La Biblioteca Nacional de Cuba. Una cultura organizacional revolucionaria

Por Ana Margarita Bestard Echevarría, especialista del Programa Nacional de Promoción de la Lectura

… La Biblioteca Nacional por su parte está desarrollando una política en favor de la cultura, empeñada en despertar el interés del pueblo por la música, por la pintura. Ha constituido un departamento de pintura con el objeto de dar a conocer las obras al pueblo. Un departamento de música, un departamento juvenil; una sección, también, para niños.

Fidel Castro (1)

La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, al triunfo de la Revolución, se convirtió en la institución que aglutinó a los intelectuales y bibliotecarios que tenían como tarea principal orientar a las masas populares en el gusto por la lectura. Muchas ideas que aún en el 2010 nos resultan sorprendentemente novedosas, se gestaron en los predios de nuestra institución que no solo tendría como labor conservar el patrimonio de la nación, sino que también emprendería la titánica tarea de fungir como biblioteca pública.

Por ello, la Biblioteca Nacional, teniendo en cuenta parámetros científicos en cuanto a cultura organizacional y normas bibliotecarias utilizadas en otros países con un trabajo de bibliotecas públicas más desarrollado y apoyando la política del gobierno revolucionario que implicaba profundos cambios,  dicta el 3 de diciembre de 1959  la resolución que pondría en marcha la realización de los sueños de muchos: lograr que  todos los sectores de nuestra población tengan acceso a nuestro patrimonio cultural fomentando el gusto por la lectura en un pueblo alfabetizado.

La directora, Maria Teresa Freyre de Andrade, firmaría esta resolución de la que queremos reproducir fragmentos del acápite número 8

“Por Cuanto: La Biblioteca Nacional José Martí al mismo tiempo que realiza su labor de biblioteca pública puede servir de guía a otras bibliotecas del país que deseen ser auxiliadas en su labor, así como, adiestrar a los bibliotecarios que trabajan fuera de la Habana sin haber tenido la oportunidad de trabajar en sus distintos departamentos bajo la supervisión de personal técnico: Resuelvo: Que la Biblioteca Nacional trabaja de la siguiente manera: Primero, cumpliendo a cabalidad su función de Biblioteca Nacional, para lo que recogerá, organizará y pondrá a disposición del público todo el tesoro bibliográfico y musical de la nación, y llevará a cabo, al mismo tiempo, una labor sistemática de recuperación por medio de microfilmes, de todos los documentos históricos de interés nacional… Que en atención a lo expuesto en el Por Cuanto No.6 de esta Resolución, la Biblioteca mantenga un personal idóneo y la debida organización departamental para llevar adelante las labores de Biblioteca Pública…” (2)

El 14 de diciembre de ese mismo año, se inauguran las salas de Arte, Música y Juvenil, acto en el que estuvo presente el presidente cubano Osvaldo Dorticós.

Los servicios de la Biblioteca Nacional fueron divulgados con el objetivo de ayudar a los más amplios sectores poblacionales a relacionarse con la institución y las posibilidades que ella brinda para el mejor conocimiento de nuestras raíces; para ello se diseñaron sueltos y se publicaron notas en la prensa de la época.

En el primer semestre de 1960 las cifras de servicios de alta calidad ascendían a 36520 usuarios y también nacían nuestros primeros promotores de la lectura, al instaurarse el servicio de bibliotecarios especializados que asesoraban a padres y maestros con respecto a las lecturas para niños y jóvenes. 

    

No obstante se hacía necesario aglutinar a los bibliotecarios del país en algo más que una asociación de bibliotecarios, es por esto que  los días 6, 7 y 8 de junio de 1964, en el teatro de la Biblioteca Nacional, se inaugura el Primer Fórum Nacional de Bibliotecarios que trabajará durante los posteriores 6 meses en un seminario  en el que se manejaron importantes aspectos de la actividad bibliotecaria del país. Uno de los logros del Fórum fue la definición de la nueva política a seguir por los trabajadores de nuestras bibliotecas, guiados por el lema: “Por una red de bibliotecas al servicio de  la Revolución Técnica” (3). También se trabajó en las modificaciones del plan de estudio de la escuela de bibliotecarios, teniendo en cuenta las necesidades del país y se gestaron los primeros lineamientos para una Campaña por la lectura popular, dirigida por Salvador Bueno y Maria Teresa Freyre de Andrade. Las sesiones de clausura se realizaron entre los días 23 y 25 de enero del año 1965.

No queremos terminar esta reflexión sin rememorar una serie de trabajos realizados por Salvador Bueno que han estado muy vinculados a la promoción de la lectura y que se encuentran recogidos en la Bibliografía selectiva de Salvador Bueno, compilada por Tomás Fernández Robaina, con prólogo del Dr. Julio Le Riverend y editada por el Departamento de Investigaciones Bibliográficas de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí en el año 1987.

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Sobre la lectura

“Aspectos sobre la crisis de la lectura”. Alerta,  21 de julio de 1950: 4.
“Una plática sobre la crisis de la lectura”. Alerta, 24 de julio de1950:4 (reseña sobre el conversatorio en la Biblioteca de la Casa Cultural de Católicos donde intervinieron Medardo Vitier, Gastón Vaquero, Francisco Ichaso y otros).
“La lectura popular”. El Mundo. 28 de julio de 1964:4.
“Materiales de lectura”. El Mundo, 5 de agosto de 1964:4.
“Invitación a leer”. El Mundo, 25 de febrero de 1965: 4.
“En pro de la lectura popular”. El Mundo, 1ro de abril de 1965: 4.
“¿Qué se quiere leer?”. El Mundo, 24 de julio de 1965:4.

Sobre la literatura infantil

“Literatura para niños” EL Mundo.12 de marzo de 1965:4 (plantea la necesidad  de fomentar la lectura entre los  niños y de la necesidad de publicación de libros dirigidos a estos grupos de edades.)               

  

Notas

(1) "Palabras a los intelectuales". Con este título se conoce la intervención de Fidel Castro Ruz, entonces Primer Ministro de la República de Cuba, ante una representación importante de la intelectualidad cubana, el 30 de junio de 1961, en el Salón de Actos de la Biblioteca Nacional, en la Ciudad de La Habana.
En tres sesiones de trabajo, entre los días 16, 23 y el día de clausura citado, artistas y escritores discutieron y expusieron ampliamente sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la actividad cultural y sobre los problemas relacionados con sus posibilidades de creación, ante el Presidente de la República, Dr. Osvaldo Dorticós Torrado, el Primer Ministro, Dr. Fidel Castro, el Ministro de Educación, Dr. Armando Hart, los miembros del Consejo Nacional de Cultura, el presidente del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico, Alfredo Guevara Valdés, y otras figuras representativas del Gobierno.
El discurso es hoy un documento imprescindible de la política cultural de la Revolución Cubana.

(2) Tomado de la Revista de la Biblioteca Nacional. tercera época, No. 1. enero-diciembre de 1959, pp. 5-8.

(3) Tomado de El Mundo, 12 de enero de 1965.
Fotografías pertenecientes a la Colección Cubana de los fondos de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí.