Voyage a Surinam: Una de las obras preferidas de Alejo Carpentier

Por Olga Vega García, investigadora auxiliar de la BNCJM

La Dra. Araceli García Carranza Bassetti, Jefa del Departamento de Investigaciones de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y custodia de la colección  personal del gran escritor cubano Alejo Carpentier,  ha contado cómo en ocasión de prepararse en la institución el catálogo de una exposición dedicada a la conmemoración de los 45 años de trabajo intelectual de este autor (1), la Dra. Marina Atía Barquet, Jefa de la Sala de Lectura de la BNCJM en aquel entonces,  se valió de la colaboración del escritor en la selección del material ilustrativo, que se centró fundamentalmente en las  láminas incluidas en la obra Voyage a Surinam, dado el interés que seguramente despertara en él una obra tan bellamente ejecutada.  Sin lugar a dudas, la utilizó además para la escritura de su célebre libro El Siglo de las Luces (1962),  como es posible apreciar al leer la novela.

                         Dra. Marina Atía Barquet >> .

Es por esto que, en homenaje al 105 aniversario del natalicio de Carpentier, ocurrido el 26 de diciembre de 1904, se ha decidido iniciar el nuevo año con un artículo especial que reúne más de una intención: hacer un poco de historia con una muestra del trabajo de montaje de exposiciones llevado a cabo por la institución en la década del 60 del pasado siglo; desplegar las maravillas de un material ilustrativo excepcional como fuente de información sobre el tema de la historia americana y de la esclavitud en el continente; y demostrar una vez más como el libro raro no puede concebirse como un objeto material, ajeno por lo desconocido, sino como algo vivo que interactúa con el medio, que es capaz de impactar a un autor a la hora de escribir una de las obras cumbres de la literatura cubana contemporánea.

La vida de Alejo Carpentier ha aparecido publicada en soporte papel y electrónico, con un alto grado de detalle, por lo tanto para contribuir a la brevedad del artículo se hará referencia sólo a lo que se relaciona con los catálogos de exposiciones hechos en la Biblioteca Nacional en dos oportunidades y al volumen de planchas empleado para ilustrarlo.

Primer catálogo de exposición
1966

El catálogo presenta una fotografía del famoso literato que muestra al Alejo, tal y como era entonces, y su texto se inicia con una representación de una familia aborigen que resulta una de las imágenes más bellas del libro. Como material ilustrativo se utilizan también otras láminas del Voyage a Surinam, viñetas  de la imprenta de José Severino Boloña, tomados de la obra Muestras de los caracteres de letras de la Imprenta de Marina (1836),y al final un detalle de Arquitectura Colonial Cubana. 

El enriquecedor prólogo de la Premio Nacional de Literatura Graziella Pogollotti brinda una excelente visión de lo producido hasta ese momento por Carpentier. Por otra parte, en la introducción a la presentación bibliográfica  se precisa que la compilación no fue exhaustiva, y que se consultó al autor sobre el ordenamiento del catálogo decidiéndose que fuera por secciones de acuerdo con la publicación de sus obras. 

A partir de la primera edición de la obra se recogen las demás ediciones y traducciones y la bibliografía pasiva.  Por ejemplo, bajo El Siglo de las luces en el acápite b, fuentes bibliográficas, aparece en primer lugar el registro bibliográfico del Voyage a Surinam.  Las fichas analíticas de la sección Colaboración en publicaciones periódicas se registran en el catálogo por orden alfabético de título de la publicación y dentro de éstos, los artículos en orden cronológico.  El material expuesto pertenecía en un alto por ciento a los fondos de la institución, y otros documentos eran propiedad del autor.

 

Segundo catálogo de exposición
1979

Preparado en homenaje al 75 aniversario de su natalicio, se ilustra su cubierta y portada con una ilustración alegórica al libro de Stedman (2) ; se incluyen en él una nota introductoria del Dr. Julio le Riverend Brussone; reproducciones de fotos tomadas con motivo de la entrega a Carpentier del Premio Miguel de Cervantes (la más alta distinción literaria de España); el texto de una Carta de Alejo Carpentier al Comandante en Jefe Fidel Castro, (Madrid, 12 de Abril de 1978) remitiéndole la medalla y rogándole que acepte el monto material del Premio …“considerando que toda recompensa lograda por un cubano en esa fase trascendental de nuestra historia no debe quedar en egoísta propiedad de quien la recibe”… ; la respuesta a ella:  Carta de Fidel Castro Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno Cubano al compañero Alejo Carpentier, (Ciudad de La Habana, 3 de mayo de 1978), en la cual se expresa: …“Muchas condecoraciones pueden caber en el pecho de un hombre. Pero cuando un hombre siente que no puede existir verdadera grandeza si está separada de la obra colectiva a la que pertenece, como usted lo manifiesta ahora, se hace digno de la más alta y más valiosa de todas, la de la admiración, el cariño y el respeto de su pueblo…”(3).

Continúa el catálogo con un Mensaje de Armando Hart, Ministro de Cultura en el que felicita a Carpentier con fecha 4 de Abril de 1978, y a continuación se publica la cronología realizada por la Dra. Araceli García Carranza Bassetti que se extiende hasta el propio año 1979.

Voyage a Surinam:

Sobre la obra puede decirse que la BNCJM tiene dos ediciones en su colección de Libros Raros y Valiosos: una francesa a que se hará referencia en el artículo y de la que se conserva solamente el volumen de planchas y otra inglesa, Narrative of a five years expedition, against the Revolted Negroes of Surinam, in Guiana, on the Wild Coast of South America; from the year 1772, to 1777, cuyos grabados aparecen iluminados y que conserva íntegro el texto.  Si bien el volumen francés no tiene la belleza del inglés sirve de punto de referencia para apreciar mejor el trazo del grabado original.

Voyage a Surinam et dans l´intérieur de la Guiane : contenant la relation de cinq années de courses et d´observations faites dans cette contrée intéresante et peu connue : avec des détails sur les indies de la Guiane et les négres…… suivi du Tableau de la colonie Franchise de Cayenne : Collection de planches / par le Capitain J.G. Stedman ; traduit de l´anglais par P.F.Henry. -- Paris : Chez F. Buisson, Imprimeur-Librairie, rue Hautefeuille, No. 20, An VII de la République. --l vol. sin pag. ; 30 cm.

Se trata de un volumen de 44 planchas de materiales cartográficos (mapas y planos) y láminas grabadas en metal por Tardieu l´aîné, publicado en 1797 en la capital francesa; se trata de una apropiación del ilustrador francés de los originales de la edición príncipe.

Su autor:

John Gabriel Stedman (c.1744-1797) fue un aventurero escocés (hay otra versión de que nació en Holanda), hijo de padre de igual nacionalidad y madre holandesa. Partió como capitán hacia Surinam en 1774 al servicio de ese país para ayudar a reprimir una revuelta de esclavos, los denominados negros rebeldes.  En el libro narra su misión y describe las crueldades infligidas a los esclavos por parte de sus amos, pero también se admira de las bellezas del lugar.

<< Capitán Stedman

En uno de los grabados, que de por sí es un retrato, el autor se alza victorioso al lado de un esclavo abatido luego de la captura de la aldea de Gado Saby.

La obra Narrative of a five years expedition, against the Revolted Negroes of Surinam, in Guiana, on the Wild Coast of South America; from the year 1772, to 1777 (Narración de una expedición de cinco años contra los negros rebeldes de Surinam, en Guayana, en la costa salvaje de Sudamérica…)  jugó un importante papel a favor del abolicionismo, ya que aunque Stedman no era al parecer un antiesclavista convencido, sí denunciaba el tratamiento inhumano dado a los africanos por los dueños de las plantaciones.

El marco geográfico es como puede apreciarse por su título la Guayana, descubierta en 1498  y que sufrió un largo proceso para independizarse de españoles, franceses, holandeses e ingleses. Ubicada al norte del río Amazonas y al este del Orinoco, entre los siglos XVII y XVIII  se subdividía en Guayana Española (hoy parte de Venezuela),  Portuguesa (norte de Brasil), Británica, Holandesa o Surinam, y la actual Francesa.

Como es lógico, el libro sirvió de sostén para desarrollar campañas y promover la abolición de la esclavitud. Para los promotores del esclavismo, con gran fuerza económica,  la obra resultaba poco grata y por tanto ningún editor quería imprimirla; sólo tras múltiples esfuerzos logró Stedman en 1796 dar a conocer la edición original en dos volúmenes producida por Joseph Johnson y J. Edwards, basando su material ilustrativo en los bocetos de aficionado del propio autor, llevados luego a la plancha por el famoso poeta, pintor y grabador inglés William Blake (1757-1827) y el italiano Francesco Bartolozzi (1725-1815).  Su material ilustrativo es mucho más completo que en la edición francesa objeto de estudio en este caso, como podrá apreciarse cuando se publique el artículo referente al título en inglés que atesora la BNCJM en su colección de libros raros y valiosos.

La obra en su segunda edición inglesa apareció en 1806, siendo reproducida posteriormente en otros idiomas y en decenas de nuevas ediciones.

Material ilustrativo del Voyage a Surinam.

En el Voyage a Surinam consultado por Carpentier, las representaciones gráficas pueden subdividirse según su temática en: geográficas, compuestas por mapas y un plano de la Fortaleza de Ámsterdam; retratos de los plantadores, Stedman en primer lugar; imágenes en las que se representan los esclavos y la esclavitud en toda su crudeza; otras de aborígenes; la flora y fauna del lugar;  y escenas con paisajes y construcciones que reflejan el entorno, así como también las costumbres en aquellos parajes a finales del Siglo XVIII, entre otras.

En lo que respecta a los negros africanos se destaca una familia, cuyos adultos portan alimentos en la cabeza según la manera habitual en África, mientras los pequeños se arriman a la madre, uno cargado a su espalda y el otro que la sigue pegado a su falda, tal y como ocurre en cualquier aldea actual de ese continente.  El cazador negro, es igualmente interesante por el nivel de detalle en que se dibujan las armas y otros elementos.

      

Los castigos infligidos a los esclavos impactan al lector y pueden servir para ilustrar los horrores de la trata negrera en cualquier país americano.

Stedman refiere que al desembarcar la primera visión que tuvo fue la de una joven esclava cubierta de harapos y pendiente de un árbol, luego de haber sido azotada por otros esclavos, que pueden verse al fondo portando los látigos. Por si ello fuera poco la joven cautiva fue condenada a desplazarse posteriormente con un peso de cien libras en la cabeza durante varios meses.

   

La tercera lámina es tan impresionante que Carpentier rememora esa imagen en su Siglo de las Luces: “Los negros sometidos o levantiscos eran azotados hasta morir, descuartizados, decapitados, sometidos a torturas atroces. Muchos fueron colgados por las costillas en los ganchos de los mataderos públicos” (4).

Una plancha del “negro rebelde” constituye una magnífica representación del cimarrón, que por librarse del yugo del amo huía a los montes a luchar por su libertad. En la obra antes mencionada Alejo hace referencia a Mackandal en Haití, y continúa… “y no bien había sido quemado el mandinga en la plaza pública, cuando Holanda tenía que reunir un ejército de mercenarios europeos para combatir, en las selvas de Surinam, las tremebundas fuerzas cimarronas de tres caudillos populares, Zan Zan, Boston y Araby, que amenazaban con arruinar la colonia.  Cuatro campañas agotadoras no pudieron acabar del todo con el mundo secreto, entendedor del lenguaje de las maderas, pieles y fibras, que se esfumó en sus poblados ocultos en intrincados arcabucos, donde volviese a la adoración de los dioses ancestrales...” (5)

El tema del mestizaje ha tenido un cuidadoso tratamiento en el libro. En ello debió influir seguramente el hecho de que Stedman mantuvo una relación con la bella esclava mulata llamada Joanna, y tuvieron descendencia, el pequeño Johnny. Posiblemente el bebé desnudo que aparece al fondo del grabado sea el hijo del autor. La imagen en ese caso resulta atractiva, dejando entrever la sensualidad que provocaba en el europeo la joven ataviada de acuerdo con la “moda” del lugar, usando sombrero y no zapatos,  y prácticamente desnuda hasta la cintura.

Aunque el militar deseaba lograr la libertad de ambos todos sus esfuerzos fueron infructuosos, regresando a Europa con el pesar de dejar atrás a su nueva familia. Finalmente, a la muerte de la esclava, pudo tener consigo a su pequeño mestizo, el cual sufrió los malos tratos de la esposa europea de Stedman. Este capítulo sobre Joanna contó con una edición especial en Boston en 1838.

La región estaba habitada por indígenas, de ahí que se represente tanto una adolescente arahuaca como la familia caribe, brindando la visión de naturales que fueron igualmente sojuzgados. La imagen que se pretende brindar en el libro es la de unos nativos pacíficos. En el Siglo de las Luces al describir a Cayena se refleja igualmente la presencia de… “el indio de traza selvática, que venía a la ciudad en sus piraguas para ofrecer guayabas, bejucos medicinales, orquídeas o yerbas de cocimiento…” (6).

 

Aparecen igualmente instrumentos musicales, armas y muebles utilizados por ellos, que unidos a los elementos de vestuario, entre otros aspectos, permiten una reconstrucción de la época de los nativos de aquella región.

Flora y fauna están plasmadas con mucho detalle, ofreciéndose algunas imágenes de especial interés como la de la serpiente gigante atrapada por Stedman, los peces voladores –que llamaron la atención de marinos, cronistas de Indias e ilustradores desde la época del descubrimiento del Nuevo Mundo–, los monos, los perezosos, pájaros, y plantas como la del algodonero, entre otras.  

   

Viendo las imágenes relacionadas con el paisaje se ratifica la idea de la obra como fuente de inspiración para el Siglo de las Luces. En la primera hoja se muestra el tipo de hamaca utilizada para descansar al aire libre (citada por Alejo) y abajo una vivienda campestre. En la otra la vivienda principal de una plantación se acompaña del tipo de embarcación empleada para navegar. “…Por el río bogaban barcas de proa dorada y fanal en popa, con sus remeros negros de taparrabos blancos, zagualando entre toldos y doseles de sedas claras o terciopelo de Génova...” (7).

 

La marcha por los pantanos de la Guyana ilustra la forma en que los europeos se desplazaban por la zona, en lucha con una naturaleza que les era ajena y que les ocasionaba múltiples pérdidas… “tuvimos que andar en pantanos con el agua al pecho….” Dice Sainte-Affrique, personaje del Siglo al referirse a una de las expediciones punitivas descritas en la novela (8)

Hasta en las cartelas o pequeños grabados que adornan los mapas indicando su título se reiteran aspectos ya reflejados en las láminas de mayor tamaño; el amo fumando su pipa, el esclavo africano trabajando, el negro sojuzgado, atado con cadenas, y el indígena “libre” alzando su arco y su flecha y acompañado por un caimán, lo que reafirma lo antes planteado de que en los más mínimos detalles el libro es una rica fuente de imágenes y de información, de potencial utilización en propósitos muy diversos.

 

En resumen un libro ilustrado que hoy constituye sin duda una verdadera joya bibliográfica y que ha enlazado, para beneficio de la literatura, a dos autores de épocas distantes. Un material ilustrativo muy rico, basado en bocetos manuscritos realizados por alguien que sí estuvo en esos parajes, y no se basó en relatos de terceras personas, y que por añadidura fueron llevados a la plancha por verdaderos artistas.  En fin, una prueba más del valor social del impreso, capaz de traspasar las fronteras del espacio y del tiempo para dar a conocer un mundo ya perdido, pleno de curiosidades que han caído en el olvido y que merecen ser rescatadas.

Bibliografía citada:

  1. Biblioteca Nacional José Martí.  Alejo Carpentier: 45 Años de trabajo intelectual / Diseño del catálogo José M. Villa; recopilación bibliográfica Marina Atía; diseño Exposición Fernando Pérez O´Reilly; pról. Graziella Pogolotti.  – La Habana : Consejo Nacional de Cultura ; Biblioteca Nacional José Martí, 1966. --   [20] h.
  1. Biblioteca Nacional José Martí.  Alejo Carpentier: 75 Aniversario.  – La Habana : Ministerio de Cultura, 1966. --   [14] h.
  1. Idem. h. 4.
  1. Carpentier, Alejo.  El Siglo de las Luces. – La Habana : Instituto del Libro, l968.  – p.  p.354.
  1. Idem. – p.255-6.
  1. Idem. – p. 233.
  1. Idem. – p. 233.
  1. Idem. – p. 363.

Bibliografía consultada:

 

Documenting the American South Logo Narrative of Joanna; An Emancipated Slave, of Surinam. (From Stedman's Narrative of a Five Year's Expedition Against the Revolted Negroes of Surinam):
Stedman, Gabriel John, 1744-1797 [en linea]
http://docsouth.unc.edu/neh/stedman/stedman.html
[Consulta 21 dic 2009]
Nota: Texto transcrito por Apex Data Services, Inc.  Academic Affairs Library, UNC-CH; University of North Carolina at Chapel Hill, 2001.

Guyana [en linea]
http://en.wikipedia.org/wiki/Guyana
[Consulta 21 dic. 2009]

John Gabriel Stedman [en linea]
http://en.wikipedia.org/wiki/John_Gabriel_Stedman
[Consulta 11 Oct. 06]

John Gabriel Stedman, Narrative, of a Five Years' Expedition, against the Revolted Negroes of Surinam [en linea]
http://www.blakearchive.org/exist/blake/archive/work.xq?workid=bb499&java=no [Consulta 21 dic. 2009]

 


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