Esteban Llorach

Entrevistas

Entrevista realizada a Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición 2003.Librínsula No. 4, Enero 2004

Maribel Duarte González

A continuación reproducimos una entrevista publicada en el No. 4 de enero de 2004 de nuestra revista, a Esteban Llorach Ramos (Matanzas, 4 de agosto de 1950 - 24 de noviembre de 2019). Escritor y editor, especializado en literatura infantil. Autor de más de una veintena de antologías para el público juvenil, con textos, tanto en prosa como en verso, de autores de dentro y fuera de Cuba. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Premio Nacional de Edición en 2003 por la obra de toda la vida.

Revista Librínsula No. 4, Enero 2004

Entrevista realizada a Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición 2003. 

Por Maribel Duarte González

- Usted ha acumulado una larga experiencia como editor en la vida cultural del país. Según su criterio. ¿Cuáles fueron los acontecimientos históricos y culturales más relevantes del siglo XX, y cuáles son sus consideraciones para el desarrollo de este siglo?.

El hecho histórico y cultural más importante del siglo XX cubano es su Revolución, nacida mambisa en 1868, barbudamente victoriosa en 1959, épicamente resistente hasta el día de hoy: Lo crucial ha radicado durante estos 136 años en la lucha por la dignificación espiritual y material del ser humano.

Propiciar el diálogo y la comunicación han sido aún más en el siglo XX, los ejes principales de este dialéctico proceso: Por ello la campaña nacional de alfabetización de 1961, para acabar con la minusvalidez de nuestras masas obreras y campesinas en la lecto-escritura, eslabón principal para expresarnos y para comprender a los demás en el plano nacional e internacional. Para expresarnos individual y socialmente. De ahí la adopción de estructuras político-administrativas y organizaciones en las que los individuos puedan encontrar un modo expresivo de sus necesidades y de sus gustos. Con dichas estructuras y organizaciones se ha hecho historia cotidiana y en ellas- según sus singularidades- la cultura ha sido nutriente de la independencia individual y colectiva.


Sobre el basamento de ¡Ya sé leer y escribir!, se erigen los restantes logros educativos, culturales, deportivos, de salud, científico-técnicos y turísticos del país.

El isaje de la enseña nacional en el palacio de los Capitanes Generales, el programa del Moncada, la proclamación del carácter socialista de la revolución, las Palabras a los intelectuales, la constitución del Partido Comunista de Cuba, las marchas del pueblo combatiente, las tribunas abiertas y las mesas redondas signan el acontecer del siglo XX. Asimismo, el Ballet nacional de Cuba, la red de bibliotecas públicas y escolares, la Escuela Nacional de Arte, el Primer Congreso de Educación y Cultura, la nueva trova, el sistema de telecentros, las casas de cultura (con sus talleres literarios, plásticos, de música y teatrales), museos, galerías, el movimiento de canturías corales, el movimiento sinfónico infantil y juvenil, los eventos deportivos, los polos científicos y sus vacunas para la población, el concurso Casa de las Américas, el Universo Audiovisual del niño Latinoamericano como parte del festival del Nuevo Cine Latinoamericano, el programa Nacional por la Lectura, los Festivales de teatro, el sector editorial cubano, con sus más de 123 casas y la Imprenta Nacional de Cuba son retos importantes histórico-culturales, a los que hay que sumar la prensa y la radio cubanas, la creación de la UNEAC y la UPEC.

Me he exprimido para enhebrar algunos hitos pero prefiero contarles uno de la cotidianidad: Cuba, año 1999: Una niña entra al consultorio del médico de la familia, lleva consigo un ejemplar de La Edad de Oro para releer el texto de “La Cuchara y el tenedor”, sobre el que expondrá mañana en el matutino de su escuela antes de enviar su trabajo al concurso “Leer a Martí”.

La música del Gatico Vinagrito de la trovadora Teresita Fernández entra, desde el vecino círculo infantil, a raudales por la ventana de la izquierda, mientras, por la de la derecha, penetra un grupo de rock que estremece la litografía de un gallo de Mariano Rodríguez colocada en la pared, y la enfermera protesta porque su novio va a regresar tarde otra vez del taller literario. Así es nuestra cultura.

La cultura general integral tiene en el siglo XXI el reto mayor: la conciliación del desarrollo científico-técnico con la ética y la estética, con la educación formal y con la cultura del respeto al individuo y a la propiedad individual y colectiva: hacer posible la coexistencia pacífica de gustos no necesariamente concurrentes, o excluyentes, ninguno mejor que los otros pero respetables.

En el plano editorial publicar la mejor literatura posible, aquella que hace razonar al lector infantil y juvenil en cómo somos, como hemos sido y cómo podremos ser, pues esta literatura puede ayudar a las relaciones universales entre los hombres y, en particular, a la cooperación con vista al desarrollo.

Debemos contribuir con libros de divulgación y especializados “ a la formación de una mano de obra calificada y creadora que sepa adaptarse a la evolución de la tecnología” y que participe en la “revolución de la inteligencia”, motores de la economía, al decir de la UNESCO.

La cultura general integral cubana debe contribuir, como hasta ahora, aún más, a la formación de ciudadanos arraigados en su cultura, y no obstante, abiertos a las demás culturas y dedicados al programa de su sociedad.

Hacer nuestras las bases de la educación permanente: Aprender a conocer, aprender a actuar, aprender a vivir juntos, aprender a ser.

- Conocemos que en su larga trayectoria como editor ha estado vinculado estrechamente a las bibliotecas y los bibliotecarios. ¿Cómo valora la labor de los trabajadores de este sector?

Para soñar un libro siempre he contado con el apoyo de las bibliotecas y de sus bibliotecarios (ya de niño en la Biblioteca “Antonio Guiteras” de Matanzas las bibliotecarias me ayudaban a seleccionar los libros), salvo excepciones muy contadas en que algún bibliotecario ha igualado el préstamo a una casa editorial para reproducir un texto (o una imagen) en miles de ejemplares, con el préstamo individual del libro a un usuario para sí. Lo colectivo y la masividad del empeño editorial debe priorizarse por su incidencia social y porque las editoriales se atienen a cronogramas internos y externos (poligráficos) inamovibles, por lo cual puede cancelarse la edición de un título puesto en plan con años de antelación, y no solicitado en la biblioteca hasta ese preciso momento dada la capacidad productiva interna editorial. Es complejo pero soluble.


En la investigación para mis veinte selecciones publicadas por la editorial Gente Nueva y la Biblioteca Familiar, he contado con el apoyo del sector: la Biblioteca Nacional “José Martí” (a la que dediqué, en una portadilla, tras su Centenario (2001) la edición especial de las Fábulas de la Fontaine, la bilioteca del Instituto de Literatura y Lingüística, la de la Casa de las Américas, la del Centro de Estudios Martianos, la central de la Universidad de la Habana, la Provincial Rubén Martínez Villena de la Habana Vieja, o el Arca de Papel del Instituto Cubano del Libro son coautores de dichas selecciones, han mejorado incluso mis presupuestos iniciales de invstigación con ideas o propuestas bibliográficas únicas dado el grado de especialización de sus bibliotecarios. Imprescindibles han sido en las ediciones de la Biblioteca familiar par nuestro país y para Venezuela.

A las bibliotecas se va a leer por múltiples razones. No hay lectura sin libros. No hay libros sin edición. Editar es educar. “Educar-señala Martí- es depositar en cada hombre toda la obra humana que lo ha antecedido: es hacer de cada hombre un resumen del mundo viviente, hasta el día que vive, exponerlo al hombre para la vida.

- La literatura infantil y juvenil ha sido su gran obra. ¿Qué papel, según su opinión, le corresponde a esta literatura en el mundo en que vivimos?.

La literatura infantil-juvenil es como la leche materna: nos preserva, conforma, alienta y dignifica incluso cuando somos hombres y mujeres: una buena dentadura, y un armazón ósea contundente nos hacen más saludables y nos permiten comer, reír y andar. Así de importante es leer a los clásicos del patio y extranjeros desde las primeras edades. Las nanas de Gabriela Mistral, Rafaela Chacón Nardi o Excilia Saldaña son un anticuerpo funcional contra el virus de la mala poesía.

El paradigma de la literatura cubana para niños, niñas, adolescentes y jóvenes en el siglo XXI sigue siendo la insuperada obra decimonónica La Edad de Oro, donde la estética y la ética están fusionadas línea a línea para conformar la prosa y el verso.

“La práctica lectora- nos dice Italo Calvino- proporciona modelos, contenidos, términos de comparación, esquemas de clasificación, escala de valores, paradigmas de belleza: cosas todas ellas que siguen actuando aunque del libro leído en la juventud poco o nada se recuerde”.

Alguna vez leí que “la lectura nos vuelve a todos peregrinos”; nos aleja del hogar pero, lo más importante, nos da posada en todas partes”.

En la Educación (familiar, escolar, comunitaria) se halla la base para la formación de un espíritu crítico, la construcción de valores sociales como compasión, amistad, solidaridad, tolerancia, multiculturalismo, educación ambiental.

La sociedad cognitiva del siglo XXI está marcada por la circulación masiva de la información que exige un gran esfuerzo de adaptación y por la diversidad de ideologías, costumbres, valores, lenguas y culturas.

Desde los más remotos tiempos las fábulas (Esopo, La Fontaine..) Con sus historias de animales nos enseñan a educar con inteligencia, educar los afectos, educar la voluntad.

Tal vez el aspecto más importante de la literatura para niños, niñas, adolescentes y jóvenes es que (como planteaba Aristóteles de la “paideia” es un medio para la educación del deseo, el lector vive en ella experiencias que le ayudan a construir su personalidad.

La actual aldea global es como un balón de fútbol hecho de procesos económicos, culturales, técnicos, científicos, políticos y militares interrrelacionados. La costura del balón es el hilo de la problemática de la identidad. Desde las identidades personales, hasta la sociales y políticas de los Estados.

Ante la globalización de las economías aumenta la necesidad de fortalecer o revitalizar las identidades de cada comunidad, país y región, puesto que el desarrollo es un proceso integral, multidimensional y dialéctico que puede diferir de sociedad a sociedad.

Cada comunidad debe delinear su propia estrategia hacia el desarrollo (basada en su propio ecosistema y en su cultura, sin imitaciones ciegas de los programas y estrategias de otras comunidades diferentes histórica y culturalmente) aunque entroncada en el árbol nacional y en el bosque internacional.

Los vínculos entre edición, educación y democracia, entre edición, cultura y libertad son indisolubles. La literatura - y en especial la escrita para el nivel infanto-juvenil- debe desarrollar la inteligencia y propiciar la inteligencia emocional que decide como aprender.

No hay aprendizaje sin lectura: leer es un buen consejo que debemos prodigar como los ¡buenos días!.

- ¿Cuáles son sus lecturas y libros preferidos?.

Mencionar los libros y autores preferidos siempre acarrea problemas, para no ser injusto por omisión involuntaria con los vivos, citaré sólo a los que ya no están entre nosotros: Reneé Méndez Capote (Memorias de una Cubanita que nació con el siglo), Mirta Aguirre (Juegos y otros poemas ), Dora Alonso (El valle de la Pájara Pinta), Rafaela Chacón Nardi (Carrusel), Nicolás Guillén (Por el Mar de las Antillas anda un barco de papel), Onelio Jorge Cardoso (Caballo), Dulce María Loynaz (Carta de amor a Tut-Ank-Amen), y Excilia Saldaña (La noche).

Sin publicar permanecen mis antologías de Antonio Machado, Pessoa, Benedetti, Cardenal, Tagore, Carmen Lyra, los poetas clásicos chinos. Confieso mis placer personal por la obra de estos autores y por Martí, Whitman, los poetas clásicos árabes, hispano-árabes y hebreos medievales, los haikis japoneses, Esopo, la Fontaine, Neruda, Vallejo. Me encanta Rafaela Chacón Nardi y saldrá por la Editorial Abril para la Feria. Niños, autores y libros, escuelas, maestros, bibliotecas y bibliotecarios, librerías y libreros conforman un mundo mágico. ¡Pruebe y compa



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