Desde adentro

La escritura, su lenguaje y aprendizajes:por siempre la lectura

Por: Evelisy Linares Rodríguez y Manuel Paulino Linares Herrera

La lectura es un proceso de interpretación de signos, símbolos, gráficos e imágenes, son aprendizajes, parte de la fisiología humana; acciones que nos permite el desarrollo de habilidades cognitivas.

La humanidad en un principio transmitía la información oralmente, como forma de comunicación, fue la predominante por varias generaciones, era la única al alcance del humano de entonces. Con el nacimiento de la escritura como idioma o lenguaje, se inició la utilización de múltiples vías para comunicarla, así como el desarrollo de muy diversas técnicas para realizar su escritura.

Los caminos hacia la escritura

La escritura ha ido aparejada al desarrollo del conocimiento y sus niveles de percepción, dependiendo de factores que van desde los propios conocimientos y técnicas desarrollados en una determinada zona del mundo, hasta sus tradiciones culturales, sociales y mercantiles. La escritura es una expresividad que se comunica a través del lenguaje. Con el paso del tiempo, las sucesivas innovaciones tecnológicas han permitido mejoras en la calidad e imagen de  las escrituras, así como el acceso para su lectura. Ha tenido que transcurrir un largo e histórico proceso para que se materialice el uso de los diversos productos comunicativos que tiene como contenido a la escritura, permitiendo sus lecturas y aprendizajes.

Sin embargo, las evidencias más antiguas de la expresión humana a través de la escritura, están sin duda, en las pinturas rupestres del paleolítico superior (unos 30 000 años a.n.e.), descubiertas en excavaciones, como las encontradas en la cueva de Altamira, sur de España. A través de estas realidades puede inferirse en la teoría de un sistema inicial de numeración y de lenguaje, esto se corroboró por los contenidos artísticos y decorativos de las imágenes que se reflejaban y se reflejan aún, en algunas pocas pinturas que se conservan. Su expresión más alta se hizo evidente en el Egipto de hace 3 000 años como parte de su explícita riqueza cultural, legado que aún se estudia y es admirado por todo el mundo. Debe añadirse que la escritura cuneiforme, de la Mesopotamia de hace unos 3500 años a.n.e., proporcionó los documentos más antiguos de los que dispone el mundo actual, expresándose las primeras evidencias histórica de las más antiguas escrituras. Este periodo marco el inicio de los sistemas de escritura alfabética dando paso también a la transculturación de varias culturas del sur de Europa y del centro y oeste de Asia, proceso que dio origen a las lenguas romances de donde proviene nuestra lengua castellana.

El desarrollo del lenguaje se ha ido transformando, caracterizando e identificándose; son parte de los procesos de desarrollo de la humanidad, donde se exponen causas históricas y culturales, que han influenciado la adquisición de habilidades y conocimientos, las cuales se han conjugando como parte del desarrollo social, derivando en un ser humano más enriquecido y creativo.

Lenguajes y sus expresividades

Es esencial recordar que el lenguaje es la coordinación de las formas fonéticas de expresión de la escritura, sus expresividades culturales y así para su habla. El acto del hablante, según las normas establecidas por la lengua o idioma, se expresa en más de 3000 lenguas, a las cuales, les caracteriza elementos expresivos que se identifican en todas, algunos de estos son:

-    Estético:   por la búsqueda de una expresión representativa y estilística;
-    Expresivo:  manifestado en las emociones y sentimientos;
-    Lingüístico:  realiza análisis inter y extra del idioma;
-    Apelativo:  expresa  la búsqueda de respuesta a las múltiples situaciones dadas;
-    Discursivo: por el desarrollo de contenidos de afirmación, negación, explicación, reflexión y demás.

El lenguaje se precisa como el medio apto para trasmitir información, ideas, frases, planteamientos y otras expresividades. Con el desarrollo de los sistemas de símbolos y códigos, se presentan diferentes opciones de lectura y de interacción. Uno de estos sistemas lo ofrece el software (programas que permiten ejecutar las tareas que se planifiquen en el ordenador, la web o a través de una red digital), su lenguaje mediante símbolos y caracteres nos permiten asumir órdenes precisas a través de su lectura y compresión.

En la actualidad  las innovaciones tecnológicas en el entorno de la Tecnologías de la Información y la Comunicación, hacen realidad el acceso a la información, se ubican a  través de diferentes vías comunicativas, como los dispositivos móviles que ofrecen variadas formas de presentación y aplicaciones que hacen accesibles contenidos de todos los temas.

El papel: histórico soporte para la lectura

La inventiva del alemán Johannes Gensfleisch Gutenberg, da comienzo a la producción de libros y otros impresos en papel a través de caracteres metálicos, permitiendo unir a los símbolos y signos que conforman la escritura. Se afirma que fue la Biblia el primer libro impreso bajo esta técnica en 1456; pero se acredita que ya la cultura China reproducía desde el año 593 n.e., mediante un sistema de madera blanda en las cuales dibujaban escrituras e ilustraciones, luego entintaban y presionaban sobre tela o pergamino. Este adelanto con relación a Europa, se debió a dos importantes factores, los que influyeron favorablemente en el desarrollo de la imprenta en China, primero la invención del papel en el año 105 n.e. y después la difusión de la religión budista. El protagonismo del papel como el mayor soporte comunicativo se mantiene, es el portador de los mejores y peores mensajes. La evolución de este material: el papel, abrió las puertas al desarrollo de nuevas formas de lectura y su comprensión, que ha ido evolucionando a raíz de investigaciones en función del mercado, sus usos y las formas de los productos comunicativos producidos con el materiales, papel.  

La lectura y su compresión

La comprensión durante la lectura se manifiesta a través de actividades que tienen por finalidad la extracción o elaboración del significado, por lo que exige el manejo secuencial de información específica en correspondencia a los diferentes niveles de estructuración del mensaje. La lectura comprensiva es el pilar de todos los aprendizajes y motivo de constantes investigaciones. (Ossiannilsson, E., Williams, K., Camilleri, A. F., y Brown, M. 2015).

Entre las habilidades que transforman el conocimiento, esta la lectura, la vía principal  para que el cerebro procese la información. La creatividad no tiene límites, su complemento motivante es la lectura, sinónimo de acceso al conocimiento, de enriquecimiento espiritual; se trata de un proceso que exige una actitud de concentración y esfuerzo por buscar significados.

Para enriquecer la comprensión de la lectura se utilizan estrategias que accionan por una mejor compresión, por ejemplo en la prensa diaria, se aprecia en sus  páginas, como en sus secciones se conjugan textos, imágenes y gráficos, así como tablas con datos estadísticos que incitan al lector, mediante estos recursos persuasivos, a asumir críticamente los objetivos del emisor, en función de una lectura eficiente y comprensiva.
    
Muchos autores e investigadores, en la historia de la humanidad han legado libros y otros documentos cuya formas muy particular de presentación, redacción y estilo, así como de tratamiento a sus imágenes, han resultado insustituibles, novedosos y útiles para resolver problemas actuales de la historia, la ciencia y las tecnologías.

Sobre los tipos de lectura

El  aprendizaje es un complemento de la lectura y esa cualidad de saber interpretar la lectura desde cada medio comunicativo (verbal, icónográfica, audiovisual) nos lo aporta las competencias lectora, permitiéndonos descifrar códigos para hacernos capaces de diferenciar, reflexionar y opinar sobre lo leído. (Martín, P. S. 2003; Rodríguez Palmero, M. L. (2004). Leer es un disfrute, que de hacerlo desde temprana edad, nos trae a nuestra mente y vida en general innumerables beneficios. Los temas sobre la lectura son infinitos, por lo que clasificar a la lectura por tipos u otra condición es significativo para una mejor comprensión, a continuación se comenta sobre algunos tipos esenciales de lectura:

- Lectura superficial o diagonal
Nos detenemos en las palabras resaltadas por tipografías diferente al resto del documento, u otro elemento del contenido que nos motive a realizar movimientos con la mirada en los extremos, de arriba hacia abajo en busca de información de interés.

– Lectura en silencio
Nos adéntranos en el mundo de lo leído. Nos permite que el cerebro reciba directamente  lo que ven sus ojos, la concentración es su función, en base a la imagen textual, y el interés por lo que se nos ofrece.

- Lectura selectiva
La realizamos cuando se están buscando datos específicos, por eso se realiza un paneo veloz buscando solo la información que se necesita de inmediato.

– Lectura oral
Esta se realiza en voz alta o  para la escucha de otros, aunque también cuando el ruido es mucho lo hacemos para concentrarnos mejor. Además lo realizamos para practicarnos un discurso o una conferencia programada.

- Lectura comprensiva
Está en función del aprendizaje, se planifica con tiempo y compresión, se practica de manera lenta, para un mejor entendimiento e incremento del conocimiento.

– Lectura reflexiva y crítica
El lector establece una lectura  pensativa y juiciosa, evalúa su relevancia, establece un debate a partir de su conocimiento, experiencias e inconformidades, es por eso es una lectura muy pausada.  

- Lectura de detenimiento o recreativa
Leemos como parte de un momento de ocio, no importa la velocidad de lectura, ni el tiempo, se disfruta de una imagen creativa y su aporte informativo. El lector se detiene en descifrar códigos que se transmiten (publicidad, carteles, señalética, infografías, literatura muy a fin a sus intereses, y otros tipos de documentos) con el objetivo de complementar la información del entorno, precisar o realizar una acción posterior. San (Martín, P. S. 2003).

Con las Tecnologías de la información y la comunicación, se identifica otro tipo de lectura a partir de la conjugación de representaciones de la lectura, se le conoce como lectura hipertextual al permitir enfocarnos a imágenes en movimiento, textos y escuchar, para entonces vincular todas estas acciones con el mensaje principal. Los lectores se convierten en participantes activos de las ideas y discursos, que se propician para su lectura. Otra ventaja es que se facilitan recursos de información disponibles en otros espacios de la web, que el entorno de enlaces, permite. La hipertextualidad supone un salto dimensional en la que muchos textos se enlazan entre sí, pero ya no dependiendo de la intencionalidad  del usuario sino de la interpretación del lector, del interés persuasivo y perceptivo del emisor, lo que genera determinados esquemas mentales en el receptor; que permiten evaluar la factibilidad del nuevo conocimiento que propone  la lectura. (Leoni, S. 2012)

La lectura se enriquece conceptualmente, y con su práctica, para seguir desarrollando las formas de escritura, lenguaje y aprendizajes, y así continuar confirmando: por siempre la lectura.

Bibliografía consultada

Leoni, S. (2012) "La importancia de la lectura en una sociedad tecnologizada", en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Disponible en: www.eumed.net/rev/cccss/20/

Linares Herrera, M.P; Santovenia Díaz, J.R. (2012). Buenas Prácticas: Comunicar e Informar, Editorial Academia, La Habana, Cuba, ISBN: 978-959-270-261-5

Ossiannilsson, E., Williams, K., Camilleri, A. F., y Brown, M. (2015): Qualitymodels in online and open education around the globe: State of the art and recommendations. Oslo: International Council for Open and Distance Education. Recuperado de https://www.icde.org/assets/WHAT_WE_DO/icdequalitymodels22.pdf consultado el 22 de septiembre de 2018

Rodríguez Palmero, M. L. (2004). La teoría del aprendizaje significativo. Recuperado  de: http://cmc.ihmc.us/papers/cmc2004-290.pdf consultado el 22 de septiembre de 2018

San Martín, P. S. (2003). Hipertexto: Seis propuestas para este milenio. La Crujía. Disponible en: http://rephip.unr.edu.ar/handle/2133/3920