Imaginarios

Los fanzines: una búsqueda de libertad creativa*

Por: Alejandro Zamora Montes

Un fanzine es una publicación seriada independiente dirigida a audiencias –en este caso– a fanáticas y fanáticos de una temática cultural específica: literatura, cine, música, etc. Vale resaltar que los contenidos presentes en dicho medio de comunicación no son publicados por grandes industrias editoriales, y también porque lo que buscan sus autores es obtener un total control de la libertad de expresión sobre sus obras. El vocablo fanzine proviene etimológicamente de la abreviatura anglosajona fan (fanáticos) y magazine (revista). 

Los inicios de estas publicaciones seriadas datan aproximadamente de los años cuarenta, específicamente con un fanzine de ciencia ficción creado por el escritor Russell (Russ) Chauvenet, aunque su desarrollo tuvo lugar entre los años sesenta- setenta, gracias a la pasión de creadores de cómics con un corte underground, y a tecnologías de bajo coste que posibilitaron su masificación. El artículo de la investigadora Liliana González Moreno propicia acercamientos relacionados con imaginarios/subjetividades del universo rockero en nuestro país, al tiempo que pone de manifiesto ciertas limitaciones dentro del ámbito académico con respecto a preservar este tipo de documentación alternativa, underground. También aborda las actuales polémicas que se establecen en Latinoamérica y el mundo –desde algunas visiones elitistas y como consecuencia de un evidente ejercicio del poder– en relación a qué fuentes documentales pueden considerarse o no patrimoniales. Las particularidades estético-discursivas de fanzines como Scriptorium, Ilusión, Turbulenzia zine, El Punto Ge, Book of condolence, Death throught your veins, entre otros, son abordadas con minuciosidad lo que asegura que este sea uno de los textos más sólidos hasta la fecha, ya que posibilita vislumbrar la apología de estas músicas alternativas –desde los estudios musicológicos– en el amplio marco de nuestra cultura nacional, así como la importancia que las mismas poseen para el desarrollo dialógico de la nación. Conviene aclarar que es mencionado Hoja lata, el primer y único encuentro de realizadores/editores de fanzines realizado del 5 al 9 de junio de 2002 en Sancti Spíritus, apoyado por la Asociación Hermanos Saíz, según datos del fanzine Spirit Bloody Spíritus. En el libro “Hierba mala. Una historia del rock en Cuba” del autor Humberto Manduley López, existe otro interesante texto titulado “La prensa invisible”, que aborda los inicios (en los duros años noventa) y buena parte de la trayectoria de estas publicaciones under. Según datos recogidos por Humberto Manduley aparecidos en sitios web, Eric Domenech, director de la agrupación Blinder, asegura ser el creador del primer fanzine de rock en Cuba:

“En el año 91 mi hermano y yo editamos Book of Condolence, cuyas copias se hicieron en Costa Rica, ya que por acá teníamos limitantes en esos momentos para acceder a una fotocopiadora. Y logramos contactar a una persona en Costa Rica que nos realizó varios números. Con este fanzine abrimos una brecha en el consumo de este tipo de revista. Las copias de Book of Condolence se las hacíamos llegar gratis a los roqueros que buscaban este tipo de literatura”.

Según Manduley, posiblemente el fanzine Death Trought Your Veins sea el segundo fanzine de rock en Cuba, aparecido en 1992. Sus autores: Jorge Luis Hoyos “El Satan” y Canek Sánchez. Y menciona: “[…] A veces el lenguaje resulta pedestre, unidireccional o parcializado, pero las problemáticas del roquero cubano son presentadas sin ambages, incluso mostrando divergentes puntos de vista. Algunos han alcanzado un grado de madurez en sus enfoques y cobertura del accionar interno, que ya desearían muchas de las revistas con respaldo oficial. Coincidiendo con la inclinación abiertamente metalera que experimentó la producción nacional, el perfil de la mayoría de los fanzines también escoró hacia ese extremo, generando una marcada uniformidad, con poco espacio para propuestas de otra índole. Más que apoyar al rock en toda su diversidad, se centraron en direcciones específicas. Tal especialización no era nociva per se, aunque se corría el riesgo de reducir el género a un puñado de estilos […]” “[…] Por otro lado, y sin salir del material impreso, desde los años noventa (principalmente) se gestó una literatura (narrativa y poesía) que tiene al rock como contexto o pretexto. Autores de una amplia gama etaria tomaron al roquero o friki como personaje central, o ambientaron sus escritos en el mundo de sus seguidores, a veces con una acentuada deuda con el “realismo sucio”. Con relación al universo hiphopero en nuestro país, la publicación de fanzines (o zines) es casi inexistente –al menos, en la capital–, a diferencia de la escena rockera. Las causas por las que esto ha sucedido pueden ser de índole multifactorial y espero sea motivo de futuros abordajes desde los predios académicos. En el año 2003 surge Movimiento (primera revista nacional especializada en cultura Hip Hop), que cuenta hasta la fecha con doce números. No obstante, existieron antecedentes. El boletín “Hip Hop.cu” es uno de ellos1, pero lamentablemente no se ha podido recuperar hasta el momento ningún ejemplar; al igual que un fanzine posterior nombrado “Hip-Cuba”, cuyos autores fueron: la poetisa Elvira Rodríguez Puerto, el promotor cultural Carlos Aldana, el rapero Yrak Sáenz y el ilustrador Maikel García. En el 2002 surge otro fanzine nombrado “Café Hip Hop”, justamente un año antes de la salida oficial de Movimiento. Solo cuenta con un número, y el consejo editorial estaba conformado por las siguientes personas: Maikel García (Director y realizador); Ariel Fernández; Otane; Juan Carlos Briñas; Edeyvis; Edgar González; Alexis Renova; Joaquín Borges Triana; Héctor Saroal, entre otros. Existe un ejemplar del mismo en la Biblioteca Nacional de Cuba donado por el veterano rapero Reynier Fumero Noriega, de nombre artístico “Adverzario”. El fanzine “Forjando luces” emerge en el año 2018 bajo la autoría de Elier Álvarez Arcia (El Brujo), uno de los principales exponentes del Spoken Word en Cuba. La fotografía de esta publicación corrió a cargo de Mavel Valdés Campos, y algunos ejemplares también se conservan en la BNCJM, con el objetivo de alimentar el futuro archivo de Hip Hop que se quiere implementar en la mencionada institución. 

Dentro del universo de la ciencia ficción en Cuba, existen fazines como “Pórtico XXI”, “Nova” y “Nexus”. 

Aunque no sean fanzines, sino e-zines (revistas en línea) y boletines digitales, sería justo mencionar los grandes aportes socioculturales de “Korad”; “Informativo Estronia”; “Minatura”; “Informativo Onírica”; “Qubit”; “Disparo en red”, “I + Real”, entre otras. Todas estas publicaciones se mueven dentro de la denominada literatura fantástica y de ciencia ficción. Formando parte del universo teológico tenemos los fanzines “El Ciervo Blanco” y “Supervivo”. El primero comenzó teniendo un carácter “fanzinero”, evolucionando hasta convertirse en una revista en línea, y dentro de sus líneas principales se encuentran la mitología, la magia y la religión. El neo paganismo; las brujas; la celebración del Día de los muertos; el grimorio; el vudú haitiano y la wicca, son algunas de las dimensiones socio-religiosas que podemos encontrar a través de sus páginas. “Supervivo” procede originalmente de un proyecto llamado “Misión Calle”. Mediante el empleo de símbolos, poesías, artículos, historietas y caricaturas, el lector/a puede acercarse a temas complejos de nuestra realidad desde un abordaje ético-filosófico. Todo ello acompañado de un diseño innovador, deliciosamente insolente. En el paquete semanal han aparecido igualmente revistas de corte socio-religioso cristiano como “A lo cortico” y “Maranata”. Quedan muchos fanzines por mencionar, dispuestos todos a ser estudiados a profundidad por ciertos sectores de la academia cubana. Más allá del interés por la autonomía creativa por parte de quienes los realizan/defienden, de lo que se trata –en mi opinión– es de atender este tipo de literatura que nos convida a pensar(nos) culturalmente desde lo subjetivo, transnacional, diverso. 

 *Tomado de: Librínsula.

1. Baguer Hernández, Grizel y Duffay Junco, Malcom: Contar el rap. Narraciones y testimonios. Tomo I. Ediciones CIDMUC. La Habana, 2017.