Ismaelillo: aurora poética llena de calidad lírica y espiritualidad humana

Por Ana Margarita Oliva Núñez

Muchas han sido las investigaciones y los estudios realizados por especialistas acerca de la poesía martiana, específicamente sobre los versos del Ismaelillo. Existen obras de muy reconocidos autores que han marcado pautas en el mundo de la literatura cubana, como: Cintio Vitier, Angel Augier y otros. Entre estas primeras y dos grandes personalidades existe un paralelismo de ideas en el momento de valorar la obra martiana.

Especialmente merece llamar la atención hacia la edición facsimilar de Ismaelillo, con introducción y notas escritas por Augier. Uno de los factores que la hacen muy importante es la necesidad de solicitarla y acudir a su consulta por estudiosos del tema, y todo tipo de usuarios. También podemos decir que se encuentra entre lo más valioso que existe en la bibliografía martiana por el estudio tan exhaustivo que hace de la misma.

Tal edición se encuentra en el Repertorio Martiano del Área de Colección Cubana de la BNCJM, el cual fue publicado en el año 1976 por la editorial Arte y Literatura. Augier, al referirse a la gestación de Ismaelillo comenta que la idea germina a principios de 1881 cuando viaja a Venezuela, ruta que llamaría José Martí como «la Jerusalén de los suramericanos, la cuna del continente libre». Continúa diciendo en otro párrafo, cuando alude al nombre de la obra: «El título del libro es de un fuerte simbolismo. Ya vimos aquella nota de sus apuntes: “Ese hijo mío a quien no hemos de llamar José sino Ismael”. Martí asume la representación de Ismael, es decir, del llamado a fundar una nación. Ismaelillo, o sea, el hijo de Ismael, simboliza esa nación que surgiría del esfuerzo libertador que él ya predicaba y organizaba».

Por otro lado, Cintio Vitier en su obra Temas Martianos (Departamento de Colección Cubana de la BNCJM), de1969, en un capítulo que tituló: Trasluces de Ismaelillo, también hace una valoración y un análisis literario e interpretativo extraordinario cuando escribió: «Martí en Ismaelillo, propone una renovación de estirpe enteramente hispánica, con la vitalidad, la rápidez y el gusto por el juego idiomático al servicio de emociones humanas profundas, que dio carácter a los siglos de oro en sus poetas profanos y místicos».

Lo fundamental para poder analizar estos versos es ver la esfera de influencia que rodeaba al poeta, no solamente desde el punto de vista patriótico e histórico, sino también sus sentimientos personales que eran muy profundos: había fracasado la Guerra Chiquita en Cuba, la soledad y tristeza en medio de su tragedia conyugal con su esposa Carmen Zayas Bazán y la separación de su hijo.

Existen muchas conjeturas alrededor de la fecha de publicación. Se anota que puede haber sido de marzo a abril de 1882 en Nueva York. Pero hay algo muy curioso y notable, y es que la ciudad natal de Martí, La Habana, no estuvo ni ajena, ni al margen de la interpretación, en la recepción de su primer poemario Ismaelillo.  Esto se muestra claramente en los periódicos de la época que reflejaban que Martí había escrito un libro de poemas que se pensaba publicar en New York. Porque incluso antes de su aparición el 29 de septiembre de 1881en el diario habanero El Triunfo publicó esta nota:

   

COLECCIÓN DE VERSOS. ─el Sr. D. José Martí, en la actualidad residente en Nueva York, trata de publicar un tomo de versos, que se venderá en La Habana al precio de setenta y cinco centavos el ejemplar. No dudamos de que el libro será recibido con gusto, pues son conocidas las felices disposiciones del señor Martí para los trabajos de imaginación.

Al año siguiente, en 1882, cuando apareció el volumen, el semanario habanero El Amigo del País dejó constancia de ello: «Ismaelillo es el título de un pequeño volumen, perfectamente impreso, y que su autor, nuestro amigo del corazón D. José Martí, acaba de publicar en Nueva York: Es una colección de poemitas que el poeta dedica a su hijo pequeñuelo: un búcaro primoroso donde se abren, a los besos de céfiro, las flores más fragantes de la ternura. Libros como ese, se sienten, como una música de afectos profundos y nobles, y después de leerlos nos parece que ha brotado una estrella más en el cielo de nuestra alma. Reciba el soñador errante, el abrazo que le enviamos, y que le lleva nuestros elácemes y nuestro aprecio».

En la Revista de Cuba de abril de 1882 podemos leer:

   

«Ismaelillo

Sabemos por carta de Nueva York que nuestro querido amigo, el popular orador cubano señor don José Martí, ha dado a la estampa en aquella metrópoli un tomito de poesías con el originalísimo título de Ismaelillo.

Grato nos será entrar de nuevo en comunidad de sentimientos con el autor, leyendo sus delicadas poesías.

Ismaelillo, originalidad de versos, modernidad poéticaescrita por José Martí en lengua española está entre las mejores obras que existen en América Latina: es una aurora llena de calidad lírica y espiritualidad humana».


Bibliografía
Temas Martianos, Dpto. Colección Cubana, Biblioteca Nacional José Martí, La Habana, 1969.
José Martí: Ismaelillo, edición facsimilar, introducción y notas por Angel Augier, Ed. Arte y Literatura, La Habana, 1976.
Catálogo de Publicaciones Seriadas Cubanas de los siglos XVIII y XIX, Dpto. 2a Edición, Colección Cubana, Biblioteca Nacional José Martí, Ed. Oriente, 1984.