Desde adentro

COVID-19 y el Sector Bibliotecario Global*

Por: IFLA

Recursos clave para la respuesta de las bibliotecas a la pandemia del coronavirus

La información y los recursos que se mencionan a continuación no son concluyentes y se actualizarán regularmente. Se basan en información pública disponible que fue enviada a updates@ifla.org. Agradecemos que nos envíen otras ideas, referencias, sugerencias y correcciones a esta dirección de correo. Por favor sírvanse consultar nuestra página de preguntas frecuentes FAQs especialmente en lo referente a IFLA.

  • Comprender la enfermedad COVID-19 y su propagación
  • Cierre de bibliotecas en el mundo
  • Manejo de los distintos enfoques sobre las restricciones
  • Mantener la seguridad en la casa y en el trabajo
  • Prestación de servicios de manera remota
  • Manejo del trabajo remoto
  • Reasignación de los recursos de las bibliotecas
  • Acciones de las asociaciones, bibliotecas nacionales y socios de las bibliotecas
  • Comunicación con usuarios en diferentes idiomas
  • Cuestiones en curso

Comprender la enfermedad COVID-19 y su propagación

Recursos sobre la enfermedad

Los coronavirus son una familia de virus. COVID-19 – o enfermedad por Coronavirus – es una enfermedad infecciosa causada por un tipo de coronavirus descubierto recientemente.

Tal como establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las personas infectadas por COVID-19 desarrollarán infecciones respiratorias leves a moderadas y se recuperarán sin requerir ningún tratamiento especial. Las personas mayores, y aquellos con problemas médicos preexistentes como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas y cáncer, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad seria.

Los síntomas más comunes son fiebre, cansancio y tos seca. Otros síntomas son falta de aire, dolores y molestias, dolor de garganta, y algunas pocas personas presentan diarrea, náuseas y secreciones nasales.

El mejor modo de prevenir y disminuir la transmisión es estar bien informados sobre el virus COVID-19, la enfermedad que causa y cómo se propaga. COVID-19 se propaga principalmente a través de gotas de saliva o de secreciones nasales cuando una persona infectada tose o estornuda.

Para saber más sobre el virus, consulte las páginas de investigación de la OMS, o los cursos MOOC - Cursos en línea, masivos y abiertos sobre el virus preparados por la OMS. Tal vez usted también desee suscribirse al servicio de alerta de WhatsApp de la OMS para recibir información confiable directamente en su teléfono.

Recursos sobre los últimos casos

Las autoridades nacionales de todo el mundo están trabajando para reunir información sobre el número de pruebas, infecciones y sus consecuencias. En primer lugar, usted debería consultar con las autoridades de su país para poder contar con esta información, dado que ellas deberían tener los datos más recientes.

A nivel global, la OMS publica informes diarios sobre la situación. Esta información se utiliza para conformar el mapa de la OMS sobre los casos.

El Centro de Ciencias e Ingeniería en Sistemas de la Universidad Johns Hopkins también actualiza un mapa global en vivo, que incluye las cifras de los pacientes recuperados. Este mapa se usa regularmente en la información de los medios de comunicación.

Cierre de bibliotecas en el mundo

Las bibliotecas de todo el mundo están enfrentando decisiones difíciles sobre qué servicios ofrecer y cómo hacerlo, desde restricciones mínimas hasta el cierre total. Somos conscientes de que los gobiernos mismos están adoptando distintos enfoques: algunos ordenan el cierre de todas las instituciones, otros indican que la vida debe continuar como siempre, y otros simplemente dejan las decisiones en manos de los directores de las bibliotecas.

Ciertamente la decisión de restringir los servicios de una biblioteca o de cerrarla es muy difícil y es necesario adoptarla luego de evaluar los riesgos que implica.

En la actualidad sabemos del cierre total de los sistemas bibliotecarios públicos en los siguientes países y territorios: Alemania, Argelia, Austria, Bangladés, Bélgica (con algunos servicios de retiro obligatorio establecidos por el gobierno) Bermuda, Colombia, Croacia, Dinamarca, Egipto, Eslovenia, España, Estonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Ghana, Gibraltar, Grecia, Groenlandia, Guadalupe, Guernsey, Hong Kong (China), Hungría, India, Indonesia, Irlanda, Italia, Islas Åland, Islas Caimán, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Italia, Jersey, Kenia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malasia, Macedonia del Norte, Marruecos, Moldavia Namibia, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Reino Unido, Saint Martin, Samoa Americana, Suiza, Trinidad y Tobago, Tonga, Turquía, Ucrania y Uganda. Al mismo tiempo, las bibliotecas en Macao (China) están empezando a reabrir con ciertas precauciones para proteger la salud.

Mientras las bibliotecas escolares en 180 países se verán afectadas por el cierre de todas las instituciones educativas, en otros lugares se han cerrado algunas escuelas, según las cifras de la UNESCO. En muchos de estos países también se han cerrado las bibliotecas universitarias.

Las bibliotecas nacionales también han cerrado al público en Albania, Alemania, Andorra, Antigua y Barbuda, Argelia, Argentina, Australia, Austria, Azerbaiyán, Bahamas, Bangladés, Bélgica, Bermuda, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Canadá, Catar, Chile, China, Chipre, Colombia, Croacia, Dinamarca, Ecuador, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Fiyi, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Groenlandia, Guatemala, Guinea-Bissau, Hungría, India, Indonesia, Irán, Irlanda, Islandia, Italia, Jamaica, Japón, Kazajistán, Kenia, Kirguistán, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Malasia, Maldivas, Malta, Méjico, Moldavia, Mónaco, Mongolia, Namibia, Noruega, Nueva Caledonia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República de Corea, República Dominicana, Rumania, Rusia, Santa Sede, Serbia, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Trinidad y Tobago, Túnez, Turquía, Uganda, Ucrania y Uruguay.

Manejo de los distintos enfoques sobre las restricciones

Las bibliotecas en las distintas partes del mundo están enfrentando situaciones muy diferentes, desde mantener todos los servicios hasta el cierre total.

De las experiencias que obtenemos en todo el mundo, comprobamos que bibliotecas y bibliotecarios se encuentran en alguna de las siguientes situaciones:

Actividad (más o menos) habitual: en muchos países los casos de contagio del virus son limitados y los gobiernos no han tomado medidas específicas. Sin embargo, se aplican las recomendaciones normales de una buena higiene. En esta situación, por ejemplo, las bibliotecas toman las siguientes medidas:

  • Garantizan el acceso a jabón y agua tibia
  • Garantizan el suministro de alcohol en gel
  • Mantienen las superficies limpias, al igual que los juguetes y las computadoras de las bibliotecas
  • Garantizan que alientan la recuperación del personal y de los usuarios cuando se sientan enfermos, en lugar de que asistan a las bibliotecas
  • En sus sitios web incluyen páginas con vínculos útiles a información confiable para los usuarios y promueven la alfabetización mediática frente a posible información falsa que circula en línea.
  • Algunas restricciones: hay más casos de contagio y los gobiernos están comenzando a actuar para restringir eventos más grandes. También alientan de manera activa a las personas a tomar más medidas para resguardar la higiene. En este caso, las bibliotecas están tomando las siguientes medidas:
  • Reconsideran la programación de talleres o de horas del cuento, en especial para grupos de riesgo, como los usuarios adultos mayores. Toman medidas adicionales para garantizar la higiene, entre ellas la desinfección de superficies duras. Además, sacan de circulación elementos más riesgosos como juguetes o cascos de realidad virtual
  • Consideran el cierre de espacios de estudio donde las personas pueden pasar períodos de tiempo más prolongados en compañía de otros
  • Se preparan para posibles restricciones más severas, por ejemplo, al garantizar que todo el personal tenga la capacidad y las herramientas para trabajar de manera remota (si fuera posible), y que, también en la medida posible, los servicios se puedan prestar de manera digital.
  • Servicio mínimo: en muchos países las medidas son más estrictas. Se imponen límites más severos a las reuniones públicas, se advierte específicamente a los grupos en riesgo y se cierra la mayoría de las regiones afectadas. En estos casos, las bibliotecas están adoptando las siguientes medidas:
  • Cierre total de espacios. Se ofrece solamente la posibilidad de pedir prestados libros o de devolverlos en el mostrador de atención al público, o en algún buzón destinado a ese fin. Algunos países están experimentando un sistema de préstamo y devolución de libros desde el vehículo del lector. Otros sólo permiten visitas que cuenten con reserva previa
  • Implementación de políticas de cuarentena para la devolución de libros (ver abajo para mayores detalles)
  • Implementación de planes para ofrecer servicios remotos, por ejemplo, prestamos electrónicos, aprendizaje en línea, o apoyo para clases remotas
  • Medidas para completar la implementación del trabajo remoto para todo el personal, y la verificación de éstas, además de la posibilidad de que los que ya puedan trabajar en forma remota lo hagan.

Cierre total: donde las medidas son muy estrictas las bibliotecas se vieron obligadas a cerrar, o han optado por hacerlo luego de evaluar los riesgos para los usuarios y el personal. En estos casos las bibliotecas están tomando las siguientes medidas:

  • Garantizan que todo el personal trabaje desde su casa, salvo algunas pocas excepciones. Cuando el personal concurre al trabajo garantizan que se respeten las normas de distanciamiento social
  • Asignan nuevas obligaciones a los bibliotecarios en otros departamentos dentro de las municipalidades; por ejemplo, que utilicen sus capacidades para el manejo de información en servicios sociales o de apoyo sanitario
  • Generan una comunicación fluida con los usuarios sobre las oportunidades de uso de los recursos o servicios de la biblioteca
  • Organizan la hora del cuento en formato digital
  • Promueven el uso de bibliotecas digitales y otras herramientas
  • Ofrecen prorrogar los plazos para la devolución de libros físicos y aumentan el número de libros electrónicos que los usuarios pueden solicitar en préstamo
  • Ponen a disposición de otras actividades el espacio y el equipamiento de las bibliotecas, tales como la impresión de equipos de protección personal

Mantener la seguridad en la casa y en el trabajo

A la luz de lo expuesto anteriormente, la OMS recomienda que en términos generales las personas deberían respetar la etiqueta respiratoria (por ejemplo, toser en el ángulo del codo). Las personas también deberían lavarse las manos o utilizar alcohol en gel con frecuencia, y evitar tocarse la cara.

Las personas con síntomas leves que se sientan bien deberían aislarse voluntariamente y contactar a su servicio de salud o a una línea de información sobre COVID-19 para solicitar asesoramiento relacionado con la realización de la prueba y la derivación. Las personas con fiebre, tos o dificultades para respirar deberían contactarse con su médico y solicitar atención profesional.

Hay numerosos recursos disponibles en el sitio web de la OMS. Además, adelantándonos a la información que figura a continuación, instamos a las bibliotecas a buscar asesoramiento en los organismos nacionales de salud pública, y, por supuesto, a seguir las directrices vigentes.

Manejo de materiales

Un tema clave para muchos en el sector bibliotecario ha sido el riesgo de infección por contacto con material contaminado con coronavirus. Obviamente, nuestro conocimiento sobre los aspectos relacionados con la forma de propagación del virus se encuentra aún en una etapa inicial, de modo que no es posible ofrecer pautas definitivas más allá de las recomendaciones generales de mantener limpias las manos y evitar tocarse la cara.

Existen alguna investigaciones recientes (publicadas en New England Journal of Medicine, y Journal of Hospital Infection) con respecto al tiempo de supervivencia del virus tanto en el aire como sobre diferentes superficies. Aparentemente, sobrevive más sobre plástico y acero que sobre cartón o cobre, aunque estas pruebas se realizaron en laboratorios donde el riesgo de infección disminuye con el transcurso del tiempo.

Un seminario web organizado por el Instituto de Museo y Servicios Bibliotecarios de Estados Unidos se hizo eco de esto, sugiriendo que el riesgo del papel era bajo, en tanto que los servicios que implican el contacto regular con superficies duras representan un mayor riesgo. Sin embargo, cuando existe la posibilidad de que un libro o algún otro elemento haya estado en contacto cercano con alguna persona enferma, sería apropiado esperar o aplicar técnicas de limpieza seguras. La recomendación general es ser cauteloso, una idea que también repite el gobierno francés.

A la luz de esta realidad, sabemos que algunas bibliotecas impusieron un plazo de espera previo antes de manipular los libros devueltos, mientras que otras informaron que no esperan la devolución de los libros hasta que la situación se normalice. Fuera del sector bibliotecario, por ejemplo, en el servicio postal, no parece haber ninguna pauta sobre el manejo de papel o cartón. Lo que sí parece ser más probable es que otras superficies – como picaportes, teclados, mouse de computadoras, juguetes, CD y DVD, o cascos de realidad virtual – podrían contener el virus, de modo que se los debería limpiar con regularidad. Por consiguiente, el organismo responsable de la salud pública en Inglaterra sugirió que el riesgo de manipular cartón es insignificante luego de transcurridas 24 h y 72 h en el caso del plástico.

Cuando el material pudiera dañarse por el uso de alcohol en gel u otros elementos de limpieza, es aconsejable el uso de medidas de higiene básicas como el lavado de manos minucioso con agua y jabón, evitar tocarse la cara, y se aconseja, además, mantener distancia si aparecen síntomas de COVID-19. Como señalara la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, el tiempo mismo resulta un buen desinfectante.

Distanciamiento Social

Cada vez más países instan a los ciudadanos a practicar el “distanciamiento social”, manteniendo una distancia prudencial entre las personas para reducir el riesgo de que el virus pase de una persona a otra. La distancia recomendada varía de un país a otro, pero nunca es inferior a 1,5m (5 pies).

A fin de cumplir este objetivo, algunas bibliotecas suspendieron programas en los que varias personas compartirían mucho tiempo juntas, en particular programas que reunirían a personas que son más vulnerables a la enfermedad. Otras cerraron sus salas de lectura o únicamente permiten que las personas retiren libros con turno previo, tanto dentro como fuera del establecimiento – por ejemplo, ubicando mostradores especiales o utilizando un servicio de retiro desde el vehículo. Otras bibliotecas están planeando formas de entregar libros a grupos vulnerables, teniendo plena conciencia de la necesidad de salvaguardar la salud.

En otros lugares, en los que se considera que reunir demasiadas personas es un riesgo, las bibliotecas han cerrado sus puertas para trabajar en línea o han encontrado otras formas de compartir copias físicas de los libros de la manera más segura posible. En Estados Unidos por ejemplo, hemos visto a las bibliotecas actuar de manera proactiva y solicitar su cierre a las autoridades cuando consideran que el riesgo es demasiado alto, tanto para los usuarios como para el personal. Algunas, como en la Ciudad de Kansas, ofrecen servicios de devolución de libros en bolsas plásticas en los barrios carenciados.

Prestación de servicios de manera remota

Las bibliotecas de todo tipo alrededor del mundo están trabajando seriamente para brindar acceso a sus colecciones y servicios en forma remota. Todos los tipos de bibliotecas promueven sus servicios digitales. La Biblioteca Nacional de Francia, por ejemplo, está organizando exhibiciones virtuales; mientras que la Biblioteca Nacional de España promueve su contenido digital, que puede utilizarse para apoyar la educación. La Biblioteca Pública en Aarhus, Dinamarca, ha publicado contenido digital en la portada de su sitio web, mientras que la Biblioteca Granby in Quebec, Canadá destaca el contenido centrado en la adquisición de nuevas capacidades.

Numerosas bibliotecas públicas promueven la hora del cuento en línea, donde pueden encontrar una solución a cuestiones relacionadas con el derecho de autor. También se han realizado grandes esfuerzos para agilizar el acceso a los libros electrónicos, por ejemplo aumentando la cantidad de libros electrónicos que las personas pueden solicitar en préstamo en cualquier momento (en Dinamarca), y reasignando presupuesto para pagar contenido electrónico.

Otras bibliotecas están ofreciendo de manera digital servicios ya existentes. La Biblioteca del Congreso, por ejemplo, está organizando una actividad virtual denominada transcribathon virtual para que participen personas a distancia, mientras que la Biblioteca Nacional de Noruega alienta a sus usuarios a acceder a sus pódcast dado que no es posible realizar eventos presenciales. En España, la Biblioteca Pública Vega La Camocha ha creado un libro denominado Gymkana para que los niños se entretengan leyendo y de esa manera ayudar a los padres. La Biblioteca Pública Aarhus realiza una competencia de escritura, junto con torneos poéticos en línea y ayuda en línea para la tarea escolar. Las bibliotecas danesas han establecido un servicio en línea llamado Servicio de referencia “Consulte al bibliotecario” . De la misma manera, bibliotecas académicas están realizando grandes esfuerzos para brindar acceso remoto, por ejemplo, a través de solicitudes de libros en línea en la Universidad de East-West en Bangladés, o durante las horas de atención en la Universidad Rhodes, Sudáfrica.

Algunas bibliotecas también están tratando de ayudar a posibles usuarios que aún no están registrados y a quienes no pueden inscribirse en persona. La Biblioteca Nacional de Estonia, por ejemplo, ha generado los medios para brindar al público acceso a sus libros sin establecer ningún contacto. La Biblioteca Nacional de Marruecos también mantiene las inscripciones en línea. En Bélgica, la organización Cultuurconnect, que trabaja con bibliotecas, también ha abierto su contenido a usuarios no registrados, al igual que Booklist en Estados Unidos, que se dedica a las revisiones de libros y otros materiales.

En numerosos países, las bibliotecas ofrecen wifi gratis a sus usuarios como parte fundamental de sus servicios. En los Estados Unidos se ha convocado a las bibliotecas a dejar abierto el acceso a sus redes, de manera tal que los usuarios puedan utilizar internet desde sus vehículos si fuera necesario. Otros ofrecen acceso a suscripciones de Zoom para ayudar a los usuarios de las bibliotecas a mantenerse en contacto con sus amigos (Biblioteca Schlow en los Estados Unidos). También están desarrollando nuevas ofertas de pódcast y otros materiales. La biblioteca pública Aarhus, por ejemplo, organiza debates públicos en línea.

Con tanta oferta de servicios, las bibliotecas de numerosos países están en condiciones de trabajar con diarios, estaciones de radio y otros medios de comunicación a fin de crear conciencia sobre la situación.

Recursos disponibles

Numerosas bibliotecas están observando un aumento del interés en los recursos digitales. En algunos casos, ya están asignando nuevas prioridades a los recursos, pasando del material físico al digital. En Dinamarca, por ejemplo, se ha incrementado el plazo de los préstamos para permitir que los usuarios puedan acceder a más libros electrónicos al mismo tiempo.

Resulta evidente que la posibilidad de usar los recursos en línea depende mucho de las condiciones de acceso. Afortunadamente, numerosos editores y distribuidores han adoptado medidas útiles. Muchos ofrecen acceso abierto a material relacionado con COVID-19. Otros permiten el acceso facilitando el inicio de sesiones y el acceso a los materiales desde afuera de las redes oficiales.

Por ejemplo, se han recibido con beneplácito las medidas de grandes editoriales como Macmillan y Penguin Random House tendientes a facilitarles a las bibliotecas públicas la compra y el acceso a libros electrónicos para préstamos. Para más información ver abajo la sección denominada socios de las bibliotecas.

Las asociaciones de bibliotecas y otros grupos están trabajando para garantizar un mejor acceso a los servicios. La Asociación Australiana de Bibliotecas e Información y las Bibliotecas de Irlanda han realizado acuerdos con editores y autores nacionales para garantizar que las bibliotecas públicas puedan ofrecer la hora del cuento en línea sin la preocupación infringir el derecho de autor. Los editores de Canadá siguiendo las indicaciones de las bibliotecas, también han eximido el pago de los derechos sobre sus licencias.

En otros lugares, en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, actualmente existen pautas útiles sobre lo que es posible hacer o no según la legislación sobre derecho de autor.

Otros prestadores de información, tales como el Archivo de Internet, han puesto gran cantidad de material a disposición de estudiantes, investigadores y de otras personas para que puedan acceder a esta información en estos tiempos difíciles.

Además, hay gran cantidad de recursos gratuitos disponibles junto con material educativo, en especial la biblioteca pública digital llamada Open Education Resources Commons, que brinda acceso a material bajo la curación de un equipo de bibliotecarios. La División de Educación de la UNESCO también proporciona vínculos a recursos educativos valiosos.

En especial existen recursos para enseñar alfabetización mediática e informacional en línea. Esta es un área tradicionalmente fuerte para las bibliotecas y una capacidad muy necesaria en las circunstancias actuales. Un ejemplo de esto son los cursos MOOC realizados en la plataforma de educación denominada Commonwealth of Learning.

No obstante, es importante que todos los titulares de derechos de autor adopten medidas para garantizar que el acceso a la información con fines de investigación, educación y cultura pueda continuar de la mejor forma posible. Algunas asociaciones y grupos, entre los que se encuentran la Coalición Internacional de Consorcios de Bibliotecas, y la Asociación de Directores de Bibliotecas Universitarias de Francia han convocado a los editores para que faciliten el acceso a las obras, mientras que las bibliotecas italianas han presentado una petición solicitando profundizar los esfuerzos para ofrecer acceso a las obras. Otros están brindando asesoramiento sobre las posibilidades actuales según las leyes de derecho de autor vigentes.

Por último, y frente a la necesidad de invertir en nuevo contenido y servicios para ayudar a los usuarios, la Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos ha insistido con éxito para que las bibliotecas sean incluidas en el paquete de estímulo económico anunciado por el gobierno de ese país.

Manejo del trabajo remoto

Con el cierre de las oficinas de las bibliotecas y las asociaciones de bibliotecas, cuando cuentan con este espacio, el sector bibliotecario se enfrenta al desafío de gestionar con eficacia el trabajo remoto.

Claramente, la mejor situación tiene lugar cuando es posible planificar por adelantado, garantizando que todo el personal tenga las herramientas y la capacitación necesarias para trabajar con eficacia y seguridad desde su casa, y que sea posible mantener un contacto fluido. Al ser muchas las personas que se encuentran en la misma situación, ya hay una gran cantidad de material disponible en internet. Se presta especial atención a tratar de mantener un contacto fluido, un buen estado de ánimo y también a la motivación.

Algunas asociaciones apoyan los esfuerzos para compartir ideas sobre cómo hacerlo mejor. Por ejemplo, en Estados Unidos ver especialmente el seminario web sobre el tema, o en América Latina consultar las reflexiones sobre la mejor forma de prestar servicios a los usuarios en general. La organización Blue Shield Australia también brinda ideas útiles sobre cómo continuar las actividades de conservación durante el cierre.

Las asociaciones de bibliotecas también están analizando la manera de continuar trabajando para apoyar a sus miembros. La Asociación de Bibliotecas de Letonia comenzó a realizar conferencias en línea además de una serie de encuentros virtuales y una campaña en las redes sociales. La Asociación de Bibliotecas e Información de Nueva Zelanda, – Te Aotearoa ha preparado sesiones virtuales sin inscripción previa para los bibliotecarios, al igual que la Asociación Australiana de Bibliotecas e Información. En Europa Bibliotecas Públicas 2030 está trabajando con la facultad de Bibliotecología y Ciencias de la Información de la Universidad de Carolina del Sur con el propósito de compartir material de capacitación. Para más información ver a continuación la sección sobre asociaciones de bibliotecas.

Reasignación de recursos de las bibliotecas

En aquellos lugares donde las bibliotecas han cerrado y ha disminuido la demanda de determinados servicios, su personal se ha mantenido activo adaptándose a otras funciones. En Irlanda, por ejemplo, el personal de las bibliotecas fue asignado a la localización de contactos. En otros lugares, los bibliotecarios se han ofrecido como voluntarios para realizar iniciativas con la comunidad. En México, los bibliotecarios están trabajando para mejorar la calidad de los artículos de Wikipedia sobre personas pertenecientes a grupos subrepresentados.

En Kansas, las computadoras portátiles y los accesos inalámbricos a wifi de la biblioteca se pusieron a disposición de los centros para personas sin techo, dado el creciente número de personas que pierden su hogar. En tanto la biblioteca Toledo, en Ohio, ha donado sus vehículos; la biblioteca Edmonton, en Canadá, su equipamiento y la Biblioteca Richland, en Carolina del Sur, comparte sus dosificadores de alcohol en gel. Además, la Biblioteca Richland está tratando de brindar recursos clave a las personas que pierdan su empleo, al igual que la Biblioteca Pública de Indianápolis. Por su parte, la Biblioteca del Condado de San Louis ofrece viandas de comida para los niños, que se retiran desde el vehículo. Lo mismo realiza la Biblioteca Pública de Cincinnati.

También se readaptaron los espacios y el equipamiento de las bibliotecas. En San Francisco las bibliotecas se están utilizando como instalaciones para el cuidado de los hijos de trabajadores esenciales y la Biblioteca Loussac en Anchorage, Alaska, actúa como centro para la coordinación de emergencias, mientras que en Spokane, Oregon, la biblioteca se ha transformado en un centro para indigentes, y en San Luis Obispo, California, la playa de estacionamiento de la biblioteca se ofrece como un sitio seguro para aquellas personas forzadas a vivir en sus vehículos. En Oakland, California, los buzones para la devolución de libros se están utilizando para juntar las máscaras que no se utilizan.

En Klaipedia, Lituania, gracias a la cooperación entre la Biblioteca Nacional y la Facultad de Robótica, se están utilizando las impresoras 3D de la biblioteca para imprimir equipos de protección personal y elementos tales como picaportes. Las bibliotecas de Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda están haciendo lo mismo, mientras que la Universidad de Columbia comparte los diseños aprobados para los equipos de protección, de modo que quien posea una impresora 3D tenga la posibilidad de ayudar. Las áreas de preservación de las bibliotecas estadounidenses están donando el equipamiento existente.

¡Pero no nos olvidemos de los libros! La propuesta para suscribirse a “cajas misteriosas” realizada por la Biblioteca del Estado de Western Australia se vio sobrepasada rápidamente, y la Biblioteca de la ciudad de Kansas ha estado entregando bolsas con libros en zonas carenciadas.

Acciones de las asociaciones, bibliotecas nacionales y socios de las bibliotecas

Asociaciones y autoridades de las bibliotecas

Las asociaciones de bibliotecas están haciendo un gran trabajo para informar a sus miembros y apoyarlos en tiempos difíciles. Muchas de ellas han creado páginas con listas de fuentes confiables y pautas a nivel nacional – brindando asesoramiento a nivel global y regional- y además alientan la comunicación y la coordinación entre los directores de las bibliotecas con el fin de compartir ideas y experiencias. Otras brindan apoyo útil para la planificación, tanto en el manejo de personal como de las instalaciones, y también para el desarrollo de los servicios en línea, a través de listas de control y cursos.

Consulte en particular las páginas de las siguientes asociaciones:

  • Australia: Bibliotecas de Australia respondiendo a COVID-19. ALIA, por sus siglas en inglés, también ha puesto a disposición del público y de manera gratuita, mientras dure la crisis, sus Publicaciones sobre Desarrollo Profesional. Ha lanzado una página de actividades para realizar durante la pandemia, y está preparando un fondo de ayuda.
  • Bélgica: Bibliotecas y Archivos cerrados al público (en holandés)
  • Colombia: la Asociación de Bibliotecas de Colombia preparó un seminario web (en español, junto con la Sección de IFLA LAC) sobre ideas de cómo pueden responder los bibliotecarios
  • Francia: Servicios Bibliotecarios y Salud Pública (en francés)
  • Alemania: Página de información sobre Bibliotecas y COVID-19 de la Asociación de Bibliotecas de Alemania (en alemán). Ver también la página sobre prestación de servicios remotos, y los comunicados de prensa que probablemente hayan inspirado la cobertura de los medios nacionales sobre los servicios de las bibliotecas.
  • Corea (República de): Declaración sobre la situación del coronavirus
  • Italia: Dónde encontrar información (en italiano)
  • Nueva Zelanda: Coronavirus COVID-19 y el Sector de Bibliotecas y Ciencias de la Información de Nueva Zelanda
  • España: la Red de Bibliotecas Universitarias ha preparado una página de recursos (en español)
  • Reino Unido: CILIP – Servicio de Información sobre Coronavirus
  • Estados Unidos: Manual de Preparación para la Pandemia. Ver también los recursos reunidos por la Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos a través de su Oficina de Programas Públicos, y el seminario web sobre prestación de servicios remotos. Consultar además la página de recursos preparada por la Asociación de Bibliotecas Jurídicas de los Estados Unidos, y esta página sobre la preparación para la pandemia elaborada por la Asociación de Bibliotecas Escolares de Estados Unidos.

Además, la Sociedad de Bibliotecas de China colabora con la Biblioteca Nacional para ofrecer enseñanza en línea. Por su parte, la Asociación de Bibliotecas de Letonia ha transformado su conferencia en un evento en línea combinado con una campaña en las redes sociales.

Otras asociaciones y organizaciones también están activas. El Consejo de Recursos de Bibliotecas e Información (CLIR, por sus siglas en inglés) ha organizado recursos sobre COVID-19 en una página especial, mientras que la Asociación de Bibliotecas de Investigación cuenta con análisis de lo que están haciendo las bibliotecas académicas y de investigación de Estados Unidos y Canadá. La Asociación de Bibliotecas y Ciencias de la Información de África (AfLIA) está recabando ejemplos de lo que están haciendo las bibliotecas en África y tiene una página sobre cómo pueden responder las bibliotecas, además de otra página de recursos, como es Infotecarios en América Latina (que colabora con la Asociación de Bibliotecas de Colombia, ASCOLBI) y LIBER en las bibliotecas académicas de Europa.

En tanto, la Asociación para la Promoción de los Servicios Documentales Escolares en Quebec brinda a sus miembros herramientas que pueden utilizar para garantizar que las bibliotecas cuenten con planes integrales para brindar educación remota. El Consejo Internacional de Archivos está poniendo a disposición de los miembros de la comunidad de archivos numerosas oportunidades de aprendizaje.

Bibliotecas nacionales

Las bibliotecas nacionales también pueden desempeñar un rol importante en brindar acceso al contenido. En China, por ejemplo, la biblioteca digital nacional ha reforzado sus servicios para poder satisfacer el aumento de la demanda y no aplica multas por el material prestado que no se puede devolver. También en Corea la biblioteca digital nacional registra un incremento de usuarios.

Algunas bibliotecas han podido negociar la posibilidad de brindar un mayor acceso a contenido protegido por el depósito legal para investigadores y escuelas en Noruega, y para investigadores en la República Checa (junto con las bibliotecas universitarias).

Otras bibliotecas están ofreciendo actividades en línea. La Biblioteca del Congreso, por ejemplo, está organizando una actividad virtual denominada transcribathon virtual para que participen personas a distancia, mientras que la Biblioteca Nacional de Francia está organizando exhibiciones virtuales. La Biblioteca Nacional de Estonia ha generado los medios para brindar al público acceso a los libros sin ningún contacto, mientras que la Biblioteca Nacional de España promueve su contenido digital, que puede utilizarse para apoyar la educación. La Biblioteca Nacional de Noruega alienta a los usuarios a acceder a sus pódcast, dado que no es posible realizar eventos presenciales. Lo mismo sucede en la Biblioteca del Congreso de Argentina, que además brinda acceso a una gran variedad de contenido nuevo.

La Biblioteca Nacional de Luxemburgo, a fin de facilitar el acceso, está ofreciendo por correo electrónico la posibilidad de obtener una tarjeta de biblioteca con una validez de tres meses, sin las habituales verificaciones de identificación. Por su parte, la Biblioteca Nacional de Marruecos continúa realizando inscripciones en línea junto con la asignación de ISBN y los servicios de depósito legal. La Biblioteca Nacional de Lituania junto con la Facultad de Robótica promueven la impresión de equipos de protección personal en las bibliotecas públicas de todo el país.

Otros están trabajando para respaldar a los sectores bibliotecarios nacionales en general. La Biblioteca Nacional de Sri Lanka, por ejemplo, redacta y comparte pautas con las bibliotecas de todo el país, mientras que la Biblioteca Nacional de la República Checa ha elaborado una infografía sobre cómo manejar las obras devueltas. La Dirección General de Bibliotecas de Portugal tiene una página repleta de información y recursos.

En tanto, algunas bibliotecas nacionales que participan brindando apoyo a la tarea parlamentaria continúan elaborados informes legislativos para ofrecer un panorama de lo que está sucediendo, como en Argentina. Las bibliotecas parlamentarias especializadas también están trabajando para brindar apoyo a la labor de sus instituciones.

Socios de las bibliotecas

Se han recibido con beneplácito las medidas de editores, distribuidores y otros que trabajan con bibliotecas tendientes a facilitar el acceso al contenido, aun cuando los edificios de las bibliotecas deben cerrar sus puertas. Tal como se señala en la Declaración de la Presidenta y del Secretario General de la IFLA, se espera que esas medidas se generalicen dado que todos deseamos trabajar de manera conjunta para seguir aprendiendo, investigando y accediendo a la cultura.

El Proyecto MUSE ha anunciado que el material de 9 editoriales universitarias estará disponible de manera gratuita por algunos meses. VitalSource ha colaborado con sus socios editoriales para ampliar el acceso a su material utilizando solo una dirección de correo electrónico para iniciar la sesión, como tiene ProQuest a través de eBook Central y Springer a través de sesiones más extensas, mientras que la publicación médica Journal of the American Medical Association también permite un mayor acceso externo, a sitios como ancestry.com. y JSTOR. En el Reino Unido, la editorial para niños Collins está poniendo a disposición del público de manera remota contenido al que antes sólo se podía acceder en las mismas instalaciones. También en Letonia y Kenia hay ejemplos positivos.

En Estados Unidos, Macmillan ha suspendido las limitaciones impuestas recientemente al acceso de las bibliotecas a nuevas publicaciones de libros electrónicos. Penguin Random House está ofreciendo descuentos específicos para bibliotecas públicas y escolares. Overdrive y RB Books también ofrecen la posibilidad de tener más copias de un solo libro electrónico simultáneamente. Además, en los Estados Unidos se ha puesto a disposición del público Booklist, una colección de revisiones de libros y otros recursos que ayudan en la enseñanza y otras actividades relacionadas con los libros. La editorial Cambridge University Press ofrece acceso a libros de texto en formato html.

IFLA agradece a su propio socio editorial, SAGE, que ha anunciado algunas medidas, entre ellas la eliminación del acceso por suscripción a una serie de artículos, y la creación de una iniciativa denominada Declaración coordinada de Wellcome sobre material relacionado con COVID-19. Además, está promoviendo un curso online gratuito de su autoría denominado ‘Cómo lograr la publicación de mi material’. Como otras editoriales (por ejemplo, Emerald, Springer Nature, Elsevier, Oxford University Press, Cambridge University Press y MIT Press), también está reuniendo y compartiendo recursos sobre COVID-19 y el manejo de la pandemia a través de un micrositio. Casa Blanca ha tomado grandes medidas para facilitar la minería de textos y datos con el fin de ayudar a encontrar soluciones, a través de la publicación de 29.000 documentos para su análisis.

Comunicación con usuarios en diferentes idiomas

La Sección de Servicios Bibliotecarios para Poblaciones Multiculturales de la IFLA está trabajando con la Asociación Australiana de Bibliotecas e Información (ALIA, por sus siglas en inglés) para desarrollar señalización traducida y un texto para respaldar a las bibliotecas en su comunicación con comunidades lingüísticamente diversas, en especial en relación con los cierres de bibliotecas y el acceso en línea a la información. Estos recursos están disponibles en formato MS Word. Se recibe con beneplácito que las bibliotecas adapten y utilicen el contenido de la mejor manera posible para comunicarse con su comunidad. A medida que se realicen traducciones a más idiomas, éstas se pondrán a disposición del público.

Cuestiones en curso

IFLA reconoce que la pandemia ha causado una serie de cuestiones de envergadura que estamos siguiendo de cerca. Además de cuestiones relacionadas con el derecho de autor, mencionadas con anterioridad, también surgen preocupaciones por el impacto de la crisis en los sectores más amplios de la cultura, la educación y la investigación, la privacidad, y la protección de las normas democráticas. Continuamos monitoreando estos temas de cerca y compartiremos información y opiniones cuando sea apropiado.

*www.ifla.com

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