Cuba: Personalidades en el debate racial

Por Ana Ofelia Diez de Oñate

 


Tal fue el título del libro presentado en el espacio el Libro de Hoy, que conduce la periodista Matilde Salas Servando en el salón La Sevillana del Hotel Inglaterra.

<<<Tomás Fernández Robaina, Roberto Surbano y Matilde Salas

Publicado por la Editorial Ciencias Sociales, este nuevo texto del profesor titular de la Universidad de La Habana e investigador de la Biblioteca Nacional de Cuba, Tomás Fernández Robaina, tuvo su presentación a cargo de Roberto Surbano quien destacó la insistencia del autor en el tema por más de 15 años, señalando el valor de la bibliografía recopilada por Fernández Robaina que lo convierte en uno de los bibliógrafos cubanos más destacados sobre este tema y sobre los afrocubanos.


Surbano mencionó los materiales que forman el volumen  Cuba: Personalidades…, en el que se destaca el fenómeno de la santería, una de las grandes preocupaciones de Tomás

En sus palabras hizo referencia  a las figuras que vertieron criterios sobre este punto y que fueron recogidos por Robaina, como la prosa de Nicolás Guillén en defensa del negro cubano, la cual forma parte de los textos periodísticos de Guillén apenas compilados y refleja el ideario antirracista del poeta; el pensamiento de Gustavo Urrutia; la figura polémica de Alberto Arredondo; la visión de comunistas como Juan Marinello y Carlos Rafael Rodríguez. En estos artículos aparecidos en forma de libro no se dejan de lado el tema del Partido Independiente de Color y el pensamiento martiano en la lucha social del negro cubano expresada en la frase “cubano es mucho más que blanco, más que mulato, más que negro”; la problemática racial en la Constitución de 1940, cuestiones que aún mantienen actualidad y que valdría la pena estudiar; la transculturación de los africanos y sus descendientes y el caso de un hombre como Juan Gualberto Gómez, quien fue más bien frío sobre esta tema.

La singularidad del libro es ver cómo personalidades de distintas épocas se han pronunciado sobre un tema, en el sentido de la transformación de una realidad, siguió diciendo el presentador, quien espera que el querido Tomasito siga ahondando en estos estudios.

Al hacer uso de la palabra, Fernández Robaina agradeció a las personas que han tenido que ver con esta presentación, y puntualizó que él ha estado ocupado en estos temas desde los primeros años de la Revolución. Proveniente de la marginalidad, está familiarizado con ella, “con la prostitución, con la homosexualidad, con la discriminación racial a los negros, con la religiosidad afrocubana en sentido general, es algo que no he estudiado, sino que lo he vivido y vivo,  y por tanto lo que he hecho ha sido ampliar, desde un punto de vista académico, estos conocimientos”, expresó el autor.  Aclaró que no es hasta 1980, con la aparición de Recuerdos secretos de dos mujeres públicas, que comienza a publicar, sin embargo,  el libro El negro en Cuba, por ejemplo, ya lo tenía terminado en 1979. Su propósito al abordar estos temas es llamar la atención sobre ellos. En una comparación con la medicina preventiva, recalcó que su intención era atajar a tiempo estos males de la sociedad, prevenir, que eso es lo que ha pretendido y pretende cada vez que va a un congreso o a un evento, “que hay un problema racial en este país, que no es igual al de muchos otros países, pero que es nuestro problema, que hay un problema de la mujer en este país, que no es igual al de los otros países, porque aquí la mujer ha avanzado enormemente, más que en todos los otros países, pero las mujeres en Cuba siguen teniendo sus problemas”. Hizo también  referencia al libro publicado en Brasil recientemente, en portugués y español, y a otros muchos textos, listos para ser publicados, como un segundo libro sobre el negro en Cuba, concebido durante su estancia de cuatro meses en la Universidad de Nigeria, que no tiene nada que ver con el primer libro aparecido, y que espera terminar en breve para su publicación.  Manifestó que está escribiendo mucho, porque es su forma de ayudar al proceso social en el que estamos inmersos, “como negro, como gay y como religioso”,  “es lo que  me tocó”.

Las preguntas hechas por los asistentes ampliaron el debate, dándole oportunidad para que hablara acerca del proceso de creación de este libro y  recomendara la lectura  de José Antonio Saco, eternamente polémico y Plácido. El poeta conspirador, de dos santiagueras que lo ayudaron mucho, Olga Portuondo, historiadora de Santiago de Cuba y la Dra. Deysi Cué. Exhortó, además, a Surbano, a quien considera uno de los buenos pensadores negros jóvenes cubanos, a que pusiera en forma de libro los muchos buenos artículos que tiene dispersos.

<<<Participantes en el debate

El concepto de raza fue otro punto tocado por los asistentes sobre el cual el investigador de la Biblioteca Nacional se pronunció a propósito de la polémica de que la raza no existía,  de que sólo existía la raza humana, concepto con el cual está de acuerdo pero que la realidad social muestra otra cosa,  rememorando su experiencia en Nigeria donde tomó conciencia de lo que era la etnicidad y el color.

El debate tocó también la cuestión del arrastre traído por la esclavitud, las pocas facilidades para superarse con las que contaba una población tratada como instrumento de trabajo y a la que si bien se le dio la independencia, no se les dieron las oportunidades de progreso, a causa de la discriminación que se mantuvo hasta el triunfo de la Revolución.

En sus palabras finales hizo un llamado a la toma de conciencia del orgullo negro y recordó la admiración que tuvo Martí hacia un hijo de esa raza, Juan Gualberto Gómez.