Otorgan Premio Anual del Arte del Libro Cubano Raúl Martínez 2016

Por Astrid Barnet

Con el objetivo de otorgar reconocimientos a artistas y diseñadores de libros publicados el pasado año, tuvo lugar en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en esta capital,  el otorgamiento del Premio Anual del Arte del Libro Raúl Martínez 2016 durante un acto presidido por Juan Rodríguez y Edel Morales, presidente y vicepresidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), respectivamente, y por Jesús David Curbelo, director de dicha institución cultural..

Un jurado integrado por el escritor, editor e ilustrador Sigfredo Ariel como presidente; la artista de la Plástica Mary Cary Díaz, y el ilustrador y escritor José Luis Fariñas, tuvo la misión de evaluar las propuestas de 17 editoriales nacionales. Tras dicha evaluación decidió otorgar, por unanimidad, premios en las categorías de:

Diseño Integral

Primer Premio a: Centenario de Miramar, de Carlos Alberto Masvidal, publicado por Ediciones Boloña. Volumen de exquisita factura, por su unidad de los lenguajes plásticos que articulan este tomo, tanto topográficamente como el trabajo de ilustración y fotografía integrado en un inteligente empleo del espacio. Se entrega, además, un reconocimiento a Ediciones Boloña.

Reciben Menciones:

Ernesto Guevara, también conocido por el Che, de Roylan Marrero Gómez. Editorial Casa de las Américas. Recibe reconocimiento la Editorial Casa de las Américas.

Mención para Maray Pereda Peña por su trabajo en el libro Amor apretado en un puño, del autor Nelson Simón, publicado por la Editorial Gente Nueva. Reconocimiento, también, para esa editorial.

Diseño Interior

Primer Premio a: Artemisa: Atlas agrícola de una provincia cubana. Su creación se debe a un colectivo de autores, publicado por la Editorial UH y diseñado por Norberto Molina Martínez. Este título se destaca por la plasticidad y funcionalidad de sus elementos gráficos estructurales, para así entregar un conjunto armónico. Se le otorgó, además, un reconocimiento a la Editorial UH.

Menciones a:

Cinefilia, de Rodolfo Santovenia, de la Editorial Arte y Literatura. Diseñador: Rafael Lago Sarichev, y reconocimiento a dicha editorial

La isla de los peces blancos, publicado por Ediciones La Luz y diseñado por Frank Alejandro Cuesta Torres. Reconocimiento a Ediciones La Luz

Isla en rojo. Historias cubanas de vampiros y otras criaturas letales. Casa Editorial Abril. Diseño de Carlos Javier Mondéjar, Juan Carlos Polo Chaviano y Ranfis Suárez Ramos. Reconocimiento a dicha editorial.

Diseño de Cubierta:
Primer Premio a:

Isla en rosa. Historia del amor y sus desdichas. Casa Editora Abril. Diseño de Ranfis Suárez Ramos. Se le otorga premio por su elocuente unidad de forma y contenido y por la lograda síntesis de los medios expresivos empleados por el diseñador. Reconocimiento a la editorial.

Reciben Menciones:

Prontuario impropio, de Pedro de Oráa, publicado por la Editorial Letras Cubanas. Diseñador: Alfredo Montoto Sánchez. Recibe reconocimiento dicha editorial.

Libensraum, de Jesús Lara Sotelo. Editorial Sur Editores. Diseñador: Reinier Pérez Pérez. Reconocimiento a dicha editorial.

La Edad de las Ilusiones: el cine de Fernando Pérez, de Joel del Río. Ediciones ICAIC. Diseñador: Manuel Arias Seijas. Reconocimiento a Ediciones ICAIC.

Soy de aquí, de Adelaida de Juan. Ediciones La Memoria. Diseñadora: Nelly Núñez. Reconocimiento a esa editorial.

Mejor Colección:

Primer Premio a: Colección Aire Frío. Ediciones Alarcos. Diseño de Marieta Fernández Martín, por su efectivo concepto de conjunto en el empleo dinámico de los recursos gráficos. Reconocimiento a Ediciones Alarcos.

Reciben Menciones:

Colección Pasamanos, Editorial Casa de las Américas. Diseñador: Pepe Menéndez. Reconocimiento para dicha editorial.

Colección Poesía de Ediciones Aldabón. Diseñador: Johan Enrique Trujillo Rodríguez. Reconocimiento a Ediciones Aldabón.

Colección de Poesía. Editorial Letras Cubanas. Diseñador: Alraedo Montoto Sánchez. Reconocimiento a dicha editora.

Mejor Ilustración:

Primer Premio: Arco Iris, de Nersys Felipe. Ediciones Loynaz  Ilustrador: Yan Carlos Perugorría, por su originalidad desde el punto de vista narrativo, la acertada utilización de diversas técnicas y la unidad estilística. Reconocimiento para Ediciones Loynaz.

Mención para:

El ilustrador Jorge Zequeira por sus dibujos para el libro La bruja Manola, de Enrique Pérez Díaz, publicado por la Editora Abril. Reconocimiento para esa casa editorial.

En nombre de los Premiados el diseñador Carlos Alberto Masvidal, tras expresar su agradecimiento a los directivos del Centro Cultural Dulce María Loynaz y a los miembros del jurado, planteó sus deseos de que este tipo de premiación se realice dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana y no esperar a días posteriores para su realización.

Más adelante Masvidal acotó que “un libro bien diseñado brinda una satisfacción especial para quien lo diseñe y quien lo recibe. Son libros que se aspiran a tener durante toda la vida, como aquellos que grabamos desde niños en nuestras memorias. Nuestra misión es esa: realizar libros que de alguna manera perduren en la memoria. Diseñar es un acto maravilloso, al lograr trasladarse una idea a la computadora y luego publicarse el libro. Así, esa idea deja de ser de alguien en particular o de un diseñador en particular, para pasar a ser pública”.

Por su parte el connotado diseñador, escritor y miembro del jurado en esta oportunidad José Luis Fariñas, expresó que “el arte del libro, como todo arte, es un misterio y una alquimia. Crear un bello libro es equivalente a rehacer el universo. Cada proceso de preparación de un libro es toda una génesis en miniatura: desde la selección del papel hasta el empleo del espacio en cada sección. La composición tipográfica, las líneas, los márgenes y colofones, las ilustraciones y capitulares; portadas y portadillas y, ante todo, el equilibrio y la plasticidad con todos ellos y otros muchos elementos actuantes que pueden llegar a estructurar un objeto final de verdadera calidad artística. Todo ello hace de este arte una fuerza casi misteriosa de preservación y transfusión del conocimiento”.

Finalmente y, en nombre del ICL, su vicepresidente Edel Morales resaltó que en cada uno de los libros seleccionados “percibo una gran riqueza en la expresión y en la manera en que el jurado ha ido entresacando de las distintas producciones editoriales aquellos libros que, por diversos aspectos, resultaron más valiosos y merecedores de reconocimientos”

Especificó que “todo ello también demuestra los desafíos que tiene la industria editorial cubana en términos de preparación de sus diseños y de la siempre soñada posibilidad de que tales diseños sean reconocidos”, y destacó seguidamente la constante presencia en estos certámenes de jóvenes diseñadores, de una nueva generación dispuesta a crear un producto que atraiga y seduzca al lector más exigente.