favorece al comunismo”, por Manuel Dorta Duque, 23 de enero de 1955, p. 3; y “El imperio ruso-comunista”, por Ricardo Castellanos Barreto, 28 de mayo de 1955, pp. 4-5, etcétera.

   El Zapatero Libre fue el órgano del Grupo de Zapateros de la Asociación Cubana Pro Democracia. Publicado en La Habana con periodicidad mensual, se conserva el ejemplar correspondiente al Año I, Núm. 9, diciembre 15 de 1956. Fue su Director Arsenio Rippes, subdirector Vicente Rodríguez, Administrador Justo Peñate, y entre sus colaboradoras: Dalia Rippes y Zoila Ayer. De pequeño formato en ocho páginas, el número suelto tenía precio de 0.05 centavos, con suscripción anual de 0.60, con Redacción y Administración en Virtudes No. 312, a cargo de los Talleres de Impresión “Marón”, Escobar 310. Su estructura editorial combinaba el Editorial a cargo de Arsenio Rippes de la Mata –Responsable del Grupo de Trabajadores del Calzado–, y otras secciones: La Carta del Mes y De Nuestro Retiro. Insertaba lemas como: “Trabajador: este boletín se edita para la defensa de tus legítimos derechos, de tus sagrados intereses. Léelo, coméntalo y no lo botes.” En la misma línea editorial de la prensa obrera opuesta al comunismo entonces regido por el llamado marxismo soviético, El Zapatero… divulgó “El diablo y el comunismo”, por Antonio Dagas, asimismo la poesía “¡Que rujan los cañones!”, y una nota en primera plana bajo el rotulo “La Hiena Roja nos visitó, sobre la visita-asalto atribuida a Inaudy Kindelán, Fernández Roig, Escalonita (Responsable de la Juventud Socialista del Barrio Luyanó) y otro militante conocido por «azúcar», todos miembros del Partido Socialista Popular. 

   América Democrática. Publicación cubana para la Defensa de la Democracia, comenzó a circular en Caibarién el 12 de agosto de 1941 con ocho páginas. Los números más antiguos atesorados en los fondos de la BNCJM corresponden a mayo de 1952. A este le siguen los de octubre de 1956. Al 5 de febrero de 1959 (Año XVIII, Nro. 199) pertenece el primero que se conserva en el contexto de la joven Revolución. En cada etapa se autotituló “Publicación Anti comunista para la Defensa de la Democracia,” credo extendido por lo menos hasta la edición del 24 de diciembre de 1959 según consta en los ejemplares que tengo a la mano. Para esta última fecha, transcurrido casi un año, la Sección Editoriales publicó en su página tres: “En defensa del Ideal de Libertad y Democracia.” Párrafo inicial: “El Comunismo combate el ideal de libertad y por eso el que ame la libertad y la democracia debe combatirlo sin titubeo, el criterio es exacto, el sistema que propugna el absolutismo debe ser rechazado por oponerse a la felicidad social, máximo anhelo de la humanidad.” Y continúa: “La justicia en la tesis comunista se reduce al predominio del proletariado a expensas de las otras clases sociales.” Unos meses antes, es decir, en el ejemplar debutante el 5 de febrero Oscar Prim otorgaba palabras al entusiasmo en su ¡Ya respiramos Libertad!, en primera plana. A continuación “El juego ilícito” era celebrado como “la sana medida revolucionaria que anuncia la erradicación del juego ilícito en nuestro país.” En la misma hoja: “No reconocerá el Gobierno de Cuba a la Unión Soviética declaró el Canciller Dr. Agramonte.” De igual forma se conmemoró el arribo a los 106 años del nacimiento de José Martí, no para recordarlo con los labios si no en el alma a través de su lema: “Cuba con todos y para todos, (…) constante acicate que nos lleve, con unión y verdad, hacia la ansiada meta de nuestra superación como pueblo libre, soberano y democrático.” 

   En el mismo panorama revolucionario otro impreso circuló en La Habana con el título La Caverna. Órgano de las “Democracias Representativas.” De este se conservan dos ejemplares: uno con fecha julio 25 de 1960 (Año I, Núm. 2), y otro que parece posterior, quizás de finales del mismo mes y año anterior, a juzgar por los reportes extranjeros que se leen fechados el 30 y 31 de aquel mes. Este pequeño periódico de cuatro páginas tenía marcado carácter informativo dado en la variedad de temas cubanos y foráneos ofrecidos en breves notas y en tono burlesco, en no pocas ocasiones choteando un acontecimiento de relevante política para Cuba y el resto del mundo. 

   Como se aprecia en los rotativos comentados en estas líneas, al igual que en tantos otros impresos en Cuba durante la primera mitad del siglo XX y en los convulsos primeros años de la década de 1960, el debate abierto ya en el siglo XIX sobre la Democracia, la Justicia Social y el Socialismo fue trascendiendo el conjunto de demandas políticas y clasistas históricas debatidas en cada momento junto a nuevos contenidos que alcanzaron las polémicas desarrolladas dentro de la Revolución.    

   Este acercamiento apenas bosqueja un ramillete de periódicos y demás impresos en nuestro propósito por ofrecer referencias y contribuir al movimiento de los fondos que componen las colecciones  hemerográficas y bibliográficas de la BNCJM, en este caso relacionados con la Democracia, el Socialismo y la Justicia Social, para de esta forma fertilizar la tierra cubana.