Un gran martiano, don Manuel Isidro Méndez, escribe la historia de Artemisa

Una entrevista publicada hace más de cuarenta años que nos recuerda al asturiano que publicara una de las primeras biografías de Martí

Por Nydia Sarabia

Manuel Isidro Méndez cumplió el 15 de mayo último sus 85 años. Nació en Navia, Asturias, en 1882. Hijo adoptivo de Artemisa, se ha especializado en el estudio e interpretación de la obra del Apóstol Martí. En 1924, el Real Consistorio Hispano Americano del Gay Saber, de Madrid, le premió su estudio biográfico sobre José Martí. Esta obra fue publicada en París al año siguiente.

Casi todas las mañanas, don Manuel Isidro aparece en el Archivo Nacional del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba. Se le ve manejando legajos, documentos, cartas, periódicos. Es su tarea de investigador incansable. La curiosidad nos mueve y hace que le preguntemos:

Dígame, don Manuel, ¿qué escribe usted actualmente?

La historia de Artemisa —contesta sonriendo.

¿Incluye también el martirologio de los Mártires del Moncada?

Sí. Es una historia de Artemisa desde su origen. En ella entran también los hombres de la Revolución, o sea, hasta 1959. Artemisa —puntualiza— es el primer pueblo que se funda en Cuba con un propósito político expreso. Demolido el Vínculo Río de Meireles, fue el primero que obtuvo permiso para ello. El apoderado lo era Francisco de Arango y Parreño, familiar de Manuela de Meireles, y constaba de 5 corrales en San Marcos (Artemisa).

¿Cuántos libros ha escrito?

Sobre Martí tengo unos 15 títulos. Mi primer libro se llamó: Aspas y Ósculos. Luego vinieron: Gemas y Viajes, Armonías Íntimas y otras obras.

¿Y cómo llegó a Cuba? —inquirimos.

Llegué a La Habana el día que los españoles mataron al general Antonio Maceo. Iba para Santiago de Cuba, pues tenía un hermano que era condueño de los almacenes J. Durán y Cía. Era entonces un adolescente. Tenía 13 años y empecé a trabajar en el escritorio por mi buena letra. Allí estuve hasta 1898.

¿Y el viaje, don Manuel...?

Embarqué en Santander, en el vapor El Gracia y la navegación entre Liverpool y La Habana duró 48 días. Primero tocamos en La Coruña y Canarias. Sobre estos recuerdos he escrito un cuento titulado "El Ultimo Cipayo". ¿Sabe?, "Cipayo" quiere decir reaccionario. Narra cómo era la Bahía de La Habana al ver desembarcar soldados españoles con bandas de música. La Habana estaba revuelta con la muerte de Maceo y es natural que los cipayos estuvieran celebrando la caída del Titán.

¿Y qué recuerda del Santiago colonial?

Perfectamente me acuerdo. Como si fuera ahora. La casa donde trabajaba era compradora de café y cacao. Fue en el momento del bloqueo de la escuadra norteamericana. Se decía que a Santiago lo iban a bombardear y comienzan a salir las familias hacia el Caney. Recuerdo que el capitán Federico Capdevila se unió a la Misión Francesa, con el Cónsul, para salir hacia el Escandell. A mí me decían el Galleguito y para ser español, los cubanos me querían y trataban bien. Salimos antes de comenzar el bombardeo por la puerta de Santa Úrsula (hoy Plaza de Marte) y nos fuimos para el Caney. Por esa época conocía también al general Quintín Banderas, a quien traté en más de una ocasión.

Don Manuel rememora y añade: "Se pasó mucha hambre. La gente se moría por la falta de alimentos. El terror del bombardeo hizo que la mayoría de las familias escaparan hacia el Caney. A mí me dio también el beri beri.

¿Y cómo llegó a ser historiador?

Como se nace para poeta o músico. Cuando vine para La Habana ya había leído doscientos y pico de Vidas de Santos. Tenía 13 años y como dice Cervantes "leía todo lo que encontraba". Me establecí en Artemisa como ferretero y escribía en los periódicos locales.

¿Cómo un español pudo ser el primero en escribir la biografía de Martí?

Pues me apasionaba la vida del Apóstol y no veía obstáculo que me impidiera escribir sobre un patriota como él. Fui el primer español que escribió sobre un enemigo de España en Cuba. La primera biografía ordenada sobre Martí es la mía, y se publicó en España.

Entonces ¿su obra más importante es la de Martí?

Efectivamente. De Martí sigo estudiando para escribir. Hay en su obra un caudal inmenso que cada día adquiere una vigencia extraordinaria. La Revolución de Martí prosigue y en ella tenemos los historiadores que trabajar como lo hago a diario.

Y dejamos a don Manuel Isidro Méndez Rodríguez, el primer español que escribió sobre Martí, en su mesa de trabajo. Sus años no le impiden seguir la obra emprendida hace ya más de medio siglo.

Tomado de: El Mundo del Domingo, 3 de septiembre de 1967, p.3