El que siempre nace en poesía

Julián del Casal en Colección Cubana

  Por Lic. Carlos M. Valenciaga Díaz. Especialista del área de manuscritos de la BNCJM

El 7 de noviembre recordamos el natalicio 150 de Julián del Casal, nacido en La Habana en el año 1863, por lo que se nos hace imprescindible entre los merecidos homenajes presentar la huella auténtica que de él se resguarda en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (BNCJM).

Casal con 3 años (Foto: Álbum familiar, Colección Julián del Casal, BNCJM).>>

La reconocida Colección Casal del Área de Manuscritos de Colección Cubana llegó a la BNCJM por vías del Consejo Nacional de Patrimonio, el 23 de enero del 2008, según consta en acta de entrega firmada por su director el doctor Eduardo Torres Cuevas y la compañera Olga Vega García, en ese momento Jefa del Departamento de Salas Especializadas. A su vez, el Consejo Nacional de Patrimonio la recibió de las manos consagradas y salvadoras de uno de los descendientes del poeta que junto a toda su familia, incluyendo a su sobrina la querida pintora Amelia Peláez, la conservaron como un tesoro filiar durante muchos años.

Una vez incorporada a los fondos de la institución y como parte del Proyecto General de Preservación y Conservación  de la Colección Cubana Patrimonial de la BNCJM, concebido por las másteres Nancy Machado Lorenzo y Margarita León Ortiz , donde se indicaba la necesidad de «acciones dirigidas a la preservación y la conservación de las colecciones de manuscritos… en varias fases» (Machado, L.; León, O., 2009), los especialistas del área Alicia Flores y del Departamento de Conservación, Osdiel Ramírez, realizaron un arduo trabajo de casi un año con todos los documentos recibidos, siguiendo los criterios de mínima intervención, y colocándolos en sobres libres de ácido, mientras que investigaban lo necesario para dar paso al procesamiento bibliotecológico de cada uno de ellos con el objetivo de ponerlos a disposición de los usuarios que interesados en el tema acudían a Sala Cubana.   

Posteriormente, como parte de la segunda fase de ese proyecto, se realizó el inventario físico y se precisó que la Colección Casal contempla 1 672 documentos manuscritos, de ellos 1 092 son cartas, más 580 en diversos formatos: sobres de correo, tarjetas, postales y fotos, para un total general de 1 678 documentos, si contemplamos el Álbum familiar, dos libros de recortes y las fotos sueltas que le remitieron Antonio Maceo, Máximo Gómez y Rubén Darío. Se trata sin dudas de un rico tesoro documental que revela gran parte de la magnitud y trascendencia de una parte importante de la vida del poeta si tomamos en cuenta para evidenciarlo tan solo el ejemplo de su correspondencia. Baste resaltar una de las cartas que le envía Rubén Darío:

«Mi querido Amigo

»Esta segunda carta suya me ha llenado de especial satisfacción y ha acabado de afianzar una amistad.

»Verdaderamente fraternal a través de la distancia. Es un cariño hondo y razonado porque te comprendo. Nada más. Esto es sencillo y muy hermoso. Pero todavía es aún más raro. U. para mí es hermano de Pedro Balmaceda.(1) Estos afectos basados en un doble cimiento por el corazón y por la cabeza, no pueden sino ser duraderos, nobles y profundos».

Más adelante agrega:

«He visto mucho de lo nuevo suyo. Cada vez son sus versos de U. más fascinadores. Tienen una novedad y un encanto singulares. El nombre de Julián del Casal será colocado entre los de los pocos grandes artistas de la lengua española. Eso sí, U. debe estar sufriendo por más de un motivo. Pero U. siguiera está en un centro digno de su trabajo! Busque sus amigos en la aristocracia literaria. Cuídese de las medianías!».

Y concluye:

«Mándeme todo lo que publique. Crea en el cariño y en la fraternal amistad que le ofrece su amigo.

R. Darío».

   
Carta de Rubén Darío a Julián del Casal, fechada en Guatemala el 14 de mayo de 1891.

La misiva expresa el respeto y el reconocimiento del que Casal, siendo tan joven, gozaba ya entre la intelectualidad más destacada del continente. Darío le habla además de su libro de poemas Azul, con el que entra a la historia de la literatura hispanoamericana como el más importante poeta del Modernismo, y de Hojas al viento, el primer libro de poemas de Casal publicado en 1890.

<< Foto con dedicatoria manuscrita: «A Julián del Casal. Su amigo Rubén Darío» (Colección Casal, BNCJM).

Las cartas que recibió o envió Julián del Casal reflejan la dimensión del joven apremiado entre la creación poética y el sustento de vida que encontró entre familiares y amigos que le querían en sus dos mundos. Las cartas familiares con la firma hológrafa, legible e inconfundible de Casal, también se suceden entre los documentos preservados, dejándonos esa bella relación filiar de compresión y ayuda.

En relación con su situación económica le dice a su hermana Carmela,(2) radicada en Yaguajay, el 22 de diciembre de 1892:«Yo siento mucho haber tenido que pedirle dinero al pobre Manolo,(3) á quien tanto trabaja le cuesta ganarlo y porque sé que se lo quitó a mis sobrinos. Pero no me ha quedado más remedio, porque tengo muchos gastos pequeños. Así pues dile a Manolo que me dispense».


Carta de Julián del Casal a su hermana Carmela (La Habana, 22 de diciembre de 1892)

En otra misiva fechada en La Habana el 1 de octubre de 1893 da cuentas a su hermana sobre su recuperación y tratamiento médico aquí además le expresa que con lo que saque del libro que está imprimiendo podrá hacer el viaje a Yaguajay «a donde iré por cariño y gratitud a ustedes […]».

  
<< Carta de Julián del Casal a su hermana Carmela (La Habana, 1 de octubre de 1893).

Todo este testimonio documental, gracias al esfuerzo del Departamento de Automatización y de los especialistas de Manuscritos, de la BNJM, está incorporado hoy en 188 registros a la Base de Datos Casal, lo que permite su mejor control bibliográfico y posibilita ofrecer un servicio de referencia más eficiente a los investigadores que autorizados accedan a ella.

Otras importantes colecciones del fondo de Manuscritos también conservan materiales relacionados con Julián del Casal, como es el caso de la Colección Borrero, que incluye siete documentos relacionados directamente con él y otros muchos que hacen evidente su relación con aquella familia que tanto lo quiso y donde encontró el amor puro de la joven Juana Borrero.

Pero la labor de Casal fue mucho más allá de su poesía y es encomiable su trabajo periodístico en prosa. Fue precisamente en revistas como La Habana Elegante, donde publicó casi toda su obra poética, por eso encontramos también su decurso en los fondos de Sala Cubana,área que resguarda periódicos, revistas, folletos y otros impresos cubanos hasta el siglo XIX, y entre ellos destacan las catorce publicaciones periódicas en las que Casal colaboró como fueron El Ensayo, El Fígaro, La Habana Elegante, La Habana Literaria, El Hogar, El Pueblo, El Triunfo, La Unión Constitucional, El País, La Caricatura, Diario de la Familia, Ecos de las Damas y La Lucha, además de revistas en las que trabajó, como La Discusión, solo faltando en este sentido los ejemplares de La Familia Cristiana.

   
Foto de la Srta. María Cay(4) y poema que le dedicó Casal, publicados en El Fígaro el 8 de marzo de 1891.

   
Carta de María Cay a Julián del Casal (La Habana, miércoles 11 de marzo de 1891), agradeciéndole el poema que le dedicó Casal y se publicó en El Fígaro. Le dice al concluir «[…] un ruego tengo que hacerle la próxima calabaza no me la dé (sic) U. por los periódicos!».

De revista La Habana Elegante (1884-1896), que fue centro de trabajo y hogar de Casal, la BNCJM posee todos sus números, en proceso de digitalización, acompañada de una segunda colección con duplicados que está incompleta con la falta de los números de los años 1892 al 1895. Entre estos ejemplares destaca el luctuoso del 29 de octubre de 1893, dedicado a rendir homenaje a la memoria de Julián del Casal, una edición digna de ser convertida en un libro a publicar en el futuro según reconocidas autoridades en el tema.

   
Portada de La Habana Elegante, Año 9, No. 43, 29 de octubre de 1893, y nota inicial haciendo alusión a la edición especial en recordación a Casal, 6 días después de su muerte.

Como colofón de toda esta valía, Sala Cubana también posee el número de la revista Patria del 31 de octubre de 1893, en la que José Martí publica una sentida nota necrológica en ocasión del fallecimiento de Casal.

    
Portada de Patria, fechada en Nueva York el 31 de octubre de 1893 y fragmento de la nota necrológica por el fallecimiento de Casal.

«Aquel nombre tan bello, que al pie de los versos tristes y joyantes parecía invención romántica más que realidad no es ya el nombre de un vivo. Aquel hombre fino espíritu, aquel cariño medroso y tierno, aquella ideal peregrinación, aquel melancólico amor a la hermosura ausente de su tierra nativa, porque las letras sólo pueden ser enlutadas o hetairas en país sin libertad, ya no son hoy más que un puñado de versos, impresos en papel infeliz, como dicen que fue la vida del poeta».

Llama la atención la maestría poética y la sensibilidad de Martí para dibujar con palabras exactas la excelsitud de Casal, sin haberlo conocido personalmente, pero le bastó percibir, a través de las lecturas de las revistas que recibía desde Cuba, la grandeza humana y literaria de aquel buen cubano que desde sus quimeras hizo también con pluma el pedestal de la cultura cubana.

El pasado viernes 4 de octubre, en el espacio bimensual Sobre una Palma Escrita, que Colección Cubana de la BNCJM entrega a investigadores, estudiantes y usuarios, en su Conferencia “Julián del Casal y La Habana Elegante”, la doctora Ana Cairo, de manera coherente, fresca y enjundiosa, regaló una disertación extraordinaria del Casal niño y joven, esbozando detenidamente las características y situaciones que enfrentó primero con la pérdida de la posición acomodada de su familia y después con la muerte prematura de su madre, adversidades que influyeron en su carácter y lo hicieron marchar pronto interno al Colegio de Belén, que para bien dio rienda suelta a su inclinación literaria y a su excelente formación, la cual solo pudo moldearse hasta el bachillerato por falta de recursos económicos. La Sala ese día se colmó de jóvenes con la grata compañía de Carlos Alberto Cremata, Tin, junto a parte de los integrantes de su reconocida Colmenita, que vinieron a conocer de Casal, atentos y respetuosos, tomando nota escrita de tantas anécdotas valederas para el presente y el futuro.

Es así que Colección Cubana pretende que se llegue a la obra de Casal que atesora. ¡Qué mejor cumpleaños 150 para aquel joven con sus eternos 29 años que siempre nace en poesía!

 

(1) Pedro Balmaceda Toro (1868-1889). Escritor y periodista chileno, considerado uno de los promotores del Modernismo en América Latina. Amigo de Rubén Darío.

(2) Carmen del Casal de Peláez, hermana de Julián del Casal.

(3) Doctor Manuel Peláez Laredo, reconocido médico de Yaguajay, esposo de Carmen del Casal de Peláez.

(4) María Cay, una belleza de la época, hija del cónsul de China en Cuba.

Bibliografía

Casal, Julián del: “Poema a la Srta. María Cay”, El Fígaro, 8 de marzo de 1981.
La Habana Elegante, Año 9, No. 43, La Habana, 29 de octubre de 1893. 
Díaz, María del Rosario: “Evocación íntima de Julián del Casal”, Revista Digital Librínsula, No. 321, La Habana, 27 de septiembre de 2013. Recuperado de: http://www.librinsula.bnjm.cu/
Machado Lorenzo, N. y M. León Ortiz: Proyecto de Preservación y Conservación del Fondo de Manuscritos de la BNJM, 2009.
Martí, José: “Julián del Casal”, Patria, Nueva York, 31 de octubre de 1893.