Una invitación a seguir

Por Leidys Domínguez Camejo

Un acercamiento a La igualdad de las razas humanas (1)es un folleto publicado en homenaje al antropólogo, político e intelectual haitiano, Joseph Anténor Firmin. (2) Coincidiendo con el año del centenario de su muerte y con la declaración por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del 2011 como Año de los Afrodescendientes(3), fue presentado este trabajo en una jornada creada para recordar su obra en Casa de las Américas.(4) El objetivo fundamental de este cuaderno es dar a conocer en Cuba la obra de Firmin, Essai sur I´Égalité des Races Humaines (La igualdad de las razas humanas)(5), texto que posteriormente fue traducido, editado y publicado en nuestro país en el año 2014.(6) Este volumen que se ha querido divulgar enUn acercamiento…, más allá de los probables desfases estilísticos, y aun de lo que el saber científico supere hoy con argumentación, conserva valores que no caducan, y jalona lo mucho aportado por la familia antillana al arsenal que la humanidad necesita para seguir combatiendo el racismo. Es por esa causa que merece ser recordado.(7)

  En ese libro de noventa y una páginas se recoge el Prefacio realizado inicialmente por Joseph Anténor para su texto, la Introducción realizada por Carolyn Fluehr- Lobban(8) a la edición en inglés del año 2002 de esa obra y la Conclusión del texto La igualdad de las razas humanas. En la primera parte de este trabajo de corte divulgativo, “Prefacio”, se muestran las motivaciones que tuvo Anténor Firmin cuando escribió Essai sur I´Égalité des Races Humaines. El escritor declaró que, al convertirse en miembro de la Sociedad Antropológica de París(9) en 1884, le pareció ilógico ocupar un sitio dentro de la misma sociedad y con el mismo rango de hombres que la misma ciencia, que se supone que ellos representan, parece declarar desiguales. El abogado tampoco favoreció nunca a los libros científicos que afirmaban dogmáticamente la diferencia de las razas humanas y la inferioridad congénita de la raza negra. El desacuerdo con esa idea científica predominante  llevó al haitiano a crear y publicar su libro en el año 1885 como una refutación al famoso libro del filósofo francés Joseph Arthur de Gobineau (1816- 1882)(10), Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, considerado como la obra inicial del pensamiento racista.(11)  La publicación de Firmin, que ponía en jaque el pensamiento de la alta intelectualidad, rápidamente fue ignorado y marginado, y no se volvió a reeditar en Francia hasta la cercana fecha del año 2004.

     En la Igualdad de las razas humana elaboró, el intelectual combinó y presentó los argumentos para poder presentar un cuestionamiento a la concepción predominante en su época de la desigualdad de las razas.(12) El cumplimiento de ese objetivo, que se trazó Joseph Anténor con su obra, se constata en el capítulo siguiente de este folleto por medio de los análisis realizados por la antropóloga Carolyn Fluehren. La investigadora en su Introducción, realizada originalmente para la edición en inglés del año 2002 de la obra ferminiana, muestra un estudio del texto en el que reafirma al autor como pionero de la antropología y del panafricanismo(13).

 La profesora señala que es tanto una impugnación al pensamiento racista de la época como una afirmación positiva del potencial de la objetividad antropológica para el estudio de las diferencias humanas, sin el lastre de las clasificaciones biológicas o sociales. Eso lo demuestra en el artículo la antropóloga al referirse al término antropología(14) utilizado por Anténor Firmin porque difiere de muchos de sus contemporáneos antropólogos europeos con respecto al énfasis en si las diferentes razas humanas constituyen una especie única, pues para muchos de ellos el tema de la unidad de las especies era más equívoca y no sería hasta el siglo XX que la idea del haitiano se validaría.(15) La antropología, la disciplina que estudia esa compleja criatura, adquiere en su concepto también una importancia cardinal entre las diferentes ciencias, como un puente entre la filosofía y las ciencias naturales. Esa caracterización de la antropología tiene reminiscencia de la moderna afirmación de que la antropología es la más científica de las humanidades y la más humanística de las ciencias. Por eso el punto de vista de Firmin se alza como una de las primeras enunciaciones holísticas del aliento de la indagación antropológica, así como del poder potencial de su capacidad para sintetizar el conocimiento.

Más allá del valor del texto resaltado dentro del ámbito de la antropología por la investigadora norteamericana, según su criterio, es simultáneamente una afirmación de la civilización africana y de orgullo negro.(16) En este Firmin confirma los logros de los pueblos africanos (incluyendo tanto a los egipcios como a los nubios, refiriéndose siempre a los haitianos en el Nuevo Mundo), hechos históricos sin traza de apología racial o chovinismo, pero con confianza en que la verdad histórica prevalecería sobre todo lo demás, incluyendo el racismo europeo.(17) Igualmente, contribuyó a reafirmar el avance de la Revolución haitiana como un faro para todos los pueblos descendientes de africanos sufridos y oprimidos porque la consideraba como símbolo de la regeneración negra. Eso se debió a que, al igual que otros escritores contemporáneos, observó al África de sus días como relativamente menos civilizada.

  Joseph Anténor en las conclusiones a las que llegó en La igualdad de las razas humanas, dadas a conocer en la última parte de este libro promocional, nos dice que después de haber pasado revista a todos los argumentos que podían sostener la doctrina de la desigualdad de las razas humanas, parece que ninguno resiste al más simple examen. Para él todas las razas son iguales, llegando a ser una doctrina regenerativa y eminentemente saludable al desenvolvimiento armónico de la especie porque considera que se tienen que dividir en pueblos civilizados o pueblos salvajes al tener en cuenta su evolución junto al ideal de Estado civilizado que se tiene como concepción en la época. Por esto, plantea que la raza negra evolucionará sin cesar para ponerse a la altura de la civilización y del progreso que significa Europa en su momento. 

     La última parte de Un acercamiento es una pequeña biografía dedicada a la vida y la obra de Firmin, donde se nos ilustra sobre varios hechos en los que se muestra la continuidad de sus ideas planteadas a través del libro analizado. Este capítulo no deja de ser interesante por ayudar a conocer otras acciones realizadas por este intelectual y con ello, llevarnos una visión completa sobre él desde su pensamiento y el desarrollo de su existencia. Sin embargo, no se profundiza en un hecho  importante en el que estuvo involucrado el abogado para entender otras de las causas de porque se decidió publicar su obra en Cuba y el pensamiento que definió a nuestra nación.

 Anténor Firmin y nuestro José Martí se conocieron en el año 1893, durante la estancia del Apóstol en Cabo Haitiano y establecieron profundos vínculos, llegándolo a de calificar en una misiva a un amigo común de “hombre extraordinario”. Es ilustrativa la aparición de media docena de fragmentos, citas, traducciones, paráfrasis, glosas del libro de Firmin entre la papelería que Martí portaba en el momento de su muerte en Dos Ríos, junto a variadas citas de Platón, Humboldt, Schopenhaüer y otros. Que los trajera en su morral de combatiente indica el valor que reconocía a las ideas de Firmin para el futuro de una Cuba que necesitaría erradicar secuelas de la esclavitud.

Un acercamiento a La IGUALDAD de las RAZAS HUMANAS, al revelarnos a Anténor Firmin desde sus propias ideas y la de especialistas que se han dedicado a estudiarlo, se convierte en una antesala para acercarnos a su texto, La IGUALDAD de las RAZAS HUMANAS. Eso nos enseña a valorar la obra y contribuye a que los lectores, como el que está escribiendo estos comentarios, aprecien su trascendencia y desee leer el libro original.La relevancia actual de la obra de Anténor Firmin radica en la sistemática desmitificación de la raza al exponer el papel histórico que ha desempeñado en las dinámicas sociales las diferencias entre los humanos. La continua trascendencia de la cuestión de la raza al final de este siglo hace de La igualdad de las razas humanas de Firmin una valiosa contribución a iluminar la literatura antropológica  (tanto contemporánea como histórica), el estudio de la raza y el racismo, los estudios afroamericanos y la humanidad en general. (18)  

 

Notas

(1) Firmin, Anténor: Un acercamiento a La IGUALDAD de las RAZAS HUMANAS. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2011.

(2) Joseph-Anténor Firmin (1850-1911) fue un antropólogo, periodista y político haitiano. Estudió en Haití la carrera Derecho y ocupó diferentes cargos políticos antes de ser designado como diplomático de París. En Francia fue admitido en la Sociedad de Antropología de París y escribió su monumental obra Essai sur I´Égalité des RacesHumaines. Años más tarde regresó a Haití y fungió como ministro de Finanzas, Comercio y Relaciones Exteriores dell gobierno. Muere en Saint Thomas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

(3) A través de la Resolución No. 64/169, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el 2011 como el Año Internacional de los Afrodescendientes, para promover el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de esta población, así como su integración en la sociedad y la promoción de un mayor respeto de la diversidad de su cultura. Con esta resolución, la ONU y sus Estados miembros reciben la orden de fortalecer sus actividades para impulsar el empeño político en eliminar el racismo y la  discriminación racial.

(4) En la jornada estuvo a cargo de la divulgación de este trabajo un panel donde intervinieron el periodista y ensayista Luis Toledo Sande, la historiadora Graciela Chailloux, el Embajador de Haití en Cuba, Jean Victor Geneaus, y el antropólogo y ensayista Jesús Guanche.

(5) Un libro fundacional de la antropología crítica que, al ser publicado en el año 1885, fue marginalizado por su posición radical en cuanto a que todas las razas son iguales.

(6) En 1930 el teniente coronel Lino D´ou (1871- 1939) tradujo al español el último capítulo de la obra, así como su conclusión, y la dio a conocer en la página “Ideales de una raza” en el Diario de la Marina, La Habana, 6 de abril, y posteriormente fue publicado en dos ediciones de sus papeles.

(7) Parte de las palabras leídas por Luis Toledo Sande en el homenaje realizado a Anténor Firmin el 28 de septiembre del año 2011 en Casa de las Américas.

(8) Es una antropóloga y profesora Emérito de antropología del Colegio de Rhode Island, Providence, Rhode Island.

(9) Fundada en el año 1859 por el médico francés Paul Broca (1824-1880).

(10) Diplomático yfilósofo francés .Nació el 14 de julio de 1816 en el seno de una familia de la aristocracia y desempeñó diversos cargos diplomáticos desde 1848 hasta 1877. Su obra más destacada es el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas (1853-1855), en la que afirma que la raza de los germanos, que habita en Gran Bretaña, Francia y Bélgica, es la única raza pura de entre aquéllas que proceden de la raza superior de los arios. Para Gobineau el origen de la decadencia de un pueblo se debía a la mezcla de razas. Su teoría racial llegó a ser empleada  como justificación filosófica del racismo nazi e influyó en algunos escritores alemanes.

(11) La historia del negro como miembro de la sociedad, expresada por la existencia del racismo, surge en una época donde se comienza a experimentar un auge del sistema de producción capitalista, el siglo XVIII. Alcanza su máxima expresión en el siglo XIX y continúan las teorías seudocientíficas de las razas que, desde finales del siglo anterior, están justificando la creciente trata negrera y el proceso de colonización del continente africano.

(12) Que aceptara la noción de razas como concepto, puede verse como producto de su época y de una inercia lexical que todavía hoy sufrimos hasta en la lucha antirracista.

(13) El panafricanismo o Pan-africanismo es un movimiento político, filosófico y social, que promueve el hermanamiento africano, la defensa de los derechos de las personas africanas y la unidad de África bajo un único Estado soberano, para todos los africanos, tanto de África como de las diásporas africanas. La teoría panafricanista ha sido elaborada principalmente por africanos de la diáspora americana descendientes de personas esclavizadas y africanos nacidos en África a partir de mediados del siglo XX como William Edward Burghardt Du Bois o Marcus Mosiah Garvey entre otros.

(14) Definió la antropología como “el estudio del hombre en sus dimensiones físicas, intelectuales y morales, tal y como se hayan presentes en cualquiera de las diferentes razas que constituyen la especie humana”, desde una perspectiva científica amplia, integrada, que diferenciaba el trabajo de Firmin de otros. Los contemporáneos del haitiano no reconocían la igualdad de las razas humanas y daban más pesos a los estudios biológicos para reforzar esa teoría, a diferencia de él.

(15) La antropóloga destaca que Anténor Firmin expuso en uno de sus capítulos las bases científicas de la unidad constitutiva de la especie humana, la interacción de la herencia y la adaptación, tal como Charles Darwin elegantemente lo había demostrado, revelando una especie unificada en la que las diferencias raciales como el color de la piel y la forma del pelo son insignificantes. Precisamente, la relevancia actual de la obra, según Carolyn, es la desmitificación de la raza al exponer el papel histórico que ha desempeñado en las dinámicas sociales las diferencias entre humanos más o menos poderosos.

(16) Fue Joseph Anténor también fue un activista en los comienzos del movimiento panafricanista y, como tal, jugó un papel clave en la Primera Conferencia Panafricana celebrada en Londres en 1900. A esta actividad a la que asistió fue en su condición de ex presidente legítimo de Haití y como “el más importante intelectual y hombre de Estado de Haití”.

(17) Firmin avizoró un futuro afortunado para la raza negra al llevarse a la práctica la igualdad humana y con ello el reconocimiento del papel que una vez ella había desempeñado en la ilustración del ser humano, desde las márgenes del Nilo.

(18) Firmin, Anténor: Ob.cit. , pp. 70- 71.