Los sueños del Tigre. Paramilitares en Cuba: un libro de necesaria lectura

Por Astrid Barnet

Imagen tomada de
http://canarias-semanal.org/not/19079/el-tigre-en-primera-persona-paramilitares-en-cuba/

“Le pidió al presidente Batista que le permitiera crear un grupo de paramilitares, propuesta que costaba once millones de pesos. El Indio enloqueció, pero le entregó no obstante ocho millones y ya para el año 1956 y principios de 1957, tenía un grupo de ochocientos hombres para esa función”, rememoró en entrevista especial a este Sitio Web el general Enrique Acevedo Rodríguez, autor del libro Los sueños del Tigre. Paramilitares en Cuba.

“Aquellos paramilitares estaban distribuidos por municipios sobre la base estructural del Partido Unión Radical; su director era un jefe-Tigre y capitán, Rolando Masferrer. Poco tiempo después y con la aprobación de Batista, más de mil 500 hombres de aquel terrible grupo comenzaron a rodear militarmente el territorio oriental de la Sierra Maestra. A partir de ese momento los crímenes se intensificaron; ejemplo de ello es que, tras los hechos ocurridos durante la Huelga de Abril de 1957, los Tigres asesinaron a 38 personas en menos de tres días en las zonas de Manzanillo, Yara y Cauto-Cristo.

“Por otra parte, en su decisión de partir a bordo de un avión --apresurada y cobardemente de la Isla--, la madrugada entre el 31 de diciembre de 1958 y el primero de enero de 1959 junto a un grupo de sus más estrechos colaboradores, el dictador Batista excluyó de ese listado al Tigre principal. Este se percató que lo había embarcado y fue entonces que se marchó en su lancha particular, la misma madrugada del 31 de diciembre hacia la ciudad de Miami. Pocos días después de su llegada –específicamente el día 26 de enero--, le entregan la tarjeta verde de exiliado político, al igual que a 24 de sus secuaces. Rememoro que, en la primera entrevista que concedió allí, afirmó que: “--A mí se me ha calumniado…!!Que maté dos mil gentes!! ¡!Eso es mentira!! ¡!Yo llevaba bien el control…!! ¡!Fueron  864…!!. Igualmente, a todos los medios de difusión les daba entrevistas. Sin lugar a dudas que Los Tigres eran la flor y nata de los asesinatos y el terrorismo en Cuba”.

Los sueños del Tigre. Paramilitares en Cuba, es un título excepcional producto de su gran carga emocional y de su necesario conocimiento al cual convoca cuando se estudia e investiga la Historia de la Revolución Cubana. Mas su paradoja radica en un recuerdo llevado hasta la infinitud de alguien abyecto, traído a la memoria a través de una novela, concebida no para relatar en ella una historia de ficción de amor o de grandeza heroica e inolvidable, sino para atestiguar sobre un individuo pernicioso –como perniciosa fue también la época en que vivió--, y para jamás olvidar que “la historia de una nación o una comunidad no transcurre en línea recta ni se presenta como una sucesión armónica de causas y consecuencias. Hay cimas y simas, y estas últimas merecen también una acuciosa mirada desmitificadora” (1)

De la pluma de Acevedo Rodríguez (2) recibimos esta obra, como objeto aleccionador dirigido a la memoria histórica de este pueblo –y en especial, al juicio de los más jóvenes quienes desconocen a individuos como el que se plantea y quienes no viven ni vivirán jamás épocas y situaciones como las presentadas por este título--. El aforismo martiano “Los cobardes, dan en la boca de una pistola, y con el humo de la pólvora se desvanecen” (3), podría describir bien la naturaleza y la psicología de Rolando Masferrer, uno de los más connotados asesinos del régimen de Fulgencio Batista (El Indio), cuyas acciones personales en la historia política y social de la Isla --originada a partir de la década del treinta del pasado siglo bajo la égida de otro tirano, Gerardo Machado--, también repleta de atrocidades, la acercan a aquellos crímenes de lesa humanidad perpetrados por las hienas del nazi-fascismo en Europa. Aquellos crímenes que con tanto realismo y crudeza fueron descritos y condenados en libros como A fin de cuentas y El Tribunal de Nuremberg, por el periodista soviético Boris Polevoi.

A la escritura de este título acompaña una peculiaridad y es que su propio autor (Acevedo) decide introducirse en la propia piel y cerebro del asesino al exponerlo en primera persona y así “dar cuenta de su filosofía de vida y sus miserias humanas”.

. ¿De qué forma muere este individuo?, interrogamos finalmente:

“En 1975 los connotados terroristas hermanos Sampol y Posada Carriles intentan conectarle una bomba lapa que se adhiere a la estructura de un auto y, a los pocos minutos, explota. Este intento falla pero, a los quince días, retornaron y le adhirieron otra bomba lapa y, a la hora de sentarse ante el timón, voló en pedazos. Este final de su vida es el que da inicio al libro”.

Los sueños del Tigre. Paramilitares en Cuba: un libro de necesaria lectura.

 

Notas

(1) Pedro de la Hoz, periodista, escritor, prologuista, p. 6.

(2) General de Brigada ®Enrique Acevedo Rodríguez: Los sueños del Tigre. Paramilitares en Cuba. Ediciones Abril, 2016.

(3) José Martí, periódico La Nación, 13 de junio de 1885. T. 10, p.227 

General de Brigada ®Enrique Acevedo Rodríguez

(Caibarién, 12 de agosto de 1942)

Se incorpora al Movimiento Revolucionario 26 de Julio a los catorce años de edad. Sufre prisión en cárceles de la dictadura de Fulgencio Batista. El tres de agosto de 1957 se une a la columna del Comandante Ernesto Che Guevara en la Sierra Maestra. Tras el triunfo de la Revolución cumple dos misiones internacionalistas en Angola. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Ha publicado Descamisado (1993—Premio de la Crítica); Guajiro (1997) y Fronteras (2009)