La Puntilla

Breve análisis de la obra Explicación de la doctrina cristiana acomodada a la capacidad de los negros bozales

Alejandro Zamora Montes

En este artículo se analizará brevemente la obra Explicación de la doctrina cristiana acomodada a la capacidad de los negros bozales de Nicolás Duque de Estrada, así como la importancia de la propaganda como mecanismo persuasivo y de difusión de la religión, siendo esta última una forma de la conciencia social que se caracteriza por la plena aceptación de la existencia objetiva de lo sobrenatural, en cualquiera de las representaciones que este adquiera, así como su capacidad de reproducción de sentido en las sociedades.

El término propaganda procede etimológicamente del latín "propagare", que significa difundir. La actividad de la divulgación de ideas está vigente desde el preciso instante del surgimiento de la comunidad humana organizada, ya que de una forma u otra la transmisión de ideas era ineludible para su conservación. En todos los casos, en cualquier sociedad, esta actividad (propaganda) era ejercida por el poder. Según el periodista español Manuel Vázquez Montalbán: "El control de la comunicación se ha aplicado desde siempre a dar una intencionalidad al comunicado coincidente con los intereses del emisor para imponérselos al receptor. Los historiadores de la propaganda suelen esforzarse en distinguirla de la información, como si pudiera concebirse una información sin intencionalidad persuasora cuando hay una desigualdad evidente en la posición histórica que ocupan el emisor y el receptor". (1)

Como bien aparece en el libro titulado Propaganda: reflexiones, el origen de la propaganda es el siguiente: (...) La mayoría de los historiadores y estudiosos de otras ciencias coinciden en que el término propaganda surgió a partir de la congregación de cardenales denominada De propagandad fide, instituida en 1644 por el Papa Urbano VIII para difundir la religión católica. También es ese momento el que históricamente se fija como la creación de una escuela, con su cuerpo teórico-organizativo, encargado de poner en práctica la propaganda, de desarrollar un aparato capaz de acometer la actividad en las diferentes regiones del globo, al menos las conocidas hasta ese momento. La propaganda tomó a su cargo la dirección del colegio apostólico, a cuyo establecimiento acudían jóvenes de todas partes del mundo para aprender filosofía, teología, todas las ciencias sacras y profanas y el idioma del país en que habrían de predicar el evangelio (...). (2)

Nicolás Maquiavelo expresó que: "Reinar es hacer creer". De esta manera, con el devenir histórico, la propaganda como actividad tiene por objetivo la transmisión de ideas, doctrinas y concepciones políticas, y en la práctica esgrime una gran variedad de métodos, medios y formas. Por esa razón, es que representa los intereses de una clase social determinada. Su función consiste en divulgar la ideología de los que quieran tomar o conservar el poder, de los que aspiran a tener la verdad absoluta. Y la iglesia como institución se valió mucho de ella. Pongamos como ejemplo el relato medieval de África como el continente de los descendientes de Cam. Como bien se explica en la obra Blanco sobre negro. Las imágenes de África y de los negros en la cultura popular occidental. (...) En la antigua Iglesia de Agustín, la maldición de Cam o Canaán era considerada como una explicación de la esclavitud, pero no la de los negros, simplemente porque la esclavitud en aquel entonces "no tenía color". La asociación de la maldición de Canaán con la negritud apareció mucho después en los textos talmúdicos medievales. En el siglo XVI se volvió un tema cristiano y por el siglo XVII era ampliamente aceptada como una explicación del color de la piel negra. De ahí no había más que un corto paso a la interpretación de la maldición de Canaán como una explicación y justificación de la esclavitud de los africanos negros. Esta transición ocurrió al mismo tiempo en que la trata de esclavos europea había adquirido proporciones considerables, como veremos. Lo que estaba en juego en la evaluación de los africanos era nada menos que el estatus moral y religioso de los europeos mismos, incluso dejando a un lado las implicaciones legales y políticas: para la sociedad cristiana, imbuida de la idea de la igualdad, o, al menos, de la igualdad latente de los seres humanos ante Dios, la trata de esclavos planteaba un problema moral de consideración. La visión de África como un continente condenado a eterna servidumbre le venía muy bien a una evaluación teológica de la esclavitud (...). (3)

En el caso específico de Cuba, el uso de esta herramienta comunicacional por la iglesia no constituyó una excepción. La religión cristiana fue utilizada como plataforma ética, pacificadora y conservadora de la esclavitud, y para lograr ese propósito había que "domesticar" las almas. Como bien aparece reflejado en la obra objeto de estudio de este trabajo: (...) En Cuba, mediante una Real cédula promulgada en 1817, el monarca español Fernando VII declaró que la esclavitud les proporcionaba a los negros africanos por la fuerza transplantados a la isla, "el incomparable beneficio de ser instruidos en el conocimiento del Dios verdadero en la única religión en que este Ser Supremo quiere ser adorado por sus criaturas". O tambièn: (...) llevar a las mentes "simples" y "elementales" de los negros "bárbaros" e "iletrados" los rudimentos de la "civilizada" y "civilizadora" doctrina cristiano-católica, sin tomar para nada en cuenta que aquellos africanos eran de hecho como la vida se encargó de demostrarlo: portadores de culturas resistentes y resistidoras, sólidamente asentadas en valores filosóficos y ontológicos (...).(4)

Explicación de la doctrina cristiana acomodada a la capacidad de los negros bozales es obra del presbítero Antonio Nicolás Duque de Estrada, quien había sido capellán de ingenios y debido a su experiencia en esos procesos le fue confiada la misión de elaborar un texto de corte elemental que, -pedagógica y rudimentariamente- les concediera a los negros bozales (nacidos en África), elementos propios de la teología cristiana. Resulta interesante la minuciosidad y el empeño puesto por este creyente, hasta el punto de imitar la jerga de los negros esclavos en el propio texto con el objetivo de crear códigos entendibles, tanto para los emisores (sacerdotes, dueños de esclavos) como para los receptores (negros bozales). Ejemplo de ello son los arcaísmos: hai (hay), zelo (celo), Jesu Christo (Jesús Cristo), entre otros. El sistema de preguntas y respuestas basado en la cultura eclesiástica se encuentra igualmente presente en la obra. Esto contribuía a establecer un mejor entendimiento entre las partes, utilizando como base una esencia didáctica, pero con fines persuasivos.

Ejemplos:

P: Quantos Dioses hai?
R: Hai un solo Dios verdadero.
P: Donde está Dios?
R: Dios está en el Cielo, y en la tierra y entodo lugar.

Las instrucciones para el aprendizaje del rezo en las oraciones y el catecismo, explicaciones teológicas básicas, pequeñas notas aclaratorias en forma de columnas en el extremo derecho de los textos a manera de eslóganes, tachaduras, subrayado de ciertas palabras claves como pecados veniales, mayoral, Vicario de J. C, penitencia, mortales, sacramento (con una mirada desde el poder y un uso eficaz de la manipulación), símbolos como la estrella, asteriscos, son solo algunos de los elementos presentes en la narrativa de esta obra de Nicolás Duque de Estrada, que ha tenido tres ediciones hasta el momento: 1797, 1818 y 1823.

Explicación de la doctrina cristiana acomodada a la capacidad de los negros bozales es una obra imprescindible para entender algunas dimensiones de la lógica imperante en la sociedad esclavista cubana de los siglos XVIII y XIX, así como la relación entre discurso, ideología y poder mediante el lenguaje y la construcción de formas simbólicas que establecen relaciones de dominación. Como bien señala Serafín Tato Quiñones en el prólogo de la edición elaborada por la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: (...) Tienen ante sí, pues, el curioso lector y el erudito historiador, un texto, creo, que útil para la reconstrucción de nuestro pasado, que mejor nos permitirá conocer y comprender nuestro presente y, lo que no es menos importante, avizorar el entrevisto futuro del pensamiento y la espiritualidad cubanos en el siglo que acaba de comenzar (...). (5)

Bibliografía consultada:

  1. Manuel Vázquez Montalbán: Historia y comunicación social, Empresa Nacional de Producción del MES, La Habana, 1993, p. 17.
  2. Propaganda: Reflexiones: Colectivo de autores. Editorial Félix Varela, 2004. La Habana, Cuba, p. 3-7.
  3. Blanco sobre negro. Las imágenes de Africa y de los negros en la cultura popular occidental: Jan Nederveen Pieterse. Centro Teórico Cultural Criterios. La Habana, 2013, p. 49-51.
  4. Nicolás Duque de Estrada: Explicación de la doctrina cristiana acomodada a la capacidad de los negros bozales. Biblioteca Nacional José Martí. Primera edición, 2006.
  5. Idem.