Nota Editorial

Estimados lectores y colaboradores, la revista digital Librínsula hace entrega de otra edición especial en el contexto de la Covid 19. En esta ocasión dedicamos el No. 396 de Librínsula a nuestros colegas bibliotecarios en la celebración de su día el 7 de junio.

El trabajo de las bibliotecas y los bibliotecarios no se ha detenido pese al impacto de la pandemia del coronavirus. En el número 395 de Librínsula publicamos las disposiciones de la Federación Internacional de Asociaciones Bibliotecarias y Bibliotecas (IFLA), -de la que Cuba es miembro- respecto a las normas y medidas que debe tomar el personal bibliotecario durante la pandemia y cuando esta concluya.

Por otra parte, el documento llama la atención a los profesionales de la Bibliotecología y las Ciencias de la Información de todo el mundo a no perder de vista las tendencias y perspectivas políticas que pueden surgir en medio de la pandemia, cuya incidencia pueda afectar o transformar de forma directa o indirecta la concepción del trabajo bibliotecario.

Este llamado de atención no debe ser subestimado. El cambio global es inminente. A poco más de tres meses de la diseminación del coronavirus a escala mundial, son muchas las voces de intelectuales, científicos, economistas y politólogos que han advertido que el mundo está entrando en una nueva era. Incluso la frase Nuevo Orden Mundial, está ganando terreno en la agenda pública de muchos países.

El sector bibliotecario forma parte esencial de ese cambio, ya que este constituye el corazón de la organización informacional de cualquier sociedad moderna. No obstante, el cambio inmediato que ha experimentado el trabajo de los bibliotecarios ha sido a causa del cierre temporal de la gran mayoría de las instalaciones bibliotecarias en el mundo, ante la alta posibilidad de convertirse en centros de contagio del coronavirus. Esto conllevó a que el trabajo a distancia y la prestación de servicios a nivel remoto -que antes de la pandemia coexistía con el servicio presencial- se convirtiera en la modalidad de trabajo por excelencia de las bibliotecas.

El caso de Cuba no ha sido la excepción. En la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, por su condición de organismo rector, solo un reducido grupo de personal administrativo, profesional y técnico ha quedado laborando en la instalación, manteniendo el máximo rigor en las normas de salud.

En el resto de las bibliotecas del país, la mayor parte del personal profesional y técnico actualmente labora bajo la modalidad de trabajo a distancia y teletrabajo, todo ello con gran esfuerzo, porque somos conscientes de las condiciones excepcionales que está viviendo nuestra nación. Pero a pesar de ello el trabajo de los bibliotecarios no se ha detenido.

Es por ello que el equipo de redacción de Librínsula dedica su edición No. 396 a los colegas, colaboradores y amigos de tan digna y loable profesión.

¡Muchas Felicidades! , en este 7 de junio que se festeja el Día del Bibliotecario Cubano, instituido en esta fecha en honor a Antonio Bachiller y Morales (1812-1889), primer bibliógrafo cubano.