Los Archivos Cubanos. Una reflexión en torno a su historia…

Por Yorlis Delgado López

Los archivos han despertado mucho interés en los últimos años en todos los sectores sociales. Una muestra de ello es la aceptación que ha tenido en el cine la resolución o no de un gran problema por cuenta de aquellas instituciones. Muchas veces se muestran casi insignificantes en un mundo global, pero a la luz de un observador minucioso son siempre, aquellos que se encargan de conservar los documentos, los verdaderos héroes de las películas.

El “Arte 7” cubano no ha estado tan alejado de ello. Recordemos cuando Juan Carlos Tabío y Arturo Arango en el El cuerno de la abundancia” (2008) nos mostraron un pequeño pueblo imaginario del interior del país y los miembros de la familia Castiñeiras reciben la noticia de que pueden recibir una herencia millonaria, donde la consulta a un archivo eclesiástico resultó una gran tragedia pero al final, fue determinante para la solución del problema.

Los archivos cubanos. Un poco de historia…

En Cuba los archivos surgen casi con la conquista de los colonizadores. La preservación de los documentos devino en una tarea tan importante, que los metropolitanos consideraban que estos eran evidencia de la actuación de su administración y para bien o para mal había que conservarlos.  

En época tan temprana como en 1559 y 1602 las Ordenanzas del Rey Don Felipe II y III* respectivamente, ordenaban tratar bien los libros y demás papeles e imponían penas para aquellos que permitieran la consulta de hombres de negocios  o persona alguna a los documento resguardados por la Colonia.

Los intentos por lograr un adecuado marco legal que garantizará la conservación de los documentos, tienen su momento cumbre, con la emisión de la Real Orden No. 531 del 28 de enero de 1840, que aprueba la propuesta de la Junta de la Real Hacienda de la Isla de Cuba, de crear el Archivo General de esa organización y aprueba su primer reglamento, que de manera implícita explicaba los procedimientos para el trabajo, organización y tratamiento a los documentos.

Al Gobierno Militar instaurado en Cuba entre 1898 y 1902, no le fue indiferente la protección de estas instituciones. En tal sentido se promulgó en 1899 la Orden No. 167, que creaba y establecía las funciones de la plaza de Director y Conservador de Archivo en el Departamento de Estado y Gobernación.

En 1902, se instituye en Cuba, una “república” y los gobiernos que transitaron por la silla presidencial, también legislaron en función de la organización de los archivos en el Territorio Nacional. Ente 1904 y 1913 el país fue objeto de una amplia legislatura en materia archivística, que estuvo en gran medida encaminada a la reorganización de la actividad en el país, atemperándola, a las nuevas condiciones económicas, políticas y sociales de la Nación.

El 6 de mayo de 1942 se promulgó la Ley No. 6 /942. Fue la primera disposición en Cuba declaró los documentos que la propia norma describe, de utilidad pública y parte integrante del Patrimonio Nacional; prohíbe la destrucción de los documentos, considerándola una actividad delictiva; prohíbe la venta o transacción alguna con la documentación, salvo que no sea con el Archivo Nacional; establece el procedimiento judicial a emplear ante una denuncia de incumplimiento de esta Ley y prohíbe la extracción de los documentos del país.

Los cambios económicos, sociales y políticos de los que fue objeto la Nación a partir de 1959 determinaron también, una reorganización de la actividad de archivos y se emitió una de las normas más completas que Cuba ha tenido en su historia.   El 22 de enero de 1960 se promulga la Ley No. 714/1960, que regula orgánicamente el funcionamiento del Archivo Nacional, y mantiene su subordinación a la Dirección General de Cultura del Ministerio de Educación. En la disposición final de esta Ley se derogaron todas las normas que regían el funcionamiento, organización y  facultades de esta institución hasta el primero de enero de 1959. Los aspectos más significativos de esta ley fueron tales que ameritan otro artículo, no obstante resulta muy novedoso que esta Ley, ante negativa administrativa de acceder a los archivos, no se dejaba a ningún sujeto desprovisto de recurso o estado de indefensión.

Esta norma es considera, y a juicio del autor muy justamente, la génesis del Sistema Nacional de Archivos, pues aun cuando no estaba tácitamente en la -Ley, se crean los Archivos Históricos Provinciales, para repicar las funciones del Archivo Nacional. Además tienen un reconocimiento legal, por primera vez, aquellos archivos que permiten el reabastecimiento de los históricos: los administrativos.

Luego de cuatro décadas sin el Parlamento Cubano, escuchara el término archivo, como objeto de protección de una Ley, analizó el proyecto que devino en 2001 en el Decreto-Ley No. 221“De los Archivos de la República de Cuba”. El desarrollo de la archivística en el mundo y la experiencia acumulada en el país, impuso la necesidad de introducir importantes modificaciones a la legislación de esta materia que aun cuando resultaran buenas o malas eran muy necesarias. Así se crea del Sistema Nacional de Archivos de la República de Cuba como un mecanismo de integración, que permite la protección y tratamiento del documento durante las tres etapas de su ciclo vital y en consecuencia, determina la creación de sistemas institucionales de archivos en cada uno de los Organismos y Órganos de la Administración Central del Estado y otras dependencias del gobierno.

En plena correspondencia con la Constitución de la República y ante el mandato político de detener el deterioro del, Patrimonio Documental, el Consejo de Estado sancionó en 2010 el Decreto- Ley No. 265  “Del Sistema Nacional de Archivos de la República de Cuba”, que establece las disposiciones generales para la protección del Patrimonio Documental de la Nación Cubana, así como las normas y principios que rigen la Gestión Documental en el territorio nacional pero en esencia mantuvo los preceptos establecidos está este momento por su similar el 221.

Un poco de reflexión…

Cuba cuenta con una tradición legislativa en materia archivos y en el período colonial dio los primeros pasos y reguló como prioridad la protección de los documentos considerados históricos para la nación. En consecuencia se debe aprovechar estas largas horas que ha costado a la hora de aprobar una norma.

Con el triunfo de la Revolución se han creado las condiciones para enriquecer y fortalecer la legislación en materia de archivos, teniendo su colofón en la institucionalización del Sistema Nacional de Archivos de la República de Cuba, como mecanismos para la preservación de los documentos generados por la Administración Pública Cubana y el control de los considerados de valor históricos, respectivamente. 

 

Bibliografía

Delgado, Y. (2015). Legislación archivística en Cuba. EditorialPueblo y Educación. La Habana, Cuba.

* Todas las disposiciones jurídicas citadas se pueden encontrar en Delgado, Y. (2015). Legislación archivística en Cuba. EditorialPueblo y Educación. La Habana, Cuba.