La obra valiosa del hombre atrapado por los libros: Francisco de Paula Coronado<< Caricatura de Coronado. El Fígaro. La Habana, 1894
LaBiblioteca Nacional de Cuba y las otras bibliotecas del país que integran el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas se han enriquecido a través del tiempo al incorporar bibliotecas particulares, sumando a su acervo bibliográfico obras de perdurable valor, que pertenecieron a intelectuales, literatos y científicos y que son hoy tesoros de la cultura cubana y de la historia de Cuba. Estudiosos e investigadores no pueden prescindir de esta información, porque en ella está nuestro patrimonio e identidad, el pensamiento cubano. Así sucede con la obra de Francisco de Paula Coronado Álvaro (1870-1946), un “hombre atrapado por los libros”*, y con la colección que nos legó. Profesor, periodista, abogado y fiel amante del mundo de las letras y de los libros, graduado en Derecho Civil y Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana, “quiso mucho a Cuba”, así lo expresó Emeterio Santovenia, maestro, abogado y escritor cubano, en un artículo publicado en la revista Carteles el 5 de enero de 1947, titulado: “Francisco de Paula Coronado, patriota y humanista”. Más adelante agrega: “Fue revolucionario en La Habana cuando Martí se afanaba por unir con fines trascendentes a todos los separatistas. De La Habana pasó a New York en la época de la guerra iniciada en Cuba en 1895. Allá laboró eficazmente en pos de la fundación de la República”. Funda la Academia de Historia de Cuba, allí comparte la tribuna junto a conferencistas expertos como Juan Gualberto Gómez, Eusebio Hernández, Rafael Montoso, Max Henríquez Ureña, Néstor Carbonell y otras figuras de la intelectualidad cubana.
Según nos dice Herminio Portell Vilá en su artículo “Salvado un tesoro de Historia de Cuba” (Bohemia, 28 de noviembre de 1954), la Colección Coronado era de sumo interés para coleccionistas de los Estados Unidos, e iba a ser vendida a la Universidad de Miami. La dirección de Bohemia se alarmó ante el hecho. Portell Vilá explica lo siguiente: “El director de Bohemia inmediatamente encabezó una suscripción con quinientos pesos, deseoso de completar la modesta suma que podía conservar en Cuba el archivo y la biblioteca de Coronado, y hubo personas que secundaron su noble iniciativa”.
<< Francisco de Paula Coronado, El Fígaro, 1912, p.133
Gracias a la compra realizada por el Sr. Paul González de Mendoza, cubano culto, hombre de gran linaje, vinculado a negocios bancarios y distinguido por su afán de brindar servicios al país, cuyo interés se vio estimulado por un artículo de Herminio Portell Vilá titulado“¡Quince Mil Pesos de Historia de Cuba!”, se logra impedir que se depositaran en una biblioteca extranjera libros y documentos cuyo incalculable valor no supieron apreciar muchos en aquellos momentos. Sin embargo “ya era hora de que todos esos documentos formaran parte del patrimonio general de nuestra cultura en una biblioteca con salas de consulta; fundada y organizada para ello como lo fue el edificio del Palacio de Aldama”, hoy Instituto de Historia.
Para satisfacción nuestra, la Colección Coronado, que se encuentra actualmente en el Centro de Documentación e Información Científico-Técnica de la Universidad Central de Las Villas, ha sido clasificada por los bibliotecarios cubanos como colección de libros raros y valiosos, teniendo en cuenta criterios como su contenido, libros de los siglos XVIII y XIX; su compilador, quien fue un gran erudito y bibliófilo, capaz de atesorar 3200 volúmenes encuadernados –cantidad que poseía la colección en el momento en que fue salvada, en 1954–; y por contener ediciones príncipes de algunas obras.
Copia facsimilar de un escrito dedicado a la Biblioteca Nacional >>
En el año 1920 Coronado es director de la Biblioteca Nacional José Martí, puesto que ocupa hasta su muerte, el 30 de noviembre de 1946.En estos momentos conservamos en nuestros fondos –me refiero a Fondos Bibliográficos y a la Sala Cubana de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí– la colección completa de la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí (1909-2009), publicación que celebró precisamente el pasado año su centenario, donde se encuentran algunos de los trabajos que escribiera en aquella época, como “La Biblioteca Nacional: su historia y sus propósitos” (febrero de 1949, segunda serie, t. 1, no. 2). Iniciando ese número sobresalen unas hermosas palabras dedicadas a la Biblioteca, escritas por José María Chacón y Calvo el 11 de mayo de 1910: “Aquí está la paz frente al rumor atropellado de la vida; aquí está la paz junto a la mar sin límites; aquí, hombre de paz, encontré yo nuevas normas de vivir, nuevas seguridades de contento, nuevo y dilatado calor humano”.
<< La Habana, 1891
La Sala Cubana atesora 4 ejemplares de una de las primeras obras de Coronado. Se trata de trabajos literarios agrupados en un solo libro que se publicó en el año 1891 con el título de Frutos Coloniales. Existen dos ejemplares de esta obra, dedicado uno a José M. Pichardo y otro a Domingo Figarola Caneda. Esta sala conserva también una copia facsimilar de un escrito que le dedica a la Biblioteca Nacional José Martí, aparecido en la Revista de Instrucción Pública, publicación que vio la luz a partir del año 1891. En el citado artículo, su autor se refiere al primer director que tuvo la Biblioteca, Domingo Figarola Caneda, a los locales con que contaba entonces y a posibles mejoras de estos, así como a los procesos de catalogación y clasificación de los documentos, a las adquisiciones y a la organización en general.

Autógrafos de Coronado en Frutos Coloniales
En Fondos Bibliográficos contamos, además, con dos ediciones de la obra de Pedro Agustín Morell de Santa Cruz titulada Historia de la isla y catedral de Cuba, una de 1928 y la otra de 1929, ambas con un interesante prefacio, lleno de sabiduría, realizado por Francisco de Paula Coronado
La colección de publicaciones seriadas de la Sala Cubana, que atesora revistas y periódicos del siglo .XIX, como El Fígaro, La Habana Elegante, Cuba y América, El Hogar, Cuba y Puerto Rico, y la de la Sala General, con publicaciones del siglo XX y XXI, como Carteles, Bohemia, Social, Diario de la Marina, son dos de las colecciones más consultadas en nuestra institución. En ambas podemos encontrar artículos, estudios históricos y versos de Francisco de Paula Coronado. Por ejemplo, en El Fígaro del 28 de febrero de 1894, edición especial que se realizó para homenajear a la cantante tiple villaclareña Rosario Vidaurreta, encontramos un escrito suyo, que lo revela como un conocedor y amante de la música y de las artes escénicas. Coleccionó casi toda la obra del teatro bufo en Cuba.
Para firmar estas colaboraciones utilizó varios seudónimos, como César de Madrid, desde 1892 hasta 1893, en la revista El Fígaro, donde podemos leer, en entregas posteriores, por ejemplo, la del 28 de enero de 1906, sus poemas “Ensueño” e “Idolatría”, firmados bajo el seudónimo de El Caballero de la Luna. En la sección “Gente de Pluma” de la misma publicación, en el año 1894, ya se hablaba de Francisco de Paula Coronado, cuando este sólo contaba con 24 años de edad: el escritor Juan Sierra Pando le dedica unas palabras de estímulo, elogiando su obra. El 27 de abril de 1913 se anuncia en la sección llamada “De la vida intelectual: la Sociedad de Conferencias”: “… dentro de una semana cerrará la serie el culto periodista Francisco de Paula Coronado, con un estudio sobre la política interventora de los Estados Unidos con respecto a Cuba”.
Sus contemporáneos Herminio Portell Vilá, José María Chacón y Calvo, José Manuel Carbonell –este último en su magistral obra Evolución de la Cultura Cubana: La Prosa en Cuba, vol. XII, tomo 1–, entre otros, resaltaron la brillantez, el rango humanista de sus excelencias literarias, si bien no le dedicó a esta faceta todo el tiempo que muchos de ellos hubieran deseado, pues prefirió, según confesó más de una vez, dedicarse a la lectura, a través de la cual llegó a tener la vastísima cultura que lo caracterizó.
* Así lo llama Emeterio Santovenia en el artículo que se menciona de la revista Carteles.
Bibliografía
Índice del Fígaro Tomo 1 vol.1, Tomo 2 vol.1
Cuba en la Mano. Enciclopedia Popular Ilustrada, La Habana, 1940.
Diccionario de Literatura Cubana, Instituto de Literatura y Lingüística. Tomo 1
El Fígaro 1894, n.15, p. 208.
El Fígaro (a. x, Edición especial 28 de febrero de 1894).
El Fígaro Enero- Junio 1906 (a. xxii, no. 4, página 39 no.13, página 166).
El Fígaro Julio- Diciembre 1918 (a. xxv, no. 40, páginas 1225-1227).
Carteles 5 de Enero de 1947.
Bohemia 28 de Noviembre de 1954.