Presentado el libro Crítica bibliográfica y sociedad, de Tomás Fernández Robaina

Por Miguel Viciedo Valdés

 

La obra que se presenta pertenece a la autoría de un prolífero bibliógrafo y escritor que se ha desenvuelto con soltura en las disciplinas de la Antropología, la Historia, la Bibliotecología y la Bibliografía, con una importante producción literaria que abarca 20 bibliografías, 9 libros y numerosos artículos publicados en revistas especializadas, así como 4 títulos en la fase editorial, en espera de un próximo alumbramiento.

Crítica bibliográfica y sociedad es una obra de madurez profesional que recopila una suerte de 38 artículos ensayísticos concebidos desde la temprana fecha de septiembre de 1970 hasta diciembre de 2005 y que aborda temas como: la historia de la bibliografía cubana, la labor de indización de la Biblioteca Nacional de Cuba, análisis y comentarios críticos de bibliografías personales y de temáticas socioculturales, hasta llegar al tratamiento teórico y conceptual desde una perspectiva dialéctica de la bibliografía, como un resultado de investigación científica convertido en un producto-servicio.

La referida obra llega en un momento en que la producción nacional de literatura de la profesión bibliotecológica no es abundante, especialmente en el campo de la bibliografía, por eso será bienvenida con independencia de juicios y pareceres, favorables o no, en torno a su reconocimiento como disciplina científica, en un mundo globalizado y constantemente amenazado por los inevitables cambios tecnológicos que han obligado a repensar y valorar la profesión bibliotecaria con los pies en el presente y los ojos en el futuro.

Y de eso se trata en el caso de esta obra de Tomás Fernández Robaina, en la cual los textos seleccionados y ordenados con sabiduría muestran gradualmente esa madurez profesional que señalaba al comienzo de esta presentación, madurez que se sustenta con una cultura general sólida, la cual le permite hacer verdaderos aportes al estudio de la cultura nacional en particular. En este sentido, uno de los ensayos, a mi juicio, de mayor significación para conocer la historia y la cultura cubanas, a partir de una valoración crítica de la producción de los repertorios bibliográficos cubanos, lo es sin dudas el prólogo a la Bibliografía de Bibliografías, el cual leí por primera vez en 1996 y por segunda vez hace solo pocos días cuando preparaba estas líneas. Si se quiere conocer la importancia que tuvo en la formación de la nacionalidad cubana la obra de bibliógrafos como: Antonio Bachiller y Morales, Domingo del Monte, Carlos Manuel Trelles y Fermín Peraza, este compendio es de consulta obligada para bibliotecarios, historiadores, sociólogos, literatos y maestros.

Otro tanto sucede con el ensayo Los repertorios bibliográficos y los estudios de temas afrocubanos, donde el autor demuestra que, hasta la aparición de la Bibliografía de temas afrocubanos, la mayoría de la documentación asentada en las obras versaba más sobre los aspectos culturales, musicales y religiosos que sobre los fenómenos sociales y económicos del negro cubano.

Tampoco falta el análisis profundo y acertado de la aplicación de las categorías del materialismo dialéctico en el artículo referido al Índice General de Publicaciones Periódicas Cubanas o el polémico artículo “¿Pueden ser las compilaciones bibliográficas trabajos de diploma?”, en el cual explica exhaustivamente sus criterios y puntos de vista con relación a este tema.

Tomás Fernández Robaina nos ha entregado una obra que compila, en ensayos y artículos, más de 25 años de ardua labor de los 49 que lleva trabajando ininterrumpidamente en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. Polémica o no, Crítica bibliográfica y sociedad será una obra de consulta y referencia para estudiantes y profesionales, no solamente de la bibliotecología y la ciencia de la información, sino de otras ciencias sociales.

Gracias Tomás por revertir tu ocasional irreverencia y tu temperamental personalidad, a pesar de los entuertos de este mundo que has debido afrontar, en aportes a la profesión bibliotecaria y al desarrollo de la cultura cubana, porque la palabra escrita con sabiduría es la que trasciende y tú comprendiste esa verdad tempranamente. Tú has dicho lo tuyo a tiempo y sonriente, solo basta leer esta obra para corroborarlo.