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Tesoros

Las Trece noches… de Francesco Giovanni Straparola: curiosa obra ilustrada del Siglo XVI italiano

Por: Olga Vega García

En esta oportunidad sacamos a la luz un libro especial en el que unido a su material ilustrativo lindamente ejecutado se retoma un tema grato para el público de todos los tiempos, el de las fábulas que van pasando de país en país, y de generación en generación, y se da a conocer cómo un cuento muy famoso como El Gato con botas se debió a la pluma de un escritor italiano pobremente reflejado en repertorios biográficos, y no a algunos de los famosos autores de literatura infantil que lo sucedieron, con la diferencia de que en esta edición de 1599 se hablaba de una gata que ayudó a un muchacho llamado Constantino Fortunato a obtener un poderoso reino, y el cuento se titulaba Soriana.

Foto de la BNCJM
Foto de la BNCJM

La obra seleccionada es de hecho un libro raro: STRAPAROLA, GIOVANNI FRANCESCO. Le Tredici piacevolissime notti di M. Gio. Francesco Straparola da Caravaggio : diuise in due libri : Espurgate nouamente lla molti errori & di bellissime figure adornate, Con l´Aggionta di Cento enigmi da indouinare. -- In Vinegia : Presso Alessandro de Vecchi, 1599. – 348, [1] p. : il. ; 22 cm.

Su título anuncia claramente la temática del libro; en ella se narrará lo acaecido en trece noches “placenteras” en las que a semejanza del Decamerón de Giovanni Boccaccio (1313-1375) todo podía suceder y en las que el erotismo jugaba un papel preponderante, con la variante de que en lugar de 100 relatos se incluyen aquí cerca de 70 y en vez de 10 noches son 13 como se indica en el título. Los personajes, jóvenes damas y caballeros, no huían de la peste, sino que se reunían los últimos días de Carnaval para evadir la persecución política en el palacio veneciano de Ottaviano Maria Sforza, obispo de Lodi, y allí cantaban, bailaban y narraban sus historias.

El libro del propio Boccaccio es utilizado como fuente de las narraciones, conjuntamente con otros autores, y tomando como base de todo eso el folklore popular. A la vez, siguiendo la práctica común en este tipo de literatura, algunos de los textos de esas Trece noches placenteras son retomados posteriormente por literatos de fama como Charles Pérrault y Molière y por lo tanto los títulos se les atribuyen a ellos y no al italiano Straparola. Por supuesto las versiones no son exactas al contenido original del italiano, pero es posible identificarlos por sus elementos esenciales. El ejemplo del “Gato…” antes citado es prueba de ello.

Obsérvese que la presente edición según consta en la portada ha sido “nuevamente expurgada”, lo que resulta lógico debido a los temas galantes tratados, que por lo general no se adecuaban a los cánones de los censores eclesiásticos encargados de la labor de revisar y eliminar todo lo que consideraban dañino para la buena salud mental de sus lectores, y en este caso eran relatos que oscilaban entre lo obsceno y lo fantástico. Al igual que El Decamerón fue incluida en el Índice de libros prohibidos que servía de pauta para toda la labor de expurgo que se llevaba a cabo en librerías y bibliotecas de todo tipo.

De su autor no ha podido decirse mucho: Giovanni Francesco o Gianfrancesco Straparola da Caravaggio, nació aproximadamente entre 1480-1557, en Caravaggio, Lombardía y se reconoce internacionalmente como un recopilador de cuentos de hadas, que le han otorgado el mérito de ser el primer escritor europeo dedicado a ese tipo de literatura. De entrada el propio apellido del autor no ha sido comprobado, ya que aunque en sus obras aparece consignado tal y como se imprime en esta portada, puede perfectamente ser el seudónimo empleado por un personaje residente en Murano (Venecia) que no deseaba dar a conocer la paternidad de una obra con tales características. Straparola quiere decir en italiano “charlatán”, y según también se dice, no era un apellido común ni en ese país ni en esa época. La famosa Espasa afirma “a pesar de las investigaciones de los eruditos, su vida continúa aún envuelta en el misterio”

En el año 1508 apareció en esa ciudad una colección suya de poesía amorosa: L'Opera nova de Zoan Francesco Straparola. Luego se publicaron en dos partes Le piacevoli notti, igualmente en Venecia (1550 y 1553); la segunda fue escrita debido el éxito que tuvo la obra desde un inicio. Cambió ligeramente el nombre a Le tredici piacevoli notti..., y luego al título al que se hace referencia en esta edición de 1599.

El libro está escrito en italiano, lengua romance en franco período de perfeccionamiento en un siglo en que el latín deja de tener la preponderancia de centurias anteriores y es sustituido por otros idiomas en formación más gratos al público del Renacimiento. Hay múltiples citas relacionadas con la popularidad que adquirió sobre la base de la cantidad considerable de ediciones realizadas tanto en Italia como en otros países; inclusive volvió a recibir la atención de editores de los Siglos XIX y XX, y en estos momentos en Internet es posible hallar documentos en formato digital que resultarán indudablemente de interés para los que deseen profundizar en el autor y en su obra.

El tema de las ilustraciones merece un tratamiento especial y constituirá el objetivo fundamental del presente trabajo ya que es un ejemplo más del papel que jugaron los materiales gráficos dando a conocer aspectos de la vida diaria de los pueblos y aunque quizás no fuera intención del grabador plasmar detalles relativamente intrascendentes, en la actualidad constituyen una riquísima fuente de información para todos aquellos que en su labor diaria tengan que recrear en vestuarios, escenografías y hasta gestos, todo un entorno, una forma de actuar, de vivir, en fin, de reproducir un pasado remoto.

No es posible pasar por alto que en muchos casos los ilustradores nunca palparon la realidad que están trasmitiendo; en otros artículos de Librínsula se ha demostrado reiteradamente como se desboca la fantasía, se crean fabulosos monstruos, exóticos países o ciudades que nunca existieron, o se detallan hechos históricos en los que el nivel de tergiversación de los acontecimientos ha sido tal que causa risa al lector actual. No obstante, en los libros antiguos (impresos entre los siglos XVI - XVIII) sin dudas se han perpetuado retratos de autores, personajes célebres en todos los campos del conocimiento, los instrumentos científicos a medida que se inventaban, se abrió el campo a mapas y planos cada vez más perfectos gracias al desarrollo de la Cartografía, lo que ha conllevado a que se cuente ya con un banco de imágenes impresionante gracias a labor acuciosa de bibliotecarios o estudiosos que a escala universal se han dedicado a su rescate.

Foto de la BNCJM

En sus portadas grabadas al inicio de cada parte ya se aprecia a todas luces un estilo renacentista en su época de mayor esplendor. En la primera, que da inicio al artículo, un texto central aparece enmarcado por muchos elementos de carácter arquitectónico y figuras alegóricas que le otorgan gran belleza. La segunda, cuyo estilo copia la anterior está titulada… Aggionta al Straparola di cento enigmi da indouinare, con… sonetti del medesmo genere. Con la sua dicharatione di Giulio Cesare dalla Croce tiene igual pie de imprenta que la anterior. El famoso bibliógrafo Jacques Charles Brunet destaca que además de por la calidad de los grabados la obra es buscada por esta parte correspondiente a los enigmas.

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Una ilustración se inserta en el proemio como un gran recuadro formado por motivos florales, figuras infantiles, cupidos y monstruos, y se reproduce un jardín dotado de una gran fuente, rodeado de mesas y en el que aparecen por primera vez algunos de los protagonistas del libro, plantas y animales.

Una serie considerable de grabados en madera, que disponen de un pie muy explicativo en cada caso, se van plasmando, para dar a conocer los hechos y personajes de los relatos, con la particularidad de que se repiten en ocasiones para ilustrar personajes o hechos diferentes, práctica utilizada en la época cuando la cantidad de planchas no eran suficientes para cubrir el total de textos acompañantes. Para citar un ejemplo de tantos, véanse dos miniaturas que se repiten al detalle salvo en la especie de resumen que aparece al pie de ellas.

Foto de la BNCJM
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Personajes de todas las clases sociales se dan cita en las páginas del pequeño volumen: desde altos gobernantes, soldados, hasta médicos, o mercaderes (que mezclan el vino con agua).

Foto de la BNCJM
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Ilustraciones de carácter erótico no pueden faltar en consonancia con la tónica picante de los cuentos. Debe apreciarse el nivel de detalle de los vestuarios, del lecho, para tomar conciencia del valor de esas “vistas”, de especial interés y obtener información sobre esos pequeñísimos elementos propios de la vida cotidiana de la Italia de ese siglo. Exteriores e interiores se combinan ofreciendo prácticamente una escena de una obra de teatro. Ese recurso no es tan frecuente de encontrar en xilografías de este siglo.

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En paralelo es posible encontrar cenas en especie de portales exteriores, con el paisaje al fondo, o en interiores, en los que aparecen amos y criados, cada uno jugando el papel que le corresponde de acuerdo con la trama.

Sencillas letras capitales dan inicio a algunos párrafos siguiendo la práctica que data del período del libro manuscrito. Además se entremezcla prosa y verso como puede observarse.

Hay otro aspecto que no debe pasarse por alto y es la tipografía empleada, ya que en cada página aparecen letras de diversos tamaños y estilos en las que se sigue la práctica iniciada por impresores italianos famosos como Aldo Manucio de concentrar el texto valiéndose de su famosa aldina que da la impresión de una cursiva que ocupa menos espacio, y de hecho disminuye el formato del volumen, obteniéndose así un libro más manuable, más fácil de transportar, e inclusive de ocultar si fuera necesario.

No puede olvidarse que muchas ediciones fueron permitidas en un momento dado pero pronto pasaron a formar parte de las ya mencionadas listas de libros prohibidos como parte de la férrea censura implantada poco después de la invención de la imprenta, que perduró durante siglos. El destino de uno de esos libros que se encontrara era por lo general la hoguera, sin contar con lo que podría pasarle a su poseedor según la índole de la literatura de que tratara. Una de las ilustraciones aunque trata indirectamente el tema es suficientemente aleccionadora de lo que era capaz de hacer la Inquisición en aquel entonces, desde la penitencia en plena calle hasta la quema de seres humanos.

En el libro se inserta una Tabla, especie de índice en el que se resume en pocas palabras el relato en cuestión, de forma de agilizar la lectura de algún cuento en particular siguiendo el orden según las noches, y dentro de ellas los relatos narrados.

Lamentablemente se desconoce de qué forma fue obtenido el ejemplar descrito; solamente se sabe con certeza que procedió de la llamada Biblioteca Recuperada, instituida después de 1959 para poder concentrar en un depósito central los libros y otros documentos que quedaban en el país abandonados por sus propietarios o provenientes de bibliotecas confiscadas a personajes estrechamente vinculados al dictador Fulgencio Batista.

Esa idea de la “BR”, no era nueva por cuanto hay antecedentes de ellas en otros países, fundamentalmente en Francia durante la Revolución, cuando se concentraron en los Depósitos Literarios publicaciones con similares características que contribuyeron a nutrir las colecciones de importantes bibliotecas existentes y en particular la Nacional, denominada hasta entonces Real; en el caso de Cuba, enriquecieron sus fondos por esa vía de adquisición la Biblioteca Nacional y las públicas, desde las provinciales hasta las sucursales. Obsérvese el cuño utilizado para identificar estos libros, que curiosamente ya resulta desconocido para los bibliotecarios cubanos de las nuevas generaciones cuando por el contrario debía constituirse en símbolo de un libro salvado para que cumpliera la función social a la que estaba destinado inicialmente.

El volumen presenta encuadernación en cartoné, muy deteriorada; los márgenes están extremadamente cortados y el papel manchado, signo indicativo del mucho uso que se le dio, aunque por suerte no hay afectación ni del texto ni de los materiales ilustrativos. Solamente la tabla aparece mutilada.

Todos estos defectos no le restan excesivo valor al libro como impreso del Renacimiento, que a diferencia de otros cientos que se atesoran en el depósito de impresos antiguos se aleja grandemente del resto por el tema tratado y por sus divertidas ilustraciones, convirtiéndolo en un ejemplar muy curioso, a lo que se añade el misterio que envuelve la figura del autor. Se espera por tanto que resulte grato a los lectores de esta sección y de provecho para bibliotecarios y estudiantes de todos los niveles vinculados con la Bibliotecología y otras ramas de las Ciencias Sociales para que profundicen cada día más en los secretos que encierran los aparentemente inaccesibles “raros y valiosos” de la BNCJM.

BIBLIOGRAFÍA

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    http://www.answers.com/topic/folk-tales-and-fairy-tales
    ]Consulta 23 jun. 2010]
  • Gianfrancesco Straparola [en línea]
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    [Consulta 25 jun 2010]
  • Giovanni Francesco Straparola [En línea
    http://ucbfairytales.wordpress.com/italian-fairytales/straparola/Europe’s First Literary Fairy Tales
    [Consulta 24 jun. 2010]
  • Le piacevoli notti [en línea]
    http://www.answers.com/topic/le-piacevoli-nottien
    [Consulta 23 jun. 2010]
  • Noches de placer: Gian Francesco Straparola [en línea]
    http://archivosdelsur-lecturas.blogspot.com/2009/12/noches-de-placer-gian-francesco.html (Buenos Aires)
    [Consulta 24 jun. 2010]
  • Straparola, Giovan Francesco [en línea]
    http://www.answers.com/topic/giovanni-francesco-straparola
    [Consulta 24 jun. 2010]
  • Straparola, Giovanni Francesco. En: González Porto-Bompiani.
    Diccionario de autores de todos los tiempos y todos los países. – Barcelona : Montaner y Simón, 1964.
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  • Straparola, Juan Francisco. En: Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana Espasa Calpe.
    Madrid: Espasa Calpe, s.a. – t.57, p. 126.
    Straparola da Caravaggio, Giov. Fr. En: Brunet, Jacques Charles. Manuel du libraire et de l’amateur de livres. – 5. Ed. – Paris : Libraire de Fermin Didot, 1865. t.5 p.1, c. 559-60. No. 17471.
  • Waters, W.C. Terminal Essay. The Facetious Nights [en línea]
    http://www.surlalunefairytales.com/facetiousnights/terminalessay.html
    [Consulta 17 jun. 2010]