José A. Saco y su relación con el periódico El Mensajero Semanal de Nueva York (1828-1831)

  Por Ana Margarita Oliva Núñez

A partir del siglo XVIII, la cultura en la sociedad colonial cubana progresó más aceleradamente en comparación con los siglos anteriores, debido al desarrollo económico alcanzado por la industria azucarera en el país, que propició el surgimiento del interés por la cultura entre los hacendados criollos. Ellos necesitaban elevar su nivel técnico para elevar la producción; la única vía para lograrlo era la instrucción a partir de la creación de instituciones educacionales y bibliotecarias.

La cultura y la vida social en la Isla se enriquecieron entonces, y se formaron una serie de instituciones eclesiales o laicas, características de la época colonial, que se extendieron hasta nuestros días. Entre las más representativas, en cuanto a la salvaguarda del conocimiento y de la cultura del país en la época colonial, se encuentran:

  1. El Seminario Conciliar de San Basilio de Magno en Santiago de Cuba (1722).
  2. La primera Universidad de Cuba: la Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo de La Habana, situada en el Convento de los Dominicos (1728).
  3. El Seminario de San Carlos y San Ambrosio (1773).
  4. La Sociedad Económica Amigos del País (1793).

La Historia de Cuba, tanto en la colonia como en la república, nos presenta a hombres ilustres, de escuela, pedagogos de vocación formados en la gloriosa historia del Seminario de San Carlos, como: Félix Varela, José A. Saco, José Agustín Caballero y otros, que con su extraordinaria consagración y dedicación contribuyeron y fueron factores determinantes en el engrandecimiento educativo y cultural de nuestro país.

El Dr. Eduardo Torres Cuevas, actualmente director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, en su libro titulado Historia de Cuba: 1492-1898, al referirse a la etapa del Reformismo menciona a Saco y al pie de una de sus imagénes escribió: «José Antonio Saco y López fue alumno eminente de Félix Varela, fue la figura política de mayor alcance teórico y conceptual del movimiento liberal reformista de los años 1830. De un profundo sentido nacionalista, fue un agudo crítico del sistema colonial y el más brillante opositor al movimiento anexionista».

José Antonio Saco nace el 7 de mayo de 1797 en Bayamo, cuna de rebeldía nacional, y muere el 26 de septiembre de 1879 en Barcelona. Se graduó de Filosofía en la Universidad de La Habana; escritor y periodista, es nombrado en 1832 director de la Revista Bimestre Cubana. Sus escritos y discursos salieron de su pluma acompañados de ideas que supieron enfrentar al colonialismo español, por lo que tuvo que vivir perseguido y emigrado. Además, muchos de sus escritos sobre los problemas que afectaban a Cuba no fueron publicados, porque la censura lo impidió. Saco, desde el momento en que asume la Cátedra de Varela, aún sin accionar ninguna política, se convierte por la irradiación de su pensamiento filosófico y por los métodos en un político. Su obra cumbre: Historia de la esclavitud, ha sido traducida a varios idiomas y publicada en varias ediciones que se pueden consultar en la Sala Cubana de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, al igual que gran parte de su papelería, que forman una biblioteca variada, profunda y muy valiosa. «José A. Saco abre el ciclo nacionalista que cierra José Martí con sus doctrinas y su guerra del 95», así aparece escrito en la Enciclopedia Popular Ilustrada Cuba en la Mano, publicada en La Habana en 1940; en la biografía sintetizada de este genio político.

Encontramos en la Colección Cubana del siglo XIX con que cuenta hoy la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, ubicada en la Sala Cubana, la muestra más representativa, original, documental, histórica y gráfica de dicha intelectualidad. Entre lo más valioso tenemos la prensa cubana de la época, en la que se destaca la publicación El Mensajero Semanal de Nueva York (prensa que representa al exilio cubano) publicada de 1828 a enero de 1831, cuyos directores fueron: José A. Saco y Félix Varela, según el Catálogo de Publicaciones Seriadas Cubanas de los siglos XVII y XIX realizado por el Departamento Colección Cubana de la BNCJM. En otros estudios realizados alrededor de la personalidad de Saco, aparecen estos como fundadores y colaboradores.

     
Originales de El Mensajero Semanal de Nueva York, con notas de José A. Saco. Fondos de la Colección Cubana, siglo XIX, BNCJM.

La colección que poseemos en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí está completa. Tiene en el volumen 2, número 1, una anotación en el margen superior que dice que la colección pertenece a José A. Saco; aparecen otras anotaciones, tachaduras y arreglos al pie de algunos artículos que son de su puño y letra. La temática fue variada. Contiene tablas sobre esclavos en las colonias inglesas, estadísticas sobre entradas de buques, madera comercializada en América, artículos sobre las provincias orientales, análisis de las aguas de los ríos como el caso del Almendares, trabajo distinguido por uno de los colaboradores llamado José Estévez. Se publicaban trabajos sobre literatura española, entre ellos las poesías y sonetos de Heredia, política, economía, geografía; también la encarnizada polémica catalogada así por investigadores del tema entre José A. Saco y Ramón de la Sagra, debido a la crítica de este último a las poesías de José María Heredia.

Por ejemplo, en el volumen 1 número 50 del 1ro. de agosto de 1829 aparece la Continuación de las Observaciones acerca del juicio crítico sobre las poesías de Heredia. Esta publicación está dividida en tres volúmenes. El volumen 1 que corresponde a Agosto 19 de 1828 fue publicado en Nueva York. El volumen 1 No. 2, que corresponde al 26 de agosto de 1828 hasta marzo de 1829, se publicó en Filadelfia y después a partir de abril de 1829 hasta el 31 de enero de 1831 fue publicado en Nueva York. El Mensajero Semanal de Nueva York imprimió el sello y fue el vocero de las ideas nacionalistas de José A. Saco, hombre que supo establecer la diferencia entre nacionalidad cubana y española. Aunque fue odiado y temido por muchos, también fue querido por otros que valoraron sobre todo, al ideólogo de más trascendencia en el mundo americano que produjo la sociedad esclavista y, al mismo tiempo, su crítico.

Bibliografía
“Cuba”, Catálogo de Publicaciones Seriadas Cubanas de los siglos XVIII y XIX, Dpto. Colección Cubana, La Habana, 1984.
“Cuba en La Mano”, Enciclopedia Popular Ilustrada, La Habana, 1940.
Torres Cuevas, E. y O. Loyola Vega: Historia de Cuba: 1492- 1898, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2001.