Un antiguo espécimen fotográfico

Fototeca de la Biblioteca Nacional José Martí

El ferrotipo (también denominado "tintype") es una técnica fotográfica inventada en 1852 por el fotógrafo y profesor francés Adolph Alexandre Martin (1824-896).

Al igual que en el daguerrotipo, la imagen se fijaba en una placa de metal expuesta en la cámara, pero el metal era hierro en lugar de cobre. Esta placa se laqueaba con barniz japonés negro o café en lugar de plata. La placa de metal del ferrotipo se sensibilizaba con colodión y nitrato de plata antes de la exposición en la cámara. El ferrotipo, negativo en su formación química, aparecía como positivo debido a la placa negra.

Los ferrotipos fueron considerados como una variación barata del ambrotipo. Hasta 1865 se colocaban en estuches similares a aquellos de los daguerrotipos y de los ambrotipos y a partir de esta fecha simplemente se insertaban en sobres de papel con una ventana recortada al tamaño de la imagen.

Durante la Guerra Civil Norteamericana la popularidad de los ferrotipos se expandió por la facilidad para tomar las imágenes y por su resistencia a los maltratos del correo.

Durante el siglo XIX las fotografías producto de este proceso se habían convertido en una especie de arte popular que presentaba a personajes en poses informales y, en ocasiones, hasta humorísticas.

Los ferrotipos nunca alcanzaron la calidad de la imagen contenida en los daguerrotipos.

La Fototeca de la Biblioteca Nacional José Martí atesora un único ferrotipo, cuya imagen mostramos, adquirido en Colonia en 1866 por D. Ramón Flores de Apodaca y remitido a esta Biblioteca por el Dr. Vidal Morales, según reza en su reverso, con fecha 15 de marzo de 1898.