Fallece la destacada intelectual Thelvia Marín

Por Lohania Aruca

Falleció en La Habana la destacada intelectual Thelvia Marín (Sancti Spíritus, 28 agosto de 1922-La Habana, 25 junio del 2016), heroína de la Revolución Cubana a los 93 años de edad. Sus restos han sido depositados hoy domingo 26 de junio en el panteón familiar del Cementerio de Colón.

Hoy, mañana de domingo 26 de junio, se celebró el sepelio y entierro de Thelvia Marín Mederos en la Necrópolis del Cementerio de Colón.  Asistimos un grupo de familiares y amigos de esa mujer excepcional que fue Thelvia. Esencialmente humanista revolucionaria martiana y femenina, ella constituyó para mí un paradigma de ser humano plenamente desarrollado. Su espíritu creativo, alegre, optimista, y a la vez profundo, dotado de gran inteligencia emocional, le permitió abarcar y proyectarse con acierto en diversas facetas de su vida: escultora, periodista, narradora, poeta, interprete de varios instrumentos musicales, psicóloga, diplomática y pedagoga sin dejar de ser al propio tiempo hija, esposa, madre, amiga, militante política, estudiosa de las culturas indoamericanas y de otras que interpretó de modo genial para forjar con ellas sus obras. Cubana, de honda raíz espirituana, me reveló muchos momentos terribles de su vida durante la lucha clandestina contra la dictadora batistiana, y con gran modestia,  sus aportes invalorables para la construcción de una Cuba digna, con todos y para el bien de todos. Siempre repetía la norma martiana: Hacer en cada momento lo que se deba hacer. Fue reconocida por su larga trayectoria de vida y la calidad de su obra con numerosos premios, distinciones y, sobre todo, con el respeto, la admiración y el cariño de cada persona sincera y honesta que la conoció.

No me despedí de Thelvia, porque ella me trasmitió y me inculcó lo mejor de sus cualidades humanas; me enriqueció con su amistad sin límites, abierta, llena de pura belleza, solidaridad y ternura. Nunca me he despedido de mis seres más queridos, ellos están vivos en el fondo de mi alma y me sostienen cada día.

Ahora comparto con ustedes no sólo la triste nueva, también la nostalgia que llevaré siempre conmigo,  por la lejanía irrevocable  de mi querida Thelvia.